Capítulo 4
Definitivamente me levante de mal humor por culpa del despertador, estaba en contra de mi naturaleza despertar en las mañanas pero no tuve otra opción, apague el maldito reloj dándole un puñetazo y me metí a bañar, mientras las gotas de agua me iban despertado recordé el motivo de tener que levantarme más temprano de la cuenta y era por una estúpida promesa a ese rubio acosador…bueno acosador no sería la palabra, sino más bien afectuoso o dependiente, siempre se lanzaba encima de mí en cuanto me veía, me pedía que almorzara con él en la azotea nosotros dos solos y yo siempre tenía que aceptar o se ponía a hacer un berrinche como un niño pequeño, lo admito me agrada Ventus pero aún no sé si me gusta realmente pero yo a él si le gusto, aún recuerdo cuando se me confeso hace algún tiempo en secreto.
Flashback
Estábamos los dos solos comiendo en la azotea y como siempre lo escuchaba hablar con una paciencia que no entendía de donde la sacaba, cuando el termino de hablar lo voltee a ver algo extrañado, es muy difícil que algo lo calle y él tenía un rubor en todo su rostro, se acercó lentamente a mí y yo por instinto lo aleje algo incómodo, él se entristeció un poco por eso pero luego se molestó y se sentó en mis piernas para evitar que escapara mientras agarraba mi cara para que lo viera a los ojos, el parecía estar muy nervioso pues su labio temblaba al igual que sus ojos pero el rubor no desaparecía, abrió la boca y se relamió los labios intentando sacar su voz y pareció lograrlo.
-¡Me gustas Van!-me grito de una vez y yo me quede en blanco, el me miro bastante apenado y yo intente responder pero no sabía que decirle, no tengo nada contra los gay pero jamás pensé que un hombre se me confesaría, de entre todos menos lo espere de él, vi que sus ojos se humedecieron y comenzó a llorar mientras me pedía perdón, nunca me gusto verlo llorar y aunque fuera contra mi voluntad lo abrace dejando que descargara todo su dolor, creo que ese fue un error pues me miro suplicándome una respuesta.
-Lo siento…pero nunca he pensado si me gustas-me intente excusar pensando que eso lo destrozaría pero él me miro con curiosidad, balbuceo unas palabras con timidez que yo no pude entender pero interprete como "¿no te molesta lo que siento por ti?", le negué con la cabeza y el dio un salto para abrazarme bastante animado, "he metido la pata" pensé algo asustado por todo este asunto y eso pareció ser pues el no parecía querer soltarme, si lo pienso en retrospectiva ha sido así desde niño en que hacía de todo para estar junto a mí, incluso una vez fue a quedarse a mi casa sin que lo invitara.
-Oye Van, estee si no sabes si te g-gusto, ¿significa que tengo una oportunidad?-me pregunto con su clásica timidez y no pude destrozarle las esperanzas, normalmente soy el que rechaza a todas las personas pero él es el único que me soporta y honestamente me agrada su compañía, sin saber en qué problema me metía le afirme con una leve sonrisa a lo cual el comenzó a gritar de alegría, lógicamente este día y al siguiente se quedó afónico pero desde ese entonces no ha dejado de abrazarme ni de espantar a las personas que intentan acercarse a mí por una cita o socializar.
Fin Flashback
Me termine de bañar, me puse mi uniforme y comí un rápido desayuno, aún faltaban 40 minutos antes de que empezaran las clases y Sora aún no se despertaba y yo no lo haría, es más subí a su habitación y lo encontré tan dormido pero diciendo el nombre de Roxas hasta el punto que babeaba, cosa de la cual no sabía si reír o golpearlo, sin decidir aun tome su despertador y le quite las baterías antes de bajar lo más callado posible, después de todo necesito hacer algo malo para sentirme como yo con lo que ahora voy a hacer, comencé a caminar a la casa de los gemelos y llegue en 5 minutos y lo que vi me dejo impresionado, Ventus estaba esperándome fuera de su casa y por su postura yo diría que estaba impaciente y molesto.
-Buenos días, ¿nos vamos?-le pregunte a modo de saludo pero en cuanto me volteo a ver pude notar ese sonrojo que tenía siempre que me veía, antes de siquiera poder reaccionar se colgó de mi cuello llegando casi a estrangularme pero debería estar acostumbrado siendo que hace eso todas las mañanas.
-Te tardaste mucho, llevo más de 20 minutos esperando-me regaño con una falsa molestia a la cual yo iba a replicarle pero él me dio un beso en la mejilla mientras se reía, no pude hacer más que suspirar y dejarlo ser pues el debió haberse escapado de casa lo más silenciosamente posible con lo molesto que es su hermano.
