Advertencia: Espero que hayan estado esperando con ansias el capítulo, ahora sí empiezo con la función.

Un encuentro antes del futuro

Yuu había ingresado al hospital con Shinku en sus brazos. Algunas señoras que estaban a mitad de camino se enternecen y ven a Shinku como una adorable niña a la que Yuu estaba cuidando, aunque hubo una que otra que dijo a modo de broma que parecía una muñeca. A Shinku le hacía algo de gracia escuchar ese tipo de comentarios, pero estaba más centrada en buscar a Suigintou, cuando Yuu ve algo en la espalda de la rubia que ella misma no había notado.

-¿Qué es eso que tienes pegado a la espalda, Shinku?

La inglesa se revisa la espalda y encuentra que tenía un trozo de papel pegado a uno de los dobles de su falda. Lo alisa un poco y trata de leerlo, resultaba ser un trozo bastante viejo de periódico que tenía como artículo principal en la página que lee la muerte de un chico que se pelea con la policía para resistirse a un arresto por agresión e intento de asesinato. Yuu también lee el trozo de periódico y se sorprende porque logra reconocer el rostro del chico que el artículo mostraba como muerto.

-¿Taiki? Ese chico se encuentra en este hospital, y está vivo, muy vivo a mi parecer- dice con bastante curiosidad y asombro-. Este periódico es algún tipo de broma.

-¿Qué quieres decir, Yuu?- pregunta Shinku sin entender lo que decía el muchacho.

-También está la fecha, está mal impreso. Ese periódico está fechado para dentro de cuatro años...

Shinku no pasó por alto ese detalle que le había dado Yuu. Si no mal recordaba, la chica que estaba acompañando a Suigintou parecía ser sólo una niña inocente y no veía probable que falsificara por diversión un papel como ese. También revisa la fecha para cerciorarse, recordando el día en el que se "encontraba", pero lo que encuentra es la siguiente fecha:

27 de agosto de 1.984

¿Qué significaba todo eso? Si no mal recordaba esta ya a comienzos del siglo XXI, y ese periódico estaba impreso en una fecha muy anterior, pero Yuu decía que la fecha estaba adelantada. Es entonces que también lee el artículo que Yuu había señalado:

MUERE JOVEN EN ENFRENTAMIENTO CON LA POLICÍA

Taiki Asamiya, estudiante de 17 años de edad es muerto en un salvaje enfrentamiento con la policía que se prolongó durante casi cuatro horas, desde que opuso resistencia al arresto cuando es capturando a punto de asesinar a Kazuo Sakurada, otro estudiante de la misma preparatoria que el anteriormente mencionado. Según fuentes cercanas a Taiki, él intentaba matar a Kazuo a causa de que una chica que estudia con ellos de nombre Hiyori Nagato habría declarado su enamoramiento a Kazuo, por lo que se presume que intentó matar por celos. Amigos y otros allegados de Kazuo afirman que el joven no tenía problemas personales con Taiki ni con ningún criminal juvenil que estudiara el instituto, de hecho declararon que Kazuo era víctima constante de abusos y hurtos de parte de muchos busca-pleitos en la zona pero por temor a represalias nunca los denunciaba. La policía logró rescatar a Kazuo en el momento en que Taiki estaba a punto de romperle el cuello luego de haberle propinado una golpiza que trajo como consecuencia fractura en cinco huesos y hemorragia interna en el muchacho, y luego de detenerlo Taiki escapó y luego se enfrentó solo a la policía durante casi cuatro horas en las que Taiki mató a tres agentes antes de ser muerto...

-¿Kazuo? Él es mi hermano menor- observa Yuu con extrañeza- ¿De dónde sacaste esto, Shinku?

Shinku no sabía qué decir. Por un momento todo parecía que estaba cobrando sentido. El hecho que fuera de día tan rápido, que ella y Suigintou no reconocieran en absoluto la ciudad, encontrar a Yuu y que siendo de apellido Sakurada no supiera de ningún Jun, cuando la realidad es que él aún no había nacido. Shinku y Suigintou se encontraban en el pasado y ahora es que Shinku se venía a dar cuenta.


Techo del hospital

El bravucón que había recién llegado seguía allí viendo la foto de aquella chica llamada Hiyori, y a Suigintou se le hacía bastante fastidioso que continuara allí por tiempo indefinido. Entonces se le ocurre intentar escabullirse sin que el chico la viera, pero esa estrategia no funciona porque es descubierta.

-¿Estuviste viéndome, mocosa?- pregunta el bravucón con hostilidad, se guarda la foto y se acerca a Suigintou sonando sus nudillos- Voy a tener que asegurarme que no digas nada.

