PILARES PRINCIPALES

"(Otro día más de vida… Otro día más en el que desperdicio mi existencia… Otro día más sin nada que hacer… Otro día más en el que debo de estar pendiente de los tan comunes humanos… Por que un semidios como yo debe de hacer tan absurda tarea? No pueden dejársela a alguien más? Digo, se supone que somos 3, porque yo precisamente? Porque no ella!... No, no, a ella no quiero involucrarla en esto, pero… Pero ella ya está involucrada, ella misma me lo dijo! Pero la quiero tanto, la amo…)"- sacudió su cabeza y se miró a la ventana donde su reflejo le miro, a ese chico alto y robusto de cabellos azabaches y ojos pequeños, de cara graciosa algo descuidada por la barba que se dejaba y de tez nívea, llevaba el uniforme de la escuela Seijou.

"(Deja de pensar en ella Yoh)"- dijo una voz grave en su cabeza.

"(No fastidies Kal-El)"- le respondió su reencarnación casi con fastidio mientras que se encaminaba de nuevo a la escuela. Desde que había descubierto su pasado y había obtenido sus poderes, aquella voz ancestral le recordaba que era parte de un plan, que era una marioneta más del destino. Un destino que él muchas veces deseaba no tener pero que tampoco se rehusaba a despreciar.

"(De acuerdo, sólo te recuerdo que esa pelirroja no te quiere)"- le recalcó la voz.

"Ay ya cállate"- le dijo algo molesto por aquel comentario.

Un comentario que le gustará o no estaba en lo cierto, esa pelirroja que le encantaba simplemente no le hacía el más mínimo caso, ya fuera por su apariencia o por su manera de ser o por cualquier otro "pretexto", como a él le gustaba llamarlo, ella simplemente contestaba con una negativa o con un simple fruncir de cejas, no era muy parlanchina con él pero con otros chicos o chicas era muy diferente, aunque siempre estaba en su habitual témpano de hielo. Claro que no podía ser comparada con su antiguo amor, Cecil Nagakawa, una joven de piel de porcelana, gentiles ojos turquesa y de pequeños labios carmesí, era una belleza de mujer, más sin embargo mayor que él y por lo tanto un poco fuera de su alcance por el simple hecho de ir a la universidad.

Yoh simplemente deseaba desaparecer, sin que nadie supiera nada jamás de él, vivir tranquilamente y sin tener a nadie cerca. Pero el destino decidió que no sería así, pues su tarea es la más importante de todas, en la que te juegas la vida y el destino de las vidas de las personas vivientes, de todos los seres del planeta. Una obligación que se reprime conforme al paso del tiempo y que sólo desea olvidar, intentando renunciar a sus poderes más de una vez y sin éxito lograrlo.

"YOH!"- gritó una voz a sus espaldas que lo sacó de sus pensamientos, provocando que el moreno volteara y se encontrara con su mejor amigo, Fujimoro o como el le decía Fu, un joven alto y delgado, de tez clara, cabellos marrones y ojos violáceos, se conocían desde la primaria y siguieron juntos desde entonces- "Llegando temprano? Y ese milagro? Se me hace que se va a destruir el mundo!"- bromeó y su amigo solo le dio una mirada gélida- "Uy que carácter, no me vayas a destrozar, no era a deshacer, perdón, es que a veces lo olvido."- decía con sarcasmo, en lo que se refería a mente abierta, en definitiva Fu, no la tenía, solía criticar a Yoh sobre eso y por lo general caso omiso de aquellas extrañas explicaciones que tenía sobre el origen del universo y dios y demás cosas, simplemente lo veía como una manera para llamar la atención.

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"Mako"- le susurró alguien al oído.

"Mmm"- fue lo único que salió de sus labios carmín.

"Makoto dejarás de ver por la ventana alguna vez?"- le recriminó otra voz.

"Sí"- fue la respuesta de la pelirroja.

"Makito-kito!"- dijo una voz empalagosa a su espalda que le produjo un escalofrío.

"Hola Rei"- dijo algo apesadumbrada, para después voltear hacia ella y ver a la muchacha de ojos negros, tez trigueña y cabellos largos y rosados que caían como cascada de su cola alta, muy bonita pero aún muy niña a pesar de estar en último año.

"Uy que carácter"- le dijo con sarcasmo la niña bonita a la pelirroja.

Makoto era pelirroja de cabello corto pero siempre con una cola baja que le llegaba a los muslos, delgada, de bonito cuerpo, muy bonita, de tez algo morena, fríos ojos cafés y algo, pequeña para su edad. Un témpano de hielo descrita por algunos, pero de buen corazón por que la conocían a fondo, mientras que otros, preferían mantener su distancia. Su carácter en la mayoría se debía a su vida anterior, pero también en la vida que llevaba ahora, sólo seguía una regla: "No involucrarse sentimentalmente con nadie" y eso incluía a las personas que la rodeaban, aunque afortunada o desafortunadamente no había podido evitar tal suceso.

