aqui les dejo una nueva actualizacion de este fic

espero y les guste

un anuncio

ya se viene lo bueno de esta historia hasta ahora solo han visto el lado bueno

del capitan del equipo de basquet pero ya veran wa jajaja ^^ XD

espero disfruten de este capi

los personajes no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi

la historia si es mia y no la hago con fines de lucro solo para relajarme y pasar el tiempo pensando en inu-kun XP


Cap.4 "encuentros frustrados"

-no puedo creerlo- me dijo Sango con expresión asombrada- de verdad te beso mientras dormías?-yo asentí con la cabeza mientras limpiaba la mesa que dejo un cliente- es un aprovechado- me dijo seria y recogiendo los platos de una mesa junto a la que yo limpiaba.

- pues créelo… me beso, me dio mi primer beso y yo no pude ni corresponder- le dije suspirando de forma resignada- pero no me gusto lo que me dijo después de eso…- le dije recordando las palabras que me había dicho cuando creyó que yo dormía. Estaba débil eso sí, pero no inconsciente. Apenas se había ido me desperté y me toque los labios pensando que fue una broma y que alguien me dijera "aquí están las cámaras" pero… no, no era un sueño.

- Kag?... que harás ahora?... te beso y te ha dicho casi toda la semana esas… "dulces palabras"- hizo con sus manos las comillas sacándome una sonrisa.

-nada Sango, que quieres que haga?, tal vez para el solo fue un beso y eso nada importante, no me puedo dar el lujo de hacerme ilusiones cuando Sara lo está rondando y él se deja…- mi mirada se entristeció por un momento pero moví mi cabeza y negué ese pensamiento y sentimiento de tristeza- bien manos a la obra que llegaran más clientes!- dije sonriendo alegre, no tenía idea de donde había sacado esa alegría repentina.

Estuvimos toda la tarde atendiendo a los clientes que estaban entrando y saliendo constantemente del café "atardecer". Estaba agotada aunque muy feliz porque toda la gente que iba a ese café me trataba bien y con mucho respeto pues Midoriko era mi madrina y hermana de mi padre así que como a ella en la ciudad se le respetaba a mí también se me tomaba en consideración.

-oye Kag hay algo que no entiendo aun- me dijo Sango sacándose su uniforme de mesera negro.

-que es lo que no entiendes?- le pregunte desatando mis trenzas y ordenando mi uniforme para dejarlo en el casillero.

-es que Inuyasha iba muy seguido a tu casa y tú me dices que recién lo conociste este año, como es que nunca lo viste?- me pregunto Sango con el ceño fruncido- no será que me has mentido?- me pregunto un poco ofendida.

-no te mentí… yo lo conocí este año… lo que pasa es que…- y comencé a relatarle los hechos que hicieron que hasta ahora conociera a Inuyasha.

Flash back

Cuando mi hermana iba a primero de secundaria siempre se quedaba en casa de una amiga a hacer una tarea o una pijamada así que me la pasaba casi todos los días sola ya que mi hermano Souta iba al instituto y salía tarde de ahí por sus talleres de deportes.

Pero un día mi hermana comenzó a llevar a sus amigas y amigos a casa. Al principio solo llevaba a chicas y aunque la mayoría de ellas eran muy desagradables había una que me simpatizaba y que era la mejor amiga de mi hermana, Kosho.

Yo había hecho lo mejor posible por no ser grosera con nadie, pero un día una de esas compañeras de mi hermana comenzaron a reírse de mí y de mi forma de peinar. Yo aun tenía 10 años y me peinaba con trenzas o con coletas a los lados de mi cabeza lo que me hacia lucir más niña, ellas se burlaban porque yo era un bebe comparada con Kikiou y no era mentira de cierta forma Kikiou se vestía y peinaba como una mujer y yo aun no lo hacía, pero eso a mí nunca me molesto y Kikiou nunca me lo reclamo, decía que yo siempre tenía que ser yo misma y no como los demás querían. Pero esas chicas eran muy crueles con sus comentarios, yo nunca quise decirle a Kikiou, pues ella no era de muchas amigas y no quería que tuviera que elegir entre sus amigas y yo, así que decidí no estar en casa cuando sus amigas y amigos venían o simplemente me quedaba en mi habitación haciendo mis tareas o leyendo algún libro con el fin de no tener que bajar y enfrentarme a esas engreídas que tenía mi hermana por amigas.

