Muchas gracias a aquellos que dejan sus comentarios, y a los lectores fantasmas que no dejan comentarios pero sí su huella en éste lugar (aunque más que su huella me gustaría que dejaran un review ;) ).

Saludos a mis niñas Preciosas (yo se que se saben aludidas) gracias por aguantarme en mis noches de desvelo.

Deuteros. Es un placer leer tus comentarios ¡Saludotes!

Aclaración: Esta historia está basada en personajes y situaciones creadas por JK Rowling, y pertenecientes a ella misma y editoriales. Ninguna ganancia económica se obtiene, ni se infringen los derechos de copyright. Algunos diálogos y descripciones de JK Rowling son brillantes, y se utilizarán apropiadamente dentro de los diálogos del Fic, mismos que pudiesen ser citados en las notas Post-fic del Autor.

Notas del Autor: Gracias a todos aquellos que aún continúan leyendo, especialmente a aquellos que dejan review - ¡!ustedes chicos, son geniales!

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Y justo cuando Hermione pensaba que no podía tener un peor día, lo tuvo veinticuatro horas más tarde.

No sabía si lo peor del siguiente día era - la observación de Ron acerca de los gorros que le había llevado años hacer, la casi pelea de Harry con Malfoy en Cuidado de Criaturas Mágicas, el que dondequiera se topaba con esa Luna Lovegood, la amargura de Harry en su rostro nuevamente, o pasar la noche sola en la biblioteca desde que Harry estaba en detención, y Ron... bueno, ella no sabía dónde Ron se había metido. Desapareció después de la cena, ella había buscado en algunos de sus lugares habituales, pero no había estado allí. Terminó todos sus deberes y regresó a la sala común para no encontrar ni uno de sus amigos en el lugar. Ginny había intentado hablar con ella sobre Michael de nuevo, pero Hermione no estaba en el mejor estado de ánimo. Se quedó por un rato, con la esperanza de que uno de ellos se presentara, pero cuando no lo hicieron, Hermione se dio por vencida y se fue a su habitación a tejer más gorros y, finalmente, se durmió.

El día siguiente no comenzó mucho mejor desde que Harry y Ron se saltaban el desayuno y el almuerzo para terminar sus tareas. Tenía el deseo insaciable de regañarlos, pero viendo el aspecto agotado en sus caras, de alguna manera había logrado contenerse a sí misma. Y Harry se miraba muy preocupado acerca de algo - al principio pensó que tenía que ver con su detención, pero le había dicho que sólo escribió líneas, lo que era un castigo muy fácil, si se lo preguntaban.

O eso creía ella.

Acababa de resolverse a pasar otra noche sin uno de sus mejores amigos cuando ambos llegaron a través del agujero del retrato. Harry en realidad se veía un poco pálido, y se apresuró a la cama inmediatamente. Ron llevaba su escoba - ¿Por qué diablos tenía su escoba? - y se veía absolutamente furioso por algo. Sus ojos recorrieron la sala, y cuando la miró a los ojos, movió la cabeza hacia el agujero del retrato. Hermione obedeció en silencio, y él la condujo a un salón de clase vacío, donde rápidamente cerró con un golpe la puerta.

"¿Qué pasa?"

"¡Es que esa perra Umbridge!" Ron estalló, con el rostro de color rojo brillante mientras paseaba por el salón.

"Tu lenguaje, Ron", Hermione, dijo de forma automática. A pesar de que estaba de acuerdo con su evaluación de la profesora Umbridge, él no debería hablar tan fuertemente. Se sentó en uno de los escritorios. "¿Qué pasó?"

Ron estaba tan enojado que no pudo hablar de manera coherente por unos momentos, y Hermione no lograba entender lo que estaba diciendo.

"Ron, Ron, disminuye la velocidad", dijo rápidamente, "No entiendo. ¿Qué está pasando?"

Ron respiró hondo y detuvo el ritmo, ahora de pie directamente frente a ella. "Muy bien", dijo en una voz muy controlada , "¿ya sabes de Harry ha estado haciendo líneas para Umbridge?"

"Sí," Hermione presionó, "continúa"

"Bueno, Harry no nos está diciendo exactamente TODO acerca de su detención".

Hermione parpadeó sorprendida. "¿Quieres decir que no está haciendo líneas?"

"Oh, sí que lo está," Ron escupió, "pero no del tipo normal. A menos que pienses que es normal que las palabras -no voy a decir mentiras- estén talladas en la parte posterior de tu mano."

"¿QUÉ?"

Ron le describió lo que Harry le había dicho sobre su detención.

El aliento de Hermione salía en respiraciones cortas y rápidas. ¿Quién—diablos-se creía—esta mujer—que era?, No podía lastimar físicamente a un estudiante, era bárbaro, era retorcido, era malvado, era enfermizo, era malo, muy, muy, muy, muy malo ...

"Esa - mala - horrible..." Hermione se calló, incapaz de articular la rabia que sentía en ese momento hacia su profesora. "¡ESA PERRA!", finalmente estalló cuando saltó de su asiento.

"¡Alto, alto!" Ron le agarró del brazo para detener su progreso. "¿A dónde crees que vas?"

"Con McGonagall", dijo Hermione, pensando que era bastante obvio. "Tenemos que informar esto".

Pero Ron sacudió la cabeza. "No podemos, yo ya intenté hacerle hablar con ella, y él no quiso. Y tú sabes el procedimiento prefecta..."

"No podemos ir con rumores, tenemos que presenciarlo de primera mano," Hermione admitió en la derrota. Aunque se iluminó al darse cuenta de algo. "Pero tú viste el corte en la mano, ¿verdad? ¡Eso es evidencia!"

"Hermione, no podemos ", dijo Ron con firmeza. "No, a menos que Harry diga que lo hagamos. ¿De verdad lo quieres gritando por algo más?"

Hermione cerró los ojos, y soltó un largo suspiro. "No, no quiero."

"Entonces, sólo déjalo por ahora", dijo Ron y continuó, "tal vez pronto entenderá".

Hermione Soltó una risita sarcástica. "¡Sí, claro, porque Harry no es obstinado en lo más mínimo!" Puso una mano en la frente para quitar un mechón de su rebelde cabello, y permitirse reposar su temperamento durante unos momentos. Estaba atrapando otro dolor de cabeza por toda esta preocupación."¿Por qué todo le tiene que pasar a él?" -susurró-.

Ron no tenía una respuesta a esto.

Hermione suspiró. Al parecer se volvería a dormir con el mismo pensamiento con el que se durmió las últimas dos noches.

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El viernes iba mejor que su primer par de días - Harry le había hablado de sus detenciones, lo que Hermione apreció mucho. Esto significaba que todavía confiaba en ella. Estaba muy preocupada por él, pero, afortunadamente, esta era su última noche de detención. Todavía no le parecía bien que Harry se negara a hacer algo al respecto, pero no creía que fuera el momento adecuado para sacar el tema a flote. Harry se miraba como si anduviera apenas; estaba tan atrasado con la tarea y tan enojado con todo. Y Hermione no estaba dispuesta a estar al final de su ira de nuevo.

Harry se fue a su última detención, y Hermione se dio cuenta por primera vez cuán pálido y nervioso se había visto Ron a lo largo del día. Ella finalmente lo acorraló y le preguntó qué le pasaba.

"Yo – haré pruebas para Guardián", Ron balbuceó, sin mirarla. "He estado practicando toda la semana."

¡Así que ahí es donde había estado!

