La venganza de Shampoo

Capitulo 4: Una respuesta

Killina88



Después de unos agradables días en la ciudad, Nabiki Tendo llegaba a su casa llena de energía, el alejarse de la locura y estafar a uno que otro citadino la renovaban por completo.

¡Familia ya llegue! ¿Hola?- Nabiki no recibió ninguna respuesta, la casa tenia una tranquilidad inquietante, comenzó a subir las escaleras.- "¿Donde se metieron todos?"-divisó a lo lejos al Doctor Tofú. -¿Qué hace usted por aquí, doctor?-preguntó.

-Nabiki, será mejor que hables con tu padre.-contestó acomodándose los anteojos.

La respuesta seca y corta del Doctor le provocó un escalofrío. Caminó un poco por el pasillo topándose con su padre, el cual se veía claramente devastado y nervioso.

-¿Papá? ¿Qué sucede?- preguntó algo insegura.

-Nabiki…-dijo con desgano-Te diré lo que sucede, porque se que tarde o temprano lo descubrirás.-tomo un respiro y continuó- Akane… Akane, intento quitarse la vida, tememos que ha sido por culpa de Ranma.

Nabiki empalideció, casi podía jurar que los latidos de su corazón se habían detenido por un momento. No podía ser, no podía ser que su hermana menor, la más alegre y más aferrada a la vida, haya querido suicidarse por un idiota como Ranma.

-Afortunadamente, el doctor la salvó y ha perdido la memoria-continuó Tendo- Así que inventamos una historia, le dijimos que la había atacado un calamar gigante. Si lo se, fue estúpido, pero fue lo primero que se nos ocurrió. No podría ver otra vez a mi hija así…tan…tan.- dijo con la voz quebrada- Tan frágil, indefensa y triste.

-Es por eso que…- hizo una pausa para arrodillarse frente a su hija-Te lo ruego Nabiki, no digas nada por favor, pagaré lo que quieras, lo que me pidas ¿Quieres el Dojo? Es tuyo, solo te lo pido por favor, por favor, no dejes que Akane ni nadie se entere.

Nabiki vio con dolor como su padre le suplicaba de rodillas, no pudo evitar avergonzarse de si misma, nunca en su vida había sentido el daño que hacia con sus trampas y negocios, ni si quiera cuando arruinó la boda de Ranma y Akane, ¿en que se había convertido? Su excusa siempre había sido el que esto le ayudaba a lidiar con la muerte de su madre, pero ya desde algunos años se había convertido en un juego, un juego donde ella era superior a los demás, siempre teniendo un paso adelante. Miró hacia otro lado, esquivando la mirada de suplica de su padre, para así poder contestar.

-Bien, pero si queremos que la historia sea creíble debo correr el rumor del calamar gigante, llamaré a unas personas. Papá, ¿estás seguro de que Akane se quiso suicidar?

-Si. Estoy seguro. Hay una carta de ella que lo confirma.

-Quiero ver a Akane.


-Akane, ¿te casarías conmigo?

Akane quedo muda, la pregunta la había tomado por sorpresa, sus mejillas se tornaron de un color carmín intenso, sentía como su piel se erizaba de los nervios, ¿acaso había escuchado bien?, sus manos le temblaban y sus ojos se rehusaban a ver a su prometido debido a la timidez. Sin saber exactamente que decir tomo un respiro y contestó.

-¿Qué?- murmuró con una voz pequeña y nerviosa.

La puerta de la habitación se abrió repentinamente, haciendo que Akane diera un largo respiro.

-Mira quien vino a verte Akane-dijo Soun.

-Akane, ¿Cómo te sientes?- dijo Nabiki- Espero y ya estés mejor. Papá me contó todo.

-Gracias Nabiki.- agradeció con una sonrisa.

-Nabiki, señor Tendo ¡familia, vengan todos! quiero decirles algo-Esperó a que todos llegaran al cuarto y luego continuó- Akane y yo nos casaremos.-anunció triunfante.

-¡Muy bien hijo al fin te decidiste!- exclamó Genma.

-¡Felicidades Akane, Ranma! – celebró Kasumi.

