Renuncia de derechos: Harry Potter no es mío, sino de J. K. Rowling; igualmente, Naruto es de Masashi Kishimoto. Estoy tomando parte de ambos universos sin fines de lucro y con el único propósito de hacer feliz a alguien que conmemora el día de su nacimiento. Por otro lado, trama y algunos personajes sí son míos, por lo que me reservo su uso.
Advertencia: por si el párrafo anterior no les dio las suficientes pistas, esto es un crossover. Habrá irregularidades (por no decir cambios descaradas) a detalles de ambas obras, al por mayor, así que si no les gusta semejante perspectiva, ya pueden irse retirando.
Este fic participa en el topic "¡Feliz cumpleaños!" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".
Para xotug, a quien deseo que cumpla muchos años más y a quien hay que culpar por lo que han leído hasta ahora. No te preocupes por lo que diga este capítulo, cumpleañero, creo saber lo que estoy haciendo… y espero que quedes satisfecho.
Vislumbrando consecuencias.
18 de junio de 1996.
Londres, Inglaterra.
El Atrio, Ministerio de Magia.
Los hechizos no dejaban de cruzar el vacío en todas direcciones.
Si un testigo hubiera querido describir la escena a detalle, no habría podido. Para conseguir semejante hazaña, se necesitaban más de dos ojos… o que hubiera allí un par en verdad extraordinario, con la capacidad de ver más allá de lo evidente.
—Eh, Sasuke, esto no me gusta, en serio.
El recién nombrado, un muchacho de cabello y ojos negros, frunció el ceño. Sin moverse, giró los ojos un instante hacia la derecha, donde un joven rubio de ojos azules apretaba los labios, en una evidente mueca de preocupación.
—Nadie dijo que debía gustarte, torpe.
—¡No me llames torpe, tonto!
En vez de responder al insulto, como siempre hacía, el de pelo negro cerró los ojos por un segundo, inclinando ligeramente la cabeza, para después abrirlos y mostrar que ambos iris habían pasado a ser de color rojo, con unas pequeñas manchas oscuras semejantes a hélices.
—Ahora déjame observar, seguro tendremos que reportarlo después.
—¡Es verdad! Y yo debo asegurarme que el resto esté bien. Lo olvidaba, en serio.
—¿Y dices que no eres torpe?
El rubio, torciendo la boca, por una vez tampoco respondió a la provocación. Dejó que su compañero fijara la vista en el inusual suceso delante de ellos, para luego dar media vuelta, mover las manos a toda velocidad y con ello, acompañados de un "puf", aparecieran más rubios, todos idénticos al que ya estaba allí. Fácilmente superaban la docena.
—Todos saben a dónde deben ir. No vuelvan si no es con nuestros amigos.
Los recién aparecidos asintieron y poco a poco, se dispersaron. Increíblemente, todo ese movimiento no hizo que se fijaran en ellos.
—¡No tienes que pelear en mi contra, Harry!
Ambos, el rubio y Sasuke, arrugaron la frente ante la exclamación, fijándose en quien la había pronunciado. Aquel hombre de larga barba blanca y túnica oscura lucía imponente con su figura erguida y la varita en alto, pero tanto ellos como el recién nombrado Harry tenían una opinión no muy buena de él.
Un rayo rojo. El agua de la fuente se elevó poco a poco, formando una esfera. Una llamarada tomó la forma de una enorme serpiente.
—¿Estás seguro que Kiseki puede hacerse cargo? Da escalofríos, en serio.
—Naruto, ¿cuándo ha hecho Kiseki algo estúpido?
—No me refiero a eso, en serio. Pero esos dos…
Sasuke asintió. No había desviado la mirada en todo ese tiempo, por lo que entendía a la perfección la preocupación de su compañero. Aquel asunto parecía alargarse demasiado.
—Ah, ¿acaso Harry Potter está pensando en competir conmigo? —insinuó una voz aguda y fría, proveniente de un hombre de túnica negra y rostro que recordaba a una pálida serpiente.
—Seré como tú el día que el fuego congele —masculló un muchacho delgado y de pelo negro, cuyos ojos verdes parecían refulgir tras unos anteojos redondos—. Una cosa es estar en desacuerdo con Dumbledore y otra muy diferente pensar como tú, Ryddle.
—En ese caso, Harry, deberíamos unir fuerzas, es lo más…
—¿Lógico? ¿Razonable? —el joven movió la varita justo a tiempo para conjurar una barrera, antes que un rayo blanquecino lo alcanzara desde donde estaba aquel a quien llamara "Ryddle"—. Es posible. Pero da la casualidad de que tengo mis propios planes.
A continuación, el muchacho lanzó un rayo de luz roja hacia el mago de la barba blanca, quien hizo que la esfera de agua formada poco antes se interpusiera, salpicando por todas partes al estallar.
—Si no pretendes seguir los pasos de Voldemort, dime por qué…
—No tiene derecho a preguntar eso, Dumbledore. Lo he respetado tal como se espera de un estudiante hacia el director de su colegio y como mago, admiro sus capacidades, pero es todo.
—Detecto hostilidad en tu voz, Harry —intervino Ryddle, lanzando fuego con la varita a ambos, lo cual apenas si los sorprendió, antes que cada uno se salvara de ser incinerado.