"¡Eso es fantástico!" -exclamó-.

Ron la miró, con una sonrisa jugando en sus labios. "¿Sí? "

"Por supuesto que lo es", dijo con una sonrisa. "Realmente espero que lo consigas, Ron."

"Oh, no lo sé," dijo Ron despreciativamente: "No soy tan bueno."

"Vas a estar bien", Hermione tuvo el repentino impulso de darle un abrazo, pero sólo cruzó sus brazos sobre el pecho, simulando que se trataban de los brazos de Ron abrazándola en ese momento. "Buena suerte".

"Gracias", dijo Ron cuando pasó junto a ella y salió de la sala común. Hermione le vio irse con las emociones más dispares. Ella estaba feliz de que Ron estaba en las pruebas, amaba el Quidditch y se merecía estar en el equipo. Sin mencionar que ayudaría toneladas a su auto-estima si lo conseguía. Y a Harry le encantaría tener a su mejor amigo jugando con él. Todo funcionaría bien para todos, si Ron lo lograba.

Bueno, casi para todos. Hermione se sentó en un sillón junto al fuego, odiándose a sí misma por ser tan mezquina y egoísta, pero no era capaz de evitarlo. Ellos tres siempre pasaban mucho tiempo juntos, y le encantaba que hubiese dos mejores amigos como Harry y Ron, aunque Harry estaba actuando como un imbécil en el momento. Pero estaban esas noches cuando Harry estaba en la práctica, cuando eran sólo ella y Ron... eran esas noches las que Hermione secretamente más atesoraba. No era como que hicieran nada especial. Por lo general, sólo estudiaban, o más bien, sermoneaba a Ron; hablaban acerca de los últimos problemas en que se habían metido, todo era muy normal y ordinario.

Pero eso era lo que lo hacía tan maravilloso. Actuaban como amigos en esos momentos, los mejores amigos. A veces, Hermione consideraba que Ron ponía un espectáculo delante de sus amigos, especialmente de Harry, sobre todo frente a sus amigos que eran varones... bueno, ella era su única amiga mujer. Era en frente de ellos que se burlaba de sin piedad y discutía tan acaloradamente. Bueno, ella sabía que no debía morder la carnada, pero nunca podía evitarlo. Él la sacaba de quicio. Pero eso no era lo principal. La cuestión era que cuando sólo estaban ella y Ron, veía un lado diferente de él. Era más serio, en realidad a veces hablaba de sus sentimientos con ella, y actuaba conforme a su edad en estos momentos. Era ahí cuando veía los destellos del hombre que Ron estaba destinado a ser, y realmente respetaba a ese hombre. El joven Ronald, el Ron tenía que aguantar ahora, la hacía reír, y siempre la había defendido, ese que le causaba esos sentimientos en la boca estómago. Sin embargo, el Ron de más edad, el Ron maduro, era de quien estaba medio-enamorada.

Y la otra mitad de ella se había enamorado del joven Ronald.

Por esta razón, quería pasar esos momentos con Ron sola - para poder ver ambos lados de él.

Hermione apoyó la cabeza contra el borde de la butaca, con la cabeza sintiéndola pesada y difusa por sus pensamientos tristes. Es probable que no ayudaba que se hubiese quedado despierta hasta tarde preocupándose por todo, y había utilizado ese tiempo para tejer más gorros para los elfos. Estaba satisfecha de que estuvieran desapareciendo con tanta rapidez, pero no acababa de dominar el hechizo para tejerlos por magia, así que había utilizado las horas desvelándose para hacer varios más. Tenía que ayudar de alguna manera a los pobres elfos domésticos a ser libres, pero tejer le hacía sus dedos doler y sus ojos le picaban por el esfuerzo de ver los puntos pequeños de tejido. Su mirada se dirigió a la llama vacilante del fuego, y miró a la luz brillante.

¿Por qué todo tiene que ser un desastre?

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"¡Hermione! ¡Lo hice!"

Hermione ni siquiera se había dado cuenta de que había estado dormida hasta que sintió las manos de Ron sobre los hombros. "Q- ¿Qué?"

"Hermione, ¡soy el nuevo guardián!"

Todo cansancio se desvaneció cuando ella colocó sus brazos alrededor de su cuello. "¡Felicidades! Estoy muy feliz por ti!" -chilló ella.

Hermione apenas tuvo la oportunidad de registrar que ella, la chica más sensible en el año, en realidad había chillado. Ron fue alejándose, levantándose desde el punto de delante de ella donde se había arrodillado y la tomó por la muñeca.

Se rió cuando él la llevó hasta donde Fred y George repartían copas de cerveza de mantequilla en felicitaciones por su hermano pequeño convirtiéndose en el nuevo guardián. Ron no podía dejar de sonreír cuando los otros lo felicitaban, y no se dio cuenta de que estaba desparramando su bebida en toda su túnica. Hermione volvió a reír mientras tomaba un sorbo de su cerveza de mantequilla. Aun con todo lo que estaba pasando, era satisfactorio saber que Ron todavía podía estar así de emocionado por algo tan trivial como estar en el equipo de Quidditch. Pero era importante para él, y ella estaba feliz de que le hacía feliz. Incluso si no quería decir que perdió parte de su tiempo a solas – estaba segura que encontraría una manera de estar a solas con Ron. Quién sabe, tal vez por pasar el tiempo lejos de ella, se daría cuenta de...

"¿Estás bien, Hermione?" Fred le preguntó: "te ves un poco paliducha."

Hermione asintió, pero no pudo evitar que un enorme bostezo estallara. De verdad, que estaba más cansada de lo que pensaba, por lo menos mañana sería sábado y podría dormir sin preocuparse por terminar su tarea o llegar a clase. Ron estaba emocionado hablando con Angelina y Alicia, por lo que Hermione volvió a su sillón. Ella se sentó en él, y apoyó la cabeza contra el respaldo acolchado. Quería quedarse despierta para Ron, ella sabía que él querría celebrar, y ella quería ser parte de ello. Pero no era capaz de evitar que sus ojos se cerraran, los párpados de pronto eran insoportablemente pesados...

Sus párpados se abrieron de nuevo cuando una mochila golpeó el suelo con un ruido sordo.

"¡Oh, Harry, eres tú ... es bueno lo de Ron, ¿no es así?" La sorprendió la forma nublada en que su voz sonaba, pero continuó de todos modos, parpadeó varias veces para disipar su cansancio. "Estoy tan - tan - tan cansada," Hermione bostezó ampliamente. "¡Yo estaba tejiendo más sombreros. Están desapareciendo como locos!"

"Genial", respondió Harry. Realmente parecía como si le importaran un bledo los elfos domésticos, pero entendió por qué cuando Harry le describió lo que le había sucedido durante la detención.

Una vez más, Hermione se olvidó de su cansancio mientras trataba de convencer a Harry que no se preocupara por el dolor de su cicatriz y que buscara a Dumbledore. Pero una vez más, Harry estaba tan terco, así que sólo terminó herida y enojada. Luego trató de callarla con decirle a Ron que se iba a la cama, pero ella se negó. Estaba tan cansada que apenas podía controlar el ponerse de pie y hacerse subir las escaleras. Captó la atención de Ron cuando iba hacia la puerta del dormitorio de las chicas y señaló con su cabeza hacia la misma. Ron parecía que iba a protestar, pero por suerte, en este momento, ella volvió a bostezar mucho, él se rió y volvió a concentrarse en la túnica de Quidditch color escarlata que llevaba. Se veía muy bien en ella, pensó vagamente.

