Advertencia: Este fanfic posee contenido BL (Boys Love) por lo que si eres homofóbico te pido que te abstengas de leerlo, este fic está hecho para aquellas personas que disfrutan de este género y no para que alguien más venga a criticar solo porque no es de su agrado, repito, esta historia es solo para los que disfruten del BL, si no es el caso, ABSTENTE DE SIQUIERA MIRARLO.
Resumen:
— Tranquilízate Harry, todo estará bien — dijo George al desconsolado Harry que lloraba en sus brazos.
— ¿Cómo que estará bien, George? ¿Cómo? ¡Él no se hará cargo! ¡Insiste en que no es su hijo! ¡Se lo niega a sí mismo, me lo niega a mí y se lo negará a todo el mundo! Estoy tan solo en esto...
El pelirrojo estrechó aún más al menor entre sus brazos — En eso sí que te equivocas Harry, porque no estás solo en esto, me tienes a mí, siempre me tendrás a mí.
Harry lo volteó a ver con sus ojos esmeralda cubiertos de lágrimas, ahí estaba de nuevo, George lo apoyaba una vez más, a pesar de todo. Y Harry sabia, que si pudiera, George le bajaría el Sol, la Luna y las estrellas; todo con el fin de verlo sonreír.
— Perdóname George.
— ¿Por qué?
— Por siempre correr hacia ti cuando tengo un problema.
— No tienes que disculparte, yo soy feliz de poderte ayudar.
George x Harry (más tarde en el fic), leve Ron x Harry (casi al inicio del fic)
Disclaimer: Harry Potter y todo su mundo no me pertenecen, ellos son propiedad de J.K. Rowling, solamente los Occ me pertenecen, yo no gano nada al escribir esta historia, solamente habilidades para escribir, soportar la critica constructiva (algunas veces la destructiva, ya me ha pasado) y que tanto ustedes como yo nos entretengamos un rato.
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Ya había pasado un tiempo desde que George decidiera retomar su vida, y la verdad es que iba por buen camino, las primeras semanas aun estuvo un poco deprimido, uno no sale de la depresión tan rápidamente, pero George puso todo de su parte para superar la muerte de su hermano, sabía que una parte de sí mismo siempre extrañaría a Fred pero era capaz de vivir con ello, después de todo su hermano siempre sería importante en su vida.
Había retomado el contacto con su familia, quienes estuvieron muy felices de saber que George no se quedaría estancado, comenzó a salir con Angelina Johnson, la chica que le gustaba desde Hogwarts y se puso manos a la obra para que "Sortilegios Weasley" no perdiera el éxito que había ganado.
Intento hacerle ver a Harry que la muerte de Fred no era culpa suya, pero se dio cuenta que el Potter llevaba demasiado tiempo culpándose de todas las desgracias a su alrededor (todo culpa de los Dursley), así que le tomaría tiempo convencerlo de lo contrario.
Para Harry también fue un comienzo bastante movido, el Jefe del Departamento de Aurores le ofreció incorporarse aunque no tuviera sus EXTASIS, pero a pesar de que Harry aceptó el trabajo, dejó muy en claro que solo sería hasta que Hogwarts fuera reconstruida en su totalidad, pues tenía planeado continuar sus estudios, es decir, se convertiría en un mago "certificado" como Merlín mandaba, así que mientras Hogwarts era reconstruida Harry se la pasó aplicando las leyes y enfrentándose a las "fuerzas obscuras" que aún quedaban regadas por el mundo.
A muchos les sorprendió la decisión de Harry con respecto a no ser auror permanentemente, es decir, cualquiera pensaría que ese sería su trabajo ideal, después de todo, erradicar el mal se le daba muy bien, pero para George estaba más que claro: Harry había tenido suficiente de una vida llena de peligros y penurias, por una vez quería ser un chico normal (todo lo normal que podía ser alguien que ostentaba el título de Salvador del Mundo Mágico) sin tener que preocuparse de que alguien le apuntara con una varita a sus espaldas.
El resto de los alumnos que no habían terminado su educación mágica se dividieron en dos: los que la continuarían en otras escuelas mágicas hasta que Hogwarts fuera reconstruida (menos los de los últimos años) y los que como Harry, buscarían en que ocuparse hasta que el colegio abriera sus puertas otra vez, la única excepción a esas dos opciones fue Hermione Granger, que decidió terminar sus estudios aunque el colegio estuviera medio destruido, además de que ayudaría a reconstruirlo.