-Maldición, este gorila me ha visto- Suigintou ve que no tenía mucha oportunidad si intentaba escapar aunque intentara volar, así que no ve de otra que sacar su espada para pelear contra aquel humano-. A mí no me asustas, simio. A mí no me harás nada, soy una Rozen Maiden y a diario me desayuno con monstruos como tú.

Al humano no hizo sino enfadarlo más la provocación de Suigintou, y lo que hace es cerrar con fuerza sus puños y empieza a correr para destrozar a la muñeca. Suigintou no estaba tomando en cuenta que no estaba a punto de pelear con un humano ordinario, al menos si es que se le podía llamar humano.


Con Shinku

Yuu ya no estaba llevando a Shinku sino que se sienta con ella en la sala de esperas del hospital y leía una y otra vez el artículo que había traído accidentalmente Shinku. Estaba entre fascinado y horrorizado al ver que el nombre de su hermano estaba impreso en aquella desgastada página. Ambos no entendían qué estaba pasando, pero Shinku toma la iniciativa porque quería saber a toda costa lo que estaba pasando.

-Yuu, ¿qué fecha es hoy?

-¿No lo sabes? Bueno, supongo que eres pequeña y no te han enseñado aún las fechas. Hoy es primero de febrero de 1.980.

Esa era la prueba que Shinku necesitaba. Se pone de pie y va corriendo rumbo al techo para decirle a Suigintou, dejando a Yuu con todas las cosas que llevaba la inglesa. No sabía que en ese momento la historia estaba cambiando, y cuando Yuu se dispone a seguirla encuentra que el artículo ahora decía algo completamente distinto, ahora tenía una nota larga sobre farándula que no se molestó en leer, pero aún así le extrañó que el artículo misterioso que nombraba a su hermano y a aquel Taiki hubiera desaparecido.

Para poder asegurarse de haberse equivocado voltea la página, pero Yuu no ve el artículo. Algo andaba mal y Shinku, a pesar de que la veía como una niña pequeña debía saber algo.


Techo del hospital

(Tema de pelea: Painkiller- de Three Days Grace)

Suigintou esquivaba nuevamente uno de los salvajes golpes que lanzaba el chico con una velocidad impresionante para lo corpulento que era. Suigintou no quería demostrarlo, pero ese chico le estaba dando unos problemas monumentales y en más de una ocasión estuvo a punto de conectarle algún golpe, algo que tendría resultados desastrosos a juzgar por los destrozos que Suigintou veía que había causado su enemigo. También intentaba una y otra vez herir a aquel humano, pero él también era bueno en la defensa e incluso intentaba dar un contragolpe que Suigintou lograba apenas esquivarlo.

-¡No sé qué seas, enana, pero de aquí no sales viva!

Suigintou da respuesta con algo de dificultad usando sus alas para atacar al muchacho, pero este despeja su camino con sólo dos golpes que deshacen completamente el muro de plumas de la prusiana. Era para ver y no creer, ese humano era lo suficientemente fuerte como para acabar con una Rozen Maiden, y al parecer Suigintou tenía posibilidades de ser la primera en caer ante él.

-¡Has aguantado mucho, niña cuervo! Te voy a desplumar.

¿Niña cuervo? Ahora sí ese humano se estaba excediendo. Suigintou continúa usando sus plumas con cada vez más furia y se esfuerza todo lo que puede (sin usar la energía de su médium) para doblegar a aquel humano tan osado, pero sencillamente no podía, su enemigo era muy fuerte, feroz y ágil.

Esquiva otro ataque, pero esa estuvo más cerca que los golpes anteriores, el humano era cada vez más rápido al lanzar sus ataques, Suigintou no podría mantener ese ritmo por siempre y no podía dar su máximo esfuerzo por temor a consumir la energía de Megu, pero una interesante idea surge en su cabeza. Si no podía usar la energía de la chica, entonces intentaría aprovechar la de su propio enemigo, pero no sería fácil a su parecer, debía hacerlo besar su anillo y una vez que lo haga sólo debería consumir su energía y sacar ventaja de la pelea.

Debía encontrar el momento ideal para lograrlo y debía ser astuta para engañarlo. Ese momento llega cuando el humano se lanza en embestida y Suigintou lo esquiva en vuelo para que él choque de frente contra la pared, y entonces se lanza para lanzarle un golpe directo en la boca, y lo logra. No se podía decir que era un beso como tal, pero era el contacto necesario para que el contrato entre Suigintou y su enemigo fuese firmado y apareciera el anillo en el dedo del humano. Ahora Suigintou podría despojarlo de su energía y doblegarlo con facilidad.

-¡Jajajaja! Ahora sí estás perdido, humano, ahora puedo utilizar tu energía como yo desee- Suigintou se lanza para cortar al bravucón en dos usando su espada, y para asegurarse de su victoria extrae al ritmo máximo la energía de su objetivo.