Estoy realmente agotada, se dijo mientras se preparaba para ir a la cama. Volvió a bostezar.

Y entonces se dio cuenta.

Fred y George entregándole una copa de cerveza de mantequilla. La mirada que habían intercambiado entre los dos. Los de primero que se habían reunido cerca de ellos, en espera de sus instrucciones.

¡Esos patanes!

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"¡No puedo creer que me dieran una poción para dormir!" -Gritó Hermione.

"¿Podríamos hacer algo como eso?", preguntó George con la bien practicada inocencia que Hermione había visto en otras ocasiones.

"No uses ese tono conmigo", espetó Hermione. "¿Cómo se atreven?"

"Nosotros pensamos que podrías necesitar algo de descanso," Fred se rió. "Además, no nos dejaste probar los productos con los de primer año, nunca se dijo nada acerca de quinto año."

"Sobre todo los de quinto año que amenazan con escribir a nuestra madre", George saltó

"¿Así que supongo que esta es su forma de vengarse?" Hermione replicó.

"Bueno, um," Fred pretendía que pensaba mucho, "¡Sip!"

"¡Puedo reportarlos por esto!" Hermione amenazaba.

"Oh, yo no haría eso si fuera tú," Fred respondió con picardía.

"De lo contrario, ¿quién sabe cuándo caerás dormida?" George se encogió de hombros.

"¿Tal vez durante Aritmancia?"

"¿O en pociones?"

"¿O durante una clase importante?"

Ambos chicos le sonrieron ampliamente.

"¿Están chantajeándome?" Hermione chilló. "¡No lo puedo creer!"

"Hermione, estás despertando a los muertos ", Ron rodó los ojos mientras cerraba la puerta a la escalera de los chicos detrás de él. Él frunció el ceño un poco cuando vio que ella estaba gritando a sus hermanos. "¿Qué está pasando?"

"Nada", dijo Hermione rápidamente. "Vamos a desayunar."

Ron no le hizo caso y se inclinó conspiratoria mente hacia George. "¿Qué tienen con ella?"

¡Ron! Hermione le dio un manotazo en el antebrazo.

George sonrió a su hermano pequeño. "Nada demasiado interesante. Sólo que Hermione aprendió anoche que Sortilegios Weasley se ha ampliado, incorporando una imperceptible poción para dormir ".

La intriga de Ron se volvió bruscamente en ira "¿Ustedes la drogaron?"

Fred se encogió de hombros. "Sí".

Ron dio un paso hacia sus dos hermanos, y ambos se dieron cuenta de lo mucho más alto que Ron se había convertido en el último par de meses. "¿Por qué?" preguntó con una voz peligrosamente calmada.

"Ron, olvídalo", dijo Hermione en voz baja, tirándole de la manga. "Vamos, salgamos de aquí".

Una vez más, Ron actuó como si no existiera y, para sorpresa de ella, Fred y George, apuñaló de lleno un dedo de la mano en el pecho de Fred, "No- lo vuelvan- a- hacer," Ron susurró, "¿me escucharon?"

"Ronnie, Ronnie, Ronnie," George suspiró mientras empujaba el brazo de su hermano pequeño con impaciencia. "Deja de actuar como un prefecto, ¿quieres?"

"Sí," Fred convino en lo que se apartó de Ron, "no queremos otro Percy en nuestras manos."

"¡Yo no soy como Percy!" Ron estalló.

Esto fue suficiente, Hermione pensó exasperada cuando ella se deslizó entre Ron y sus hermanos y se volvió alejando a Ron de ellos. "Cálmate", le susurró a toda prisa. Se volvió de nuevo a los gemelos. "¡Y ustedes dos, fuera de aquí!"

George cerró los ojos. "Vamos, Fred," dijo a regañadientes, "Al parecer Percy aún está aquí." Alzó las cejas en una manera que Hermione no lograba comprender, antes de desaparecer por el agujero del retrato con su hermano gemelo.

Hermione suspiró y se volvió hacia Ron. "¿Estás bien?"

"Estoy bien", Ron murmuró. Le dio una patada al suelo en su frustración, y Hermione esperó pacientemente. Ella sabía que Ron en un momento le diría lo que le estaba carcomiendo. "Yo - yo no soy Percy", dijo en voz baja, desafiante.

Hermione lo miró por un momento, dándose cuenta de lo mucho que esto realmente le molestaba. Desde que había sido nombrado un prefecto, Ron había estado diciendo una y otra vez cómo se parecía en nada a Percy. Fred y George deben estar realmente burlándose de él por ser el próximo Percy, y después de lo que Percy había hecho, francamente, no culpaba a Ron por estar tan molesto por la comparación.

"Yo sé", le dijo con dulzura.

"Es un idiota," dijo Ron tercamente.

"Y tú no lo eres", acordó Hermione ", no eres nada como Percy - de hecho, no creo que seas como alguno de tus hermanos". Ron levantó a ella una ceja con escepticismo. "Hablo en serio, eres especial, eres único, - Ron. Tú eres…",

Para su alivio, él estalló en carcajadas. "Gracias, Hermione, estaba empezando a pensar que soy Neville Longbottom."

"¡Sabes a qué me refiero!", dijo un poco irritada. Estaba tratando de rendirle un cumplido, y todavía insistía en actuar como un patán.

"Lo sé", dijo Ron levantando la mano en señal de rendición ",¡y te digo, gracias!"

"Bueno, ¡De nada!" le espetó.

Ron le sonrió con descaro y abrió el agujero de retrato. "¿Vienes?" Ella rodó los ojos, pero salió de la sala común mientras Ron abría la puerta para ella. Caminaron en silencio por unos instantes, Ron empezando a parecer mucho más pensativo, lo que era inusual.

"Es un idiota," Ron repitió. Hermione le dirigió una mirada de reojo, y asintió. Hubo otra larga pausa antes de que Ron volviese a hablar en un tono más tranquilo y menos cortante. "Pero me gustaría que regresara."

"Lo sé".

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Ella podía haber titulado el fin de semana como: La preocupación por Ron.

Había estado esa discusión con Fred y George antes del desayuno, y luego había vuelto de la práctica de Quidditch con un aspecto tan miserable, él había estado esperando algo así, Hermione había tratado de hacerle sentir mejor, pero sólo le cortó y salió corriendo. Sabía que algo había sucedido, pero Harry no se lo decía. Entonces había tratado de ponerles a hacer sus deberes, pero Harry y Ron parecían no hacer ningún progreso desde que algo estaba, obviamente molestándoles tanto, cosa que también le molestaba a Hermione y que provocaba que tuviera problemas para terminar su tarea.

Luego, el domingo, Ron y Harry pasaron el día entero en la sala común, tratando de terminar todas las tareas que habían dejado apiladas para el último minuto. Ella bajaba de vez en cuando en caso de que necesitaran ayuda, pero cuando no la hubo, y Ginny la había invitado a dar un paseo, ella había aceptado. Era bastante agradable salir al aire libre y hablar con Ginny acerca de cosas triviales, pero su mente estaba realmente en la sala común con sus dos mejores amigos. Y entonces Ginny la obligó a volver a la tierra al cambiar completamente la conversación.

"Hermione, ¿te puedo preguntar algo?"

"Claro", dijo Hermione, ausente todavía, debatiendo sobre si se debía permitir prestarle a Ron sus apuntes de Astronomía.

"¿Cuánto te gusta mi hermano?"

¿Qu-, de donde vino eso?

