Cancion: "Me enamoré", por Chayanne


SINESTESIA

Otro hermoso día comienza a emerger con la ayuda de los rayos del sol, uno a uno va cubriendo todos lo que se encuentran a su paso, arboles, plantas, las montañas y las quietas aguas de los lagos que acallan el bullicio de las ciudades. Mientras avanzan y los obstáculos se vuelven más grandes, la ciudad comienza a tomar vida, calle tras calle, cruce tras cruce su habitantes comienzan a retomar sus rutinas matinales, hasta llegar a un edificios, alto y esbelto; en uno de los departamento yace dormida una morena en su espaciosa cama King size, hasta que su sueño se ve perturbado por la intrusión de los cálidos rayos solares; se cubre con la sabanas azules de seda al sentir la temperatura de su rostro incrementarse, persiste en su batalla contra el insistente presencia del astro dorado hasta que desiste y decide levantarse; lentamente retira las sabanas que cubren su cuerpo y se sienta en el borde de la cama, estira todos sus músculos tensos para prepararlos para el día, siente bajo sus pies el frio piso de porcelanato que adorna toda su vivienda, por fin abre sus parpados para dejar a la vista sus esmeraldas que tiene por ojos, sin embargo algo ha cambiado, un pequeño brillo se aprecia en sus globos oculares, un brillo que había perdido ya hacía dos años; de pronto su alarma empieza a sonar con la melodía de la princesa mononoke interpretada por la orquesta filarmónica de Japón; esta vez en lugar de golpear el aparato para silenciar el sonido, levanta la cabeza e inhala profundamente, como si tratase de recargar su cuerpo con todo el oxigeno que le fuera posible, exhala lentamente y una sonrisa aparece en sus labios, no puede evitar sonreír al recordar los eventos de la noche pasada.

Hace cinco horas, en un pequeño bar del centro de Tokio.

Amar como ama el niño sus juguetes

amar como ama el pájaro su nido

amar, amar la flor amar el rio

y tu cintura fresca de rocío

No puedo vivir sin amar amando

amar como te ame y me has amado

amar amar sin que sea pecado

amar, amar, amar amando

En cuanto la música seso, la danza de colores también lo hizo, y con ella la figura de la misteriosa ¿mujer?, que ante su presencia interpreto tan intrigante canción, jamás la había escuchado, pero no por eso le restaba belleza.

Debía conocerla, debía conocer a la joven que había sido capaz de encender de nuevo esa flama en su interior, en su corazón; quería que este ser le volviera a enseñar el amor por la música y con ello su razón de vivir.

- Quiero conocerla – tomo el brazo de su amiga y lo apretó con fuerza – llévame con ella –

- ¡Wow!, tranquila Casanova, ni siquiera sabes su nombre y ya ¿quieres con ella? –

- ¿Qué? ¡No! No es eso –

- Entonces que es Nat-su-ki – inquirió su amiga con una mirada lasciva mientras se acercaba hacia la morena como si le fueran a rebelar un secreto.

- Tuviste razón Chie, ella es la indicada –

- Me debes un almuerzo entonces – la sonrisa de la joven cambio de una picara a una de orgullo.

- ¿Qué? Oye yo no acorde… está bien te invitare el almuerzo pero debes presentarme –

- Tranquila Don Juan, aun no termina –

- ¿No ha terminado? Pensé que solo iba a ser una vez –

- Si yo también, pero creo que no tiene alternativa, la están amenazando con una… ¿ballesta? –

- ¡¿Qué?! –

En el escenario, la castaña no podía creer lo que estaba pasando, se había presentado ante el publica dos noches seguidas, su corazón seguía latiendo a mil por hora, y si no fuera por su anatomía, probablemente estaría empapada en sudor.

Su atención fue atraída hasta una pequeña mesa justo en frente de ella, donde se encontraban las dos mujeres a las que había atendido horas antes; parecían estar discutiendo.

- "me pregunto por qué se habrá sonrojado, parecen muy amigas, pero por que no ve directamente a los ojos a su compañera, ¿estará molesta? – trataba de identificar que era lo que distraía a la morena de ojos verdes.

Por fin recobro el sentido y recordó que debía descender del escenario, comenzó a quitarse la correa de la guitarra hasta que sintió un aura oscura dirigida hacia ella, se detuvo en seco y volvió su mirada hacia la barra donde se encontraba su jefa apuntándole con una vieja ballesta – "¿es en serio? ¿Ese vejestorio? – interrogo visualmente a su jefa y esta solo seguía apuntándole y asintiendo con la cabeza, en seguida hizo unos pequeños movimientos con el arma indicándole que continuara con su actuación, cual vil ladrón apuntándole a una indefensa jovencita – "si no la conociera diría que está loca, pero como la conozco sé que es capaz de eso y más" – recapacitó la castaña.

Volvió a colocarse la guitarra en posición y aclaro la garganta para llamar la atención del público.

- Hmmm… en realidad no estaba preparada para esto, pero alguien entre el público lo pidió y seria de mala educación rehusarme – todas las personas estaban al pendiente de las palabras de la cantante amateur – espero les guste la siguiente canción –

Cuando estoy contigo crece mi esperanza

vas alimentando el amor de mi alma

y sin pensarlo el tiempo me robó el aliento,

¿qué será d mí si no te tengo?