Pero algo falló en el plan de Suigintou. No sólo no hirió de gravedad a su objetivo, sino que ésta acabó recibiendo un golpe que apenas logró amainar con sus plumas en el último instante. Algo andaba mal, cualquier humano se debería empezar a sentir débil y perder la orientación en un momento y ante una acción como esa, pero este humano no tuvo la reacción deseada, era como si consumiera poco o nada de su energía.

-¿Qué es esto? Mi estrategia no funcionó.

-¿Qué es este asqueroso anillo?- el muchacho trata de quitarse el anillo, pero tampoco él tiene éxito- No tengo idea de qué clase de brujería practicas para intentar distraerme, pero eso da igual. Yo nunca he perdido ante nadie, y no lo haré ante ti.

Suigintou yacía en el suelo adolorida por el impacto de aquel golpe que el humano le encajó. Cuando intenta levantarse siente un intenso dolor en su costado que era la inequívoca señal de que ese golpe había ocasionado grietas en su cuerpo. Eso no era bueno, ese humano de alguna manera emitía más fuerza del que Suigintou le podía extraer aún cuando lo hizo al máximo. Ese humano tan peculiar y terrible estaba confiado en que Suigintou esta vez no se iba a escapar gracias al golpe que le había dado, y eso lo podía ver en el rostro de la prusiana. La pelea ya casi había terminado.

Suigintou cae sobre sus rodillas y no puede evitar sostener su costado por el intenso dolor que la aquejaba. Había sido demasiado ingenua por pensar que podría vencer con tanta facilidad a un enemigo como aquel. Esto estaba como mínimo al nivel de una pelea del juego de Alice, una pelea realmente difícil en la que esta vez no supo cuidarse de un momento bastante engañoso.

El muchacho ya estaba casi alcanzando a Suigintou con su puño, estaba apenas a unos cuantos centímetros, pero algo ocurre que salva a Suigintou, y no era el hecho que utilizaba una gruesa capa de plumas que la ayudara a soportar el golpe, sino que también aparecen pétalos que ayudan a reforzar el escudo y así el humano no logra hacer ningún daño importante a Suigintou. Como por arte de magia aparece Shinku al lado de Suigintou, justo a tiempo para salvar a su hermana mayor, y el bravucón da unos pasos hacia atrás para no bajar la guardia en caso de que aparecieran más.

-No estás nada bien hoy, Suigintou. Ni siquiera Hinaichigo se deja vencer así de rápido ante ningún humano- dice con algo de burla la rubia, pero a la vez sabiendo que en realidad Suigintou no estaba enfrentando a alguien ordinario.

-¡Cierra la boca! No necesito que me ayudes, Shinku- Suigintou se pone de pie con algo de dificultad y como puede aparta a Shinku con un brazo para continuar su pelea contra el humano que la acababa de dañar.

Pero Shinku no hizo caso a Suigintou, era evidente que estaba lastimada y no la dejaría pelear sola dijera lo que dijera. Acto seguido mira al humano que estaba peleando con Suigintou y lo reconoce de inmediato. Resultaba ser el chico llamado Taiki que había aparecido en esa hoja del periódico que se había quedado pegada a su espalda, pero se supone que él estaba muerto, una prueba más de que ellas dos en realidad no se encontraban en donde creían.

-¡Ya basta, Taiki! No les hagas daño- aparece Yuu con cara de haber llegado corriendo y con las cosas de Shinku a cuestas-. Esas niñas que estás viendo son muñecas robóticas que me estaba mostrando mi amigo...

-¿Otra vez?- Taiki hace una mueca de fastidio y mira nuevamente a Suigintou- ¡Te advertí que un día de estos tú y tu amigo se las verían conmigo si me volvía a molestar uno de sus ridículos experimentos, Yuu!

-¿Pero qué...?- Shinku se apresura a taparle la boca a Suigintou para que no arruinara el plan que ya sabía que había ideado Yuu.

Era como si de alguna manera pudiera saber lo que pensaba Yuu, casi igual a la manera en que podía Shinku comprender a Nori y a Jun, y eso a Shinku le parecía beneficioso. Taiki acaba por irse muy enojado y lanzando insultos al aire, completamente engañado por el truco improvisado de Yuu, quien sonríe de manera disimulada por salvar a Shinku y a Suigintou de ser destrozadas por el salvaje de Taiki, y es entonces que se acuerda del artículo y decide que era el momento de hablar con Shinku, fuera quien fuera ella.

CONTINUARÁ...


A ver cuántos reviews me enviarán luego de leer este capítulo, me encantaría que me envíen bastantes, eso de verdad me alegrará el día :D. Por ahora los dejo, fans muñecófilos.

Hasta otra