A los trece años me puse a trabajar en el café "atardecer" de mi tía Midoriko así que pasaba menos tiempo en casa y Kikiou podía estar con sus amigas todo el tiempo sin tener que ir a mi habitación a invitarme a que las acompañara.

Todo hasta ahí era genial, claro después empezó a llevar a muchachos a casa y fue ahí que conocí a Miroku.

Iba caminando por el pasillo de mi casa, poniéndome mi abrigo para ir a trabajar cuando choque contra el pecho de alguien.

-lo siento muchísimo no me fije- le dije a un joven de ojos azules oscuros y sonrisa cálida.

-no hay problema… eres la hermana de Kikiou no es cierto?- me pregunto sonriendo y yo asentí con mi cabeza devolviendo la sonrisa- por fin conozco al centro de atención de Kikiou- me dijo riendo levemente y yo le seguí- nos acompañas?- me dijo de manera dulce.

-solo están tu y mi hermana?- le pregunte olvidando completamente que tenía trabajo.

-no, también está mi mejor amigo y el de Kikiou- me dijo y yo fruncí un poco el ceño.

-Kosho también esta?... tu amigo y el de mi hermana?... tiene un mejor amigo varón?- le pregunte un poco extrañada.

-si mi mejor amigo también es el mejor amigo de ella… se llama Inuyasha, y va en el mismo salón que tu hermana en el mío claro está- sonrió y me guio hacia el living de mi casa.

Yo estaba dispuesta a entrar, pero luego mire la hora en el reloj que estaba colgado en la pared de color crema y me puse tensa.

-lo siento será para otra ocasión, tengo un compromiso al que no puedo faltar- le dije suavemente y él se entristeció un poco- para otra vez será- le dije ignorando al joven de cabello plateado que estaba sentado en el sofá de cuero negro hablando plácidamente con mi hermana que reía de buena gana.

-para otra ocasión entonces Kagome sama- me dijo estrechando mi mano.

-hasta la próxima entonces- le dije haciendo lo mismo.

Luego Salí de mi casa y llegue tarde. Mi tía me había ido a dejar a casa así que mi mama y mi papa no se enojaron, pero no pude ver a ese simpático joven que fue ciertamente muy educado y gentil conmigo.

Luego supe que se llamaba Miroku, pero no lo vi mas, pues estaba ocupada estudiando y trabajando en el café y no tenía tiempo para estar en casa charlando con los amigos de mi hermana.

Siempre se hablaba de ellos en mi casa, de que Miroku era muy divertido e Inuyasha era muy educado y seguro de sí mismo. A mama y a papa, incluido mi hermano Souta, le agradaban los amigos de mi hermana y los invitaban seguido a casa a tomar el té o a cenar, incluso a desayunar o almorzar. Pero cuando lo hacían no coincidían los horarios con los míos.

Tenía que trabajar y comía donde mi tía o me invitaban a la casa de Sango o de Rin a comer y hacer las tareas de la escuela. Así que los encuentros que deberían haber servido para conocer a los amigos de mi hermana, se frustraban por mis deberes o había veces en que solo iba Miroku y el otro amigo de mi hermana no iba.

Cuando entre al instituto Jidei escuche hablar del capitán Taisho, ciertamente me llamo la atención, siempre quise conocerlo, el básquet me gustaba y los comentarios que hacían del capitán era que era excelente jugando y hacia unas clavadas magnificas. Así fue como trate de conocerlo pero nunca resulto, y tampoco me sabía su nombre. Luego mi hermana me invito a participar de las animadoras y me dijo que nosotras seriamos las que animaríamos los partidos del equipo de básquet así que acepte con el fin de compartir algo con mi hermana y conocer al capitán.

