hola! se me había ido la onda y se me olvidó publicar el capi, pero este es mi capitulo favorito, definitivamente, me gusta mucho lo que pasa en este capi, espero que les guste y dejen sus rr


¡Uy me confundí!

Bajamos juntas con Marce al Gran Comedor a desayunar, la noche anterior habíamos hablado con Remus y yo sentía una emoción en el pecho, ese era un bonito día y solo podría mejorar por dos cosas: la primera sentarme cerca de James en la clase de pociones, en la que realmente no le iba muy bien, pero se veía muy lindo intentando hacer pociones, y la segunda era que Remus ya tuviera alguna respuesta afirmativa sobre la misión que le habíamos dado, lo que esperábamos con muchas ansias.

Distinguí en la entrada del Gran Comedor a un chico lato con un cabello y una sonrisa inconfundible ¡era mi James! Tan lindo como todos los días.

- Lily apresúrate que llegaremos tarde a la clase de pociones – Marce ya estaba terminando su desayuno

- Sí ya casi termino – cuando vi mi plato, todo estaba revuelto y no había comido casi nada por estar distraída y Marce me veía con cara de: claro ya comiste

- Mejor nos vamos prefiero no llegar tarde – me pare y cogí unas manzanas y las metí en mi mochila porque lo más seguro es que al rato me atacara el hambre, y Marce hizo lo mismo.

Salimos del Gran Comedor, traté de estirar mi ojo lo más que pude para volver a ver a James antes de salir y ahí estaba riéndose de Remus, junto con Sirius.

Fuimos las primeras en llegar a la clase de pociones y no había casi nadie, el profesor Slughorn estaba preparando algunas cosas. Al rato ya estaban todos los alumnos en la clase.

- Bueno, bueno – Slughorn trataba de llamar la atención de todos – hoy haremos una poción muy complicada así que trabajaremos en parejas.

Se escuchó un murmullo entre todos y se empezaron a formar las parejas

- ¿Empezamos ya? – le pregunté a Marce ya que siempre trabajamos juntas

- Hoy no podrán trabajar juntas – Slughorn estaba parado a la par de nosotras – lo siento Lily pero necesito que ayudes al señor Potter en esta poción, realmente le cuesta bastante y necesita que la mejor en pociones le ayude, ya le informé que trabajará contigo

- Esta bien – le contesté, empezando a recoger mis cosas y ocultando mi felicidad y volteando a ver a Marce con cara de no lo puedo creer, me dirigí a la mesa de James.

- Remus ¿ya tienes pareja? – gritó Marce - ¿trabajamos juntos?

- sí, ahora me paso para allá – Remus quitó todas sus coas y dejó libre el lugar para que yo me sentara, sonriéndome pícaramente, él sabía lo que eso significaba para mí.

- Hola Lily, ahora trabajaremos juntos, ¿te encuentras bien? – James me veía con cara de preocupación

¡Sabe mi nombre! ¡Me dijo Lily! Este día no podía ser mejor pensé ¿estaré soñando? Esto es súper no puede ser verdad, mejor lo compruebo y me di un pellizco, au, eso dolió no estoy no dormida, ¡sabe mi nombre!

- ¿te encuentras bien? – volvió a preguntar James

- Sí, sí, solo creí que tenía algo en el brazo – mentí saliendo de mis pensamientos y tratando de aparentar normalidad aunque sentía un fuego de vergüenza

- ¿Quieres leer las instrucciones y yo hago la poción o al revés? – le pregunté a James, esperando que él eligiera hacer la poción y que yo leyera las instrucciones porque ese día yo no estaba para hacer pociones.

- Puedo intentar hacer la poción y tú lees las instrucciones y si la cosa no se mira bien cambiamos

, veamos que necesitamos – empecé a leer la lista de ingredientes y juntarlos todos cerca de la mesa

Empecé a leer las instrucciones y James hacía todo lo que le decía, lo veía trabajar y era tan lindo, con el pelo alborotado y concentrado en hacer la poción, por ratos me distraía mucho y cuando James o el profesor me preguntaban sobre la poción trataba de encontrar rápidamente donde me había quedado antes de perderme en mis pensamientos

- Lily ¿estás segura que eran veinte dientes de dragón? Porque esto no se mira nada bien – James veía la poción y me volteaba a ver con cara de no saber qué pasaba.

- Sí, así dicen las instrucciones – murmuré distraídamente, en ese instante como que la pregunta llegó a mi cerebro y reaccioné, me volví hacia el libro y leí rápidamente las instrucciones, me había saltado un paso y solo eran dos dientes de dragón los que teníamos que usar.

