Nota..! Bien... Eh.. El capitulo es un poco dificil de entender, pero espero que os guste. Se preguntaran que donde esta el romance, asi que les dire que empieza en el siguiente capitulo. Se que cuando escribo en tercera persona doy asco, asi que intentare describir los pensamientos de Grimmjow sin que se vea OOC (Out Of Character) Por favor.. Deseenme suerte!


''Encuéntralo''

Apenas y el cielo se ponía rojizo, anunciando el más hermoso de los amaneceres, y una pequeña y hermosa silueta femenina ya se veía corriendo con desesperación en las calles de Karakura.

La chica tenia la mas grande de las tristezas plegada en el tierno rostro, y parecía que las lagrimas correría por sus mejillas muy pronto.

Pero la chica era fuerte, y no lo permitiría.

La joven tenía un blanco. Corría para encontrar un lugar. Aunque parecía que el sitio no se dejaba encontrar. Pero aun así seguiría buscando.

La joven se llamaba Tatsuki, y no se rendiría ante nada.

Había muchísimas razones para correr, y la fina brisa de la mañana acariciando su rostro le daba un ambiente de nostalgia, dolor… Pero no de alegría, contrario a lo que la mayoría de la gente de la gente siempre llega a pensar. La ponía triste, de una manera inimaginable, cruda y horrible en su totalidad.

Últimamente la chica estaba pasando por muchas cosas, y aquel día no pudo hacer otra cosa más que guiarse por sus ya fuertes fuerzas instintivas.

Que tu mejor amiga, a quien mas bien describirías como tu hermana, te escondiera asuntos con varias personas que no quieres mencionar por mera educación, no era ni nunca va a ser lo que la gente llama como… deseable.

Y que un tío a quien no odias, -pero que tampoco te cae bien – este metido en todo el asunto, simplemente lo agrava.

Y la hermosa joven ya no podía más…

Y la locura a punto de ser echa era la mas grande de las consecuencias.

Esconderse… Investigar sobre el a escondidas…

Por los grandes deseos de ayudar, y por la menuda desesperación de ver un alma agravarse, romperse, enfermarse y morir… por solo una persona.

Quedarse sin hacer nada era una locura, pero hacer algo seria entrometerse.

Era prácticamente imposible encontrar ese punto cero que siempre había estado buscando, en el que siempre se mantenía. Viendo a sus amigos pelear por algo que ella no consideraba indispensable, pero que no hacer llevaría a la gente a la desesperación.

Dolía…

Le dolía en lo mas profundo del pecho que nadie dijese nada, que se mantuvieran en silencio todas esa almas que ella tanto esperaba todas las noches, por las que rezaba cuando sentía que estaban luchando, sus amigos… Y su solo amor.

Aunque ella no fuera a admitirlo. Nunca.

Pronto ya estaba a menos de dos calles del lugar buscado, y fue ahí que se detuvo. Si ese tipo había sido capaz de interceptarla la primera vez, lo iba a hacer siempre.

Había una casa enfrente de ella, que parecía más bien ser una ruina, así que sin meditarlo antes se lanzo a trepar por el balcón. Había sido fácil, y se quedaría ahí, por lo menos para ver a ese imbécil salir.

Pronto distinguió dos figuras saliendo de la Urahara shop. Una tenía un gran sombrero de rayas verdes y blancas, y la otra era una cabellera azul en su totalidad. Bingo, le había encontrado.

Y entonces salió una tercera, la que ya había sentido, pero que no creyó que en serio estuviera ahí.

- I…chigo…

No podía ser.

Una sonrisa estaba plegada en el rostro del peli anaranjado, casi como si estuviera burlando de alguien. Era casi la misma expresión del hombre rubio, mientras que Grimmjow no se veía nada contento.

La linda joven trato de concentrarse, y solo obtuvo un enunciado con sentido, dirigido al peli azul.

- Espero que te guste tu nuevo cuerpo humano.

En aquel instante solo le vino a la mente una palabra para describir lo que sentía.

- Traición.

Se busco el reloj de mano a pesar de estar completamente turbada.

Siete y cuarenta y cinco…

- Se me hace tarde! – se dijo, dejando de pensar en lo que acababa de ver, salto del techo al suelo con gracia insuperable.

Echo a correr.

1 hora después…

-¿Que pasa, Tatsuki-chan...?- pregunto una hermosa joven de pelo anaranjado.

A la peli negra le asusto ese comentario, ¿se notaba tanto?

- ¿Que…?-cuestiono en respuesta la joven, cayendo rápidamente en cuenta en lo que le acababan de preguntar – Oh, no. Nada.

Orihime la vio un poco desconfiada, pero no puso mucha atención, y le soltó alegremente…

- Tatsuki-chan!! Urahara-san dice que necesita vernos a todos hoy, y como te había prometido que pasaría esta tarde contigo y no voy a poder, quiero llevarte a su casa. –la joven hizo una pausa y hizo los ojos mas tiernos que pudo – Di que si, por favor.

La joven le miro extrañada, casi sorprendida, y pronto emitió una linda sonrisa, una tanto apenada.

- Claro que si, Orihime.

- Genial!! – exclamo Inoue- Tal vez inclusive puedas platicar con Grimmjow un buen rato.

-

¿Grimmjow...?