Capítulo 4
Nitori y Mikoshiba caminaban rápidamente por los pasillos de aquel gran hospital.
-¡Makoto!- Ai se había lanzado directo a su amigo haciendo preguntas de manera rápida y con aquella voz rota en llanto.
-Tranquilo- le susurro mientras le abrazaba, Nitori tomo su camiseta y la apretó hasta que sus nudillos se pusieron blancos por la fuerte presión, ahogo un grito de dolor- Tranquilo-
-Makoto- Mikoshiba se había parado cuando vio al menor salir disparado hacia el ojo verde- ¿Como esta?-
-Bien...- noto como el chico apretó los dientes.
-Ai-chan- Riko, que había estado sentada, se levantó y llamo al menor- Ven conmigo, vamos por unas bebidas- la chica se llevó al menor que aun hipaba por el llanto y trataba de limpiarse las lágrimas.
-¿Cómo?- un golpe sordo se escuchó por todo el lugar asustando a algunas personas.
-¡Maldición! Sabía que no tendría que dejarlo ir- la ira e impotencia llenaron por completo el cuerpo de Tachibana.
- No fue tu culpa- Mikoshiba se sentía igual al chico- Fue mía... No debí dejarlo aquella mañana, cuando vi el carro de su padre- llevo una mano a su cabello y halo-Mierda-
-Chicos, de nada sirve echarse la culpa- un hombre de unos veinte nueve años, alto, de cabello negro, ojos violetas, piel blanca y que muchas y muchos categorizan como guapo, apareció con una bata blanca, dando a entender su posición como doctor-Nagisa está estable, tiene el brazo fracturado, el labio partido y varios hematomas, necesitara descansar un tiempo-
-Bien, bien... ¿Qué diremos en la escuela?- Makoto paso una mano por sus cabellos oliva.
-No te preocupes yo hablare con el director- les dio una sonrisa reconfortarle- Marcare a Nat, el podrá hacer algo respecto al caso- se retiró dejando a los dos chicos a solas.
-Lo bueno es que solo quedan dos semanas de escuela y luego son vacaciones- dijo Mikoshiba recuperando un poco la calma.
-...- Makoto seguía alterado recordando como encontró a su amigo y el susto que Riko le dio al entrar en la casa.
Flash Back
Cuando abrió la puerta de la habitación de Nagisa, cayó rendido al suelo.
El pequeño cuerpo de su amigo estaba tirado en el frio suelo, con moretones por todos lados, sangre saliéndole de sus boca, nariz y algunas partes más.
Un muñeco roto.
-Nagisa...- susurro y se acercó al cuerpo tratando de no moverlo bruscamente-Nagisa...- sentía la desesperación a flor de piel, no había respuesta por parte del rubio.
-Nagisa...- lagrimas había comenzado a salir- Responde-
Escucho la puerta abrirse y como quitaban del camino todos los destrozos de la noche anterior.
Su cuerpo se tensó, sintió su corazón latir aprisa, tomo algo de una de las repisas y se puso tras la puerta.
Esperando que aquel sujeto, que se decía padre, atravesara la puerta para golpearle de lleno en la cabeza.
Los pasos subiendo las escaleras, caminando por el pasillo, y cuando se detuvieron justo frente a la puerta, el pomo fue girado lentamente, se preparó para dar el golpe.
-¡Dios mío!- un grito demasiado agudo y femenino lo dejo desconcertado por completo, relajo el cuerpo.
-¡Nagisa!- vio una cabellera rosa palo entrar corriendo y arrodillarse junto a Nagisa, dejo caer el objeto con el que tenía planeado golpear al sujeto.
Un golpe sordo y la chica volvieron a gritar volteando a su dirección y viéndolo con miedo que se transformó en enojo.
-¡Dios! ¡MAKOTO! ¡Casi me matas de un susto!-
-¡Mierda Riko! ¡Casi te mato!- grito al tiempo que pasaba una mano por sus cabellos revolviéndolos
-¿Que paso?- dijo al tiempo que tomaba el brazo izquierdo de Makoto, como si así lograra calmarlo
- No lo sé...- ojos cerrados y puños apretados- Cuando llegue ya estaba así- ella sabía que el trataba de calmarse, pero no funcionaba.
-Llamare a una ambulancia-las manos le temblaban, las lágrimas amenazaban con salir.
Fin flash back
-No hace falta que se martiricen- Riko había llegado junto con Nitori y unos cuantos vasos de café- Espresso- les tendió dos vasos desechables a ambos.
-Gracias- susurraron.
. . .
El tiempo pasó lento, como si se burlara de ellos y sus ganas de ver mejor a su amigo.
El padre de este firmo los papeles donde la custodia quedo en manos de su amigo Alex.
Todo bien respecto a eso. No lo volverán a ver, y si se llegase a aparecer alguien, o los tres, lo mandan al hospital.
Nagisa descansa, sin grandes preocupaciones, con grandes cuidados, como si con cualquier cosa se fuese a romper. Pero junto a sus amigos.
. . .
Rei salía del consultorio, dispuesto a pasar por sus medicamentos cuando lo vio.
-Nagisa...- su respiración se volvió difícil y pesada, aquello no fue más que un susurro con sus últimas bocanadas de aire.
Frente a él, se encontraba Nagisa Hazuki, con algunos moretones, vendajes y el brazo enyesado.
Continuara...
Bueno, eso es todo por el día de hoy, perdón la demora pero no sabía cómo terminarlo. Espero le guste y nos leemos luego :3
Espero leer sus sensuales comentarios.