El destino la puso en el camino de Yoh, en el camino del "niño estúpido" como ella le decía muchas veces, siendo ella la encargada de decirle cierta parte de la profecía y siendo ambos parte importante de ella, así mismo un tercero, alguien que aún no conocían o que apenas conocían. Siendo ella el vínculo que une al mundo de los vivos con el inframundo, ayudando a las almas a cruzar hacia donde deberían de ir, encontrar su camino. Simplemente acepto este destino encomendado, sabiendo que es una marioneta más, pero y quien no lo es?

"Mira ahí esta tu amor"- le susurró Fu al robusto mientras se encaminaba hacia la puerta- "Buenos Días Mako"- le dijo al momento de pasar junto a ella.

"Bueno días Fu"- le contestó y miró de reojo hacia Yoh, quien ante su mirada se sonrojó pero después sintió un fuerte golpe en el estómago, como si algo pesado le hubiera pegado. Era penetrante esa mirada y daba escalofríos nada más intentar sostenerla. Yoh la saludo con la mano y ella simplemente volteó hacia el salón, lo miró de nuevo y se metió.

"(Bien, supongo que no)"- pensó para después bajar su mano y suspirar con desaliento.

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"(Supongo que esta es la dirección)"- suspiró el chico al ver el enorme edificio color blanco rodeado por verjas ornamentadas y al mismo color- "(Espero que haya venido… Que voy a hacer? Me siento tan nervioso… Que le voy a decir? Que-que-que… Que va a pensar de mí? Le gustaré? Me aborrecerá?... Ay ya no se ni que pensar)"- se torturaba ante la puerta metálica.

Raziel un joven alto, delgado, de rostro atractivo, usa lentes cuadrados que cubrían sus suaves ojos grises, de cabellos revueltos color canela y tez clara. Un chico sin duda agradable, era en lo que el resumía "todo un estuche de monerías", claro que el estuche pudo contrarrestar el escudo de piedra de cierta jovencita a la que iba a visitar en ese día. Como adoraba a aquella chica que le abrió su corazón y el se dejo arrastrar, creciendo en él sentimientos de igual magnitud por ella. Se conocían desde cerca de 4 años y desde entonces no habían dejado de escribirse ni mucho menos de hablarse, contándose todo tipo de cosas que les ocurrían y que sin embargo, había algunas que los lastimaba mutuamente al descubrir aquellos sentimientos. Pero era hora de hacerle frente a esos sentimientos.

El destino lo puso en el camino de Makoto, siendo el último eslabón de la cadena. Una cadena de la cual el desconocía su existencia, sólo sabía una cosa: "cada vez que había una luz en la ventana el suspiraba y después sonreía para no verla más", siendo él el último paso en el camino de las almas, quien decidía si la llevaría al cielo o al vil infierno para pagar por sus penas durante la eternidad.

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"Ven Mako, vamos arriba!"- decía muy animada Isumi, una joven alta de cabello chocolate y ojos grises que la jalaba con vehemencia- "Dicen que esta guapísimo"

"No nos meteremos en problemas?"- preguntó Yoshie, una joven de lentes, ojos marrones y corto cabello castaño que las seguía un tanto insegura.

"Claro que no! El maestro se reportó enfermo y el suplente no podrá dar clases a dos grupos al mismo tiempo, no te preocupes Yo"- le dijo impaciente por subir al techo.

"Y por lo menos vale la pena el chavo?"- le preguntó aun insegura.

"Claro! Bueno, dicen que es muy, pero muy guapo"- decía muy emocionada Isumi- "Tu que piensas Mako? Crees que sea guapo?"

"No se"- dijo encogiéndose de hombros mientras la llevaban a rastras.

Una vez arriba, se podía observar la multitud de jovencitas de último año de preparatoria que emocionadas veían a un punto al otro lado de la reja blanca. Isumi al ver a la tremenda cantidad de chicas asomadas, corrió hacia ellas seguida por Yoshie y dejando a Makoto atrás, mientras esta veía como trataban de colarse entre tanta gente.

"AY QUE LINDO ES!"- exclamaban unas.

"ES UN BOMBÓN!"- exclamaban otros.

"YA ENCONTRÉ A MI FUTURO MARIDO"- dijo una chica de cabellos dorados.

"NO QUE TE PASA, YO LO VI PRIMERO ES MÍO!"- dijo la chica a su lado.

"(Que escandalosas)"- alzó una ceja y las vio con indiferencia.

"MAKOTO! VEN, MÍRALO, MÍRALO!"- le gritó excitada Saiko, una chica del salón "B" de largo cabello castaño con reflejos dorados ondulado y con cara de chica coqueta, con quien se llevaba bastante bien.

