Los personajes de Saint Seiya no me pertecen a mi si no a Masami Kurumada,esto es sin ningun lucro.

Capitulo 4:Escena conmovedora.

Mariny Aioria.

Se maldecia, maldecia por debajo ese instante en que se le ocurrió gritarle a Marín. Y es que verla hablando tan familiarmente con Kanon le sorprendió, pues de el nada bueno podía venir.

Ella abrazada al marino con suma emoción mientras el susurraba a su oído palabras.

Se le ocurrió salir de aquella escena tan conmovedora desesperado caminando hacia donde sus pasos lo llevaran. Su cabeza se llenaba de dudas por la extraña actitud de su compañera los últimos días. Después del Hades, sabía que no debía perderla, que la amistad se transformó en amor pero no sabia el como decirle. Cada vez que tenia la oportunidad de hablarle con el corazón, sentía sus piernas temblar, tartamudeando y que ridículo era el, decía Milo, el orgulloso Leo temblando frente a una mujer.

Lo peor fue encontrarse en el camino a Milo, que de paso hacia bromas sobre su estado de ánimo furico.

—Vamos amigo, tranquilízate ,aceptémoslo, ella ya te olvido, ya no te necesita después de todo lo que sucedió. Recuerda que, fuiste tú quien la dejo sola, qué se olvido de ella y que preferiste callar a decirle lo que sentías.

Esas palabras retumbaron en su cabeza, estaba perdido y lleno de dolor, la quería, no ,la amaba y no sabia que hacer si buscarla y arrebatarla de los brazos de Kanon o dejarla ir aunque en su mente estuviera siempre, eterna.

Pasaron días evitándola, sin querer mirarle, estaba enojado y frustrado. Enojado porque sentía que en el fondo ella le había traicionado y si no ¿Por qué hacerle creer que ella alguna vez sintió algo mas que amistad por el?¿Porque recibirle llena de emoción después del Hades?

Y frustrado porque si la había perdido, era por su cobardía, por su miedo.

Ese tarde cualquiera, la encontró en su templo, inquieta y ala espera de su presencia.

Entró y sin decir palabra le evito.

—Aioria,¿que te pasa? haz estado evitándome ¿Por qué?—pregunto ella.

—No, lo he hecho—contesto el secamente.

—Claro que si, vamos cuéntame, me haces sentir mal tu actitud—dijo la amazona buscando la presencia del felino, mientras el caminaba de lado a lado de su templo—te necesito, necesito a mi amigo.

—¡Vaya!—proclamo el caballero con desdén.

—Me necesitas eso dices,ni siquiera me prestaste atención la ultima vez que te vi con Kanon cuando he sido yo tu fiel amigo, escuchándote siempre con paciencia y claro ya sabes cuando desees ignorarme puedes hacerlo, total aquí esta el buen Aioria que estar dispuesto a acudir cuando quieras.

—Déjame explicarte Aioria.

— ¡No quiero nada!, mas que sepas que...¡argh!—el caballero contuvo su coraje y bajo su mirada— Estoy decepcionado de ti,pensé,de verdad pensé que eras diferente.

Ella sumamente molesta le enfrento quedando a escasos centímetros y a pesar que ella insistía en verle a los ojos, el jamás lo hizo.

—Aioria ¿que somos? Tal pareciese que dos extraños que no se conocen, ¿cómo puedes pensar eso de mi?

El silencio incomodo les cubrió a ambos, pues el estaba dispuesto a ignorarla.

—Pero veo que no quieres escucharme y de nada vale que me esfuerce hablando, mejor me voy.

Al verla a punto de partir, el león hablo con fastidio:

—Claro ,anda, ve tras el, hablale de amor al oido, sueña en un futuro a su lado y en el Santuario ahora que es caballero, que ya no es el maldito traidor. Sean felices, sin mí...

Desesperada ,ella retorno hacia la discusión.—¿Acaso estas celoso?

—¿Y que si lo estuviera, te importaría? —contesto sarcástico el león mientras tomaba asiento sobre las escaleras de su Templo mirando al alba.

—Será mejor que te vayas, te esta esperando—dijo el felino nostálgico.

Entonces lo comprendió todo, el león compartía ese fuego en su corazón al mirarle cada instante y esa necesidad de besarse hasta desgastarse la piel. Se armo de valor y conmovida desprendió su mascara de su piel para acercarse y cobijarlo con sus brazos por la espalda sorprendiendo al caballero que se respingo al tacto. Su aliento se fijo en el oído del caballero .

—Dame tan solo un motivo y me quedo yo, Aioria.

Ella junto su mejilla junto con la del castaño, que intentaba contenerse a mirarle de reojo.

—Marin, esto no...

—Shhh...—susurro ella mientras silenciaba la boca del caballero con su dedo. Entonces ya no pudo mas, giro su rostro y ambas miradas se encontraron haciendo una luz aguamarina.

—Eres hermosa...

—Calla, no importa. Mi alma se quedo vacía cuando te marchaste, ya deberías saberlo, mi corazón es solo para ti, Aioria. Tu, únicamente tu, y con nadie mas compartiría mi vida entera mas que contigo. Nuestras memorias, nuestro presente y nuestro futuro son cosas que no valdrían la pena vivir sin ti.

Ante esas palabras el caballero acaricio el rostro de la chica y enredando sus deseos entre sus mechones rojizos.

—Perdóname soy un loco idiota, y también un cobarde por nunca decirte cuanto te amaba, mas bien, cuanto te amo y te amare hasta que deje de respirar.

—Parece un sueño después de todo—contesto ella mientras se levantaba.

El se levanto junto con ella y la jalo hacia sus brazos.

—Siénteme y date cuenta que no lo es.

La calidez del caballero reconforto a la dama y poco a poco fue venciendo el espacio entre ambos. Sus alientos se percibían tan cerca que sus pensamientos se nublaron. Un jugueteo entre sus narices se inicio y prontamente los labios se juntaron concibiendo una suave caricia. Y de un sutil y suave beso, fue aumentando hasta llenar a cargarse de deseo y pasió cuanto deseo besar sus labios de esa manera y era mil veces mejor que en sus más íntimos sueños. Durante unos momentos, los segundos desaparecieron haciendo de aquel acto una necesidad, como si respiraran por el jadeo del otro.

Cesaron unos instantes y él rompió el silencio:

—Pensé que moriría sin nunca haber probado tu dulce boca.

—Y yo sabia que algún día te encontraría de nuevo y por fin te llenaría de caricias que por tanto tiempo guarde.

—Aun tengo una pregunta ¿Qué paso con Kanon?

—Eres un desesperado y necio, Aioria—contesto ella aun bajo los brazos del el—Kanon y yo planeábamos una sorpresa para ti ya que se que saldrás unos días a la India junto con Shaka pero no sabia que podía agradarle a un hombre, así que le pregunte a el. Me dijo que consiguió un libro que habías deseado mucho y por ello le agradecí pero no estaba pasando nada malo así que no te hagas ideas en tu cabeza y confía en mí.

— ¿Todo fue por un libro? que tonto soy y pensar que...

—Pero ya no hay sorpresa, aunque de cualquier manera te lo regalare.

—Agradezco tu detalle pero no quiero nada, el mejor regalo es tenerte aquí a mi lado pero si te pediré otro,acompañame la India...

—¿Por qué?

—Porque conociendo a Kanon, después de haber probado tus labios de loco te dejo con el.

—Gato tonto, aún así te amo.

—Yo también.

Fin.

Lindos lectorcitos, después de tanto tiempo, desempolvando este fics que estaba arrumbado en mi computadora y con dos años de atraso! Espero les guste.