Hermione se encogió de hombros torpemente. Ella nunca había expresado en voz alta lo que sentía por Ron. Con toda honestidad, no estaba realmente segura de lo que sentía. Lo único que sabía era que Ron le irritaba mucho. Podía ser realmente terrible a veces. Ron no se ponía de pie cuando ella realmente lo necesitaba a menos que fuera con alguien que odiaban mutuamente. Se burlaba de ella sin piedad. Estaba siempre dispuesto a hacer suposiciones. Ni siquiera notó que era una chica hasta que ella prácticamente se lo restregó. Rara vez la escuchaba acerca de los estudios. Masticaba con la boca abierta. Estaba obsesionado con el Quidditch. Era, bueno, él era un chico. Un estúpido, inmaduro chico, insoportable, desagradable, obtuso, impulsivo, terco, sarcástico, un poco perezoso,..Era horrible.

Pero era tan maravillosamente horrible. Lo que lo hacía adorable. La hacía querer arrancarse el pelo de la frustración cada vez que la hería, cuando lo único quería, era ser llevada en sus brazos y besada por él. Y no era simplemente horrible, era más cosas que eso, mucho más. Cuando se las arreglaba para defenderla, lo hacía tan fantásticamente que en ocasiones estaba tentada a dejarlo golpear a Malfoy para poder sentir un estremecimiento de orgullo que subiese por su columna vertebral. Y, tan medieval como era, a Hermione le encantaba el hecho de que tenía una vida real, un caballero en armadura brillante en su vida. También era una de las pocas personas que podían animarla un poco. Él la hacía reír como ninguna otra persona antes lo había logrado. Se había auto-hechizado con babosas en su nombre, había sufrido dos detenciones porque había salido en defensa de ella, entró en el bosque prohibido y se enfrentó a una araña gigante para poder saber cómo ayudarla a ser des-Petrificada, ocasionalmente, la abrazaba y la hacía sentir segura cuando estaba molesta. Actuaba como un imbécil la mayoría de las veces, pero eran los momentos en que no actuaba como patán los que hacían que todo valiera la pena – eran esos momentos que sacudían su estómago de una manera tan rara pero agradable, cuando estaba nervioso, cuando sus mejillas se coloreaban su corazón comenzaba a latir con fuerza en su pecho ... en definitiva, sus hormonas se descontrolaban, y ningún otro muchacho la había hecho sentir tan emocionada de estar viva y de ser una chica, como Ron Weasley lo hacía. La vida era siempre impredecible con Ron, y ella tenía que admitir que por mucho que le agradara la estructura y el orden, Ron hacía excitante lo desconocido. Y tenía una sonrisa que podría hacerla hechizar a esas chicas que estaban completamente equipadas con los efectos a veces embarazosos de las hormonas adolescentes.

Cualquier cosa que eso significara, Hermione no tenía idea. Ella también no tenía ni idea de cómo expresar todo esto de forma concisa a Ginny.

"A mí—me gusta, Ginny, tú sabes eso," Hermione finalmente logró salir con lo que esperaba era un indiferente encogimiento de hombros.

"Sí, lo sé," Ginny acordó, con los ojos inusualmente serios. "Pero lo que quiero saber es, ¿lo amas?"

¡Alto, alto, alto! Hermione tenía el impulso irracional de estallar en carcajadas. ¿Amor? ¿Amo a Ronald Weasley? ¡Tengo sólo quince años! Bueno, que pronto serán dieciséis años, reconoció, ¡pero eso no importa! ¡Ella no podía! Es totalmente inconcebible que se enamorara tan joven. ¡Nadie encuentra su alma gemela cuando se tiene once!

"Ginny, la verdad, sólo tengo quince años," dijo Hermione, como respuesta, alejándose el pelo de su cara. "No se puede caer en el amor tan joven, ahora ¿puedo?"

Su respuesta sonaba hueca incluso para ella, pero iba a insistir. Era la respuesta lógica, y se aferraba a ella.

"Eso es lo que pensé," Ginny miró a su alrededor para ver que nadie la escuchara, e incómodamente metió las manos en los bolsillos. "Hermione, tal vez debas seguir adelante".

Hermione miró a su amiga impresionada. "¿Perdón?"

"Sólo escúchame," Ginny rápidamente continuó, "yo sé que fui la primera en convencerte en ir tras Ron y todo, y tú sabes que yo creo que los dos son el uno para el otro, pero todavía no." Ella suspiró y miró hacia el lago. "Simplemente no es el tiempo para ustedes dos. Estás lista, pero él no, y sé lo difícil que es sólo esperar a que él consiga una pista, y se despierte, y vea la persona increíble que eres." Hermione tenía la sensación de que Ginny se refería a las experiencias personales en este momento, pero no mencionó eso."Y yo soy tan feliz ahora", Ginny sonrió sinceramente, nunca pensé que podría ser tan feliz con Michael, pero lo soy. No creo que esto vaya a convertirse en algo serio, pero es divertido, y me hace feliz, y quiero que también lo seas con alguien. Prefiero que sea mi patán hermano, pero como todavía es un inconsciente, quiero que encuentres a alguien más".

"¿Qué estás diciendo?" Preguntó Hermione sin decir nada, aunque era bastante obvio lo que Ginny quería que hiciera.

"Quiero que te olvides de que te gusta Ron y sigas adelante con tu vida como la que ahora tengo", dijo Ginny con firmeza.

Hermione estaba tan abrumada que no sabía qué decir. La lógica de Ginny tenía perfecto sentido, y todos sabían que Hermione Granger seguía siempre la lógica plausible. Pero le parecía tan mal, no sabía por qué, dentro de ella algo le gritaba no escuchar. Pero en realidad no quería vivir el resto de su vida sola, esperando el despertar de Ron, eso no era vida. ¿Pero que era la vida con Ron?

"Mira", Ginny le dio unas palmaditas a su amiga en el hombro cómodamente. "Sólo piensa en ello, ¿vale?" Hermione asintió en silencio, con el ceño fruncido. "Y no pienses que tengo la intención de que sigas adelante porque Ron no está loco por ti", Ginny le dijo, "porque él está, sé que lo está. El problema es que no lo sabe todavía".

"¿No lo sabe?" -Susurró Hermione-. "¿Cómo no saberlo?" Había una gran cantidad de pruebas que apuntaban a que Ron no sentía nada más que amistad hacia ella, pero había también muchos indicios que decían que sí le gustaba ella. Ciertamente, parecía que estaba listo para decirle algo en su charla en Grimmauld Place.

"Él es un chico, Hermione", Ginny se rió como si fuera la respuesta más obvia en el mundo. Se puso seria al pensar en algo. "Oye, es tu cumpleaños en un par de semanas, ¿verdad?" Hermione volvió a asentir. "Sólo espera hasta entonces para tomar una decisión", aconsejó. "Los chicos no pueden a veces decir cómo se sienten, pero a veces lo hacen con sus acciones", dijo Ginny significativamente. "No puede ser capaz de decirte, pero podría ser capaz de mostrarte."

Hermione nunca había pensado que era posible temer de un cumpleaños hasta este momento.

Ginny miró hacia el cielo. "Será mejor que regresemos, está empezando a oscurecer." Hermione asintió en silencio una vez más. "Sólo piensa en ello, ¿está bien?" Ginny presionó.

Hermione asintió. "Lo prometo".