- ¡Uy James!, creo que me confundí, tenemos que arreglar la poción pronto antes de eso esto explote – le dije, no le podía decir que me había saltado un paso, que oso, que iba a pensar de mi.

James se hizo a un lado del caldero para que los dos pudiéramos ver la poción, pero ya no había nada que pudiéramos hacer, era irreparable, dos segundos después se escuchó una gran explosión y los dos estábamos embarrados de la poción en todo el cuerpo.

La poción era demasiado fuerte que empezó a quemarnos.

- ¿Qué les paso? – preguntó el profesor Slughorn bastante asustado – vayan rápido a la enfermería.

Salimos corriendo directo a la enfermería, se nos estaban formando unas ronchas verdes en la piel manchada por la poción. La señora Pomfrey nos dio a tomar una poción asquerosa y un ungüento para las ronchas y otro para las quemadas y saldríamos de la enfermería hasta que ya no tuviéramos ninguna marca. Lo cual representaba estar todo el día con James y eso era buenísimo, aunque realmente no sabía que podíamos hacer todo el día en la enfermería.

A la hora del almuerzo Marce llegó a visitarme

- ¿Cómo estás? – me preguntó Marce

- Bien solo que esto me arde un poco y tomar esa poción es un asco

- ¿Y qué fue lo que paso? Eres la mejor en pociones, nunca te salen mal

- Estaba un poquito distraída

- ¿poquito? Con James a la par estarías en otro mundo, semejante explosión, nunca había visto algo así antes – dijo Marce riendo, yo también me reí con ella

- Pues no recuerdo haberle dicho a James veinte dientes de dragón – reí – pero sí me había saltado un paso importante que descontroló toda la poción.

- y ahora van a estar todo el día aquí – Marce sabía lo que yo pensaba de eso

- Sí – contesté algo emocionada – lo bueno es que podremos hablar un poco y siento que estoy superando un poco el pánico y le puedo hablar mejor si solo estamos los dos.

- Ya tengo que ir a la clase de DCAO, regreso al rato, pero te traje tu revista Corazón de Bruja, para que no te aburras ¿quieres que te traiga algo más?

- A gracias, tal vez un postre o algo rico

- Bien nos vemos al rato – dijo Marce y salió de la enfermería.

En la cama de al lado estaba James, Sirius y Remus estaban con él y habían corrido las cortinas de la cama de James.

- ¿Cómo te sientes cornamenta? – preguntó Sirius

- Bien solo estas ronchas me pican

- Y ¿qué fue lo que pasó? – preguntó Remus

- Nos confundimos en la poción – contestó James

- ¿se confundieron o hiciste algo con la poción? – cuestionó Remus

- Es que Lily me dijo que echara dientes de dragón, pero no escuché cuantos, por eso agarre un puño y los eché de golpe, eran como unos veinte, cuando la poción empezó a hervir se veía como verde y se suponía que debía ser anaranjada, la poción ya estaba mal y le dije, pero ya no podíamos hacer nada y exploto – terminó de contar James riéndose.

Sirius y Remus también reían

- ¿Y cuando vas a salir? el club de fans de James Potter ya se enteró de tu accidente, pero la señora Pomfrey no quiere dejarlas pasar, les dijo que tenías que descansar, creo que no quiere decepcionarlas al verte lleno de ronchas verdes – rió Sirius

- Ja, Ja – dijo James sarcásticamente – Hasta mañana salgo

- Te trajimos el ajedrez mágico para que no te aburras, tal vez Lily quiera jugar contigo – dijo Sirius pícaramente

- ¿pasa algo con Lily? – preguntó Remus

- No, nada – contestaron al unísono James y Sirius; Remus se los quedó mirando extrañado

- solo que nunca la he visto jugar – aclaró James

- Bien, tenemos que irnos hay clase de DCAO, vamos Remus

- Nos vemos al rato – se despidió Remus

Escuché cuando Sirius y Remus salieron de la enfermería, pero James seguía con las cortinas cerradas, no quería parecer entrometida ni nada acosadora ante James así que empecé a leer mi revista.

Estaba empezando a quedarme dormida cuando de repente James corrió la cortina de su cama

- Lily ¿Quieres… vas a dormir ahorita?, disculpa no quería interrumpirte – dijo James

- No, no ¿qué decías? – dije bostezando

- ¿Quieres jugar ajedrez mágico? O ¿hacer algo? Es que me aburro de estar acá en silencio

- No se jugar bien al ajedrez mágico, pero si no te importa puedo intentarlo.

