Capítulo 2. El cruce de vidas paralelas

Parte 2. Cenizas, cenizas…todos nos caemos.

Hermione trató de convencerse a si misma que definitivamente estaba alucinando.

Alguien había debido manipular su jugo de calabaza, o quizás le habían dejado caer un poco de la nueva poción alucinógena dentro de su vino, esa que ahora se había puesto de moda entre los adolescentes; y esta era la razón por la que acababa de ver a Harry, Ginny y Ron sentados al otro lado del restaurante, conversando, sonriendo y riendo alegremente entre sí como si fueran los mejores amigos. Sí, había una explicación. Alucinaciones – eso era lo que eran; invenciones de su hiperactiva imaginación.

El resultado de una broma horrible. No podían ser reales.

Discretamente olió su vino blanco. Parecía limpio. Maldición.

No era como si estuviera viendo otras cosas, como thestrals coloreados de arco iris, criaturas del bosque hablantes, nargles, helipoaths, o cualquiera otra cosa que fuera extraña, ridícula o científicamente improbable. A veces extrañaba a Luna. No, sólo eran sus examigos sentados en un restaurante un día común. Con un vistazo comprobó que de hecho eran reales… e hizo una nota mental de no hacer notar su presencia en ningún aspecto. Con excepción de Harry, quien era más que obvio que se había mantenido en silencio acerca de su encuentro, ellos no sabían que había vuelto. Ninguno de ellos, por otra parte, sabía cuánto tiempo hacía que había regresado. Hermione intentaba mantenerlo de esta manera el máximo tiempo que fuera posible para evitar cualquier desagradable (pero también inevitable) intercambio.

Pero al mismo tiempo, se encontró observándolos discretamente.

Eran los nuevos, renovados y mejorados "Trío Dorado" – por más que lo intentara, Hermione no podía quitarse de encima el sentimiento de que había estado usada, descartada y sustituida por alguien mejor. Harry estaba susurrando y sonriendo a Ginny, quien se sonrojaba con sus palabras. Ron rodaba los ojos a la pareja y hablaba con Percy, seguramente sobre Quidditch. A medida que su mente vagaba, sus pensamientos se dispersaron y se insertó a ella misma en la escena, al lado de Ron, por supuesto.

¿Dónde más podría estar?

Ginny estaría extremadamente silenciosa y atenta a su alrededor. Hermione estaría probablemente sacudiendo la cabeza por algo que hubiera dicho Ron. Harry le estaría sonriendo y Ron estaría sujetándole la mano por debajo de la mesa – cuando no estuviera devorando comida como un maldito salvaje. No podía permitirse de olvidar que hubieran celebrado sus cinco años juntos ese pasado Mayo – si aún estuvieran juntos. Ron estaría hablando de matrimonio y ella sería reluctante por su edad. Era un poco impaciente, pero ese era el encanto de Ronald Weasley. Era su trabajo el de mantenerle lejos de rebotar contra los muros cada vez que se aburría o se ponía nervioso. Secretamente Hermione se preguntaba quien había hecho su trabajo cuando ella había salido de escena, pero trató, sin conseguirlo, de autoconvencerse de su propia apatía.

Pasó tan deprisa que Hermione no tuvo ni tiempo de planearlo.

Los ojos castaños de Ginny Weasley se levantaron brevemente y accidentalmente se toparon con los suyos. Después de mirar hacia abajo y lejos, Hermione vio como la mujer se recuperaba ligeramente nerviosa y rápidamente escondía su mirada de shock (y casi terror) antes de volver a sonreír con cariño a su novio. El muy observador de Harry se dio cuenta de los cambios en su lenguaje corporal, pero no pensó en mirar en su dirección. Lo más probable es que él le hubiera preguntado si estaba bien porque ella le hizo un gesto sereno y le besó en la mejilla, recompensándole por su preocupación.

Ya no volvió a mirar más en la dirección de Hermione.

Cuando todo volvió a lo normal (o todo lo normal que podían ser las cosas), Hermione miró hacia la fotografía que tenía entre sus manos. Mientras tocaba la imagen, decidió no volver a perderse en los pensamientos de lo qué hubiera podido ser. Había acabado. Su amistad ya no existía. Ese capítulo de su vida había terminado. Habían dejado muy claro que no la necesitaban y ella estaba jodidamente segura que tampoco los necesitaba a ellos – suspiró.

Allí estaba ella, mintiendo otra vez.