—Probablemente. Tengo mis razones, las que por cierto, no son de tu incumbencia.
Fue en ese momento, para sorpresa de los otros dos, que Harry Potter demostró que tenía más de un método para pelear, al arrojarles a ambos unos objetos afilados y en punta, que lograron rozarles la cara y con eso, causarles cortes ligeros, aunque sangrantes. De ser aquella una situación distinta, el chico de anteojos habría hecho una broma sobre que la sangre de Ryddle seguía siendo roja.
—¿Qué fue eso? —siseó Ryddle, apretando los dientes.
—Harry, no entiendo exactamente qué te sucede, pero si lo habláramos…
—Profesor Dumbledore, si me conoce tan bien como cree, y si es tan inteligente como lo creen los demás magos, ya habría deducido dónde está el problema. Pero como no es así, no se lo pienso decir. En cuanto a Ryddle…
En ese momento, después de ser cubierto por una pequeña e inesperada nube de humo, Harry desapareció, dejando en su lugar lo que parecía un fragmento de la enorme fuente que, momentos antes, los tres duelistas destruyeran parcialmente con sus ataques.
—Me pregunto cómo hace eso y logra verse bien, en serio —masculló Naruto.
—Es cuestión de decir las palabras correctas al oponente justo cuando cree que te tiene.
Tanto el rubio como Sasuke dieron un leve respingo, antes de darse la vuelta.
—No es de buena educación hacerle eso a tus camaradas —indicó Sasuke, frunciendo el ceño.
—Lo sé, pero es una emergencia. ¿Y los demás?
—Mis clones fueron a buscarlos —respondió Naruto enseguida—. Deben llegar pronto, en serio.
—Gracias. Todo será más sencillo cuando nos vayamos.
—¿Qué va a pasar en el colegio ahora? —se interesó Sasuke.
—Nada bueno, creo. Ahora Dumbledore no va a dejarnos en paz.
—¡No se preocupen por eso, en serio! Algo se nos ocurrirá, ¿verdad, Kiseki?
El de ojos verdes asintió con una cabezada. Acto seguido, sin que los otros dos se dieran cuenta, metió una mano al bolsillo de su túnica, donde una redondez delataba la presencia de algo que, si el plan había salido bien, muchos considerarían como perdido.
—Será mejor que vayamos yendo hacia la salida. Esos dos se han distraído lo suficiente.
Naruto arqueó una ceja, sin comprender, mientras que Sasuke decidió mirar hacia donde estuviera Harry poco antes. Allí, sin que le causara demasiada sorpresa, se topó con que Dumbledore y Ryddle habían reanudado los hechizos de ataque, enzarzados en una contienda de la cual desconocía los motivos, si es que Harry se había retirado.
—Andando, entonces —indicó Sasuke, cerrando los ojos unos instantes, para luego abrirlos y mostrarlos de nuevo de color negro.
—Espero un buen descanso después de esto, en serio —alegó Naruto por lo bajo.
Harry volvió a asentir, pero esta vez, como en pocas ocasiones, un nudo en el estómago le impidió hacer algún comentario sobre el final de semejante jornada.
Su vida estaba por dar un nuevo giro radical. Lo único que le quedaba por averiguar era si estaba dispuesto a seguir el camino que había decidido o se desviaría por alguna razón.
Ignoraba la respuesta a esas dudas, pero una cosa era segura: seguiría haciendo lo que considerara correcto, con tal de mantener a salvo a la gente que le importaba.
Lo demás, incluso alguien de la talla de Albus Dumbledore, no era indispensable.
–&–
Y aquí está, tal como prometí. El "cortón brusco" del fic. Me pareció adecuado dar a entender uno de los puntos que el autor de la petición quería, un duelo a tres bandas, pero más que nada, en la historia me está sirviendo para dejarlos en suspenso, por la futura continuación y porque quiero tenerlos una temporada elucubrando teorías (las cuales son más que bienvenidas, ¡ojalá alguien acierte algo!).
¿Por qué elegir la incursión al Departamento de Misterios, junto con los duelos subsecuentes, como el escenario en el cual Harry parece pelear tanto contra Voldemort como contra Dumbledore? Si bien espero haber dejado claro que este Harry es del bando de los buenos, espero que también notaran que no está dispuesto a ser, a veces, simple espectador de su destino. Algo ha pasado para que Dumbledore no sea grato no solo para Harry, sino también para Naruto y Sasuke (¿se los esperaban en el Ministerio de Magia? Apuesto a que no). Es una de las tantas incógnitas que resolveré en la continuación, ¿quién iba a creer que escribiría una? Yo no, desde luego. Si desde que tomé la petición en el tópico de los cumpleaños, pensé que sería suicidio… (Imaginen aquí que ruedo los ojos por lo dramática que puedo ponerme a veces).
En fin, de momento me despido. Atentos a mi perfil, porque cuando se publique algo con un título similar al de este fic (mezclando palabras en inglés y en japonés), será la maraña de eventos que explicarán este capítulo.
Haciendo reverencias al chico del cumpleaños y a todo aquel que leyó esto con mediano interés, me despido. Cuídense mucho y nos leemos en la continuación.
