Bueno he aquí otro capítulo…

Los personajes son de S Meyer, yo solo me adjudico la trama. No permito que se publique esta ni ninguna de mis historias en ningún otro sitio sin mi autorización.

Dedicado a todas(os) las(os) que me dejaron comentarios…. Y a mis profesores que me tienen paciencia cuando me dan ataques de inspiración en clases y no puedo parar de escribir. Y también a los pobres que les toca PSU el lunes…fuerza y fe

.Editado….

Te vi y supe que había encontrado algo interesante del pueblo; tú, simplemente.

"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica. Esa fuerza es la voluntad".

Albert Einstein

"Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos."

Martin Luther King,:

Isabella Swan llevaba muchos años sola y había asumido, a sus 26 años, que se quedaría así por su incapacidad de encontrar a alguien que fuera su igual, pero el destino le tenía una sorpresa, en realidad eran 4 sorpresas; Emmanuel, Bárbara, Jacob y …Edward.

¡Nooooooo! Gritaba Emmanuel. Estaba parapetado debajo de la mesa, con las piernas cruzadas a la firme base metálica de la mesa.

Se enfrentaba al gran paso del primer día de kínder (no se como se le llama en otros países/ kínder Garden…creo) y como todo niño podía estar orgulloso de que gritaba y pataleaba porque, como la mayoría de los niños, estaba aterrorizado y no quería ir.

Bárbara, por su parte, estaba preparada, cómodamente sentada en el sillón de la sala observando la batalla campal, reía suavemente de la posición de bella y Jacob. Ambos estaban arrodillados temblando, rogándole a Emmanuel y otro poco tirándolo con todas sus fuerzas, cada uno de una pierna. La batalla fue épica hasta que los brazos de Emmanuel se cansaron y tubo que ceder a que lo llevaran, pero no sin antes colgarse del cuello de su hermana mayor y rogarle

No, por favor, te lo ruego- gemía Emmanuel. Algo le decía a bella que le habían hecho algo malo en la escuela del orfanato- no me dejes solo- o tal vez había sido su madre. Bella se armó de paciencia y preguntó

¿Qué te sucedió en la escuela cariño?- le dijo con toda la dulzura que fue capaz

Lo golpearon por defenderme- Bella se sorprendió porque la respuesta venía de a sus espaldas, la había dado una muy seria Bárbara- y mamá dijo que siempre pasaría y que tendría que soportarlo como un hombre que era, que su deber era defenderme y sufrir por mi, pero yo no creo que sea cierto ¿no es así Bella?- dijo bárbara. Bella tuvo un ataque de furia, y Jacob también. Pero; mientras Jacob soltó una sarta de insultos en ingles para que los gemelos no lo entendieran, Bella tuvo que controlarse, temblaba, pero se controló a tiempo. Tenía a Emmanuel en brazos.

Eso no es verdad- dijo Bella- si, si quieres puedes defender a tu hermana puedes hacerlo, pero no es tu deber y no debes ser un hombre, la que debe ser adulto aquí soy yo. Yo los protegeré de todo, si algo sucede lo arreglaré. Golpearé a quien tenga que golpear, peleare con quien tenga que pelar por defenderos, pero ninguno de ustedes excepto yo tienes ese deber- dijo bella mirándolos a los ojos. Los tres niños asintieron. Jacob se acercó y apretó con suavidad su mano, el comprendía, el siempre comprendía se dijo bella.

Al subir al auto se enfrentaron a otro gran problema. Iban tarde el primer día de clases. Iban muy, muy tarde y no quedaba cerca.

La situación le causaba a Bella tanta aversión como a Emmanuel. No quería que sus hermanos sufrieran, ella no quería enfrentar a padres y a profesores, pero sabía que era lo mejor porque los niños debían socializar, muy a su pesar. La educación era tan importante como la personalidad, se repetía a si misma.

El caminó hacia la escuela se les hizo eterno y la tristeza de Emmanuel no ayudaba a una más que tensa Bella.