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Harry y Ron se encontraban aún allí cuando regresaron a la sala común, por lo que se había asegurado de sentarse a la vista, mientras tejía calcetines para los elfos domésticos, y escuchaba lejanamente a Ginny charlar acerca de Michael Corner. Ginny pareció sentir que Hermione no quería hablar de su conversación en el lago, por lo que amablemente habló de cosas triviales. Y funcionó, había logrado animarla un poquito, pero luego Ginny se fue a dormir, Ron y Harry seguían trabajando. Eran las 11:30 y aún no habían terminado, ella estaba muy cansada, pero no quería ir a la cama al pensar que ellos podrían necesitar su ayuda. Se acercó a ellos, decidida a que su plática con Ginny no le apartaría de sus funciones como mejor amiga.

"¿Ya van a terminar?" -preguntó esperanzada.

"No", contestó Ron en un tono cortante.

Hermione optó por ignorarlo, y miró a su ensayo. Sus numerosos errores le saltaron a la vista, y rápidamente le hizo saber lo que había que corregir. "La luna más grande de Júpiter es Ganímedes, no Calisto, y es Io la que tiene volcanes".

"Gracias", gruñó Ron, borrando toscamente las frases "ofensivas".

Hermione lo miró con sorpresa. No podía estar haciendo a un lado a Harry, y tomando todo contra ella, no soportaría perder a sus mejores amigos. "Lo siento, yo sólo..."

Ron la miró, y le hirió ver ira en sus ojos, por lo que Hermione rápidamente desvió la mirada. Sus ojos se fijaron en la ventana, y para su sorpresa, una lechuza se sentó en el alféizar con sus grandes ojos descansando sobre Ron.

"Sí, bueno, si sólo vienes aquí a criticar..."

"Ron ..."

"no tengo tiempo para escuchar un sermón, de acuerdo Hermione, estoy hasta el cuello con ésto..."

"No - ¡Mira!" Hermione apuntaba hacia la ventana. "¿No es Hermes?"

"¡Caray, si es!", dijo Ron en voz baja, tirando su pluma y poniéndose de pie. "¿Para qué me habrá escrito Percy?"

Ron tomó su carta y después de la insistencia de Hermione, la abrió. Ella lo miró, sintiéndose mucho mejor de lo que se sentía hace unos minutos. Ron le había revelado el otro día lo mucho que deseaba que Percy volviera, y ahora, quizá Percy finalmente había eliminado el gran objeto que obviamente tenía atorado en el trasero, y había vuelto a sus cinco sentidos. Tal vez la carta a Ron era el primer paso para la reconciliación. Ella Tenía que admitir que había estado más que sorprendida cuando había oído hablar de las consecuencias que llevaron a Percy a salir de casa. Los Weasley eran una familia que Hermione consideraba como la más especial desde que estaba tan fuertemente ligada a ella. Odiaba que se estuviese derrumbando de esta manera por la idiotez de una persona.

Esa sensación de esperanza, sin embargo, se desvaneció mientras veía la cara de Ron cada vez más enojada con cada segundo que pasaba. Para cuando terminó de leerla, su ceño fruncido estaba tan profundo que Hermione pensó que podría quedar permanentemente en su rostro. Ron finalmente terminó de leerla, y se la dio a ella y Harry con una mirada de disgusto en su rostro.

Cuando Hermione leyó la presuntuosa, larga, y obtusa carta, su estómago se retorció más y con mayor dolor. No podía creer que Percy estuviera diciendo estas cosas. Siempre había sido perfectamente civil hacia Harry, y se podría decir que Percy realmente respetaba a Harry por sus logros, y que especialmente apreciaba a Harry por salvar la vida de Ginny en la Cámara de los Secretos. Hermione podría vivir con el comportamiento de Percy, mientras que no intentara poner a Ron de su lado. Una cosa era tener su propia opinión, pero era otra que tratar de manipular a su hermano menor a una manera diferente de pensar, y en el caso de Percy, a una selección diferente de mejores amigos.

Cuando terminó, Hermione se quedó mirando la carta por un buen rato. No tenía idea de cómo reaccionar ante él. Era bastante ridículo, por lo que sólo podía reírse de ello. Pero también era muy en serio, y necesitaba un serio debate. Pero Ron no parecía que pudiera hacer frente a una larga conversación sobre su hermano mayor.

"Bueno", dijo Harry finalmente con una voz cordialmente falsa que Hermione percibió al instante, "si quieres - eh - ¿Qué es? Oh sí – 'romper ataduras 'conmigo, te juro que no me pondré violento".

"Dame eso", dijo Ron, tendiéndole la mano. Harry le entregó la carta con una expresión de confusión y ansiedad que reflejaba con precisión los sentimientos de Hermione en ese momento. "Él es – el idiota- más –grande- del mundo". Entre cada pausa, Ron aprovechó la oportunidad para romper la carta en pedazos más pequeños, y cuando terminó, lanzó los pedazos a un lado junto a su descartada tarea. "Vamos, tenemos que terminar esto en algún momento antes del amanecer", dijo enérgicamente a Harry mientras que jalaba su ensayo hacia él.

Hermione miró a Ron con una gran variedad de emociones. Estaba sorprendida de que Ron estuviera botando a su hermano así, y que tomase las cosas de esta manera, que se aguantara, estaba sorprendida de que no estaba despotricando y que realmente tratara de terminar su tarea, no estaba enojado de que Percy hubiese escrito esta tontería ridícula sobre Harry. Frustración, confusión... ella estaba sintiendo un montón de cosas en este momento. Sin embargo, la abrumadora sensación que pasaba por encima de ella ahora, era que quería hacer algo por Ron. Sabía que estaba sufriendo en este momento, y que tenía que hacer algo para detenerlo.

Sus ojos se detuvieron en el ensayo que Ron había empezado a escribir, mirando que Hermes había dejado huellas en medio del pergamino. No podía entregarlo así, tendría que volver a escribirlo, y le llevaría la mitad de la noche...

"¡Oh, traigan eso aquí!", dijo bruscamente.

"¿Qué?", dijo Ron.

"Dénmelos, voy a revisarlos y corregirlos", dijo. ¿Estás loca?, la voz molesta en su cabeza exigió, Eres una prefecta.

Y él es mi mejor amigo, Hermione replicó en silencio a la voz persistente de la razón.

"¿En serio?, ¡Ah, Hermione, tú eres una salvavidas! ", dijo Ron," ¿qué puedo -? "

Hermione luchó contra el impulso de sonreír a su estupefacta gratitud. "Lo que puedes hacer es decir: -Te prometemos que nunca vamos a dejar nuestra tarea hasta tarde otra vez-", Ella extendió sus manos para tomar los pergaminos de Harry y Ron, quienes rápidamente se los dieron con miradas de agradecimiento en sus caras.

"Un millón de gracias, Hermione," dijo Harry débilmente. Se frotó los ojos y se recostó en la silla. Se ve cansado, Hermione pensó preocupada, me pregunto si está durmiendo lo suficiente. Se sentó y comenzó a escribir rápidamente, pensando en volver a lo que había escrito para su ensayo hace cinco días, y también en una nueva redacción de manera que la profesora Sinistra nunca supiera que la más brillante chica de quinto año realmente había escrito el pergamino de Ron Weasley. Después de volver a escribir la conclusión de Ron, se puso a revisar el ensayo de Harry. El de Harry era bastante bueno, sin duda, obtendría una A según los estándares de los TIMO`S, con sólo algunos errores de menor importancia. No pasó demasiado tiempo para mover su ensayo hasta al menos una E de calificación, empujó su silla hacia atrás sintiéndose muy cansada. Luchó contra la necesidad de frotar sus propios ojos, pero tenía la sensación de que si lo hacía, Harry o Ron podrían mal interpretarlo y con el estado de ánimo en que se encontraban, no quiso arriesgarse, honestamente, no sabía por qué les permitía utilizarla de esta forma, lo único que recibió por su ayuda fue un gracias. Ella ya estaría a salvo en la cama, dormida, y descansando lo suficiente antes de otro día de trabajo, pero no, tenía que estar haciendo la tarea por ellos.

