Primero que nada, pido disculpas, ya que, por motivos que prefiero no mencionar, no había podido tener tiempo ni de escribir como también de subir algún capitulo. Pero, fue algo de fuerza mayor, así que si quieren lincharme, lo acepto. Ahora hablando acerca del fic, subiré un capitulo todas las semanas como ya dije, cosa de que cuando entre a estudiar este fic ya esté, avanzado y si se puede terminado.
Muchísimas gracias por leer este fic, que ha salido producto de mis fantasías e imaginación. Espero también poder publicar un capitulo de mi otro fic que trata de Teddy y Rose, si gustan pasen a leer, pero de ese llevo solamente un capitulo, se llama Cambios Irreversibles.
Bueno un beso para todas las que leen, y las que dejan reviews.
La llegada inesperada.
Ya habían pasado casi 5 años desde que Rose y Scorpius se conocían, ya habían pasado por mucho dentro de su amistad, generalmente ellos discutían, pero era algo normal, ya que generalmente Scorpius hacía sufrir a una que otra chica, porque digamos que él, no buscaba nada serio, y al momento en que quería que su mejor amiga se quedara a dormir con él, ella le decía que no se acostaría en una cama en donde él hubiese hecho quizás que, con casi toda la población femenina de Hogwarts. Esto ponía de muy mal humor a Scorpius, ya que, si bien el argumento de su amiga era en parte cierto, ellos ya no dormían juntos desde cuarto año, y era tan solo dormir, el jamás se propasaría o vería con otros ojos a Rose, pues era como su hermana. Pero si debía reconocer una cosa, Rose era muy atractiva, tenía una cara como de ángel, puesto que tenía una piel como de porcelana y unos ojos turquesa, su pelo era liso y pelirrojo, y tenía un cuerpo que estaba muy bien proporcionado que él pudo notar en las vacaciones, cuando Rose fue con los Malfoy a América. Y recordó las vacaciones, como el tuvo que andar al lado de su amiga como si fuese un guardaespaldas, ya que muchos chicos de los que andaban también de vacaciones en Trinidad y Tobago la miraban como si fuese un manjar. Y así mismo era en Hogwarts, a Scorpius le molestaba que miraran a su amiga como si fuera un platillo fino que todos se quisieran devorar, por eso desde el verano el decidió que llevaría a Rose de la mano, ya que el era el chico más popular de Hogwarts, y fuera de el tampoco pasaba desapercibido su atractivo.
A estas alturas ya faltaban alrededor de un mes para las vacaciones de Navidad, e iban caminando por un pasillo, cuando una voz irrumpió sus pensamientos.
Scor. Tengo que preguntarte algo... - dijo Rose, mostrándose apenada.
¿Qué pasa Rose? - dijo Scorpius, un poco confundido.
Pues lo que pasa es que... esto no se lo puedo preguntar a Al porque es mi primo pero, por favor contesta sinceramente, yo se que de verdad es extraño pero, ¿tan fea soy? Siempre siento las miradas de los chicos, y nadie se me ha acercado núnca. O sea de forma amistosa sí, pero digamos que siento que nadie me ve como mujer... - decía Rose un tanto apenada y triste, con la cabeza gacha.
De pronto se escuchó una sonora carcajada que inundó todo el pasillo. Scorpius tomando un poco de aire después de esa gran risotada que dió, le dijo – Rose tu eres preciosa, lo que pasa es que no te miran por ser fea, te miran por tu belleza, y si nadie se ha acercado es porque simplemente no han tenido las agallas de hablarte, tan solo espera al indicado. - Scorpius en esos instantes se sentía un poco mal, porque sinceramente el que no se le acercaran chicos a su amiga, era porque generalmente, cada vez que alguien la miraba, el sentía la necesidad de tomarla de la mano o de la cintura. Y además, Teddy, James, Fred, Albus y su hermano Hugo, eran celosos excesivos, y siempre que alguien tenía una doble intención con su prima favorita, los ponían a raya, digamos que el primero, Teddy, cuidaba a Rose como si fuera una muñeca de porcelana, y eso que no los únia la sangre, y no asistía a Hogwarts, pero siempre encontraba un método para venir a amenazar a quien hubiese dicho las palabras imperdonables (generalmente eran que buena está Rose Weasley, como se vería desnuda y etc) simplemente cosas que dicen los chicos, Teddy tiene ocho años más que Rose y Scorpius está seguro de que si la edad no hubiese sido una barrera, Teddy ya hubiese pedido la mano de Rose en matrimonio.
De nuevo, la misma voz, lo interrumpía otra vez y lo alejaba de sus pensamientos.
Scor, ¿me estás escuchando? - le decía la pelirroja con la que caminaba por el pasillo hacia el salón de Defensa contra las artes oscuras.
Ehh... si... no Rose, estaba distraído, ¿puedes repetirme lo que me decías? - le decía Scorpius con una mirada suplicante.
Pues, te decía que vamos tarde a las clases de Defensa y hoy es el primer día del nuevo profesor! , vamos corre! - gritó la chica, tomando a su amigo por la mano y tirando de él para que se apurara.
Al entrar al salón, se dieron cuanta que la larga carrera que habían tenido, había sido productiva, pues el profesor aún no había llegado, se ubicaron en sus asientos y esperaron hasta que un joven entró al aula, era alto, de pelo negro, ojos azules, y un cuerpo un tanto musculoso. Con su entrada, consiguió el grito de casi todas las chicas.
Scorpius, de pronto, escucho un susurro.
Se parece a Alexander, no, no puede ser Alexander... - dijo Rose Weasley.
De pronto Scorpius miró hacia el frente y el chico empesó a decir.
Buenos días, mi nombre es Alexander Lepage, tengo 19 años, y seré su profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, bueno, vengo de Francia, y soy Auror, mi trato para con ustedes, será igual que el de todos los profesores. -
Scorpius pudo notar como la mirada de su amiga se veía confusa. De pronto pasó algo increible, el nuevo profesor paró de hablar y fue caminando hacia donde se encontraba Rose.
Rosie, ¿eres tú? - la pelirroja solo pudo responder asíntiendo con la cabeza. - Rosie, jamás pensé que te encontraría en el colegio en el que fuese a trabajar, que alegría me da verte! - dijo abrazando a la pelirroja, y esa le correspondía el abrazo, Alexander la hizo girar por el aire, y depositó un pequeño beso en la comisura de los labios.
Alexander no me saludes así – dijo Rose, ruborizándose. - ya no somos tan niños y se supone que eres el profesor.
Pero Rosie, da lo mismo, además que más da, siempre te he saludado así, y a mi me gusta hacerlo.– dijo Alexander mirando a Rose con una mirada coqueta.
Para ese entonces la clase había quedado con los ojos turnios, al ver la escena, y Scorpius para sus adentros, se preguntaba que era esa punsada que sentía dentro del pecho, porque ese chico había besado a Rose, y cual sería la relación que tendrían ambos. Pero mas que nada, quería saber quien era Alexander Lepage y que era lo que hacía precisamente sosteníendo a su amiga por la cintura, y tan apegada a su cuerpo, se suponía que Albus, debería de haber hecho algo al ver la escena, pero al parecer estaba tan shockeado como el mismísimo Scorpius, pero si de algo estaba seguro el rubio platino, es que simplemente no sabía nada de Alexander Lepage, y eso en definitiva era lo que tenia que averiguar.