-¡Que alegría me da escucharte hablar así Ranma!-elogió Nodoka.

-Esperen-trató de interrumpir la chica de cabellos azules.

-Saotome, hay que hacer los preparativos de la boda.- sugirió Soun.

-Yo haré la comida.-escogió Kasumi.

-Deténganse- ordenó Akane.

-Yo las invitaciones, ¿de que presupuesto estamos hablando papá?- cuestionó Nabiki sacando una calculadora.

-¡No importa, tiraremos la casa por la ventana!- contestó Soun.

-Mis dos mujeres favoritas van a casarse ¡Que felicidad!-celebró Soun.

-¡Oiga, que le pasa maestro yo no soy ninguna mujer!

-Chi que Chi

-¿Qué prefieres Akane, una boda tipo occidental o japonesa?- preguntó Nabiki.

Los dos patriarcas de la familia bailaban gustosos con una música de boda. Nodoka sacaba revistas de boda, Nabiki hacía cuentas, Kasumi pensaba en invariables recetas de cocina. El maestro Hapossai trataba de tirarle agua fría a Ranma, mientras este a su vez trataba de golpearlo. El cuarto de Akane era un escándalo.

-¡¡Deetttenngannse!!- grito con desesperación.

-¿Te pasa algo Akane?- preguntó Ranma.

-Es que bueno yo no, yo no, yo no…- trato de justificarse.

-¿No quieres casarte hija? ¿No quieres casarte con Ranma?- dijo con lagrimas Soun.

-¡No!, no es eso, es solo que…

-¿Es que no te gusta? ¿Es demasiado flaco?- preguntó Soun.

-No.- negó.

-¿Es muy tonto?- dijo Genma agarrando la cabeza de Ranma.

-¡Oye que te pasa papá!- se quejó propinándole un golpe en la cabeza.

-No, no, no.- volvió a decir.

-¿Poco caballero?- agregó Nodoka.

-¿Inmaduro, idiota, malo en el amor?- añadió Hapossai.

-¡No! Es solo que… es solo que…- Tartamudeó, su mente estaba en blanco ¿Qué debía decir?, movía sus piernas nerviosas, sus manos sudaban y sus ojos no dejaban de mirar de un lado al otro, si tan solo fuera más fácil, no confesaría sus más íntimos pensamientos y sentimientos frente a toda la familia. Ella no se lo había imaginado así. Una voz interrumpió.

-¿Pueden dejarnos solos? En verdad, solos por favor.- recalcó Ranma.

La familia aceptó después de una mirada firme de Ranma. Ambos necesitaban de este momento, era decisivo. Los nervios de Ranma habían desaparecido, solo miedo, temía que quizás Akane ya no quisiera estar con el. Soun fue el último en salir dirigiendo un amenazante vistazo al prometido de su hija. La puerta se cerró, quedando en silencio la habitación.

-Entonces…- exhaló -No quieres casarte.

-No sé- contestó sinceramente.

-Y…supongo que es porque no soy lo suficiente ¿no?

-No, no es eso, es solo que bueno tu al principio no querías casarte y ahora sí, y me pregunto si… ¿Te hechizaron, te ofrecieron algo a cambio o algo así?

-¡¿Por qué dices esas tonterías?!- miró hacia otro lado haciéndose el ofendido.

-Es que no veo porque tú querrías casarte conmigo, no lo hiciste una vez- miró sus manos, apretó sus dedos y luego agregó- Y no te culpo… Lo entiendo, se que solo soy muy poco para ti, a diferencia de las otras soy muy débil, no soy bonita, soy un terror en la cocina, ni si quiera un perro muerto de hambre se la comería, y no solo es la cocina, soy pésima ama de casa, todo lo hago mal soy muy torpe, no sería un buen ejemplo para el combate de estilo libre. Y si tuviéramos hijos, sería definitivamente un desastre de madre porque lo más probable es que incendiaria la cocina más de una vez, o los intoxicaría con mi comida. O en invierno como soy mala tejiendo nuestros hijos morirían de hipotermia y…

-Jajajajaja- soltó una carcajada.