"Está bien, escribe eso", dijo Hermione a Ron, acercándole el ensayo y una hoja de cubierta con su propia escritura. "y luego copias esta conclusión que he escrito para ti. "

"Hermione, honestamente, eres la persona más maravillosa que he conocido", dijo Ron débilmente.

De pronto, copiar el ensayo de alguien no parecía algo tan malo después de todo.

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El brillo que había iluminado brevemente su vida con las amables palabras de Ron (OK, ella se dio cuenta de que sólo había dicho esas cosas maravillosas después de que había escrito su tarea por él, pero aún así, para Ron era un progreso) habían desaparecido bruscamente con la llegada de Sirius a la chimenea, y aún oscurecía su humor cuando bajó a desayunar a la mañana siguiente. Estaba preocupada de que Harry le ocultara algo, aunque fuera algo tan trivial como escribir una carta a Sirius, y estaba irritada de que Umbridge no sólo fuera una idiota que no sabía cómo enseñar adecuadamente DCAO, sino también una fanática anti- hombres lobo, Le molestaba que Sirius siguiese maltratando a Kreacher, y seguía muy preocupada acerca de dónde había ido Hagrid. Tenía tantas cosas en la cabeza que no estaba sorprendida haber olvidado la mención de Percy en un artículo del Diario El Profeta, hasta que había aplastado el periódico y fue atacada con la nauseabunda fotografía de nada más y nada menos que de Dolores Umbridge.

Leyó el artículo en voz alta a Harry y Ron, y brevemente se preguntó si era posible que en los quince normalmente saludables años de edad se pudiera desarrollar una úlcera. Nunca había experimentado tantos choques y ataques de indignación en un lapso tan corto de tiempo, y todo hacía un estrago físico en ella. Siempre había manejado el estrés bastante bien, pero después del tercer año había demostrado, que aún ella podía sucumbir ante él. Y era muy posible que sucumbiera después de leer esta basura. ¿Dolores Umbridge estaba prácticamente dirigiendo la escuela? ¿Después de su éxito? El único éxito que Umbridge había provocado era un motín, Hermione pensó amargamente mientras terminaba de leer en voz alta y miraba a Harry y Ron, que parecían igual de sorprendidos e indignados.

"¡Así que ahora sabemos cómo terminaremos con Umbridge! ¡Fudge pasó este -Decreto Educacional- y nos la impuso, y ahora le ha dado el poder para inspeccionar a otros profesores!" Hermione se sorprendió al encontrar que estaba muy nerviosa, sin aliento, y sus ojos estaban más dolorosos por la picazón que a menudo tenía antes de llorar. "No puedo creer esto. Es indignante..."

"Yo sé que lo es," dijo Harry con tristeza.

Pero por alguna estúpida razón, Ron sonreía.

"¿Qué?" -preguntó ella, un poco sorprendida al descubrir que Harry le preguntó junto con ella.

"Oh, no puedo esperar a ver a McGonagall siendo inspeccionada", dijo Ron felizmente. "Umbridge no sabrá lo que la golpeó."

Hermione apresuró a los muchachos a su primera clase, Historia de la Magia, deseosa de ver si el profesor Binns sería inspeccionado hoy. Por suerte, Binns se escapó de la humillación de la inspección, dando tiempo a Hermione de copiar casi sin sentido lo que estaba escuchando cual zumbido y pensar. No podía dejar que Umbridge se saliera con la suya, simplemente no podía. Pero, ¿qué podían hacer? Hermione se mordió el labio mientras garabateaba en su pergamino. Debe haber alguna manera de hacer que Umbridge sea despedida. Estaba sorprendida de que iba a tales extremos, pero, honestamente, nunca había conocido a un profesor que odiara más que a Dolores Umbridge, pero entonces otra vez, nunca hubo un maestro más odioso que el sapo. Tenían que encontrar la manera de sacarla, cogerla en un error, atraparla violando la ley, entonces Dumbledore tendría que deshacerse de ella. ¿Pero qué? Umbridge era sin duda una respetuosa de la ley, el Ministerio, la elaboración de normas individuales, y Hermione no sabía cómo podría engañar a alguien así a cometer un error bastante grande que podría causar su despido de Hogwarts.

Casi automáticamente, ella miró a Harry y Ron para ver si estaban incluso tratando de prestar atención. Ellos, por supuesto, no lo estaban, pero por una vez a Hermione no le importaba. Cuando miró a Harry, sus ojos se habían enganchado en su mano derecha, donde se podía ver el contorno blanco y débil "No debo decir mentiras" tallado en su piel. Esa forma de castigo era repugnante, era degradante...

Probablemente era ilegal.

Se irguió un poco. Sin duda, a los profesores no se les permitía más lastimar físicamente a sus alumnos, era arcaico, y Dumbledore no se prestaría para que un profesor hiriera a uno de sus estudiantes. Tendría que sacar a Umbridge si él se enteraba. Si pudiera convencer a Harry para ir a Dumbledore y hablarle acerca de su detención -, pero entonces Hermione recordó cual malhumorado y enojón había actuado recientemente Harry. Ni siquiera le había dicho a ella y Ron acerca de su detención de inmediato, y el tono plano que adoptó cuando habló de Dumbledore mostró que no estaba exactamente contento con Dumbledore en el momento. Que se negaría a ir, y todo lo que Hermione se conseguiría sería otra reprimenda. Ella no podía ir a Dumbledore sin consultar a Harry, y si se presentaba una denuncia, tendría que ser del propio Harry. Hermione suspiró - No es de extrañarse que Umbridge se salga con la suya con este método de castigo. Las únicas personas que normalmente estaban en detención, eran gente como Harry, que prefieren morir antes que quejarse y dejar que Umbridge supiera que estaba sufriendo. Él y los otros que se verían obligados a someterse a la misma pena, se quedaban en silencio, y no dejaban que Umbridge supiera que había ganado. Sólo había demasiado orgullo, y ellos mantenían la boca cerrada, incluso si ello significaba que Umbridge no fuera despedida.

Hermione luchó contra el impulso de golpear con los puños en la mesa en su frustración, así que continuó tomando notas. Estaba cerca de encontrar una solución, si tan sólo pudiera presentar una denuncia en nombre de Harry...

Espera un momento.

Su pluma se detuvo en mitad de la frase.

Ella no podía quejarse en nombre de Harry...

... pero podía quejarse por ella.

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"... No habrá necesidad de hablar".

Eso es, Hermione pensó sombríamente cuando resueltamente levantó la mano. Estaba un poco nerviosa acerca de ponerse a sí misma en la línea de esta forma, pero lo tenía que hacer. Era la única manera que se le ocurría, y después de leer el artículo en el Diario el Profeta, debía hacer algo para que esta bruja saliera de sus vidas, de modo que realmente pudieran aprender algo de Defensa este año. Sentía los ojos de Harry en ella cuando esperaba a que Umbridge se fijase en ella. Al principio pensó que la profesora de DCAO (si realmente era una) iba a pasarla por alto, pero Umbridge caminó intencionalmente a ella y se inclinó hacia adelante para que sus rostros quedaran demasiado juntos.

