Disclaimer: Sakura Card Captor le pertenece a sus respectivos dueños (CLAMP) Yo no tengo ningún derecho sobre la serie(? Esto es sin fines de lucro.


Decisiones impuestas.

Vine cruzando un árbol caído, sentí sus ramas mirándome.

¿Es este el lugar que solíamos amar?

¿Es este el lugar con el que solía soñar?

Oh, cosas sencillas ¿a dónde os habéis ido?

Me estoy haciendo mayor, y necesito algo en lo que confiar, así que dime cuándo vas a dejarme entrar, me estoy cansando…

Y necesito un lugar para empezar.

Somewhere only we know- Lily Allen.

Sábado 6:00 am

Sakura corrió emocionada hacía la casa –mansión- de Eliot a pesar de estar cansada por el largo vuelo.

Estaba apenas amaneciendo y el sol salía tímidamente detrás del horizonte, unas nubes bañando de luz la gran casa dando una espectacular vista. Syaoran la siguió con una soñolienta sonrisa cargando las maletas de ambos, mirando como su novia avanzaba hasta la entrada tocando el timbre muy animada.

Nakuru se asomó por la puerta sonriendo alegremente al verlos.

-¡Oh! ¡Spinel! ¡Ya están aquí! –Gritó la mayor al interior de la casa antes abrir por completo la puerta. -¡Pasen! He hecho unas galletas que están para morirse.

La casa era espaciosa, el rellano era grande y cerca había escaleras de madera que subían a los pisos superiores, sus pasos resonaron por toda la casa. Sakura y Syaoran no dudaron un segundo antes de seguir a la entusiasmada Nakuru a una elegante sala.

Ella les acercó un plato con galletas y sirvió té.

-¡No puedo creer que están aquí!-Chilló ella con alegría.

Sakura tomó una galleta y la mordisqueó con cautela antes de comérsela definitivamente, ella no podía estar más contenta. Después de haber planeado su visita a Tomoyo para el día siguiente todo parecía sonreírle, no podía esperar a verla, después de tantos años se preguntó cuánto habría cambiado su ex mejor amiga y si seguía siendo la dulce y amable chica de sus recuerdos.

El ceño de Syaoran se frunció mientras miraba a su alrededor, con un poco inquietud.

-¿Dónde está Eliot?

Nakuru se tensó notablemente pero no contestó, se limitó a mirar hacia otro lado un poco incomoda.

El silencio inundó la estancia y las caras de los castaños se torcieron con preocupación. ¿Qué estaba pasando? Sakura abrió la boca para hablar pero fue interrumpida por la llegada Spinel, que entró volando.

-Está en su habitación, creo que debería de verlo.

Con curiosidad la pareja se levantó del sillón dejando atrás el té y las galletas en la mesita, abandonaron la sala guiados por el pequeño guardián escaleras arriba y se miraron entre si sin saber que pasaba.

Sakura se detuvo bruscamente, una oleada de magia la había detenido. Su cara denotó preocupación.

-¿Qué pasa, Sakura? –Preguntó su novio.

Sakura no contestó, en cambio, miró a Spinel con una obvia pregunta en su cara.

-Sí, es Eliot. –Contestó al interrogante de la chica un poco cansado.

Syaoran los miró un poco confundido.

Sakura no dijo nada, en vez de ello avanzó por el pasillo guiándose por las débiles ondas de magia. A Sakura no le gustaba como pintaba la situación, la magia de Eliot tenía cierta tristeza y melancolía que le contagiaban y apagaba su estado de ánimo con el que había llegado.

Se detuvo frente a una elegante puerta de madera oscura y dudó un poco antes de tocar suavemente con los nudillos, nadie le contestó.

-Entren, él no se va a molestar. –Spinel dijo mientras abría la puerta lo suficiente para que todos pasaran.

Eliot estaba acurrucado en un sillón, su piel estaba de un pálido enfermizo y tenía los ojos cerrados y la respiración pacífica, estaba durmiendo.

Los castaños lo miraron fijamente.

-Parece enfermo. –Syaoran susurró rodeando el sillón para observarlo mejor.-¿Qué le ha pasado?

Nakuru y Spinel negaron la cabeza mirando con preocupación al mago durmiente.

-No lo sabemos, un día llegó a casa después de haber estado afuera toda la noche anterior y él… - Nakuru se interrumpió un momento buscando las palabras correctas.- …él sólo se encerró en su habitación y se negó a salir, al principio pensamos que sólo estaba siendo un poco dramático como siempre, pero comenzó a empeorar… y si antes se negaba a salir al menos reaccionaba.