Makoto simplemente suspiró con resignación y camino tranquilamente hasta el barandal de la azotea, donde Isumi, Yoshie y Saiko la esperaban con ansias. Al llegar ellas señalaron hacia el portón de la escuela donde se lograba divisar a un joven alto y delgado, atractivo, de tez clara y cabellos canela que vestía una camiseta negra de cuello alto y jeans deslavados; se veía encantador y cualquiera podría decir que tendría novia pues un hombre tan guapo no podría estar libre, o sí?

Makoto lo examinó un momento, observando con atención cada detalle de aquel joven.

"(Mmm… Se me hace familiar, pero de donde?... No será! No puede ser! Imposible!)"- pensó al reparar en sus ojos grises (vista de halcón XD), el corazón comenzó a latirle a mil al reconocerlo. Sabía bien quien era pero no podía creer que estuviera ahí, no podía creerlo simplemente.

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"(Qué voy a hacer? No puedo dejar de pensar en ella! Ya, ya me cansé…)"- pensó con remordimiento Yoh al momento en que daba vueltas a la pista de carrera de la preparatoria. Estaba solo, como muchas veces, meditando sobre lo que debía o no debía de hacer.

"(Yo diría que dejaras de preocuparte por eso)"- le respondió la voz ancestral.

"(En serio que no me ayudas Kal-El. A veces de verdad pienso que sólo estas aquí para fastidiarme.)"- le contestó algo molesto.

"(No es necesario, ya tengo a quien lo haga por mí)"- dijo con un tono malicioso- "(Por cierto, no sientes algo raro?)"

"Mmm…"- vaciló un momento y miró al cielo.

En el instante en que miró al cielo, un destello de luz apareció en él, lo que hizo que abriera mucho sus ojos y mirara atentamente hacia aquel brillo.

……………

Su mirada se volvió vacía y de repente sintió como sus brazos y piernas se ponían rígidos, al experimentar la sensación de abducción que iba ocurriendo a su alrededor. Su corazón comenzó a latir con violencia y su respiración era cada vez más agitada.

De repente un haz de luz cayó sobre su cuerpo y la sensación de despojo le abordó por completo.

…………………

"Makoto!"- preguntó una preocupada Isumi al ver a su amiga subirse al barandal- "Makoto, ESPERA!"- gritó asustada al ver a su amiga saltar del barandal al haz de luz que se encontraba frente a ella.

…………………

"Siento…"- dijo una voz fría.

"Siento..."- dijo una voz profunda.

"Siento…"- dijo una voz grave.

"Siento como si mi cuerpo ya no estuviera"- dijo la voz fría.

"Siento como si mi alma sólo existiera"- dijo la voz profunda.

"Siento como si, solo yo estuviera"- dijo la voz grave.

…………………………………

Aquella sensación sólo duró unos instantes antes de que volviesen a llenarse de aquello que era su cuerpo, su alma, su ser. De repente sintieron como algo frío les rozaba el rostro y el cuerpo, era duro y liso; poco a poco, comenzaron a distinguir sonidos de agua que caía suavemente, así como empezaron a sentir una suave brisa sobre sus rostros. Poco a poco fueron despertando de su letargo…

"En donde estoy?"- se preguntó Makoto al levantarse y observar con atención el sitio en donde estaba. Una cúpula los rodeaba con vista hacia lo que parecían ser patios de diferentes tamaños y con diferentes contenidos, en el Norte se encontraban plantas de todos tamaños, árboles y enredaderas, el suelo era matizado por millares de flores de todos los tipos y colores existentes, haciéndolo parecer un edredón de mil colores; en el Este se encontraba una enorme fuente-piscina con una estatua en medio de ella, tenía bloques que sobresalían del agua, evidentemente para que pudieras pasar de uno a otro lado, mientras pequeñas gotas caían como rocío formando un arco; en el Sur se encontraba un lugar rodeado de nubes, tan blancas y sedosas, parecidas a algodón y detrás de ellas el cielo tan azul como se vería solo en los días soleados y completamente despejados; y al Oeste se encontraba un lugar cubierto por completo de cristal, donde hacía el suficiente calor como para derretir el metal más resistente, sin embargo ese cristal no se deshacía era bastante resistente, a su alrededor bailaban las fuertes llamas con tonos rojizos, naranjas y dorados, dando una luz cálida a ese jardín. El lugar era impresionante y se podía sentir una gran calma en el.

"Estas en el santuario?"- le dijo una voz muy parecida a la suya.

"Quien dijo eso?"- preguntó volteando hacia todos lados.