-Te recuerdo que solo vine por ti para que te fueras de mi casa ayer, además no deberías abusar de tu suerte y besarme así nada mas-le reclame pero supe que había metido la pata pues el bajo la mirada algo deprimido, en estos momentos agradezco venir temprano para que nadie viera lo que iba a hacer, levante su mentón con cuidado y le di un pequeño beso en su frente, me separe y el pareció estar en shock pues no se movía, simplemente me miraba fijamente por lo que lo sacudí un poco y entonces el dio un fuerte grito de emoción.
-¡Van me beso, en verdad te gusto!-no dejaba de gritar mientras ahora saltaba como todo un niño pequeño, se tapó la boca asustado y no lo culpo pues la puerta de su casa se abrió y vi como Roxas aún estaba con pijama y me miraba con un inmenso odio, Ven se abrazó a mi asustado y yo le di un saludo con la mano a su hermano antes de ponerme a caminar, sabía que no se pondría a perseguirnos en pijama.
-Eres demasiado idiota para gritar por algo tan tonto como un beso en la frente-me burle de él y me di cuenta que no había dejado de abrazarme en ningún momento, eso me explico su falta de habla pues parecía disfrutar el contacto conmigo aunque estaba muy sonrojado, simplemente no me molestaba, si fuera otra persona lo seria pero se trataba de él así que estaba en confianza.
-Para mí es algo muy especial, además me tienes que aguantar lo quieras o no, después de todo soy tu novio y sin mi te quedarías solo-me respondió guiñándome un ojo de manera coqueta, cinco segundos y el mismo se apeno por sus palabras e intento cubrir su sonrojo con sus cabellos, sentía claramente como él estaba sonriendo ante esa sola idea, definitivamente este sería un día demasiado largo para mí pero lo mejor era aclararle las cosas ahora.
-Te recuerdo que no somos novios, además no tengo que aguantarte todo, simplemente podría aceptar algún invitación de esas chicas-le recordé con algo de molestia en mis palabras, sentí que algo en él había cambiado pues se detuvo en seco y me apretó con fuerza, no me lastimaba sino que más bien parecía un abrazo con tal de que no pudiera separarme de él, baje la mirada hacia sus ojos y juraría que los vi con un toque de frialdad y rabia.
-No permitiré que nadie más te tenga, ¡si es necesario matare a esas desgraciadas porque tú eres mío!-me grito con una mirada de psicópata que me puso nervioso pero no lo demostré, espere unos momentos en que esa mirada seguía sobre mí pero tal y como pensé no la pudo mantener por más tiempo, esa mirada se derrumbó al igual que él y comenzó a llorar desesperado, eso me tomo por sorpresa y lo intente calmar, escuchaba como me suplicaba que no lo dejara solo porque no tenía a nadie más que a mí, eso me dejo con una gran duda sobre lo que le estaba pasando últimamente en su vida y tenía la necesidad de saberlo cuanto antes, vi que estábamos a unas cuadras de la escuela y no había ninguna persona cerca que nos viera así que decidí cobrarle un favor a mi hermano.
No aguante más sus lloriqueos y lo cargue en mi espalda mientras el no dejaba de llorar, le envié un mensaje a Sora de que inventara una excusa por nosotros dos ya que ocurrió un problema, camine en silencio escuchando sus gimoteos y como lentamente se iba calmando hasta que llegamos al parque donde siempre íbamos a perder el tiempo, lo baje de mi espalda dejando que se apoyara en un árbol y le entregue mi pañuelo.
En cuanto dejo de llorar y se limpió parecía más tranquilo aunque sus ojos estaban demasiado rojos, jamás lo había visto llorar con tanta desesperación o tristeza y eso que lo conozco desde pequeño, se me quedo mirando por unos momentos y se intentó levantar con el propósito de escapar pero fui más rápido y lo agarre del brazo impidiéndoselo, forcejeaba con fuerza pero yo era más fuerte que él y finalmente se rindió pero no quería que lo viera a los ojos.
-¿Por qué dices que no tienes a nadie más que a mí?-pregunte deseando abordar el tema de una buena vez ya que siempre he sido una persona directa, el intento escapar nuevamente pero le fue imposible ya que seguía agarrando su brazo con fuerza, me miro unos segundos suplicándome que lo soltara pero yo se lo negué-me preocupas-le dije a lo cual él se sonrojo fuertemente y creo que vi un brillo de felicidad en sus ojos, finalmente suspiro derrotado y me vio con duda antes de apoyarse en mi pecho como un modo de reconfortarse.
