-Korra despierta

-¡Aaahhh!

-Shhh. linda, tenias otra pesadilla. Todo esta bien, te quedaste dormida

-Claro Mako si algo más que "quedarse dormido" fuera noticia para todos -respondi molesta

-Anímate chica ruda llegamos jeje.

Al escucharlo le regale una sonrisa mientras Mako salio del sato-movil, acto seguido salí igual para poder respirar, llevaba horas sentada.

Al ver el paisaje note que estábamos en un trasbordador. El paisaje era hermoso a lo lejos se alzaba el pueblo de Springs.

El viaje fue corto pero por el tipo de gente que habia era una eternidad, no paraban de hacerme preguntas y que les firmara un autógrafo. Luego de una aburrida sección de autografos un hombre a lo lejos capto mi atención asi que me acerque.

-Veremos quien ríe al ultimo citadina estúpida.

-Ok yo tambien -esas palabras no fueron lo que esperaba asi que regrese con Mako.

-Ya llegamos sube al sato-movil

Sin perder el tiempo subí al auto junto con Mako

-Paremos en la cafetería, el dueño nos dará la llave de la cabaña. Se llama Carl Xan. Nos está esperando. Voy a poner gas mientras vas por la llave. ¿Vengo por ti en cuarenta minutos?.

-Claro -le respondi a Mako

-¿Korra?. Gracias por venir aquí conmigo

-Yo tambien chico listo. Arranca. Yo voy a estar bien.

Mako me sonrió y arranco seguido entre a la cafetería

-Había olvidado que existían lugares asi: pueblos donde todo el mundo se conoce.

-¡Bienvenida al Oh Dragón Diner!

-Hola. Tal vez puedas ayudarme. Estoy buscando a...

-¿Avatar? ¿Avatar Korra? ¡Oh por dios, yo soy su mayor fan! ¡Se que muchos se lo dicen todo el tiempo, pero yo si lo soy!

-Y me... Alegra oír eso...

-¡Su lee!

-Su lee. Busco al sr. Xan. Carl Xan

-¿Carl? Por supuesto, Avatar Korra. Solamente fue al baño. Volverá en seguida

No pude evitar acer una mueca, esta chica de verdad si me saco de mis casillas, otra fan. Sin perder el tiempo camine hacia los baños. Por un pequeño pasillo a oscuras

-¿Hola? ¿Sr. Xan?

-Carl no ha podido venir, desgraciadamente. Está enfermo. Pero tengo la llave para usted, y las indicaciones para llegar al lago.

-Ok... -dije recuperando el aliento al verla vi que era una anciana vestida de negro parecia estar de luto, no pude ver bien su rostro solo sabia que era de piel pálida y ojos azules.

-Espero que este a gusto en mi cabaña. Luego pasaré, no quiero que no le falte nada. Y para conocer a su novio. Insisto.

-Gracias -dije tomando las indicaciones y la llave de su mano pero lo que mas me inquieto es como ella supo lo de Mako y yo.

Sin nada mas salí de la cafetería a toda prisa apenas escuche a Su lee despedirse "Adios Avatar Korra" afuera me espera Mako en el sato-movil.

-Misión cumplida. La llave y las indicaciones

-Mi heroína. Yo traje mis linternas, son útiles -tome las linternas de Mako luego nos marchamos del lugar a toda prisa.

000

-¡Eh, espere! Sus llaves ¿Joven.? ¿Joven Mako?... Mi cabeza

000

-Esa cafetería era una casa de locos.

-Je, je, je... ¿No te parece increible este sitio? Sería maravilloso para que practicaras tu estado Avatar.

-Se supone que estamos de vacaciones, Mako. Ya me las ingeniaré cuando volvamos a casa, ¿Ok?.

-Ok. Ya hablaremos mas tarde.

-No queria hablar de ello. Preferia enterrar la cabeza en la arena. Hubó una vez que soñé con todo esto fue hace mucho tiempo. Llevaba ya meses deseando no ser el Avatar.

Cuando llegamos al lago vimos que la cabaña estaba situada en una pequeña isla. Al verla Mako y yo salimos para verla, era preciosa. Por su faches la cabaña habia sido construida durante la guerra de los cien años o incluso despues. Era un lugar muy hermoso. Pensé que podia descansar ahi, dormir y olvidarme del asunto del Avatar. Pensé que podia ser feliz.

-¡Korra ven, sube tengo una sorpresa!

Grito Mako desde la ventanilla del estudio. Cuando llegue al dormitorio lo vi sin ropa, solo tenia puesto su ropa interior.

-¡Wow! Valla sorpresa -dije apenada, mis mejillas ardian al ver sus músculos era hermoso.

-Yo no soy la sorpresa, ve al estudio.

¿Al estudio?, pensé asi que camine al estudio. Detrás de mi Mako me seguía.

-¡Sorpresa!

-¿Mako? ¿Que esto? -pregunte al ver muchos pergaminos en la mesa del estudio.

-Tengo algo que confesar Korra: creí que podrías entrenar aquí, ¿Que otro lugar podria ayud...

-¡Demonios, Mako! Tú, Tenzin, todo el mundo espera...

-Eh, eh, eh, quiero que me escuches. Aquí hay un guru, vi su historia. Tiene un pequeño santuario aqui. Se especializa en varios monjes. Podríamos...

-¿Que? ¿Quieres internarme aqui?

-No Korra. ¡Yo nunca dije eso! No... Ah... ¿Korra? ¡Korra!. ¿Viste eso? -dijo Mako luego de que las luces se fueran. Supuse que era un intento para que me calmara

-No. Ya dejalo. No me interesa oirlo. Demonios Mako. -dije empujando a Mako y saliendo del estudio y de la cabaña.

-¡Con un demonio! -sabia que no me seguiria en la oscuridad necesitaba un tiempo a solas para pensar

-¡Ah! -grité al tropezar con el pequeño puente de madera, me levante con pocas ganas estaba triste al saber que todo fue un truco de Tenzin.

-Je. Maldición -no pude evitar llorar. Y mas al saber que mi novio decidía por mi.

-¿Korra?

-¿Mako? -pregunté al escuchar el grito que provenia de la cabaña al verla vi que las luces estaban apagadas.

-¡Korra!

-¡Mako!

-¡Korra, no! ¡No!

-¡Mako!

-¡Korra! ¡Korra! ¿Donde estas? ¡Ayudame!

-¡Mako! Ya voy

-¡No! ¡korra! ¡Ayudame!

Intente usar mi tierra control para poder llegar mas rapido pero cuando me avalanze mi tierra control no respondio ni mis demas poderes

-¿Que carajo? -dije al hacer una vez mas el movimiento de manos

-¡Korra! ¡No! ¡Aaahhh!

-¡Alejate de mi! ¡No por favor! ¡Korra!

-¿Mako? -pregunté despues de haber pateado la puerta de la cabaña corri hacia el estudio pero escuche que algo habia caído al lago asi que me acerque.

-¡Dios, no! -grité al ver una silueta sumergirse. Sin pensarlo brinque hacia el lago.

Hasta aqui el capitulo de hoy. Pido una disculpa por la demora, he estado undido en examenes pero ya tengo mi tiempo libre para poder escribir. Debo de darles las gracias por los rewiers, no saben lo contento que estoy. Ustedes son el motivo por lo que me anima a escribir. Sin mas que decir.

Continua...