Cuando estaba en los asientos de gimnasio vi a un joven de la edad de mi hermana con cabellos de plata corriendo a toda velocidad hacia el aro del equipo contrario, ahí vi a Miroku con el balón y me alegro de verlo en el instituto, luego le dio el pase a el joven peli plateado e hizo la clavada más increíble que yo hubiera visto todos habían gritado "viento cortante", a lo que supuse era el nombre de esa jugada, luego siguió el pitido que daba fin al encuentro y escuche los gritos de "ese es el capitán Taisho!" "así se hace perro" "eres genial hanyou" y de las chicas un "eres el mejor capitán" "eres buenísimo Inuyasha" ahí me sorprendí por la casualidad.

Luego vi como se acercaba ese muchacho a Miroku y sonrió de una manera tan hermosa por su victoria que me dejo sin aliento, luego Miroku lo levanto junto con los demás del equipo y el sonreía de oreja a oreja dejando ver sus hermosísimos ojos dorados y sus blancos dientes.

-el es mi mejor amigo Kagome… y el capitán del equipo- me dijo mi hermana y yo solo asentí. De repente el miro en mi dirección e hizo un símbolo de "años y paz" y supuse que fue a mi hermana porque la mire y ella hacía lo mismo. Por una milésima de segundo sentí su mirada posarse en mí y mi corazón se acelero de una manera que me hizo tener que alejarme del lugar con el ceño fruncido por esa reacción tan extraña por mi parte.

Después descubrí que estaba perdidamente enamorada del chico más popular de la escuela al cual todos seguían y que era el mejor amigo de mi querida hermana mayor.

Fin del flash back

-wow parece una historia de locos- me dijo- Rin lo sabe?- me pregunto de forma curiosa mientras nos poníamos nuestros abrigos.

-no me lo ha preguntado aun, ya sabes que es muy distraída- le dije y ella se rio.

-como andamos por casa- me dijo de forma sarcástica- mira quien lo dice la chica mas despierta de la escuela, la que tiene a 10 chicos babosos por ella y no se da cuenta- me dijo riendo y yo enrojecí.

-eso no es cierto- le dije tratando de calmar el sonrojo que sentía en mis mejillas.

-que tú no te des cuenta no quiere decir que no suceda Kag- me dijo y yo enrojecí mas haciendo reír mas a Sango.

-qué bueno que ya terminaron- nos dijo mi hermana en la puerta del local- ya pensé que nunca iban a salir- nos dijo bromeando y nosotras sonreímos. Kikiou nunca era grosera con mis amigas, yo sabía que a Kikiou Sango y Rin le agradaban porque a Kikiou si no le agradas te lo hace saber no importa se eres el presidente del país, te lo dice y te lo hace saber- de que hablaban que tardaron tanto?- nos pregunto teniendo una sonrisa en su rostro.

-de los pretendientes que tiene Kagome y que no se ha dado cuenta- le dijo Sango y yo enrojecí de nuevo y si eso no fuera posible enrojecí mas cuando vi que Miroku e Inuyasha estaban afuera y habían escuchado lo que dijo Sango.

-eso es normal… Kagome es muy distraída para darse cuenta si hay un chico enamorado de ella… yo creo que ni aunque tuviera un cartel en la frente se daría cuenta- dijo bromeando mi hermana y todos rieron e septo Inuyasha y yo.

-Kagome sama…-me llamo Miroku y yo lo mire expectante- tiene novio?- me pregunto y todos me miraron fijamente inclusive mi hermana e Inuyasha que me veían con el ceño fruncido.

- y-yo…-balbucee nerviosa y avergonzada, ciertamente no tenía novio. Tuve pero como juego cuando niña pero nunca los bese ni ellos a mi- y-yo… emm- agache la cabeza para que no vieran en el sonrojo de mis mejillas.

-no tiene novio pero tiene un pretendiente que podría estar en la lista de candidatos- dijo Sango sacándome de mi estado y haciendo que suspirara aliviada. Yo no quería que supieran que era una inexperta en el tema de las relaciones de pareja y Sango lo sabía bien.