-…Roxas me amenazo con decirle a mis padres que soy gay, si ellos se enteran lo más probable es que me echen de casa o peor aún, me meterán en un internado lejos de esta ciudad-me explico ocultando su rostro de mi vista, en estos momentos desearían ver a ese maldito rubio para poder romperle la cara ya que ese fue un golpe bajo contra su propio hermano, entiendo que sea homofóbico y no le agraden pero llegar a amenazar a su propia sangre es malo hasta para mí.
-No olvides que lo atrapamos propasándose con Sora así que tú también puedes amenazarlo con eso, estoy seguro de que a tus padres les dará risa-me burle con solo imaginar esa situación y escuche como él también se reía un poco, a decir verdad esta mañana iba a imprimirla para publicar carteles en la escuela pero mi prima dijo que las habían borrado, mi broma perfecta para molestar a mi hermano y ese desgraciado arruinada, Ven levanto su vista con algo de timidez y vi una leve sonrisa en su rostro, al menos estaba más animado solo que ahora me estaba usando de almohada y el pareció darse cuenta pues se acomodó mejor.
-Supongo, aunque si lo pienso bien yo me escaparía de casa antes de eso, si eso pasara ¿estaría bien si voy donde estés tú?-me pregunto con un leve brillo de esperanza en sus ojos lo cual por así decirlo me resultaba adorable, lo sé no es una palabra que yo use con frecuencia pero solamente lo puedo describir de esta manera, ahora estaba esa duda de romperle sus ilusiones lo cual sería como darle una patada a un cachorrito, o aceptarlo y arriesgarme a darle más ilusiones que no se si pueda cumplir…lógicamente elegí la segunda.
-Si prometes no causar algún problema o avergonzarme enfrente de mi familia por mí no hay problema-afirme dándole una sonrisa honesta y vi como él se ruborizaba con pena, vi la hora en mi reloj y ya habíamos estado más de dos horas en todo este problema, pensé que deberíamos ir a alguna de nuestras casas pero en cuanto baje la mirada él se había quedado dormido, decidí no despertarlo y agradecí de que fuera temprano y nadie me viera en esa situación, realmente él había sufrido bastante desde que salió del closet ya que casi nadie en la escuela le hablaba, sus padres eran empresarios que debían mantener una buena imagen, sin darme cuenta resulta que yo soy su única compañía al igual que él es la mía, me puse a meditar sobre mis sentimientos por el hasta que yo también me quede dormido.
Cuando comencé a despertar escuche una leve risa por lo que abrí mis ojos, resulta que Ven me estaba sacando una foto mientras dormía y yo teniendo un mal presentimiento le arranque el celular, me había dibujado un bigote con un marcador negro y yo lo mire molesto pero él ya se estaba riendo con fuerza en el pasto, me limpie el marcador y borre esa foto pero resulta que habían otras que eran diferentes, en una estaba yo dormido normalmente, en la otra nos había sacado una besándome la mejilla con un sonrojo y por ultimo con el recargado en mi hombro.
-Lo siento, es que te veías tan bien dormido que no me aguante-se disculpó ante mí pero yo estaba más concentrado en sus ojos los cuales ahora estaban más calmados, vi la hora y resulta que habíamos dormido como 3 horas, vi a mi lado que nuestras cosas, aún estaban ahí lo cual me alivio, cuando escuche un gruñido, voltee a verlo y resulto ser su estómago por lo cual me comencé a reír mientras él me miraba molesto.
Sacamos nuestros almuerzos y comimos tranquilos bajo ese árbol que nos daba una fresca sombra, bueno yo no comí tan tranquilo ya que Ven me molestaba a cada momento con que quería darme de comer en la boca a lo cual tuve que acceder de mala gana, una vez terminamos pensamos en irnos a nuestras casas pero se negó y me pidió ir a la mía, comprendí su motivo y comencé a caminar pero me detuve en cuanto sentí un peso extra en mi espalda, vi de reojo como él me sonreía con cierta inocencia mientras se acomodaba mejor por lo que suspire antes de comenzar a caminar nuevamente, en todo el trayecto hablamos de otras cosas para distraernos y sin darnos cuenta llegamos a mi casa, entre y no había nadie por lo que pensé que la latosa de Iris había salido a comprar, me dirigí a la sala y deje a Ven en el sofá y yo me senté a su lado intentando descansar la espalda.