Ron Weasley, al igual que su mejor amigo, decidió desempeñarse como auror hasta que reabrieran Hogwarts, pero a diferencia de Harry, el volvería a ser auror apenas acabara sus estudios.
Para que el castillo volviera a estar en todo su esplendor tuvieron que pasar dos años, el día de hoy George acompañaba a Harry en el andén 9 ¾. El azabache empujaba su carrito con el baúl y su lechuza moteada (regalo de George) llamada Novum. Conversaban animadamente sobre lo que Harry esperaba del curso mientras George observaba la felicidad de Harry por volver a Hogwarts, esa felicidad era como un bálsamo para su alma atormentada.
— Vas a escribirme todos los días, ¿verdad Harry?
— Claro que sí George, no te atrevas a dudarlo.
— ¡George! ¡Harry! ¡Por aquí!
La mano de Hermione se agitaba en el aire mientras los llamaba, Ron se encontraba a su lado, incomodo pero aliviado por alguna razón, se dirigieron a ellos mientras George especulaba acerca de la incomodidad de Ron y el semblante apacible de Hermione que no le decía nada.
— ¿Ocurre algo con ustedes? —. Preguntó Harry apenas estuvo frente a ellos.
— Oh, nada. — Le restó importancia Hermione —. Ron terminó conmigo.
Harry la miró dudoso — ¿Estás bien con eso?
Hermione asintió calmadamente —. Las peleas estaban siendo muy asfixiantes. Creo que es mejor así.
Harry suspiró tranquilo porque no tuviera que estar en medio de una pelea entre sus mejores amigos, se despidió de George y abordó el tren junto a Ron y Hermione.
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Como Harry había prometido, él envió cartas a George todos los días. Le escribía acerca de todo lo que le pasaba y sentía, a George le agradaba saber que el Potter lo consideraba tan importante en su vida como para mantener un contacto tan cercano con él, a través de sus cartas se había enterado de sus progresos, puede que Harry nunca llegara a ser un genio pero por lo menos era mejor que el alumno promedio, claro, excepto en pociones, en esa materia Harry no podía aspirar a ser más que el alumno promedio. El pelinegro también le había escrito cosas muy interesantes: como su reciente tregua con los Slytherin (obviamente Ron no lo aprobaba) que habían vuelto a Hogwarts.
Por lo que Harry le contaba, se estaba llevando muy bien con las hermanas Greengrass y aparentemente Draco Malfoy estaba siendo un poco agradable (todo lo agradable que puedes ser con tu enemigo de años al que estuviste a punto de matar pero que te salvó de pisar el infierno en vida).
Le agradaba saber que Harry estaba rodeado de tanta tranquilidad, después de todo, esta vez no estaba en Hogwarts para cuidarlo, por mucho que lo quisiera no podía estar pegado a Harry las 24 horas del día, además dudaba que Harry lo aprobara.
Mientras el Potter pasaba su tiempo en Hogwarts, George se hacía cargo de la tienda y continuaba poniendo en orden su vida, regresó a hacer las cosas que le gustaban y que había abandonado en su depresión, además de que su relación con Angelina Johnson iba por buen puerto.
En conclusión, la vida de George Weasley iba bastante bien.
— Hola George.
El pelirrojo (que estaba acomodando los productos en una de las estanterías) se volteó para ver a la dueña del saludo y sonrió al ver una mujer con una niña de la mano.
— Hola Lautre, que alegría verte.
George saludó cálidamente a la mujer, ella era muy hermosa: de cabello rojo opaco pero muy vistoso, piel clara y levemente rosa (muy leve), nariz pequeña, sonrisa pilla, ojos cafés y una cicatriz en su mejilla izquierda.
Su nombre era Lautre, Lautre Lunique, de padre francés y madre inglesa, hija única y mimada por sus padres pero marcada por un amor incompleto y la guerra, el único objetivo en su vida: hacer feliz a su pequeña hija.
La pequeña tenía el mismo tono de piel que su madre, y desde ya se podía ver que había sacado la forma de sus ojos y la nariz, pero tanto su cabello como sus irises eran negros, además de que la niña siempre llevaba una mueca de disgusto o indiferencia a donde quiera que fuera, pero ¿que se podía esperar de la hija de Snape?
