Para los fanáticos del CLOTI, please no me vallan a querer matar por lo que van a leer…tengan en cuanta la frase: "Solito te fuiste, solito vas a volver"…^^

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Profundo en las montañas, solitario, emplazado entre las rocas, se levantaba el castillo hacia el que Cloud condujo a Aerith. Solo fueron vistos por el viejo criado, a quien su señor con tronantes amenazas ordeno guardar silencio, y pronto alcanzaron la habitación mas apartada.

-Permaneceremos aquí-dijo Aerith-hasta que pueda tolerar la luz y mi mirada sin consuelo ya no te atraviese como un escalofrió.

Y allí se quedaron; los pocos moradores del castillo nada sabían, de la existencia de Aerith, salvo el viejo sirviente, que era el encargado de llevarles agua y comida. Los primeros siete días vivieron sin más luz que una candela; los siete siguientes se abrieron los altos ventanales solo al alba o al anochecer, cuando un débil resplandor iluminaba las cumbres y el crepúsculo caía sobre el valle.

Raramente Cloud se apartaba de Aerith: una imponderable fascinación lo ataba a ella; incluso el estremecimiento que sentía siempre que estaba a su lado, y que le impedía tocarla, se mezclaba con un placer secreto como el que experimentamos cuando desde la cumbre del torrente desciende un acorde de música: y Cloud quería sentir mas esa emoción que regirla. Muy a menudo pensaba sobre la antigua Aerith, pero en las ensoñaciones del recuerdo nunca se presentaba tan seductora, tan hermosa, tan digna de admiración como ahora a su lado. Nunca el tono de su voz había sido tan dulce; nunca sus palabras habían fluido con tanta emoción como ahora, cada vez que conversaban sobre el pasado, país encantado al que lo transportaban continuamente sus palabras como de la mano de un ángel.

Aerith evocaba siempre los días de su primer amor juvenil, las hora de deleite en las que cada uno gozaba del otro, y traía las imágenes de aquellas horas, de manera tan fascinante, tan llena de vida, tan deliciosa ante los ojos del espíritu, que Cloud solía preguntarse si avía experimentado realmente tanta felicidad, si había gozado tanto con ella, si había sido a su lado tan dichoso. Y con cada hora del pasado que evocaba tan vividamente, Aerith pintaba entusiasmada, con los más hermosos colores, las horas por venir, aun más ricas en placer que cualquiera de las precedentes. Así embriagaba a su amado con esperanzas en el futuro, acunándolo en el dulce sueño de la bienaventuranza que habría del legar y que en su arrullo lo hacia olvidar el ultimo tiempo de su vida en común, cuando el solía quejarse de su arrogancia, de su desconsideración hacia él y toda su familia. ¿Pero como era posible que ese recuerdo fuera capaz de perturbar su dulce ensueño? ¿No había dejado ella en la tumba todas las debilidades d e la vida terrenal? ¿No había sido purificado su ser por aquel largo reposo, en cuyo sueño ni el pecado ni los deseos carnales la habían rozado? ¡Cuan distinto era ahora el contenido de sus palabras! Solo cuando hablaba del amor que senita por él dejaba ver su condición terrenal; si no reflexionaba sobre la vida, hacia interpretaciones o anuncios sobre asuntos espirituales, eternos, y proféticos versículos brotaban de sus labios.

Pasaron así por segunda vez siete días, y al fin pudo Cloud ver a plena luz del sol a esa mujer que amaba ahora cada vez mas. No quedaba en ella vestigio alguno del sepulcro; en el pálido cielo de sus mejillas resplandecía nuevamente el rosa de la aurora; el fétido olor de la putrefacción se había convertido en un adorable perfume de violetas, único signo de las profundidades que jamás se desvanecerían del todo. Cloud no sintió ya receló ni temor al contemplarla bajo los rayos del dia; ahora si parecía al amada de otros tiempos, ahora si la había recuperado, y como sentía que se consumid en el fuego de su pasión mortal, quería estrecharla contra su pecho. Ella, sin embargo, lo rechazaba.

-Aun no querido-decía-; primero la luna debe volver a estar llena.

Pese a la ansiedad que lo consumía, Cloud tuvo que esperar aun por tercera vez que pasaran siete días. Esa madrugada, luego de que en la noche la luna hubiese acabado su ronda entre las sombras de la tierra, hallo Cloud a Aerith junto a el en el lecho, despertando de un extraño y profundo estado de somnolencia; la atrajo hacia si con sus brazos y la estrecho contra su ardiente pecho.

-La luna estaba llena-susurro en su oído para despabilarla y cubrió de apasionados besos sus senos.

Por fin, como estaba convenido desde la eternidad, iba a poseer el cuerpo de su amada, sobre cuyos encantos del tiempo ninguna violencia había ejercido. Sus labios ardientes se encontraron con los de ella y los suspiros llenaron el aire; uno al otro se prodigaron delicias y sus corazones palpitaron en la más íntima proximidad. Sin embargo, cuando Cloud quiso ir mas a fondo con sus caricias y penetrar en el nido, ella se aparto bruscamente y salto del lecho.

