CAPITULO 4: "ARRANCANDO PROMESAS"
La aburrida manecilla del reloj picaba las 2:00 p.m. cuando aquel niño de cabello desordenado y ojos irritados decidió despertar de su reconfortante sueño.
El pequeño Ben estirara su cuerpo entumido para quitarse la pereza que le acompañaba… ¡Nunca había dormido tan bien en toda su vida! ¡Hasta había soñado que conducía el Impala de su padre!… ¡Jooo que aguafiestas!, obvio no fue real, pero todavía se vale soñar ¿no?
Sonriendo al recuerdo de su emocionante experiencia como conductor, Ben se dio la vuelta abriendo la boca para bostezar pero tuvo que cerrarla rápidamente antes de tragarse el codo izquierdo de Lisa.
El chico levantó su cabeza y miró hacia todos lados…¿Qué carajos estaba haciendo en la cama de su madre?... Esto no ocurría desde..uhmmm…Recordemos: creo que desde que a Ben le dio por alegar que ya era un niño grande, "casualmente" el mismo día que entró a su nueva escuela, donde "casualmente" conoció a la niña rubia de ojos grandes, con quien "casualmente" soñaba casi todas las noches…si, ya notaron que la vida de Ben estaba llenas de "casualidades", pero resulta que su madre no estaba ahí en plan de organizar una payamada familiar y lo de "casualmente" aquí valía un cuerno.
Entre los susurros que Lisa hacía entre sueños y el vaivén de vehículos que se escuchaban en la calle, Ben se tomó su tiempo para presionar el botón de "retroceso" en su cerebro…uhmm…¿Qué sucedió ayer?..umm…se peleó con su padre en el desayuno, se escapó de la escuela con su amigo y lo último que recordaba era que iba ganando en las maquinitas… lo demás…¿Fue real?.. ¿De verdad lo secuestraron? ¿Y qué pasó con la mujer amiga de Dean?… Dean…¡DEAN!
Importándole un soberano rábano si su madre se despertaba o no, Ben salió disparado de la cama, era urgente hablar con Dean, pero se detuvo a media escalera porque escuchó voces…definitivamente alguien estaba discutiendo con su padre pero ¿Quién y por qué?
-¿Y tú estás listo para irte hermano?...
Esa era la voz de su tío Sam. Ben estaba seguro de eso, ahora…¿A dónde dijeron que iban? ¡Ójala fuera a comprar pizza porque moría hambre!
El niño terminó de descender y a la orilla del último peldaño podía ver claramente el perfil de los dos hombres. Dean llevaba una mochila al hombro, vestía ropa cómoda, tenía la billetera en su mano y además una cara de tristeza que no le pegaba para nada. Ben le vió suspirar antes de responder un: No, pero ya no existe nada que haga que dé la vuelta atrás.
Uhmm… ¿Era su intuición o parecía que los Winchester iban a marcharse? ¡Esperen! ¡Retrocedan! ¿Acaso Dean le estaba abandonando? ¡Qué?...o sea… ¡¿Qué?! ¡¿Pero por qué?! ¡Que alguien le explique! ¿Por qué Dean quiere irse?!...
Era obvio que no fue un pleito con Lisa porque la pobre aún estaba dormida, pero ¿Y entonces, qué carajos pasó?! ¡Que repitan esa escena por favor que Ben se la perdió!...o es que acaso… ¿Acaso Dean se marcha por la discusión que tuvieron en el desayuno?...ohhh pero si pelearse es normal entre padres e hijos ¿no?
Después de pensar y re-pensar el asunto y con su conciencia hasta reventar de culpa, Ben supo que estaba en sus curtidas manos adolescentes el evitar que Dean se fuera de casa.
Vale, podrá ser un niño con un diente de leche y dos muelas con caries pero no iba a quedarse tan campante viendo a SU PADRE abandonarlos! ¡No señor!...Dean no se va de casa ¡decidido!...pero ¿cómo carajos conseguía que se quedara?..jooo, "pues a lo Winchester", ¡Agarrando al toro por los cuernos y mandando al diablo lo demás!, así que Ben sacó pecho y dio un paso enfrente para salir de su anonimato dispuesto a decirle al toro: ¡Te quedas conmigo y a la mierda lo que pienses!...Uhm…esa orden sonaba bien…pero en su mente porque dudaba que a Dean le hiciera caso. No, esto mejor hay que resolverlo con el método infantil patentado: "chillar, poner ojos de borrego y suplicar"
Así que sorbiendo mocos y soltando lagrimones, Ben corrió gritando: ¡NO TE VAYAS PAPÁ!... y segundos después, se estrelló contra el estómago de Dean y se pegó a él como si fuera un chicle recién mascado.