- y quien es el afortunado que está en la lista?- pregunto Inuyasha con la voz sombría pero al parecer nadie lo noto.

- buena pregunta perro… quién es?- pregunto mi hermana con el ceño fruncido y con mirada inquisidora.

-se cuenta el milagro pero no el santo- les dije de la manera más indiferente posible poniéndome a caminar a paso lento y seguro. Sango me siguió los pasos de cerca y me miro con una sonrisa aprobatoria, yo le sonreí de forma cómplice.

- eso no se vale!- reclamo mi hermana riendo junto con Miroku, Inuyasha estaba serio y con una expresión neutra en el rostro.

Yo los mire a todos y les saque la lengua de forma juguetona sacándoles a todos una sonrisa y luego les sonreí dulcemente dándome la vuelta y tomando la mano de Sango para luego salir corriendo y jugar un rato en un parque.

-Hey! Esperen!- grito mi hermana a lo lejos y nos siguió corriendo junto a los demás.

- yo no espero!- grite de forma juguetona.

-el que llega ultimo invita un helado!- grito Sango y nos reímos, nosotras llevábamos la ventaja.

Al final llegamos primero y nos sentamos en los columpios que había en el parque que estaba en la zona.

Kikiou e Inuyasha fueron a comprar los helados por llegar de los últimos.

Se habían puesto a jugar en el camino y hacerse trampas para ver quién era el mejor de los dos. Al final terminaron llegando sucios y de los últimos.

-aquí esta el tuyo Sango- dijo Inuyasha dándole a Sango su helado de vainilla y frutilla- ten Kagome- me dijo dándome mi helado de chocolate y manjar con almendras.

-gracias Inuyasha onii san- le dije sonriendo y tome el helado entre mis manos. Al tomarlo tuve que rozar mis dedos con su mano y eso me produjo un leve escalofrió.

- bien ahora a comer se ha dicho!- exclamo Miroku levantando su helado y comenzando a comer.

- Hai!- exclame y comencé a comer mi helado. Como se derretía rápido el barquillo tuve que sacar mi lengua para lamerlo. Mire de reojo a Inuyasha y vi que tragaba duro y la mano le temblaba levemente.

-onii san estas bien?- le pregunte. Yo le decía onii san cuando estábamos fuera del instituto. Adentro lo llamaba sempai, nunca lo llamaba solo por su nombre, me daba vergüenza.

-si estoy bien- me dijo solo un poco nervioso. Yo me encogí de hombros y seguí comiendo mi helado que estaba demasiado exquisito para desperdiciarlo.

- eres una golosa Kagome… si quieres otro helado pídemelo pero no lo comas como si fuera el ultimo que existiera- me regaño sonriendo mi hermana yo solo sonreí.

-es que esta muy rico y no quiero desperdiciarlo, además no todos los días Inuyasha onii san nos compra un helado- dije sonriendo, los demás (Kikiou y Miroku) comenzaron a reír a carcajadas.

-hasta Kagome se da cuenta que eres un avaro Inuyasha- rio Miroku que casi se ponía a llorar de la risa.

-cállate Miroku…-dijo Inuyasha con un tic nervioso en su ceja derecha.

-pero si es verdad- agrego mi hermana. Inuyasha apretó sus puños exasperado.

-no soy avaro! Solo estoy ahorrando lo que tengo!- grito y los salió persiguiendo Kikiou comenzó a correr a toda velocidad por el parque riendo, Miroku también reía y estiraba los brazos como si estuviera en una montaña rusa.

-son mucho peor que niños- rio Sango viendo el espectáculo.

-ni que lo digas… empeoran con la edad...- le dije riendo suavemente- quieres otro helado?- le pregunte.

-claro pero ahora triple!- exclamo con entusiasmo mi amiga.

- así se habla!- exclame con el mismo entusiasmo y me dirigí al puesto de los helados por uno triple.


espero les haya gustado este capi

espero sus reviews con gusto y espero de corazon que les sea de su agrado

nos vemos pronto

aiozzzz

NINA S/E