Otra vez se le había perdido. Ya se estaba convirtiendo en un hábito. Y eso le molestaba sobremanera. Justo ahora que las cosas se estaban poniendo difíciles para los dos.

Solo el día de ayer Ginny le había enrostrado que ella se había besado con Krum y un vacío terrible se le había alojado en el corazón.

¿Por qué? ¿Por qué había hecho eso? Él le había advertido que Krum no quería una simple amistad. Eso era evidente. Y como no pensar en ella como una chica y no como una amiga cuando ella estaba tan bella esa noche. Como no perderse mirándola lucir ese vestido tan bonito que le adornaba su preciosa piel. Como no sentir la necesidad de abrazarla y no dejarla escapar. Como no sentir las ganas incontrolables de besarla.

Él no lo pensaba, claro. Él era su amigo. Un amigo que se sintió traicionado por una amiga que no le había contado ese secreto.

-Ella me juró que nada había pasado, maldición- decía pateando uno que otro rincón mientras la buscaba con la mirada-mentirosa- dijo con rencor- eres una mentirosa-

Él mismo había evitado el encuentro durante ese día, furioso por la estupidez que había hecho su amiga. Pero ya en la tarde no podía soportar su ausencia. Por Merlín, como la necesitaba.

Harry lo había notado extraño en la mañana he intentó sonsacarle el porqué pero como Ron Weasley era un odioso cabezota no pudo sacarle ni siquiera un déjame en paz. Se había envuelto en un manto de ostracismo y pronto se alejó para que él no le preguntara nada más.

Mas, Ron temía que Harry supiera ya cual era el motivo de su furia. Ya la noche anterior él mismo le había preguntado si creía de verdad si ella había besado a Krum. Ahora se arrepentía de haberlo hecho.

-¿Dónde? ¿Dónde estás castaña tonta?- A cada fallo en su intento de encontrarla su sangre hervía mucho más.- ¿Por qué él? ¿Por qué Krum?- Claro que sabía el porqué. Krum era más alto, era más fuerte, era mayor. Krum era el mejor jugador de Quidditch, era talentoso, era inteligente, era un campeón de magia. Era todo lo que él no era.

No pudo evitar hacer un puchero. Caminó más rápido para descargar su frustración. Agitó su cabeza para arrancar ese pensamiento. Él no estaba dolido porque Hermione prefiriera besar a Krum. Él estaba furioso porque ella no había sido honesta.

-Ya verás Hermione Granger. Tú no eres la única que puede encontrar a quien besar- Se dijo- Yo también puedo. Y te lo demostraré en la primera oportunidad que tenga. Ahora, aparece antes que termine rompiendo algo- un golpe de puño hacía temblar el marco de una ventana.

Se dirigió al séptimo piso y allí vio como Harry hacía guardia a la sala de menesteres. Ni siquiera intentó preguntarle porque. No quería que este le interrogara de vuelta. Dio la vuelta y bajo lo más rápido que pudo. Salió a los jardines y vio como los matones de Malfoy parecían estar haciendo guardia.

-Parece que a estos se les perdió el hurón- Hizo un rodeo y caminó hacia el estadio de Quidditch. Miró desde la lejanía pero tampoco parecía que ella estuviera ahí. Deshizo sus pasos y miró entonces hacia el lago.

-Si no está allí me iré a la biblioteca otra vez. No puede perderse así como así-

Caminó agitado pero un instinto de preservación le hizo bajar las revoluciones de sus pasos. Él quería encontrarla pero no que ella lo encontrara a él. Pauso sus pasos y cuando ya le quedaba poco camino para llegar al lago la escuchó. Se detuvo inmediatamente. Agudizó el oído y ya no tuvo dudas. Era ella.

Suavemente fue acercándose hasta llegar a un hueco escondido entre dos árboles. Apoyó en el tronco ambas manos y la contempló. Se veía tan serena y tierna apoyada en ese árbol.

"Si claro, como si no rompiera ningún huevo" pensó.

"…AndIseeyourtruecolors

Shining through

I see your true colors

And thats why I love you

So don't be afraid to let them show

Your true color

True colors are beautiful,

Like a Rainbow..."