-Oye no estoy tan pesado-bufo algo ofendido por cómo me estiraba para poder relajarme, prendimos la televisión y nos pusimos a ver cualquier cosa que nos entretuviera aunque él se aprovechó y se recargo en mi hombro en todo momento, escuche como mi celular sonaba y era un mensaje de mi hermano, "Roxas me explico todo y dice que lo lamenta, también te pide que por favor vengas a dejar a Ventus a su casa pues él va a salir con Naminé", seguramente Sora estaría enfadado por escribir eso pero no me importo.
-Roxas dice que lo lamenta y quiere que vayas a casa…pero como sé que no quieres quedarte con el tendremos que ir a buscar ropa para que te quedes aquí-le informe adivinando sus pensamientos y no me equivocaba pues vi como una sonrisa de alivio lo recorrió de oreja a oreja, se lanzó encima mío y me planto varios besos en las mejillas que yo intentaba detener pero me era imposible pues él estaba demasiado feliz.
Tuve que darle un pequeño coscorrón y él se detuvo aunque se acariciaba la cabeza algo adolorido, me pidió disculpas pero yo lo calme diciéndole que no me molestaba, me acababa de meter en un gran lio pues sentí como él se sentaba ahora en mis piernas con algo de pena, recordé el momento cuando se me confeso pues vi en sus ojos cierta timidez y nerviosismo lo cual yo fingía no entender, tomo mi rostro con firmeza, lentamente comenzó a acercarse a mi mientras su rubor aumentaba aunque se le veía decidido, en cuanto a mi simplemente me reía por como él se asustaba y retrocedía por lo que decidí ayudarlo, coloque mis manos en su cintura y eso solo lo empeoro todo pues estaba tan rojo que pensé que en cualquier momento le daría una hemorragia nasal, respiro hondo y se acercó nuevamente con decisión pero al estar a unos centímetros de mis labios se arrepintió e intento escapar pero yo se lo impedía.
-¡Por el amor de Dios dejen el suspenso y bésense!-escuchamos como nos gritaban por lo que vimos a un lado descubriendo a Sora y a Iris viéndonos con un brillo de emoción en sus ojos, los dos estaban sonrojados por lo que supuse que vieron toda la escena, Ven se tapó el rostro con las manos por la vergüenza que sentía al ser atrapado en un momento como este pero yo estaba frustrado, le estaba dando un pase libre y él lo estaba desperdiciando.
Los dos espectadores nos miraron decepcionados y el rubio que aún estaba en mis piernas comenzó a acusarlos de espías lo cual desencadeno una discusión, esa situación me molestaba demasiado así que decidí ponerle punto final, agarre el rostro de Ventus y lo bese suavemente ante la mirada de todos, parece que eso fue demasiado para la mente de ellos pues todos se quedaron en estado de shock aunque mi prima y Sora lograron reaccionar y sacaron varias fotos con sus celulares, no me importaba pues estaba saboreando los dulces labios del rubio que estaba inmóvil aunque me correspondía levemente.
En cuanto me separe de el por la falta de aire pareció reaccionar un poco pero solo soltó un pequeño grito que identifique como alegría, parecía querer decir algo pero no resistió su sonrojo y acabo desmayado en mis brazos con una tonta sonrisa en su rostro, eso me basto para entender que le había gustado y no negare que a mí también me gusto, se sintió igual que comer un dulce, solo que este era tímido, adorable y penoso.
-Creo que iré a hacer algo de comer-susurro mi prima mientras se retiraba a la cocina, pude ver que estaba avergonzada por lo que vio pero no me preocupaba, no era peor de lo que vio entre Sora y Roxas y eso me recordó que debía ir a la casa de ese infeliz para traerle su ropa a Ventus.
-Oye Van, yo iré a buscarle su ropa a Ven así que no te preocupes, pero más te vale no hacerle ninguna maldad ahora que está dormido-me advirtió dándome una sonrisa maliciosa, estaba a punto de reclamarle pero él ya había escapado hacia la calle, tras pensarlo un momento creí que sería lo mejor pues si yo llegaba a verlo le rompería la cara, me seguía molestando ese asunto pues ni siquiera yo, aunque discutiera con Sora o Iris nunca los amenazaría con algo tan serio como echarlos de casa, claro está que eso se quedara en mi cabeza ya que nunca lo admitiré o lo diré públicamente, sentí un tironeo y mi primita me indico que fuera a dejar a Ventus arriba para que descansara, lo se dije primita pero hasta a mí me parece adorable en ciertos momentos al igual que el rubio entre mis brazos, lo deje en mi habitación mientras me retiraba a preparar la habitación para las visitas pero antes de salir escuche como decía mi nombre en sus sueños, voltee a verlo y sin darme cuenta yo también me había enamorado de el por lo cual susurre "descansa mi Ventus".