La billetera del Winchester salió volando y cayó al piso, así como sus deseos de marcharse esa misma tarde.
-¡Maldición! ¿Pero qué diablos?!…Dean gritó mas sorprendido que emocionado y valga decir que esa frase no fue muy conmovedora pero es que estamos ante un Winchester que acaba de ser literalmente arrollado por un mocoso chillón, así que no pidan mucho gustos ni frases sentimentales.
Ante el abrazo, el niño sintió el cuerpo de su padre contraerse, seguro por la emoción…aunque quizá también se deba al tremendo cabezazo que le acaba de dar en la panza, pero digamos que eso es lo de menos, en estos conmovedores momentos.
-¡No quiero que te vayas papá! ¡No quiero que te vayas papá ! ¡No quiero que te vayas papá! ¡No quiero que te vayas papá! …Ben repetía una y otra vez la misma frase con puntos y comas casi en versión automática, aunque con tanto llanto, los Winchester apenas y entendían un "Nnnnn" y un "paaaa" distorsionado.
- ¿Ben?…Sam le llamó avanzando un poco… ¿Estás bien?
-¡Agggg!…El niño solo restregó su cabeza en la cintura de Dean y no quiso responder mas que un gruñido. Duuuhhh ¿Y su tío Sam decía que era un genio? ¡No pues!, ¿creía que lloraba por diversión?! Duhhhhh, ¡Obvio que no estaba bien!
¿Hey qué es lo que pasa?… Sam comentó intentando jalar a Ben de su refugio, pero entonces el niño comenzó a chillar más fuerte.
-Déjanos solos Samuel…Dean le interrumpió reaccionando finalmente al abrazo…por favor…agregó al ver la mirada que Sam le dedicó y es que el joven Winchester no estaba muy seguro de marcharse, ¡Si el que siempre se marchaba cuando las cosas se ponían sentimentales era Dean!
-Mira Dean, yo creo que debería quedarme y…
-¡QUE TE LARGUES!...El mayor volvió a ordenar con una voz tan autoritaria que hasta yo me acojoné…y valga aclarar que no tengo con qué!
Sam no dijo más, caray que por las buenas cualquiera obedece, así que dedicando una mirada a Dean en son de despedida a lo: "Si lastima a Ben, te la parto", salió de la casa rumbo a un restaurante cercano.
Ya que no podía ensartarle un cuchillo al bruto de su hermano mayor por poseer la empatía de un repollo cocido, al menos se desquitaría con una enorme hamburguesa.
…..
Cuando el apuesto Samuel Winchester desapareció del panorama con toda y su despeinada cabellera, sus bellos ojos, sus musculosos brazos, su firme y respingado…ehh…vale, que mejor vuelvo a la historia:
Cuando Sam se marchó, Dean cerró los ojos para escuchar clarito lo que Ben decía, ¿El niño en verdad le estaba llamando papá?...uhmm…eso le sonaba casi irreal.
Ok, usando la lógica, que por cierto es el fuerte de Sam, Dean dedujo que el chico aún estaba traumado y asustado recordando a los malditos demonios que le secuestraron, si, eso debe ser, esa es la razón de porque llora tan fuerte y tiene alucinaciones con su padre…ahora el problema era que el gran Dean Winchester no tenía ni la menor idea de cómo calmar a un mocoso llorón!
Y vale, aclaremos que si poseía un poco de experiencia en cosas infantiles, okey, que el cielo sabe que criar a Sam fue de mucha ayuda en el tema, pero eso fue hace muchos años y con Ben todo era diferente…¿Por qué? Pues porque Sam era su hermano y Ben era su…su…bueno, era el hijo de la mujer que amaba.
Obvio que Dean también amaba al chico, era capaz de dar la vida por él ¡Y Dios se apiade de quien se atreva a dudarlo! Pero aún no tenía claro como debía tratarlo así que hasta nuevo aviso, Ben era "alguien-especial"
Pasaron cuatro minutos y Ben no se calmaba.