"¿Qué es esta vez, señorita Granger?"

Umbridge estaba tratando de bajar la voz para que la clase no se diera cuenta de sus preguntas, un truco que Hermione no iba a dejar que le funcionara. "Ya he leído el capítulo dos," dijo en una voz un poco más fuerte de lo normal.

"Bueno, entonces, proceder al capítulo tres."

"He leído el tres. He leído todo el libro."

Y era cierto. Hermione siempre se leía cada uno de sus libros de texto antes del inicio del término para que pudiera obtener una base del material que se cubriría. Umbridge parecía bastante sorprendida, como la mayoría de los profesores a menudo hacían cuando ponía de manifiesto este hecho.

"Bueno, entonces, usted debería ser capaz de decirme lo que Slinkhard dice acerca de contrahechizos en el capítulo quince."

Hermione luchó contra el impulso de sonreír. ¿Esta mujer estaba tratando de probarla con el material del curso? "Él dice que contrahechizos es un nombre incorrecto. Él dice que" contrahechizo 'es simplemente un nombre que las personas dan su hechizos cuando quieren hacer que suenen más aceptables. "

La profesora Umbridge en realidad parecía un poco impresionada al levantar las cejas a ella.

Pero eso estaba por cambiar.

"Pero no estoy de acuerdo."

Umbridge reaccionó más o menos como ella esperaba, su mirada se hizo más fría cuando elevó más las cejas. Hermione sabía que a esta mujer no le gustaría que pusiera sus libros de texto en duda, y era de esperar, que daría lugar a una detención.

"¿Estás en desacuerdo?"

"Sí, lo estoy. Al Sr. Slinkhard no le gusta la palabra –contrahechizos-, ¿verdad? Pero creo que puede ser muy útil cuando se habla de utilizar conjuros de defensa." Hermione inconscientemente, contuvo la respiración, esperando la respuesta de Umbridge. No era de su tipo el tratar de crear problemas como éste, y sólo quería acabar de una vez, para poder concentrarse en otras cosas.

"Oh, usted lo hace, ¿verdad?" La voz de la profesora Umbridge tomó más fuerza cuando ella se enderezó. Estaba enojada. "Bueno, me temo que es la opinión del Sr. Slinkhard's, y no la suya, lo que importa en esta clase, señorita Granger."

"Pero..." Hermione comenzó, la búsqueda de un argumento para levantar una discusión con esta mujer. Era una idiotez que Umbridge en realidad pensara que la opinión de un sólo hombre podría ser válida en este campo. Ellos necesitaban discutir, analizar, y de hecho practicar los métodos de Slinkhard al utilizar hechizos de defensa.

"Eso es suficiente", Umbridge interrumpió. Regresó a la clase y Hermione esperaba con anticipación. Había actuado de la misma manera que cuando le había dado la detención a Harry en la última clase. Vamos, le dijo en silencio en la cabeza, hágalo, usted sabe que lo quiere, sólo dígalo.

"Señorita Granger, me voy a tomar cinco puntos de la casa Gryffindor."

El suspiro de Hermione era inaudible gracias a la aparición de murmullos que se extendieron debido a la declaración de Umbridge. No era suficiente, tenía que mantener esta actuación rebelde. Y fíjate, era bastante fácil, pero tampoco quería levantar la sospecha de que trataba de obtener una detención.

Abrió la boca para seguir en desacuerdo, pero Harry le preguntaba muy enojado "¿Para qué?".

"No te involucres," Hermione le susurró. No quería que consiguiera una detención. Uno de ellos, Harry ya había tenido uno, y ella no quería que sufriera el dolor de nuevo, por no mencionar que se estremecía con la idea de lo que otra detención en la clase de DCAO haría en el récord de disciplina a Harry al final del curso. Y dos, no podía estar en detención con Umbridge si Harry estaba, luego su plan no podía ser puesto en acción por otra semana.

Umbridge estaba dando un discurso pomposo acerca de los métodos del Ministerio, algo a lo que Hermione realmente no ponía mucha atención, estaba demasiado ocupada tratando de pensar en otra manera de crear problemas. Pero en realidad debería haber escuchado, le habría sido más fácil cortar la tarabilla de Umbridge.

Eso era, después de todo lo que Harry hizo.

"Sí, Quirrell fue un gran maestro", dijo Harry en voz alta, "Sólo tenía una desventaja de menor importancia al tener a Lord Voldemort pegado de la parte posterior de su cabeza."

Hermione gimió en silencio en la cabeza. Ahora él lo hizo.

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Y Harry rápidamente lo hizo de nuevo al día siguiente durante la clase de cuidado de criaturas mágicas. Honestamente, ¿qué estaba pensando Harry, provocando problemas como éste constantemente? Para alguien que siempre insistió en que los problemas lo encontraban a él, sin duda les estaba facilitando a los problemas el que vinieran y lo mordieran en el trasero.

Pero ahora iba a probar un enfoque diferente con él. En lugar de regañarlo, como lo había hecho, ella iba a ayudarle. Removió con su varita la solución que acababa de colar: tentáculos de murtlap, eran sumamente beneficiosos para los dolores y punzadas y sólo confiaba en que ayudaría a sanar sus heridas. A ella ciertamente no le gustaba el hecho de que la lesión de Harry había sanado, sólo para ser abierta de nuevo. No podía ser saludable.

Tenía que hacer algo al respecto. Pero lo que podía hacer, no lo sabía. La idea de la detención había fallado miserablemente, pero se podría intentar de nuevo. O tal vez lo hacía de la forma equivocada, tal vez en lugar de tratar de librarse de Umbridge, debía pensar en una manera de trabajar alrededor de Umbridge.

Hermione sacudió la cabeza. Una vez más, las cosas serían mucho mejor si Umbridge se fuera y se fuera de sus vidas. Esa sería la mejor solución de todas.

Con mucho cuidado, llevó el tazón lleno de poción por las escaleras sin derramar gota alguna, y estaba bastante sorprendida de encontrar a una solitaria persona aún en la sala común.

"¿Qué estás haciendo todavía aquí?"

Ron levantó la vista de la tarea que estaba escribiendo. "Terminando este pedazo de adivinación". Él frunció el ceño cuando vio a la taza. "¿Qué es eso?"

"Tentáculos de Murtlap", le dijo, "Pensé que podría ayudar con el dolor de Harry."

"Oh, está bien", dijo Ron, enrollando su pergamino y lo arrojó en su bolsa a sus pies. ¿Tú crees que volverá pronto? "

Hermione miró su reloj. "Eso espero, son las once y media."

"Ha llegado en el pasado, antes de la medianoche," le recordó Ron. "Umbridge te mantendría toda la noche si quisiera". Sacudió la cabeza con disgusto. "Es enfermizo."

"Ella está enferma," Hermione corrigió enojada mientras se sentaba a la mesa frente a Ron, con el recipiente de tentáculos murtlap entre ellos. "Es indignante lo que hace a Harry, me gustaría que se quejara, y así podría ser capaz de resolver todos nuestros problemas".

"¿A qué te refieres?" -Preguntó Ron con curiosidad.

Hermione vaciló antes de continuar. "Piensa en ello, Ron. Si McGonagall o Dumbledore supieran sobre esto de dañar físicamente a un estudiante ... tal vez podría conseguir el despido de Umbridge."