Era un mecanismo de defensa fácil. El engaño era mejor que tener que lidiar con la realidad de la situación. Extrañaba tanto a sus amigos que le dolía y le quemaba su corazón, tanto que sentía que era una tortura estar en la misma habitación que ellos y no poder hablarles o mucho menos mirarles. Pero esa verdad había dolido más que cientos de las mentiras que se había dicho a sí misma en ese momento. Una pequeña, casi microscópica, parte de sí misma quería tragarse el orgullo, levantarse y andar hacia ellos, disculparse por todas las cosa que había y no había hecho y esperar que ellos la perdonaran – ¡pero qué coño estaba pensando!

Era la idea más estúpida en la historia de las ideas; tan estúpida que Hermione se reprendió a sí misma en silencio por ser una idiota.

Definitivamente Ron usaría el peor de los hechizos que conocía antes que pudiera ni siquiera abrir la boca, y entonces la avergonzaría delante de todo el mundo mientras ella se quedaba allí y lloraba entre sus manos sin poder hacer nada, ya que merecía su odio más que nadie. Harry la miraría con desdén y saltaría para apoyar a Ron. Siempre tenía la tendencia de escoger primero el lado de Ron que el suyo, nunca dándole la oportunidad de explicarse antes de lanzar un ataque contra ella. Y Ginny probablemente se iría, incapaz de observar la escena con la consciencia tranquila.

Ella y Ginny se habían estado escribiendo esporádicamente desde el cisma, sólo dos cartas al año. Hermione no estaba del todo segura de sí comunicarse significaba que eran amigas, pero lo dudaba. Contrariamente a las creencias populares, nunca habían sido amigas cercanas; incluso ella y Lavender eran más cercanas de lo que era con Ginny. Durante bastante tiempo se había preguntado por qué. Nunca le había hecho nada, pero en cuarto año, se enfrontó a la chica de tercero una noche en la sala común después que todos los otros hubieran ido a dormir.

Resultó ser que Ginny estaba enferma.

Y los celos eran la causa.

En privado le había admitido que le molestaba su posición en las vidas de Ron – y aún más importante – Harry. Aún después de haber específicamente dicho que no era una chica de héroes, la joven todavía la trataba con un leve desprecio y siempre mantenía una estrecha vigilancia sobre ella, sólo para asegurarse que realmente mantenía lo que le había asegurado. Después, en quinto año, se había tratado de infiltrar en el "Trío Dorado" y transformarlo en el "Cuarteto Dorado", pero Ron se dio cuenta y no permitió que sucediera. A él no le gustaba para nada la idea de adoptar a su hermana pequeña en su grupo de amigos…así que la mantuvo en las afueras, junto con Neville y Luna. Ginny había dicho a todo el mundo que había superado a Harry durante tercero, pero Hermione sabía que era una mentira. Se había mantenido cerca de ellos durante todo el año y se había asegurado que Hermione mantenía su palabra sobre la naturaleza platónica de su amistad; el E.D. ayudó a su misión. Ginny no estaba particularmente preocupada por la relación de Harry con Cho Chang, las dos sabían que la chica era un caso perdido a nivel emocional a causa de la muerte de Cedric Digorry, y todo lo que tuvieran no duraría.

El desagrado de Ginny hacia Hermione no disminuyó, ni incluso cuando empezó a salir con Harry.

Cualquier mirada que Hermione le dirigía, cualquier susurro, cualquier sonrisa, era interpretada como si ella quisiera romper su relación para robarle a Harry; y aunque Harry culpó a Voldemort por su ruptura en el funeral, Ginny la había confrontado más tarde esa noche, ardiendo como loca y lanzando amenazas mientras ella se quedaba allí, sin habla. No ayudó mucho que el año siguiente fueran juntos a buscar los Horrocruxes; nada ayudaba para la celosía de Ginny. No el beso que le dio Harry después de encontrarla cuando terminó la batalla final. Ni las noticias de la relación entre Hermione y Ron, las cuales eran la confirmación de la naturaleza platónica de la relación con Harry Potter. Nada ayudaba – bueno, nada excepto la repentina huida de Londres de Hermione.

Por primera vez parecía que Ginny no tuviera ningún tipo de malicia hacia ella, bueno, por lo que había leído en las cartas de la joven bruja.