Decir que George estuvo sorprendido al saber que Severus Snape tuvo una hija era quedarse corto. Todavía podía recordar el día que fue a visitar a Harry en Grimmauld Place, estaban platicando animadamente cuando la bellísima mujer llegó por el flu junto a una niña pequeña y ambas saludaron a Harry como si fueran viejos amigos, cuando pregunto quiénes eran y Harry las presentó como la "novia" y la hija de Severus Snape no podía creerlo.
Entonces Harry le contó cómo se había encargado de limpiar el nombre del profesor de pociones y de que fuera reconocido como lo que era: un héroe, que después de eso se encargó de buscar si tenía por lo menos alguna familia lejana, puesto que al morir Severus la línea Prince quedaba extinta el ministerio quería apoderarse de todo aquello que perteneciera al maestro de pociones, fuera este culpable o no.
Recurrió a los Malfoy por algo de información y fue el menor de ellos (es decir, Draco) quien le contó que Severus Snape había tenido una "novia" llamada Lautre, pero que ella había desaparecido hace 2 años y nadie sabía de ella, lo último que le dijo fue que Lautre era una bruja sangre pura con ascendencia francesa.
La verdad es que teniendo la gratitud de una importante familia francesa como lo eran los Delacour fue sencillo dar con Lautre, viajó a Francia para conocerla y al enterarse de que su hija era una Snape le contó todo lo que había pasado. Lautre lloró mucho lamentando la muerte de Severus, cuando se fue ella estaba embarazada y no quería poner en riesgo a su bebe pues la guerra estaba a la vuelta de la esquina, tan desesperada que ni siquiera le contó a Severus que iba a darle una hija.
Al final decidió volver a Inglaterra y reclamar el patrimonio de su hija, Harry y Lautre tuvieron que contener una carcajada cuando el ministerio confirmó que la niña tenía derecho sobre el patrimonio Prince, Severus no lo había tenido puesto que su padre fue muggle, pero Eileen podría considerarse casi una sangre pura si ignorabas a su abuelo paterno, no tendría el total acceso al patrimonio Prince, pero sus hijos si lo tendrían, siempre y cuando se casara con un hijo de magos.
Después de la sorpresa inicial que le causó saber sobre Lautre y Eileen, George se vio congeniando muy bien con la mujer pelirroja y en especial con la pequeña Eileen, era una niña de modos muy extraños para su edad, pero al pelirrojo le parecía divertido ver a una nena de 3 años fruncir el ceño ofendida.
— ¿Qué las trae por acá? ¿La pequeña Eily descubrió su lado bromista? — Preguntó George con una sonrisa burlona.
La pequeña hizo un puchero —. Yo no quedia estad aquí.
Lautre soltó una risa —. Se dice "quería" y "estar" mi niña, además... — Lautre elevó una ceja con diversión — ¿No fuiste tú la que me pidió que visitáramos a "tu hermano George"?
— ¡Maman tais-toi! (¡Mamá cállate!) — Eileen tenía la costumbre de hablar francés cuando hacia una rabieta.
— Respectueuse jeune femme (Se respetuosa jovencita) —. Y por supuesto que a Lautre le encantaba reprenderla en francés.
— Hey Eily, ¿te gustarían unas galletas? — George habló para desviar la atención de ambas francesas —. Hay un plato con galletas de mi madre en la mesa de adentro.
A la niña le brillaron los ojos —. Merci —. Era increíble como la r se le daba en un idioma y en el otro no.
— ¿Desde cuándo Eily me llama hermano? — Preguntó George curioso. — Ella solo llama hermano a Harry.
— Desde que decidió que tú y Harry son novios. — Lautre dijo esto muy divertida.
— Ah bueno yo creía que... ¡¿Qué has dicho?!
— Lo que oíste.
— Pero Harry no es mi novio.
— Para Eileen si, en su burbuja feliz tú y Harry son novios, nadie va a convencerla de lo contrario.
Cuando Lautre se fue George se quedó pensando acerca de las conclusiones extrañas de los niños, entonces vio a la lechuza de Harry entrar por una ventana y le dio una chuchería mientras se disponía a leer la carta, no llevaba ni dos líneas cuando dejó caer la carta de la impresión.
"Ron y yo somos novios"
El ignoró la punzada de dolor en su pecho.
