Saludos. Por razones que seguro les parecerán aburridas estuve lejos de este fic. No es lo que quieren escuchar.

Lo único que les interesa son los nuevo capítulo... y también a mí.

Gracias VirgiFedeli por el comentario y el apoyo. En poco tiempo: Capítulo 5

Y, otra vez: los personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.


Capítulo 4

Hinata. ‒ Dijo en voz baja. ‒ ¿Podrías recordarme cómo debo responder las preguntas? ‒ Tuvo que preguntar cuando observó en su hoja:

"Respuestas de:"

"Respondido por:"

Ah... sí. ‒ Sonrió un poco porque eso era típico de Naruto. ‒ Debes colocar las respuestas que yo te diga y yo colocar las respuestas que tú me digas.

Ah, ya tiene sentido. Gracias, Hinata. ‒ Colocó el nombre de Hinata y el suyo. Luego comenzó a ver las preguntas. ‒ ¿Qué es esto? "¿Prefieres el amanecer o el atardecer?"

¿Preguntas personales? ‒ Pensó Hinata. ‒ No quisiera revelarle algo vergonzoso a Naruto, pero tampoco quiero mentirle. ‒ Pensó mientras su cara se enrojecía. – Por otro lado, Naruto podría conocerme mejor. – Sonrió.

Pues, a mí me gusta el atardecer. – Dijo Naruto, interrumpiendo los pensamientos de Hinata. – Hay más colores y se pueden distinguir mejor que durante el amanecer.

¿Qué?... Naruto, recuerda que debes colocar mi respuesta.

Sí, lo sé. Es que pensé que te ayudaría a sentirte más cómoda si conoces mi respuesta antes de dar la tuya. ‒ Dijo Naruto, consideradamente. ‒ Este examen puede parecer sencillo, pero la verdad es que no todo el mundo estaría dispuesto a compartir sus gustos, pensamientos y secretos con cualquiera. Por eso la confianza y la seguridad son lo más importante, confío en ti y seré completamente sincero contigo.

Las palabras de Naruto le dieron seguridad a Hinata. ‒ G... gracias, Naruto. Yo también confío en ti y seré sincera contigo.

Bien, ya sabes que me gusta el atardecer, y ¿a ti?

Pues... suelo preferir el atardecer, pero me gusta más la tenue luz de la luna durante la noche. Bien, Naruto, es tu turno. Eh... ‒ Al ver la pregunta Hinata dudó un poco en decirla.

¿Qué sucede, Hinata? ‒ Preguntó al notarla dudosa.

Es que...

Vamos, no seas tímida. Puedes decirme lo que sea.

De... de acuerdo: "¿Te llevas bien con tus padres?"

La respuesta no era desconocida para ninguno de los dos, era un tema incómodo para Naruto y también para Hinata por tener que hablar de eso.

Oh, ya veo... ‒ La mirada de Naruto se oscureció.

Lo siento, Naruto.

Está bien. No tienes que disculparte. ‒ La tristeza se desvaneció casi tan rápido como llegó. ‒ Es cierto, nunca conocí a mis padres, pero aprendí a aceptarlo. Sería muy extraño si nadie hablara de sus padres de vez en cuando. Es un tema muy común, así que no puedo permitir que eso me deprima cada vez que alguien menciona eso.

Admiro mucho eso de ti, Naruto. ‒ Hinata sonrió ligeramente pero no se puso nerviosa.

Gracias. Bueno, siguiente pregunta.

¿Qué? Naruto, espera, ¿no quieres saber mi respuesta?

¿Quieres hacerlo? Te di mi respuesta porque pensé que te ayudaría a sentirte calmada y segura. No quisiera que te desmayaras como suele sucederte.

¿Eh? No, está bien. Quiero compartir mi respuesta contigo. Veo que está más preocupado de mí de lo que pensaba. O, simplemente no quiere fallar en el examen. Pues... mi madre murió cuando yo era pequeña, pero recuerdo que todos los fines de semana realizábamos arreglos florales, y también me enseñaba a cocinar. Esas se volvieron mis actividades favoritas. Mi madre siempre fue muy paciente y atenta conmigo. Mi padre, por otro lado, es muy estricto y exigente con todos, conmigo, con mi hermana menor e incluso con mi primo, pero sé que nos ama, así como también amó a mi madre. Él... tiene una forma... peculiarmente seria de demostrar su afecto.

Naruto observaba a Hinata mientras hablaba. Por alguna razón se sintió cautivado con la respuesta de Hinata. Un tema que siempre lo hacía sentir incómodo ahora lo intrigaba y quería saber más. También estaba sorprendido porque no era exactamente lo que esperaba escuchar. Ya había escuchado que su padre era una persona muy seria pero se alegró al escuchar que tenía un lado cálido. Y, en cuanto a su madre, ahora sabía porqué nunca había escuchado nada de ella, pero aunque se sentía un poco mal por Hinata, estaba feliz de que tuviera recuerdos alegres de su mamá.

Hinata, ahora yo también me siento más cómodo. Esto de compartir las respuestas sí que ayuda, de veras. Quiero que coloques en mi respuesta a mi padrino Jiraiya. Él es lo más cerano a un padre que he tenido.

Y así continuaron, compartiendo sus gustos, disgustos, deseos y detalles de sus vidas. Era como la cita perfecta para Hinata y una experiencia completamente placentera para Naruto, quien comenzó a ver a Hinata de forma distinta, o mejor dicho, comenzó a ver en Hinata muchas cosas que antes ignoraba y que nunca habría imaginado.