- Yo te ayudo si quieres – me dijo sonriendo

- Bueno, juguemos ¿quieres grajeas de todos los sabores? – le dije sacando un paquete de grajeas de mi mochila

Pasamos toda la tarde comiendo y jugando, platicando de muchas cosas, de cómo James empezó a jugar quidditch, como supe que era bruja, algunas de las bromas que habían hecho los merodeadores, hablamos de todo. No podía creer lo bien que nos llevábamos y era tan divertido hablar con él, reíamos bastante; la señora Pomfrey intentó varias veces que nos calláramos pero como éramos los únicos pacientes en la enfermería ya no insistió.

Después de la cena Marce, Remus y Sirius nos volvieron a visitar, los cinco estuvimos platicando y riendo, recordando cómo había explotado la poción.

Cuando volvimos a quedar solo James me preguntó:

- Lily ¿sales con alguien?

- No por ahora no salgo con nadie – le contesté, pero esa pregunta hizo que me ruborizara totalmente

- Pero ¿te gusta alguien? – James me veía muy sonriente

- Sí, pero no creo que él se fije en mí

- ¿Por qué? Si eres bonita, divertida, cualquiera querría salir contigo – dijo James

¡No lo podía creer!, estaba que explotaba de la felicidad y emoción, ¡James había dicho que era bonita! ¿sería un efecto secundario de la poción de la señora Pomfrey el tener alucinaciones?, me dí un pellizco en el brazo para saber si no estaba alucinando, me dolió, era señal de que estaba consiente

- ¿Estás bien? – James me veía extrañado

- Creo que estoy un poco mareada – mentí

- Tal vez deberíamos dormir ya es tarde, yo también me siento cansado, tal vez sea por esa poción asquerosa.

Me levanté de la cama de James que era donde estábamos sentados platicando, cuando sentí una algo suave en mi mejilla, ¡era un beso! James me dio un beso en la mejilla, que hizo que me quedara tiesa del impacto, no me podía mover ni pensar.

Como pude me tiré a mi cama, impactada por el beso y todo lo que acababa de suceder, eso solo había pasado en mis sueños y fantasías. Había pasado un buen rato y nadie decía nada, hasta que finalmente pude decir

- ¿James?

- mmmmm

- ¿Con quién sales ahora?

- Con nadie

- ¿en serio?

- Sí

- ¿No te gusta nadie?

- Pues más o menos me gusta alguien – su voz sonaba extraña – pero creo que es mejor que durmamos, ya es tarde, feliz noche

- feliz noche – le contesté.

Pero esa noche no podía dormir, tenía demasiada emoción poder dentro como para dormir. Cerré los ojos, para recordar la sensación de ese pequeño beso aunque fuera solo en la mejilla, era el contacto más cercano que había tenido con James, cosa que solo sucedía en mis sueños y fantasías pero que en la vida real nunca creía que pasaría.

Y también me había dicho que era bonita, no pues ese era ¡el mejor día de mi vida!, me sentía fuera de mi de tanta felicidad que ya no cabía en mi cuerpo. Aunque al final James había dicho que le gustaba alguien, no se puede tener todo en la vida y con todo lo que había pasado ese día era más que feliz, era algo que nunca en la vida olvidaría.

Seguía con los ojos cerrados, pero sentía que alguien me observaba, los abrí y James estaba viéndome desde su cama.

- Creí que estabas dormido – le dije

- Se me fue el sueño

- A mi también – dije

Ambos nos quedamos en silencio

- Sabes a pesar de las ronchas y esa horrenda poción de la Señora Pomfrey, me gustó estar en la enfermería, contigo estuvo muy bien

- A mí también me gustó, ha sido divertido

- ¿Por qué nunca habíamos hablado antes? Si nos llevamos súper – James me veía con esos lindos ojos de una forma extraña para mi

- No sé, creo que siempre estabas ocupado

- Me agradas mucho – dijo James con una sonrisa perfecta

- Tú también me caes súper bien – le contesté, tratando de sonar natural y ocultar mi emoción.

- Creo que ya tengo un poco de sueño – bostezó James

- Será mejor dormir

- Que descanses – dijo James cerrando los ojos

- Duerme bien – le dije y también cerré los ojos

Esa noche dormí muy feliz, soñé que James y yo paseábamos por los jardines de Hogwarts tomados de las manos muy felices, fue un sueño tan lindo.

Al día siguiente desperté temprano, el sol entraba por la ventana e iluminaba todo. Ya no tenía marcas de las ronchas ni quemadas en la piel, voltee a ver la cama de James, él también ay no tenía marcas y estaba tan lindo durmiendo, trate de no hacer ruido para juntar mis cosas y subir rápido a la Torre Gryffindor para prepararme para el día y escuche que James se movía en su cama.

- Buenos días ¿ya te vas tan temprano? – su voz aún sonaba adormilada

- Hola, sí quiero bañarme antes de ir a desayunar

- Espérame porfa yo también voy

James juntó sus cosas rápido y salimos de la enfermería directo a la Torre Gryffidor.