-Ranma esto es serio ¿Por qué te ríes?- dijo molesta.

-Es que Akane…. Mírame.- dijo señalándose a si mismo.

-¿Eh?

-Mírame. Tengo enemigos por todas partes de Japón, unos que ni siquiera conozco. Tengo miedo a los gatos ¡A los gatos! Una de las mascotas más populares del mundo. El que dice ser mi padre, es capaz de venderme por un pedazo de pan y se siente orgulloso de eso. Y sin mencionar lo más importante me convierto en mujer cada vez que toco el agua fría ¿Y tú te preocupas por que eres mala cocinera? Akane ni siquiera se si alguna vez tendré una cura para mi maldición, ¿sabes como me siento de que tengas un hombre ½?

-Pero eso a mi no me importa.- se apresuró a decir

-Lo sé pero a mí sí ¿y tu crees que si a ti no te importa eso, a mi me va a importar que seas pésima ama de casa? Si fueras buena ama de casa….-suspiro- si fueras buena ama de casa, no existiría ni una posibilidad de que estuvieras conmigo, porque serias la mujer perfecta y no tendría nada que ofrecerte.

-Ranma…

- Además tengo otro defecto…-bajo la mirada- soy un cobarde.-admitió.

-Ranma pero si tu eres la persona más valiente que conozco.

-No, no lo soy, hay algo…hay algo que debí hacer hace mucho tiempo.

Lentamente se acercó a su prometida, rompiendo la distancia entre los dos, la tomo de la cintura, sus corazones palpitaban, la miró profundamente a los ojos, pasó sus dedos por la cara de Akane, haciendo que esta se estremeciera.

-Te amo- susurró al oido de ella-Siempre lo he hecho- Tomo su mentón suavemente,miró sus labios y sus ojos se cerraron. Se armó de valor y la besó. El contacto de sus labios provocaba diferentes sensaciones, sensaciones imaginables para ellos, ella no se retiro, como el hubiera pensado, las manos de ella se posaron alrededor de su cuello, profundizando el beso.

Akane se sintió en las nubes, era como si su corazón hubiera explotado de alegría en su interior, era una emoción que no podía explicar, trato de contenerse. Pero las lágrimas la traicionaron y empezaron a brotar de sus ojos, tanto tiempo había esperado y este momento era tan perfecto y significativo.

Poco a poco fueron separándose sin dejar de verse a los ojos.

-Al menos esta vez no había cinta adhesiva de por medio.- sonrió.

Ambos rieron sonrojados, sus miradas se cruzaron con nerviosismo, pero su corazón estaba aliviado, por fin habían revelado sus sentimientos, y con esto un peso que habían guardado durante años se había esfumado.

-Y… ¿no piensas volver a preguntarme?- dijo con una sonrisa nerviosa Akane.

Ranma sonrió para sí mismo- ¿Akane Tendo, aceptarías a este fenómeno como tu esposo, para amarte todos los días de su vida?

-Si, ¡Si! por supuesto que me casaré contigo- dijo con alegría.

Ambos se abrazaron sin saber que estaban siendo observados. Dos hombres disfrazados de dos pájaros horrendos, miraban con alegría la escena, desde la ventana de Akane.

-¿Escucho eso Tendo?-dijo entre sollozos Genma.

-Si Saotome, parece que al fin tendremos una gran boda.- contestó con un nudo en la garganta.

-Buuuuaaaaaaa- los dos hombres se soltaron a llorar abrazados.


Al siguiente día la pareja se dirigía al Furinkan habían acordado no decir nada, al menos por hoy para evitar conflictos.

-Akane, ¿cómo estás? ¡Pobrecita, ya me entere de lo sucedido no puedo creer que ese calamar gigante te haya hecho esto!- dijo Sayuri.

-¡Lo bueno es que Ranma te salvo!- agrego Hiroshi.

-¡Te mataré Saotome!-gritó Kuno.

-¡Ranma como se te ocurre! ¡Te odio!-gritó Gosunkugi

-¡¿Que les pasa?!

Una horda de hombres furiosos corrían hacia Ranma con intención de matarlo.