-¡Así no querido!-exclamo-. ¿Debo yo, que e conocido ambas cosas, el tiempo y la eternidad, yo que en baño de la muerte he sido purificada, debo yo, la renacida, ser tu concubina, mientras una sucia hija de la tierra se hace llamar tu esposa? Tendrá que ser de otra manera: en tu suntuoso palacio, en esa cama de oro, en ese trono, donde una vez fui reina, allí has de saciar tus anhelos y yo………yo los míos-añadió besándolo ardientemente y escapándose de esa habitación.

Ardiendo de pasión, y dispuesto en su alma a todo lo que fuera necesario para satisfacer sus deseos, Cloud abandono su habitación, y pronto el castillo. Por las montañas, sobre los llanos, voló como un vertiginoso tornado, levantando a su paso el polvo, la grava y las flores bajo los cascos del caballo, hasta llegar a su hogar. Ni el cariñoso recibimiento de Tifa, ni las caricias agradables de Namine y Zack, consiguieron calmarlo y menos aun reprimir su cólera. ¡Que hacer para que el salvaje torrente se contenga dentro de su curso, cunado el ramillete de flores contra el que embiste impetuoso grita lastimeramente: "Poderoso apiádate de mi hermosura y no me destruyas"! La corriente de todos modos lo arrasa, y con él destruye en un instante la armonía que la naturaleza tarda largo tiempo en crear.

Muy pronto Cloud comenzó a decirle a tifa:

-Nos estamos haciendo daño el uno al otro con este matrimonio-dijo.

-Pero, ¿Por qué tus labios promulgan esa desgracia?- contesto esta.

-Por que es la vedad, somos distintos, yo ansió una vida conforme a los altos y luminosos designios de los hombres, mientras tu, por el contrario, te muestras satisfecha con el reducido circulo de la existencia cotidiana.

Pobre corazón, tan puro y frágil de aquella dulce criatura, que estallo en mil pedazos, así como el cristal revienta en minúsculos pero brillantes fragmentos. ¡Dios tan delicada era aquella flor! Que tubo que escuchar como él espiraba a lo nuevo, a lo desconocido, mientras ella en cambio, encontraba placer en lo viejo, en recomponer y enderezar lo que le era familiar; como ella ahora, no despertaba ningún deseo pasional en él, y esto causaba que solo pudiera acoger su ardiente amor con aria amabilidad; en fin, por el bien de ambos, lo mas conveniente seria separarse y buscar cada uno por su lado la felicidad que juntos no habrían de encontrar. La bella joven miro a su esposo, y tratando de que sus ojos no se llenaran de aquel liquido cargado de sentimientos, que diferencia a los hombres de las bestias, suspiro y largo un sereno "haz lo que creas mejor". Al otro dia Cloud le extendió el acta de separación con, la orden de que podía regresar a la casa de su padre, ella acepto el veredicto obediencia. Pero no dejo de advertir a su esposo.

-Presiento a quien debo esta acta de separación; te he visto rondando con frecuencia la tumba de Aerith, incluso esa noche en que la tormenta cubrió súbitamente el cielo estrellado con un velo de nubes. Mis ojos ven lejos Cloud. ¿Has osado insensatamente desgarrar el manto que separa a los que dormimos y soñamos de los que no duermen y no sueñan? ¡Te has condenado, has traído a tu lado aquello que causara tu destrucción!

Tifa callo y Cloud también guardo silencio; pues de la boca del hechicero, cuando su sentido se hallaba cegado por la pasión, había iodo esa misma advertencia como el relámpago que fulgura un instante entre las tinieblas de la noche sin disipar del todo las sombras. Tifa fue a decir dolorosamente adiós a sus hijos, pues permanecerían con el padre conforme a las leyes de su pueblo; y tras bañar a los niños con sus lagrimas y uncirlos con el agua bendita del amor materno, abandonó el castillo y regreso a al castillo de su padre.

Sango-Hiraikoutsu: Viste que si iba aparecer Tifa…ejjejej…todo a su debido tiempo y de ahora en mas se pone mejor ;), porque ya entro al novia cadáver al aposento de su amado…XD…prepararte para ver sufrir a Cloud…muajajaja…XD

Neus: Viste que mandona que es…jejejej…bueno no hay por que agradecer lo del capitulo anterior lo hice de corazón…^^ y en cuanto a lo que le dijo el brujo a Cloud, en los próximos capítulos veras el porque. Por cierto esperare ansiosamente la continuación de tu fic…^^

rukiachan25: Bueno me alegra mucho saber que te gusto el fic…viste que desconsiderado es Cloud con la bella Tifa, T_T…pero calma yo tengo el poder para darle una buena lección….XD y tienes razón Aerith y Zack hacen un linda pareja, aunque ella no se lo merece. ^^