- Ya no tienes ninguna marca – dijo James, viéndome de todos lados.

- Ya no tengo nada, tú tampoco – le dije volteándolo a ver

- Sí, se me fue todo ¿quieres que trabajemos juntos hoy para ponernos al día de las clases de ayer? Le puedo prestar sus apuntes a Remus – propuso James

- Sería bueno – le contesté sonriendo

Entramos a la sala común y nos dirigimos a las escaleras para ir a los cuartos.

- Nos vemos al rato – le dije a James y subí corriendo hacia el cuarto de chicas.

Cuando llegué al cuarto Marce ya estaba levantada, cuando me vio salió corriendo para abrazarme

- ¿Qué tal estás? ¿dormiste bien? – me preguntó Marce

- Ya no tengo nada y ¡no vas a creer lo que paso anoche!, fue la noche mas feliz de mi vida, ¡James me dijo que era bonita! – le dije muy emocionada casi empezando a gritar.

Las dos empezamos a saltar y gritar como locas de la emoción.

- Y me dio un beso, bueno un beso en la mejilla para las buenas noches, pero ¡James Potter me dio un beso! ¡James Potter me dio un beso! – ya estaba corriendo por toda la habitación, con los brazos extendidos en señal de triunfo.

- Y también quedamos con James para que en la tarde trabajemos juntos y nos pongamos al día, ¿me prestas tus apuntes? – pregunte a Marce

- Claro, que bueno que todo vaya bien con James, pero no le preguntaste si le gusta alguien, porque estaba vez Remus fracasó, no logró averiguar nada

- Pues sí, me dijo que le gustaba alguien pero no me dijo quien, de todos modos creo que no importa, ahora podremos ser amigos y hay que despedir a Remus de su misión – dije riendo

- Tal vez si, le podemos decir que ya no siga con la misión, será mejor que nos preparemos pronto.

Cuando James llegó al cuarto de chicos Remus estaba bañándose y Sirius ya se estaba vistiendo

- ¡James, volviste! – exclamó Sirius - ¿cómo estuvo la cosa anoche?

- Muy divertida, Lily es muy graciosa, y no sabes, no sé porque pero le di un beso en la mejilla, no sé me fluyó hacerlo, pero creo que ella estaba impactada que no se movió por una rato – le confesó James a Sirius

- ¡Waw James! No pensé que te gustara tanto – exclamó Sirius escandalosamente

- ¿Quién te gusta James? – preguntó Remus saliendo del baño

- Lily – contestó James muy feliz dirigiéndose hacia Remus – ¡pero si le dices algo te hago shinga Remus! – amenazó James muy serio, sin dejar duda algunade que si lo cumpliría.

- Sabemos que te habían encargado una "misión secreta" – dijo Sirius medio burlos y medio serio

- ¡Me siguieron la noche que les dije que no lo hiciera! – gritó Remus – ya decía yo, que no podían quedarse quieto

- Pero no se lo puedes decir – volvió a amenazar James

- Ni escribirlo – agregó Sirius

- Esta bien, no lo voy hacer, le diré que ahora no te gusta nadie – contestó Remus despreocupadamente

- Si esta bien, pero yo le dije que me gustaba alguien, pero no le dije quien – Sirius y Remus voltearon a ver a James con los ojos como platos

- ¿Cómo le dijiste eso? – preguntó Sirius muy sacado de onda

- ¡No sé! Ella provoca algo en mi que no puedo controlar, pero me gusta, si no porque crees que eche los veinte dientes de dragón en la poción, eso era ilógico – James se había sentado en su cama y sostenía su cabeza con las manos.

- Buen punto – reflexionó Remus

- Es que ella tiene un no sé que, que me gusta mucho

- Pero si le dices que sea tu novia, aceptará rápido – propuso Sirius

- ¡Nooo! ¿qué te pasa? Yo quiero conquistarla, que sea solo mi Lily no de nadie más, no que ella me conquiste a mí, ella es muy especial – dijo James muy seguro

Nunca habían visto a James así por una chica, nunca se esforzaba y las conseguía muy rápido y fácil, más si eran del club de fans de James Potter, pero ahora sí era diferente.

James Potter había sido conquistado y planeaba ganarse el corazón de una pelirroja que lo estaba enloqueciendo con su ternura hacia él y que ignoraba que lo mismo que ella sentía, ahora también lo sentía él hacia ella.


bueno espero que les haya gustado, a mi me gusta mucho, y James Potter me enloquece, me gustaría algún encontrarme uno así, gracias por leer y dejen sus comentarios, necesito saber que les parece y gracias