Una sonrisa se rompió en la cara de Ron. "¡Caray, tienes razón! Todo lo que tenemos que hacer es conseguir que Harry..."

"No, Ron", Hermione interrumpió con un movimiento de su cabeza. "No sirve de nada. Harry ni siquiera nos dijo lo que estaba haciendo con él. No le dijo a nadie, y Umbridge lo sabe, es lo que quiere. Ella quiere celebrar sobre él, y sabe que Harry no hará nada para detenerla". Se recostó en la silla y suspiró. "Quiero decir, he estado tratando de encontrar una manera en éstos días para hacer que Harry diga a alguien algo, pero ya sabes cómo ha estado, y no me va a escuchar, y es la única manera que puedo pensar... ¿qué? "

Ron estaba estudiándola con una mirada extraña, una mirada que no veía en él muy a menudo: la expresión que usaba cuando estaba averiguando algo bastante complicado por sus propios medios. "¿Has tenido esta idea durante días, has dicho?"

"Sí, pero ¿qué tiene eso que ver con nada ..."

"Es por eso que estabas tan malhumorada cuando Harry se enfadó contigo porque estuviste de acuerdo con McGonagall, tú querías que le dijera a ella…"

"¡No estaba malhumorada!" Hermione protestó. "Yo tenía razón, ¡Harry tiene que aprender a controlar su temperamento! Yo no quiero que tenga una detención cada semana, sobre todo porque no va a decir nada ..."

"…tú lo harías?" Ron terminó por ella.

Por alguna razón, Hermione se sentía muy incómoda y pasó nerviosamente el dedo por todo el borde de la taza que estaba delante de ella. "Sabes que no puedo, Ron, serían rumores..."

"No", dijo Ron cortantemente "pero tú si puedes si consigues una detención". Podía sentir sus ojos clavados en ella, pero con determinación puso los ojos en el recipiente que estaba sobre la mesa. "Planeaste una discusión con Umbridge el lunes, ¿verdad? y es por eso que estás más malhumorada que de costumbre con Harry..."

"¡Yo no estoy malhumorada!"

"¡... estás tratando de conseguir una detención!" Ron acusó sobre su interjección. "¡Así puedes informar de ello a McGonagall!"

Hermione pensaba que el día en que Ron Weasley finalmente ganara una onza de percepción iba a saltar de alegría. Pero ahora todo lo que quería hacer era esconderse debajo de la mesa.

"¡Estás LOCA!" Ron gritó. "¡No puedes tener una detención! ¡Eres una prefecta!"

"¡Los prefectos pueden estar en detención!" Hermione replicó. Ella sabía que comenzar a discutir no facilitaría las cosas, pero se sentía menos culpable si ella estaba discutiendo con Ron. Pero ¿por qué habría de sentirse culpable?, de verdad era una buena idea, y si era por el bien de la escuela, ¿qué importaba si ella sufría un par de noches de dolor? No tenía que responder a Ron, podía actuar a su antojo, le agradecía mucho. Pero la culpa todavía no desaparecía, por lo que cayó agradecidamente en la discusión, contenta de tener una distracción. "¡Y, además, es una buena idea!"

"¿Una buena idea?" Ron hizo eco con incredulidad. "¿Has visto a Harry la semana pasada? ¿Quieres ser tú?"

"Ron, ¡no todo lo que está pasando es acerca de la detención!" Hermione señaló. "Tiene muchas cosas en su mente, y si las detenciones pararan, él sería mucho mejor, así que si consigo ir a prisión ..."

"¡Pues sería como darle un beso de despedida a cualquier esperanza de convertirte en la Prefecta en Jefe!" Ron gritó. "¡Y yo sé que no quieres eso!"

Hermione lo miró con sorpresa. No le había contado a nadie lo mucho que le gustaría ser nombrada Prefecta en Jefe. Ron Weasley en realidad era mucho más perceptivo de lo que aparentaba.

"Estaría dispuesta a sacrificar eso", respondió en un tono de voz mucho más tranquilo, "si eso significa conseguir que esa horrible mujer salga de nuestras vidas".

Ron la estudió por un segundo. "Tengo una idea mejor."

"Oh, ¿De verdad?" Hermione cruzó los brazos sobre el pecho y se recostó en la silla de nuevo. Lo miró expectante. ¿Y bien?

"Yo obtendré la detención", dijo Ron con brusquedad. "Podría hacer que Fred y George estuvieran nuevamente de mi lado. Entonces iría con McGonagall."

Hermione consideró - que era una idea, y era tan buena como una de las que se le habían ocurrido. Pero no podía permitírselo a Ron, no quería que tuviera que soportar las horas de tormento en las que Harry estaba en estos momentos. No quería a sus dos mejores amigos con cicatrices en el dorso de sus manos. Era más fácil para ella pasar a través de la experiencia y sentir el dolor en sí misma que observar a la gente por la que más se preocupaba pasar por ello. Ella nunca sabría lo mucho que dolía, porque sabía que Harry y Ron no se lo revelarían por temor a que se echara a llorar o algo así. Así que sólo podría imaginar lo terrible que era, y probablemente imaginarlo sería mucho peor de lo que realmente era. Y ella no podía pasar por eso con Ron - no quería que él tuviese que pasar por la agonía, no sería capaz de soportarlo si él...

Abrió la boca, y en su mente buscaba por una razón plausible para no hacerle pasar por ello. Pero Ron habló en voz baja antes de que pudiera procesar un pensamiento razonable, mirándole muy seriamente a los ojos.

"¿Ves lo que quiero decir?"

-Touché-, admitió a él en la cabeza tristemente. Por supuesto, nunca le haría saber que había pensado eso, y sólo asintió con la cabeza. "Bien", cedió, "probablemente no habría funcionado de todos modos. Al ritmo que Harry va, habría saltado de nuevo."

Ron asintió con la cabeza. "Bien. Está decidido."

Hermione sacudió la cabeza. "No, no, Ron. Todavía tenemos que hacer algo acerca de ella."

"¿Qué? ¿Veneno?" Ron sugirió esperanzado.

A pesar de la situación, Hermione sonrió levemente. "No," Ella miró a la mesa, para concentrarse. Estaba teniendo dificultad real para pensar en una manera de conseguir el despido de Umbridge, así que, tal vez ese era el camino equivocado. Tal vez ella debería pensar una manera en la que ellos de hecho pudieran aprender Defensa este año, con Umbridge alrededor, después de clases en algún momento. Hermione se enderezó ligeramente, considerando la posibilidad. Esa era una idea interesante, tener otra clase de Defensa en secreto, una clase a la que cualquiera pudiera unirse, aquellos que querían aprender Defensa adecuada. Estaba segura de que muchos otros estudiantes sentían de la misma manera que ella sentía hacia Umbridge. La clase, sin duda, sería un gran éxito. El único problema era que necesitaba un maestro...

Fue en ese preciso momento que la puerta del retrato se abrió y Harry Potter entró en la sala común, la mano vendada con un pañuelo manchado de sangre.

¡Por supuesto!

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Notas de autor: Los siguientes escenas fueron tomadas de Harry Potter y la Orden del Fénix, de JK Rowling

-charla con Harry después de las pruebas de Ron

-la conversación sobre la carta de Percy

- Debate sobre el artículo en el Profeta

- segunda clase de DCAO

Gracias por leer, y el capítulo siguiente incluye cumpleaños de Hermione, Zacharias Smith, y una decisión importante de Hermione.