Poco a poco el suave sonido de su voz fue apaciguando a la bestia que llevaba en el pecho. Poco a poco Ron Weasley dejaba de ser un bruto para ser un muchacho lastimado. Sus ojos se humedecieron y un nuevo puchero asomó en sus labios. Se acomodó y en ese momento piso una ramita. Creyó que su mundo se le venía encima. Pero por suerte ella no lo había escuchado.

La escuchaba y más triste se ponía su corazón. ¿Por que las cosas tenían que salir siempre tan mal para él?

-¿Por qué tienes que cantar tan bonito?- susurró. -Yo … Yo…- No dijo más porque en ese momento, justo cuando la niña terminaba la canción un Harry desesperado venía corriendo a todo dar. Solo atinó a dar la vuelta, no tenía como escapar, Harry ya lo había visto. Saltó desde su escondite a su encuentro, Harry ya cerca lo miró extrañado pero obvio decir algo.

-¡Hermione, Hermione!- Se puso a gritar con fuerza

La chica dio un salto y corrió al encuentro de su amigo. En ese momento vio que no venia solo.

-… ¿es... Estas bien?- Dijo el muchacho agitado. Ron lo miró preguntándose qué demonios le pasaba.

-Sí, bien, ¿Por qué?-

-Lo vi… en... en el mapa... él esta...- Harry miró su mapa pero al que buscaba ya no se encontraba allí.- Pero si estaba aquí hace unos minutos. Apenas lo vi asechándote me vine corriendo…- Ron y Hermione se sobresaltaron de inmediato- ¿Lo viste Ron?-

-¿Yo?... ¿Cómo si venia contigo?-mintió descaradamente. Harry lo miró con la más evidente cara de "¿qué?" pero no tenía tiempo en ese momento de averiguar porque su amigo mentía.

-¿Pero de que hablas Harry? Yo estaba sola. ¿A quién viste en el mapa?-

-A Malfoy, estuvo aquí hace poco, lo vi detrás de ti en el mapa. Lo vi y temí lo peor. Salí corriendo… ese fue mi error, no seguí mirando el mapa mientras corría-

Malfoy. Malfoy había estado allí. Ron se preguntó cuánto tiempo habría estado el condenado cerca de ella. "la escuchó cantar y seguramente se río de ella el infeliz". Eso no lo dudaba. "Y también tuvo que verme llegar y quedarme mirándola a escondidas" Palideció ante ese pensamiento. ¿Y si en su afán de molestarlo le contaba a ella?

-¿De verdad no lo viste?- Volvió a preguntarle su amigo.

-No… - Se puso súbitamente rojo- Si tú no lo viste cuando llegamos menos yo- Harry volvió a mirarlo extrañado.

Hermione también estaba roja. Quizás pensaba que el rubio la había escuchado cantar. Quizás estaba muy avergonzada de que él espiara ese momento tan íntimo.

-Mejor regresemos al castillo. Se hace tarde y me dio hambre- Dijo el pelirrojo.

-Sí, tienes razón. Mejor volvamos- respondió ella.

Harry miró de nuevo su mapa pero ya no había rastros del Slytherin.

-Se me perdió de nuevo el maldito- Dijo furioso.

-Mejor olvidemos eso Harry. Vamos al comedor. Ahí te sentirás más tranquilo. ¿Cierto Ron?- Ella lo miró pero Ron esquivó su mirada-

-Vamos Harry. Ya deja ese mapa en paz- le arrebató el pergamino y se lo guardó en el bolsillo- Te lo voy a devolver en nuestra habitación. A ver si así te quedas quieto un rato- Su tono era molesto. Pero su enojo no era con su amigo.

Dio la vuelta y fue el primero en caminar. Harry movió el brazo de Hermione que se había quedado sorprendida de la indiferencia de Ron. Tardó un minuto en seguirlo.

Ya en el comedor ella ya estaba completamente segura que el pelirrojo la ignoraba. Le había hablado dos veces y dos veces él le habló a otra persona para no contestarle nada. ¿Qué había pasado? ¿Qué había hecho para que Ron la tratara así?

Ella no era la única que miraba a Ron inquisidora mente. Desde la mesa de Slytherin unos ojos grises lo asechaban. Y Unos ojos verdes hacían lo mismo desde su propia mesa.

Harry se acercó a su oído y con voz my baja le dijo

-Me vas a devolver el mapa en la habitación. Y también me vas a explicar porque mentiste-

Ron sintió que el estomago se le perforaba.