Pero Hermione entendió que realmente había conseguido lo que siempre había querido: el lugar de Hermione en el "Trío Dorado", lo que puso fin a la 'amenaza' que Hermione planteó mientras intentaba conseguir el corazón del Niño-que-Sobrevivió. Estaba realmente contenta con su huida, Hermione lo podía ver en sus cartas. Ginny la había mantenido al día sobre los acontecimientos en su vida, sobre su vida como fotógrafa de bodas y sus aspiraciones de ser fotógrafa en la revista Magical and Stylish, su familia (excepto Ron), y era vaga con sus explicaciones sobre su relación con Harry, como era de esperar. Estaban juntos y enamorados, era todo lo que sabía, pero aquí se terminaba la discusión. Hermione hacía lo mismo en sus respuestas, le explicaba sobre su vida en Italia y sobre el trabajo que la mantenía alejada de Gran Bretaña.

Nada más ni nada menos.

Las cartas de Ginny eran muy frías y desinteresadas, como si estuviera escribiendo a regañadientes por correspondencia y Hermione no entendía por qué. No era como si le hubiera pedido a Ginny escribir, de hecho, ella fue quien escribió primero, justo después de que todo se fuera al infierno. La carta fue un shock dos días después de su llegada a Venecia, Hermione casi rompió un vaso cuando la lechuza había dejado caer el sobre sobre la mesa y sólo respondió para ser educada.

Bueno, realmente ahora ya no importaba.

Hermione se aseguró de mantener la distancia con Ginny a través de sus propias cartas, sólo respondiendo a sus preguntas y algunas veces incluyendo fotos, nunca de ella, sólo bonitos parajes italianos que parecían gustarle a Ginny. Como una de esas estúpidas postales que decían, "¡Me gustaría que estuvieras aquí!" Aunque ella no lo deseaba.

Amargura creció en su pecho bastante rápido cuando escuchó la fuerte risa de Ron resonando por todo el restaurante. No le había escuchado reír desde hacía cinco años y eso le causó algo inesperado: le envió una sacudida dolorosa a través de todo su cuerpo, como si alguien metido la mano en su pecho y hubiera sorprendido a su corazón con una descarga de más de mil voltios de electricidad.

Y su mundo empezó a girar. Sus latidos se incrementaban. Su respiración se aceleraba. Su cara se enrojecía.

Parecían estar muy bien sin ella. Parecían muy contentos con su nueva incorporación. Hermione realmente no podía eliminar el dolor, rabia, daño y resentimiento que se presentaban firmemente en su pecho pidiendo ser liberados. ¿Había sido nunca suficiente buena para ellos para empezar? En ese mismo momento, no sentía que lo fuera. Emociones desenfrenadas liberaron un ataque en guerrilla para sus sentidos, rápido y duro, sabía que tenía que salir de allí antes de explotar.

Ahora.

Ahora mismo.

Así que sin volver a mirar hacia su meso, Hermione se levantó de su silla, y anduvo con la cabeza gacha en dirección al baño, tratando de mentalmente calmarse a sí misma, sin mucho éxito. Su estómago y pecho dolían y su cabeza palpitaba. Dolía respirar; todo dolía, sus manos temblaban; ¿por qué? No lo sabía. Sólo tenía que ir a un lugar privado – impactó con un cuerpo duro. Pareció como si el tiempo decelerara mientras retrocedía unos pasos y caía duro sobre su trasero. El dolor se le disparó por la espalda y la cara de Hermione se retorció.

Todo el mundo dejó de hablar al mismo tiempo, los clientes dejaron sus pedidos a medias, alguien jadeó, las camareras pararon a media frase, las sillas se movieron, pero nadie se movió para ayudarla a levantarse. Aunque ella era la que estaba en el suelo, sus labios estaban listos para disculparse a medida que sus ojos ascendían… y se clavaban en los frígidos ojos verdes de Harry Potter.


Disclaimer. Todos lo reconocible forma parte del gran mundo de Rowling. La historia es de inadaze22.

N/T. Bueno pues aquí está otro cachito. Al final ya que algunas de vosotras me habéis dicho que lo haga como me vaya mejor (pero que no abandone...no temáis, ¡no lo abandonaré!), he decidido ir subiendo a partes, a medida que voy terminando la traducción.

¿Qué os parece por ahora la historia?¿Qué pensáis de esta Hermione? Un poco mentirosilla, ¿verdad?

¡Gracias por leer y por los comentarios! Ayuda a seguir traduciendo saber que hay alguien detrás de la pantalla apoyando mi trabajo de traducción! :)