Dean aclaró su garganta dos veces seguidas para llamar su atención: Uggggrrr…ugggrrr…pero no obtuvo nada y eso no era normal, al menos no para la versión: "yo-puedo-solo-y-no-te-necesito" que el orgulloso Benjamín mostró a Dean desde el día en que se conocieron.
Cinco minutos y medio. Los mocos y las gotas de agua salada seguían cayendo en su camisa y Dean ya se estaba desesperando.
-…Ehhhhh, Como que empieza a hacer calor aquí ¿verdad?... Dean comentó el plan de cocktel social…pero Ben no se movió y el mayor cayó en cuenta que sus frescos comentarios no le servirían de mucho en éste momento…ok, y entonces ¿Qué debía hacer? ¿Algún consejo? ¡Grrr! ¿Por qué los niños son tan complicados? ¡Dean prefería enfrentarse a un nido de vampiros que a un pequeño niñito!
Inconscientemente su mano comenzó a juguetear con el cabello del chico y suavizó un poco su voz, vale, no tan dulce como cuando estaba en plan "conquista de solteras sexis" pero si lo suficiente para que Ben notara el cambio: Ben, habla conmigo ¿quieres?...
-Oo te Eqr tehiol y usisggjl!
-Okey…Dean no entendió las jerigonzas del muchachito, pero lo tomó como un avance…Ahora intenta hablar y no chillar al mismo tiempo.
-¡Yo.. Sihf…no estoy…Sihf…chillando!...El niño reclamó ofendido y Dean sonrió, si, ese se parecía más al mocoso engreído que conocía.
-Ok, ok, ok, debí confundirme ser el hijo del vecino, es obvio que tú no estás chillando, así que suéltalo: ¿qué te pasa compañero?
La cara de Ben se separó de la camisa de su padre pero aún le siguió abrazando: Sihf..No te…Sihf… vayas por favor…Sihf…te necesito…Sihf…conmigo…Sihf
Cuando al fin pudo entender lo que Ben quería decirle, al Winchester se le achicó el corazón y casi deseó que el chico siguiera llorando, así al menos podía alegar "inocencia por desconocimiento" pero ahora ¿Cómo reaccionaba a esa petición?
-Ben, yo…tengo que irme…Dean respondió con poca convicción, como si tratara de convencerse a si mismo mas que al niño.
-¡No! ¡No tienes que hacerlo!...Al contrario del joven, Ben si sonaba bien seguro de lo que decía.
Dean carraspeó un poco, sabía que estaba por comenzar un debate: él diría que "si", Ben gritaría que "no", que si, que no, que si, que no y así seguirían discutiendo hasta que alguno de los dos (previsiblemente Ben) terminara muy enojado y llorando de nuevo.
¡Caray! ¿Por qué diablos los niños no nacían pegados a un maldito manual con sugerencias?, ¡Al menos el manual sería más útil que la placenta!
-Benjamín…Dean llamó al chico por su nombre completo, que se enterara que lo que tenía que decirle era importante: Debo marcharme porque eso es…lo mejor para tu madre y para ti…Dean rogaba porque Ben lo entendiera y quizá si lo hizo porque se separó por completo de sus brazos, dio un pasito atrás e incluso se pasó la mano por los ojos. No más lágrimas.
-Si piensas eso es porque te volviste un pendejo…el jovencito replicó cruzándose de brazos.
¡OhhmyGod! ¡Este renacuajo acaba de insultar al mejor cazador de monstruos de Warner-Channel en su propia cara!
Dean se quedo quieto pero con una mirada ponsoñosa, cosa que por alguna razón no amedrentó al chiquillo que se plantó como todo un hombrecito…chillón, pero hombrecito al fin y al cabo.
¿Era este el mismo mocoso que un segundo antes se deshacía en llanto? Grrr ¡Con tantos cambios de humor seguro que Dean va a necesitar una pastilla para el mareo al final de capítulo!
-¿Qué has dicho?...El Winchester le preguntó casi sin despegar los labios ¡Joder! ¡Entre lágrimas, mocos, gritos e insultos Ben lo va a volver loco! ¡¿Es mucho pedir que Ben escoja una emoción y se queden en ella por lo menos por una hora completa?!