"Por aquí… No por aquí"- dijo la voz mientras Makoto buscaba con la mirada, dejándose guiar por aquella voz tan parecida a la suya- "Aquí!"- dijo viendo hacia el patio Oeste, y ahí, en medio de la esfera de cristal, se encontraba una figura, una mujer, de mediana estatura, hermosos ojos escarlatas y cabellos color ciruela, vestida con un corsé blanco, del que salía una falda en pétalos en color de las llamas, y botas negras, cubierta por completo de una capa negra con capucha que ocultaba parte de su cabello y resaltado por un rubí en lo alto. Esos bellos ojos la miraban con frialdad y confianza- "Tú… Yo?"- dijo al ver un reflejo perfecto de ella a excepción del cabello.

"Es interesante cuanto se puede parecer tu reencarnación a ti, no lo crees?"- dijo al verla- "Makoto, yo soy…"

"Eriselyon"- le contestó su reencarnación mientras la veía con una enorme seguridad.

"Veo que no te sorprendiste mucho"

"Digamos que sólo lo necesario, que esta pasando Eriselyon? Porqué me encuentro aquí?"

"Nos! Encontramos aquí"- contestó una voz grave a sus espaldas, Makoto se giró sobre sus talones y pudo ver a Yoh detrás de ella, quien la veía entre una mezcla de enojo y dicha.

"Yoh"- dijo con frialdad, se miraron por unos segundos, hasta que sus ojos se posaron en el chico que se levantaba a espaldas de Yoh, con sólo verlo, pudo reconocerlo. Corrió hacia él y lo ayudó a levantarse por completo. El joven la vio con sus asombrosos ojos grises y por impulso, la abrazó con fuerza, haciéndola sonrojar por sentir aquel abrazo protector y que le respondiera aquel abrazo- "… Raziel"- musitó después de unos momentos de quedarse por completo en shock.

"Mi querida Makoto"- le contestó al oído, inclinándose un poco sobre ella pues la pasaba por bastante, pero el sólo tenerla en sus brazos le hacía sentir una enorme felicidad- "Como tenía deseos de verte"

Yoh sólo pudo sentir enojo y tristeza al ver aquel cuadro tan dulce para ellos y agridulce para él, los celos le estaban cegando al igual que antes, igual que cuando la veía platicar con cualquier chico. Apretó fuertemente los puños y la mandíbula, estaba decidido a caminar hasta ellos y golpear a aquel chico que se había atrevido a tocar lo que más quería en este mundo y el siguiente, dispuesto a destrozarlo con sus propias manos si fuese necesario con tal de verlo lejos de la chica a la que amaba.

"Sí, talvez yo también me sentiría de esa manera"- le dijo una voz gentil y varonil a sus espaldas.


Y este fué el 4º capítulo , que bien me siento en poder actualizar y perdon por cortarlo aquí pero sino, la verdad que chiste tendría sacar todo de golpe no creen? Pues espero que les haya gustado y escribiré una aclaración acerca de este capítulo:

En efecto, en este capítulo, como se podrán dar cuenta,no aparece ninguno de los personajes creados por Clamp, sino son personajes creados por mí, así que esperarán un poco para saber que pasará con nuestros adorados chicos y chicas de CCS ;)

Ahora agradezo sus reviews a:

Pily-chan: muchas gracias por tu review y espero te guste este capi, y ps si la vdd que envidia con Tomoyo, es muy suertuda 0, y como ves aqui esta el capi (no tienes un hacha en tus manos vdd?... vdd? U). Y gracias por los besos y abrazos, y por considerar un excelente fic a mi fic U, cuidat nos vemos en el sig. capi, Chao

Serena: muchas gracias por tu review y espero te gusta este capi, cuidat Chao

Basileia Daidouji: muchas gracias nena por tu review ;) y ps creeme yo tambien tengo a dos gorilas a los que debo derrotar ¬¬, en fin, espero ke te guste este capi, aunke no aparezca ni Eriol ni Ryo (tu nuevo amor XD, es lindo vdd? U), ejem... Pues estaré esperando tu dibujo y ke buena onda ke dibujes, me siento alagada (ya ni yo que tambien dibujo jejejeje Unn) Cuidat mucho, nos vemos en el siguiente capi, Chao.

Celina Sosa: muchas gracias por tu review, al cual ya respondí y ps espero te haya gustado, cuidat y nos vemos en el siguiente capi, en cuanto a tus dudas, se irán resolviendo en los capítulos siguientes, cuídat, Chao.

Undine: muchas gracias por tu "super" emotivo review XD y ps como verás, esperarás un poco a que haya ET, así como todas, pero no se preocupen que si abrá y será lindo U, ejem... Mejor no adelantar nada, en fin, espero te guste este capi, cuidat mucho chama, Chao

Y les doy gracias todos por leer mi fic, aunque no dejen reviews! Muchas gracias por su tiempo y nos vemos en el próximo capi. Cuídense

ONEGAI DEJEN REVIEWS! XD jejejejejeje

Chao

Lebel27