Ahora el simple hecho de pensar en Hinata y en todo lo que sabe de ella y ella de él lo hacía sentirse abrumado, débil y desorientado, pero en buen sentido.

Le gustaba la forma en que en ella y su presencia lo hacían sentir vulnerable, y una vez más, olvidó por completo dónde se encontraba, todo lo demás era irrelevante para él, solo podía ver a Hinata como la chica más hermosa de todo el mundo.

Comenzó a sentir que flotaba y empezó imaginar que volaba con Hinata por el cielo nocturno. Hinata tenía puesto un vestido blanco que parecía estar hecho de luz, una luz ligeramente tenue muy parecida a la de la luna.

"Ven, acompáñame. La tierra se ve mucho más hermosa desde la luna." ‒ Era lo que Hinata le decía en su mundo de fantasía.

Iré contigo a donde quieras, princesa. ‒ Respondió Naruto a la hermosa figura que flotaba frente a él, esperándolo para ascender al cielo. Su ilusión era tan vívida que se encontraba hipnotizado y fascinado, y no pudo evitar decir lo que dijo en voz alta y mucho menos notarlo.

¿Eh? ‒ Dijo Hinata, confundida.

De pronto, el cielo nocturno comenzó a desvanecerse detrás de Hinata y fue reemplazado por la pared del salón de clases, y el vestido de luz se apagó para revelar el uniforme escolar.

¿Naruto? ¿Qué estás...

¿Eh? ¿Qué... Lo siento, Hinata. Estaba... eh... no importa. ¿Cuál es la siguiente pregunta?

Ah... sí. Acaba de llamarme princesa, pero parece no haberse dado cuenta. ‒ Pensó Hinata, sonriendo ligeramente. ‒ La siguiente pregunta es: "Cuál es tu aroma favorito."

¿Mmm? ‒ Claro, ¿por qué no? Soñar despierto con Hinata no es suficiente. Ahora tengo que decirle que hace dos horas ELLA se convirtió en mi aroma favorito.

Pues... ‒ Estaba un poco dudoso en cuanto a decirle la verdad. Quería hacerlo, y además le había prometido ser sincero. Estaba un poco ansioso por cómo se sentiría después de decirle la verdad. Se sentiría nervioso, contento y aliviado.

Desde hace dos horas... tú... te convertiste en mi aroma favorito.

¿Eh? ¿Qué, qué, qué dijiste? ‒ Hinata sintió una oleada de emociones abrumando su estómago, su corazón y su mente. Su rostro que estaba ligeramente rosa ahora se mostraba un poco más intenso. ‒ Na... Naruto... ¿acabas de decir que yo...

Así es, Hinata. Cuando tenía los ojos vendados pude notar una fragancia dulce, suave y agradable que viene de ti. Una fragancia que me tranquilizó y me hizo olvidar todo este asunto del examen. El mejor aroma que haya percibido en mi vida.

Eh... yo... eh... gr... me alegro de que yo sea tu aroma favorito. Y... también me siento... alagada. ¿Esto significa que... le gusto?

Lo siento, no quería sonar... empalagoso en un momento así, pero te prometí que sería honesto contigo.

Tiene razón. ¿Por qué habría de mentir con algo como esto? Y de haber sido así, no habría dicho eso. Quizá sí le gusto. Tienes razón, lo prometiste.

Claro, jamás te mentiría, princes... Hinata. ‒ Dijo rápidamente esperando que Hinata no lo notara. ‒ Je, je.

Lo hizo de nuevo. Me gusta como suena. Creo que podría acostumbrarme.

Luego de más de cuarenta preguntas estaban casi a punto de terminar.

... y, además de los arreglos florales, me volví muy buena en la cocina, puedo preparar muchos platillos y hornear todo tipo de postres. Los postres son mis favoritos.

¡Bien! Esa era tu última pregunta. ¿Y qué tal yo? ¿Aún me quedan preguntas?

Mmm... eh... sí. ‒ Respondió, un tanto dudosa y avergonzada. ‒ Bueno... eh...: "Luego de esta experiencia, ¿crees que tú y tu compañero o compañera podrían formar la pareja perfecta?"

¿Eh? "¿pareja perfecta" ¿es su forma de decir novios? Mmm... Bueno, creo que no debería sorprenderme a estas alturas. Todas estas preguntas son raras e incómodas. Aunque, si lo pienso un poco, seríamos una gran pareja. Te llevaría a ver una película, a comer helado o te llevaría a algún lugar donde se observe el atardecer más hermoso y contemplarlo juntos hasta que el sol se oculte y el cielo se oscurezca.

Eh... ¿ha... hablas en serio?

¡Claro! y yo estaría más que bendecido si fueras mi novia. Eres lista, amable, delicada, muy linda y además eres experta en la cocina. Eres la chica perfecta, de veras.

¿De... de verdad... piensas eso de mí? ‒ Naruto estaba tan ocupado elogiando a Hinata que no pudo notar cómo su rostro cambiaba su ligero tono rosa y se tornaba en un rojo intenso. No estaba avergonzada, solo un poco nerviosa, emocionada y contenta.

Por supuesto. ‒ Respondió sonriente. ‒ ¿Y tú qué piensas, Hinata? ¿Te gustaría ser mi novia?