-¡Ya nos enteramos que te vas a casar con Akane!- gritaron al unísono.

-¡Nabiki, otra vez!-regañó Akane.

-¿Qué? Tienen derecho a saber

Ranma sintió un escalofrió en la espalda, un aura oscura y deprimida se acercaba con una estela negra y roja. Sus pelos se erizaron, haciendo que cada centímetro de su cuerpo temblara.

-Ranma…-dijo con un tono fúnebre- Me haz hecho tan infeliz- susurró Ryoga en un tono deprimido e iracundo.

-Ryo…Ryoga ¡tranquilízate! No es para tanto-tartamudeó con una sonrisa nerviosa.

-¡Claro que lo es!-dijeron los pretendientes.

-El rugido…- dijo mientras juntaba sus manos.

-Espera Ryoga ¡Espera!-grito con desesperación moviendo las manos de lado a lado.

-¡El rugido del león!

Una explosión inmensa de energía hizo volar a Ranma por los aires.

-Lo sieeeeento muuuuuucho- se escucho a lo lejos gritar a Ranma.

-¡Ranma Saotome esto aun no ha acabado!-chilló Kuno-¡Regresa aquí!

-Espera un momento Kuno, necesito que me averigües que hizo Akane el día después de la boda cancelada.

-¿Y que te hace pensar que voy a ayudarte Nabiki Tendo?

-Si lo haces te conseguiré una cita con la pelirroja, ahora que Akane esta comprometida no dejarás que se te escape la otra.- comentó con persuasión.

-¿No me estarás engañando, verdad?- dijo con desconfío.

-Siempre cumplo mis promesas.- aseguró.

-¿Para qué quieres saber?-preguntó.

-Eso no te importa Kuno querido, ahora puedes irte- cruzó los brazos, con una ligera sonrisa en los labios- "Estoy segura que Akane nunca seria capaz de suicidarse"


En el Nekohanten, una joven amazona cantaba alegremente mientras lavaba los platos, sus facciones mostraban felicidad y sus ojos denotaban demencia, alegría, venganza. Habían pasado dos días, dos días desde que había hablado con Akane, desde que había usado una de las peores armas amazonas en contra de su única obsesión, Ranma Saotome. El mismo se lo había buscado, el y su estúpido amor por la chica Tendo. Si tan solo fuera como los demás hombres, si tan solo le hubiera dedicado una mirada, Akane no habría salido afectada, el era el culpable de su muerte el y solo el, ella solo era la herramienta. Esta era su obra maestra. Sonrió, solo era cuestión de tiempo para que todo Nerima se enterase. Solo tiempo.

-¡Quack, quack, quack! –irrumpió abruptamente Mousse en la cocina moviendo las alas.

-¿Qué pasa chico pato?-sonrío victoriosa, sabia la noticia que le daría. Lo roció con agua caliente, sus oídos estaban deseosos por escuchar.

-¡Shampoo no sabes lo que pasó!- exaltado exclamó.

-Respira Mousse. Tranquilo ven siéntate.- calmada le ofreció un asiento.

-¡Gracias Shampoo, es lo más lindo que haz hecho por mí!

-Si, si- dijo sin darle importancia- Ahora dime… ¿Qué noticias tienes?

-¡Es increíble!-agregó.

-¿Increíble? – Fingió inocencia.- ¿Qué es increíble Mousse?

-Saotome le propuso matrimonio a Akane ¡¿No te parece increíble?! ¡Ahora los dos vamos a poder estar juntos por la eternidad!

-¿¡QQQQQQQQQQQUUUUUEEE!?


Saludos lectores,

Les traigo un nuevo capitulo, siento mucho si en este no hay tanta acción o algo por el estilo, pero lo quería hacer mas Ranma –Akane. Nos vemos hasta la siguiente actualización.

Gracias a: Lobo Hibiky, Himemiya 18, MARK69, Gabri-chan, neo- ranma, Luz Cullen Chiba, Madame de la Fere- du Vallon, milk goku, noe, viry chan.

Les deseo que tengan un lindo día.

Killina88