Ben se encogió de hombros: Simplemente la verdad, eres un tipo cool ¿vale? Aunque tampoco es que seas tan guapo como crees, pero igual no puedes abandonarnos! ¡No puedes largarte como un idiota cobarde por lo que pasó ayer y…
-¡Epa alto ahí!...Dean levantó las palmas al aire…Acepto que lo pasó ayer fue traumático para ti, pero estás alucinando si piensas que por eso puedes insultarme Benjamín, ¡¿Sabes con quién estás hablando mocoso?!
Dean se irguió como para que Ben lo viera bien, ¡já!, ¡que tenía que dejar claro quién mandaba en la historia! ¡Ben estaba frente al súper Dean Winchester! ¡Un tipo fuerte, letal, que tenía el signo de "peligro" estampado en su cabeza, que era leyenda, que cazaba demonios con su mano izquierda mientras se tomaba una pepsi con la derecha!
Pero de todas las respuestas, Ben soltó la más inesperada:
-¡Hablo-con-mi-papá!...El niño le gritó puntiando despacio cada palabra para que Dean la escuchara bien.
- Ben…tú estás…Dean no sabía que palabra usar, no deseaba herir los sentimientos del niño pero tenía que aclarar las cosas…tú estas confundido, cuando me haya marchado tu madre y tú estarán bien y las cosas volverán a ser como antes…
-¡Pero yo no quiero que sean como antes!...Y Ben se le volvió a tirar al pecho como bala de cañón y comenzó a suplicar de nuevo: ¡no puedes irte porque yo te necesito papá! Voy a ser un buen hijo, ya lo verás, no me dejes solo, no otra vez por favor papá, por favor!
Dean se había quedado a cuadros de nuevo, lo dicho, los niños son seres inexplicables, tan frágiles que puedes dañarlos sin tocarlos y tan fuertes que pueden acojonarte a ti también con una simple palabra.
-¿Ben?…Dean comenzó a masajear la espalda del chico de arriba-abajo con los dedos…tranquilízate…por favor…
- Nu, nu, nu, ¡hasta que me prometas que nunca te irás! ¡Yo te necesito!
Dean soltó el aire exasperado. ¿Cuáles era sus opciones? Bien podía empujar al niño, tomar su mochila y salir de ahí sin importarle nada, pero aunque el orgulloso Winchester lo negara, las palabras de Ben le calaron hondo…y no sólo me refiero a lo de llamarlo papá, si no a todo lo demás, el abrazo, incluido el llanto y los mocos también!
-¿Ben? ¿Estas seguro de esto?...ayer, ayer en el desayuno me dijiste que..
-¡Perdón papá! Perdón por lo que te dije, yo…yo..lo hice para hacerte enojar pero si te quiero y…y… ¡No quiero volver a perderte! ¡Te prometo que nunca…Ben hizo una cruz con sus deditos…nunca más volveré a decir que no eres mi papá…
-ok, ok, ok, Ben, tranquilo, te creo pero ya no llores ¿ok?
-¿Y también prometes quedarte aquí conmigo y con mamá?
Dean vió la aflicción en los ojos de su hijo…espera… ¿hijo? Oh si, Benjamín era su hijo y por más que lo negara, ese mocoso acababa de encadenarlo para siempre.
-Te lo prometo….el Winchester respondió poniendo una mano sobre su pecho sintiendo su corazón latir fuertemente… ¿o estaba feliz o estaba a punto de darle una taquicardia?...en cualquier caso, Dean Winchester no se arrepintió de su decisión.
-¡Yessssssss!...Ben se separó y dio un saltito en señal de victoria, su padre lo había prometido y los Winchester siempre cumplen sus promesas… ¡Gracias papá! ¡Voy a ser el hijo más obediente del mundo!
-Jajajaja, eso lo dudo, eso lo dudo…el mayor repitió divertido, total, Ben todavía era un niño con muchas cosas por experimentar y miles de trastadas por hacer… y hablando de trastadas…
Dean se acercó al niño, le limpió el fino rastro de agua salada de las mejillas y tomó la pequeña nariz entre sus dedos: No creo que mantengas esta nariz sin problemas toda tu adolescencia, pero que lo pensarás veces antes de tocar mis armas y escaparte de la escuela de nuevo…eso te lo prometo.
Y he ahí otra "Promesa a lo Winchester" que el pequeño Ben sabía no podía tomar a la ligera…sólo que por alguna razón, esta promesa no le gustaba tanto como la anterior.