Nakuru negó la cabeza y se recargó contra el marco de la puerta, suspirando pesadamente.

-Ahora no habla, duerme mucho, se niega a comer y no se mueve de ahí a menos de que necesite ir al baño, y cuando camina lo hace de mala gana, arrastrando los pies y mirando el suelo.

Spinel voló hasta Eliot y le sacudió el hombro con delicadeza.

-Amo Eliot.

Eliot abrió sus ojos lentamente, mirando desorientado a los presentes en su habitación, después de unos segundos giró su cabeza hacía el otro lado y volvió a cerrar los ojos ignorando a los demás.

-Tiene síntomas de depresión.-Syaoran finalmente dijo.

Él y Sakura se miraron, los dos pensando lo mismo.

-¿Qué pasa?- Nakuru preguntó ansiosamente.

Sakura se acercó a ella y le puso una mano en su hombro como consolándola por algo que todavía no sabía. Nakuru de inmediato se alarmó.

-¿Sabes qué pasa cuando un mago se deprime?-Sakura le preguntó con suavidad evitando a mirarla a los ojos.

Spinel, a su lado, jadeó de realización.

-Su magia comienza a marchitarse.

Sakura asintió haciendo señas para que la siguieran fuera de la habitación, cuando todos estuvieron fuera de ella suspiró con cansancio.

-Exacto, la magia se marchita lentamente, disminuye y se contamina, si esto sigue así por más tiempo… -Sakura se detuvo, tomó aire y lo soltó. –Ustedes se alimentan de su magia y cuando los alcance los va a matar lentamente, es por ello que los magos siempre deben de mantenerse estables sin importar lo que pase.

Los guardianes se quedaron callados, sus rostros drenados de color.

Un silencio se instaló.

-Bueno, esto una mierda. –Nakuru finalmente escupió.


(Noche anterior) Viernes 12:30 pm

Escaparse fue ridículamente fácil para Tomoyo, que siendo una de las chicas más atléticas de su internado no le había costado nada trepar a un árbol y saltar la reja hacía la libertad junto con su maleta. Cuando escapó la luna estaba en lo más alto del cielo y con el pelo amarrado en una descuidada trenza, quinientas libras en sus bolsillos y un abrigo oscuro se alejó calle abajo, dispuesta a conseguirse una habitación en algún hotel o hostelería para no volver nunca.

Estaba cansada de ser tratada siempre como una niña por todos, estaba cansada de fingir tanto, estaba cansada de estar sola.

Esta era su oportunidad para huir.

Y mientras lo hacía ella no miró atrás.


Domingo 8:00 am

-Hay una opción- Sakura finalmente dijo en el desayuno la mañana siguiente.

Estaba nerviosa y revolvía sus cereales sin mirarlos, había hablado sobre ello la noche anterior con su novio y todavía no estaba tan segura de que fuera una buena idea.

Los guardianes la miraron, la esperanza brillando en sus ojos.

Sakura tomó valor y los miró.

-Existe un hechizo, uno que necesita tres de mis cartas y por lo tanto es un poco complicado. –Ella comenzó.- Puedo hacerlo con ayuda de Syaoran y cuando termine Eliot volverá a ser el mismo, sin ningún problema y con un mínimo de margen de equivocaciones...

Spinel frunció el ceño.

-Hay un pero ¿Verdad?.

Sakura movió sus manos nerviosamente.

-Es una combinación de la carta ilusión, tiempo y borrar. Eliot olvidará la razón por la cual estaba tan deprimido, olvidara todo lo relacionado con ello, no tendrá ningún recuerdo sobre eso… pero el hechizo se puede romper si la razón vuelve a aparecer y puede forzar un torrente de recuerdos, entonces, la magia se enfermara con más rapidez y ustedes pueden morir un día después. Así que tengo que preguntarles ¿Realmente vale la pena?

Los guardianes se miraron entre sí un momento.

-Es mejor morir rápido que lentamente. –Spinel opinó.

Nakuru asintió pensativa.

-¿Cuándo empezamos?


Oh, ha pasado tanto tiempo. (Debería estar haciendo mi tarea, sinceramente) D:,

Este es más un capitulo de transición más que nada, pero de todos modos espero que lo hayan disfrutado ;)