De nueva cuenta, la mirada esmeralda se posa sobre la interprete frente a ella, de nueva cuenta los colores y las formas hacen presencia en un escenario negro, ondas sutiles de luces danzan a la par de las palabreas que salen de sus labios, sonidos que provienen desde su interior.

Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío.

Estando en tus brazos sólo a tu lado siento q respiro...

No hay nada que cambiar, no hay nada q decir.

Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío.

¡Ay! cuanto te amo, si no es a tu lado pierdo los sentidos...

Hay tanto q inventar, no hay nada que fingir...

"me enamoré de ti"

me enamoré de ti...

Chie había acertado esta vez, había algo en esta chica que hacía que su interpretación fuera mas que una simple presentación en un recóndito bar, con cada palabra que pronunciaba su piel se estremecía, un sentimiento indescriptible se formaba en su pecho, con esas bellas palabras no era extraño añorar a su persona más importante.

Eres lo que yo más quiero, lo que yo he soñado amar...

eres mi rayo de luz a cada mañana...

y sin pensarlo el tiempo me robó el aliento,

¿qué será d mí si no te tengo?

Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío.

Estando en tus brazos sólo a tu lado siento q respiro...

No hay nada que cambiar, no hay nada q decir...

Ver a su amiga en un estado tan profundo de admiración y esperanza era indescriptible, por años intento de todo para volver a ver ese brillo, esa alegría que emanaba de su amiga cada vez que la música hacia su puesta en escena; se lo había prometido a su tía y puso a Dios como testigo que cuidaría de ella y no la dejaría caer ante las adversidades.

Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío.

Ay! cuanto te amo, si no es a tu lado pierdo los sentidos...

Hay tanto q inventar, no hay nada que fingir...

¡"me enamoré de ti"...

Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío.

Estando en tus brazos sólo a tu lado siento q respiro...

No hay nada que cambiar, no hay nada q decir...

Podría vivir en este estado de felicidad por el resto de su vida, con esa paz y quietud que siente cada vez que alguien logra una hermosa interpretación de las notas musicales, como lo había hecho ella hace dos años, pero todo tiene un fin y mas una pequeña canción. Pero estaba decidida a no dejar escapar esta gran oportunidad.

Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío.

Ay! cuanto te amo, "corazón salvaje" pierdo los sentidos...

Hay tanto q inventar, no hay nada que fingir...

Si no estás conmigo... me muero de frío!

No hay nada q cambiar, no hay nada q fingir...

Me enamoré de ti...

me enamoré de ti...

Cuando la castaña dio el último acorde a la guitarra, el público presente comenzó a aplaudir con entusiasmo, se levanto de su asiento y agradeció con una reverencia antes de bajar del escenario a paso veloz antes de que Midori pudiera amenazarla con la ballesta de nueva cuenta.

Fue acorralada en un rincón por el resto de sus compañeras y la misma Midori, felicitándola y alentándola a que siguiera cuando se acerca Chie y entabla una interesante conversación con la castaña y su jefa.

Minutos después Chie regresa por su amiga y la guía hacia la castaña y su inesperada "representante" para presentarlas.

- Señorita Shizuru, señorita Midori, quisiera presentarles a mi representada y amiga, Natsuki Kuga –

- Un placer conocerla señorita Kuga – dijo la castaña al momento de hacer la reverencia.

Chie la dio un pequeño codazo en el costado a la morena en señal de que respondiera el saludo, pero Natsuki reacciono de forma rápida y nerviosa.

- El placer es todo mío – Natsuki hizo su reverencia a la vez, pero se encontraban tan cerca que cuando hizo su saludo, su rostro impacto con la cabeza de la castaña.

Natsuki se levanto inmediatamente llevándose sus manos hacia la nariz mientras que Chie la sostuvo instintivamente; Midori reacciono ante el incidente levantando sus manos para ayudar a la morena a que no perdiera el equilibrio, mientras que Shizuru se llevo las manos al rostro tratando de cubrir el sonrojo y la pena que aparecieron inmediatamente.

- ¡Oh por Dios! – exclamó la castaña - ¡Cuánto lo siento!, ¿se encuentra bien? –

- No se preocupe – respondió la morena mientras hacía muecas tratando de disipar el dolor de su nariz – fue solo un accidente –

- ¡que pena! Debí tener más cuidado – Shizuru se encontraba en un dilema, entre tratar de ayudarla o mantener su distancia.

- No se preocupe – dijo Natsuki mientras se liberaba del agarre de su amiga y la pelirroja – fue mi culpa

Permanecieron por varios minutos en un incomodo silencio hasta que la pelirroja decidió romper la tensión.

- Bueno, porque no volvemos a la razón por la que solicito su actuación este día –

- ¿Ustedes fueron quienes preguntaron por mí? –

- Bueno, yo hice la solicitud pero a petición de mi amiga aquí presente – Chie señalo a su compañera al lado – la razón por la que solicitud su actuación es… -

- La razón es – Natsuki interrumpió el exceso de palabras que su amiga estaba por utilizar – que quiero que compongas para mí – el resto del grupo se quedaron pasmadas tratando de entender esas palabras.

- ¿Qué yo que? -