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Jyi iba y venia normalmente aunque también había temporadas en las que desaparecía, pero él era más abierto en relacionarse con ella aunque mantenia su distancia, asi que lidear con él resultaba más sencillo, en un principio no eran muy apegados pero conforme el tiempo pasaba fueron creando una pequeña amistad. Era molesto admitirlo pero sentía algo por Jyi, siempre trataba de pasar tiempo con él -no importaba el pretexto- y muy regularmente se la pasaban en los jardines causandole problemas a los animales de Oski, algo en su cuerpo se estremecia de añoranza cuando lo miraba, sus ojos le decían haberlos visto en otra parte. Mientras más tiempo pasaba con él mas estaba convencida de que le gustaba y mas segura se sentia sobre su identidad.
Ella quería que él la viese a ella por lo que era, Pero Jyi no tenia ojos para ella ni nadie mas que no fuera Siana. Una antigua amiga de la infancia, decia, alguien por el cual se había convertido en caballero.
Asi que la idea era más que inalcanzable, lo sabia, no necesitaba que dijera más.
Debido a su libertad en el recinto pudo vagar libremente por los cuartos alegando que asi no se perdería; Oski parecía entender bien su curiosidad dandole permiso de entrar en la biblioteca del lugar, pero solo si mantenía su nariz fuera de su biblioteca y libros privados.
--¡¿U...USTED HA LEIDO TODOS E-ESTOS LIBROS?!--
Su reacción fue de clara sorpresa, de piso a techo todo a excepción de las ventanas estaba lleno de libros y la habitación era siete veces mas grande que la suya. Era hermoso y abrumador de cierto modo.
--¿Eh? No -- le respondio como si nada-- no he leido ni la mitad de lo que vez aqui.
--¿Entonces por qué tienes tantos libros sino los has leido?-- dijo echando un vistazo rapido a los lomos de los libros, todos hablaban de temas variados, habia tanto académicos como de literatura moderna y retro.
--Una biblioteca no es para leerse entera, sino para saber donde encontrar lo que buscó. Muchas veces necesito consultar algo y la biblioteca me viene bien, esta cerca y accesible todo momento. --explicó.-- Eres libre de estar aqui todo lo que quieras, pero intenta no husmear demasiado en mi casa.-- advirtió.
Gracias a eso pudo saber mas de si misma y sobre los dueños de ese enorme lugar.
Los Licantropos eran especies raras que solo nacían bajo ciertas circunstancias. Habia escuchado historias de ellos pero jamas creyo ver uno en persona después de tantos años pues conformaban menos del 5% de la población, eran menos comunes que un omega y eso era decir mucho. Curiosamente, no se tenían registro de ningun Licantropo que no fuese Alfa.
Eso explicaba por que Skoll era tan imponente a primera vista, aunque Oski no daba ese aire ni por asomó siendo de la misma especie. Xix parecia pertenecer a la rama de los cambia formas, un alfa que no había despertado su verdadero talento.
La mayoria de la población era cambia formas pero en los ultimos años era común encontrar Betas u Omegas que no podia cambiar a su forma animal, y ella era una de esas personas. Poseia las caracteristicas basicas para defenderse, olfato, agilidad, instinto, pero sin la habilidad de cambiar, era solo una humana un poco excepcional, pero un licantropo, uff, estaba de suerte, su comunidad era tan pequeña que todos se conocían y ellos prácticamente se encontraban a otro nivel.
La emocion la invadió ¿Y si él conocia a quien estaba buscando? ¿Y si se trataba de él? No descartaría la posibilidad, Entonces todo lo vivido no habria sido en vano.
--Pero... el otro estuvo a punto de comerme...--se dijo bajito no creyendo lo que le habia pasado en ese entonces. Aún ahora parecía irreal.
Su cuerpo se estremeció con el simple recuerdo.
La puerta de la biblioteca se abrió llamando su atención.
"Hablando del rey de roma"-- se dijo mentalmente esperando pasar desapercibida en un rincón cerca de la ventana. Desde ese encuentro en su habitación ambos se evitaban mutuamente, el único momento en el que se veian las caras era en el comedor y eso no siempre pasaba. Skoll no pasaba mucho tiempo ahí y de eso habían pasado varios meses.
Respiro profundo intentando que el nerviosismo desapareciera, tal vez en cuanto la viese giraria sobre sus talones y se marcharia sin mayor revuelo.
Pero no fue asi.
Tan pronto la vio esos ojos rojos tan fieros y animales parecían taladrarla con fuerza, era como ahogarse en sangre oscura y espesa, su voz se habia perdido en su garganta ahora completamente seca, sedienta pero no exactamente de agua.
No importaba cuanto lo viera, no dejaba de impresionarla.
--Fuera de aqui-- Demando con voz fria y el seño fruncido.
Ella lo miro confundida un momento para dar paso a la molestia, sus mejillas se tornaron rojas. Algo en ella lo molestaba mucho pero no sabia que era, en el poco tiempo que habían convivido vio lo sumisa y obediente que podia ser, muchas veces eso hizo agitar su corazón pero había veces en las que ella sacaba las garras...
--Yo llegué aquí primera-- bufo.
Como ahora. Despertando su instinto ¿Acaso la tonta no sabia lo mucho que lo molestaba? Su actitud rebelde. Se acerco como un depredador, lento y amenazante. Ella tembló un poco ¿Acaso le daba miedo? Sonrio para sus adentros. Se plantó loen mas cerca que pudo acorralandola entre el vidrio y su cuerpo, ella era pequeña pero en su cuerpo habia poder, era claro a simple vista, no era frágil.
--En primer lugar, esta es mi casa, en segundo lugar, tú eres solo una invitada. No tienes porque tener esa actitud conmigo en MI hogar.-- gruño cerca de su cara.
Era lo mas cercano que habia estado de un macho adulto desde que su celo había despertado, tenia miedo y realmente estaba muy confundida. Su aroma era sobrecogedor, era intenso, olia a bosque y sangre, a muerte y madera. La calidez del cuerpo del alfa era alarmante pero muy comoda. Estar cerca suyo era como acurrucarse cerca de las brasas de una fogata en medió de un campo de batalla.
Su piel se erizo. Se acarició los brazos intentando apaciguar la piel chinita ¿Desde cuando era una pervertida?
El licantropo parecia molesto, quizá por estar en una habitacion en su casa y actuar como la dueña, bueno, seria normal estar molesto, ella lo estaria, pero dudaria de atacar asi al invitado.
Intentó escaparse por un costado, rodearlo y marcharse pero Cñcomo si fuera nada, la habia atrapado sin esfuerzo. Su agarre en su muñeca habia sido fuerte y firme al instante, la volvio a su lugar tomando ambas muñecas sobre su cabeza habia sentido la fuerza de sus manos presionandola.
¿Cual era su problema? ¿Porqué parecía que la odiaba y al minuto desearla?
--¿Dónde ibas?-- Acerco su nariz a su cuello, olfateandolo.
--¿No querías que me fuera?-- la sensación de su aliento la llevo a estremecerse.
Independiente mente de su fuerza en su vida habia visto cabello tan oscuro, el tipo estaba buenísimo, obvio que cualquier hembra con dos dedos de frente se mojaria solo de verlo ¡Y el parecia saberlo! era jodidamente guapo pero letal, todo en él irradiaba peligro y su instinto le gritaba que se mantuviera sumisa, quieta, que asi sobreviviria mas tiempo.
Sabía que la besaria cuando bajó su rostro hasta la par de ella. Se puso tensa de golpe.
--¿Te gusta Jyi, cierto?-- su pregunta la sorprendio y la respuesta fue dicha por su cuerpo. Skoll la miraba con detenimiento.-- Te enseñaré a besar, imagina que soy él.-- su voz sonaba tranquila y un tanto burlona pero no se resistió, esta vez no pelearia. El beso fue torpe pero no fue rudo como el primero, al contrario, fue suave. --Mueve tus labios-- demandó. Y asi lo hizo, él la iba guiando poco a poco mientras sus respiraciones se volvian mas pesadas.
Y el tiempo parecia pasar super lento.
El calor en su cuerpo fue subiendo, de pronto la necesidad de ser tocada nacio, el beso ya no era suficiente y él parecia saberlo, sostuvo sus muñecas con una mano y con la otra la fue explorando. Primero sus caderas, luego sus pechos, sus manos dejaban un rastro de calor por donde pasaban aun encima de la tela.
--ahh...--gimio ante sus caricias. Todo era tan nuevo, era muy diferente a cuando lo hacía ella misma. Skoll se restregro en ella habiendola sentir su erección mientras submano se detenia en su trasero y lo apretaba contra él. Ambos sabían que pronto esos encuentros y caricias vacías serian insuficientes.
Eso la hizo preguntarse ¿Que relación tenían realmente?
Los pasos en el pasillo alertaron a su compañero, separandolos de inmediato, el aire se volvio frio sin el cerca pero le fue mas facil respirar sin su boca sobre la suya, sus labios ardian y su corazón palpitaba errático, Skoll se alejo y se asomo por el librero inspeccionando el lugar, no habia nadie pero aun asi decidió mantenerse lejos, la miro por un segundo, satisfecho y luego se fue sin decir nada.
Se quedo ahí, sola, alborotada y preguntandose que mierda pasaba por la cabeza de ambos.
Despues de eso Skoll volvio a desaparecer por varios meses más, esta vez, alargandolos mas de lo normal. No negaria que al principio se sentía anciosa por volverlo a ver, por experimentar otra vez esas sensaciones pero conforme pasaba el tiempo... paso un año, luego dos y ese sentimiento lo fue olvidando.
Todo era perfecto durante ese tiempo hasta que Skoll llego sin avisar una tarde en la que no había nadie en casa, Oski había salido por negocios y Jyi se encontraba en una mision ende Merkava, no pudo haber escogido peor día para aparecer de la nada, lo encontro mientras subia las escaleras a encerrarse en su habitación, su celo estaba a punto de iniciar -habia prendido a interpretar las señales-, se sorprendió mucho al verlo con su uniforme lleno de sangre y roto, su cabello se veia opaco, sucio y su mirada se habia tornado más fria y distante, sus ojos rojos se encontraron con los suyos.
Si solo hubiera corrido en ese momento.