La calidad de escuela de pequeño pueblo no se aplicaba a ese lugar, si, el pueblo era pequeño, pero muy adinerado, por lo que el pequeño colegio de pueblo era en realidad un colegio exclusivo de alto rendimiento financiado por las riquísimas familias de la zona. Bella solo había visto un par de colegios como ese en el extranjero y eran, en general, los lugares donde estudiaban princesas, duques, ricos herederos de multinacionales. Si bien los habitantes de aquel pueblo eran claramente adinerados no lo eran tanto, por lo menos no tanto como un a princesa o duquesa u como lo que bella era, de hecho lo ultimo, la dueña de varias multinacionales fundadas por su padre que se reunían bajo el holding de constructora Swan, pero eran realidad eran muchas, cientos, para ser más específicos y todo le pertenecía a ella, la hija mayor y dueña absoluta, porque su padre le había cedido todo a ella en vida, dado que todo estaba su nombre, poco antes de morir.

La entrada de la escuela era un arco de piedras incrustadas, era, sin dudarlo, una gran obra arquitectónica. Bella lo sabia, tenía un título en arquitectura, pero solo había que mirar esa escuela para observar la elegancia que ostentaba dentro de sus aulas.

Bella estacionó su mercedes descapotable junto a un porche, por lo menos aquí su amado auto no destacaría, bueno en realidad era uno de sus amados autos.

Entraron corriendo al colegio, sus pasos sonando sobre el piso de mármol pulido. Cruzaron la gran entrada, el hall central, que era un espacio abierto cubierto con el techo de cúpula del tamaño de una catedral y llegaron junto a la recepcionista. Aparte de esa delgada y exageradamente maquillada mujer, no había nadie. Isabella volteo buscando otra alternativa, desilusionada iba a hablarle a la híper-maquillada mujer pero no necesitó abrir su boca porque de inmediato se escucharon pasos y apareció un hombre joven de unos treinta años, alto, de cabello casi rubio y largo, de buena presencia llamado jasper que venía de hecho a buscar a Jacob, porque de hecho era su profesor. Era bastante guapo como pudo observar bella y evidentemente la coqueta de la recepcionista, pero como también pudo observar bella llevaba bien soldado al dedo un anillo de casado. A la recepcionista no parecía importarle.

-¿prodría decirme donde está la sala numero 30, por favor?- le dijo Bella al simpático profesor luego de que este se presentara

- por supuesto- dijo jasper con una sonrisa enigmática- sigua por el tercer pasillo de la izquierda, vera un pasillo pintado de celeste cielo a su izquierda, ese es el pasillo de kínder-dijo indicando en esa dirección- tienen un PASILLO entero para un curso de no más de quince- se dijo bella sorprendida.

Isabella se despidió de Jasper con un apretón y de Jacob un fuerte abrazo. Siguió las indicaciones que había obtenido del amable Jasper para llegar al salón que buscaba. La sonrisa que le había dedicado cuando le había preguntado le había hecho sospechar de algo. Lo alejó de su mente mientras corría, mas bien era arrastrada por Bárbara y Emmanuel. Ambos parecían bastante animados. Los gemelos la arrastraban por el resbaloso piso de mármol, Isabella lamento usar esos zapatos con taco tan fino pues parecía estar patinando en vez de intentar frenar a sus hermanos.

Los pequeños iban tan emocionados que entraron a la sala sin tocar, sin detenerse y arrastrando a su hermana con ellos, de inmediato se escucharon los murmullos escandalizados, de esos que todos soltaban cada vez que solían ver a Bella. Siempre hacían referencia a la edad de Jacob, bella tendría quince o dieciséis años cuando nació su supuesto hijo y etc. A ella no le importó, pues había sido su decisión admitir que era su hijo biológico. Se irguió cuan alta, era aunque por dentro se moría de vergüenza, como era digno de una mujer que tenía sangre de más de un rey en las venas diría su padre. Ella era Isabella Swan y era hora de que supieran que podía ser arrogante cuando quisiera aunque ella lo detestaba. Los murmullos se acallaron de inmediato entonces Bella reparó en un guapísimo hombre que tenia al frente. Era alto de ojos verde esmeralda de infarto, de cabello broncíneo, mandíbula cuadrada, piel pálida y buena musculatura- será un buen deportista- dijo el medico que llevaba dentro, pero lo que le llamó más la atención fue la expresión de sorpresa e incredulidad que cruzo por un segundo el rostro de aquel hombre. Fue como si viera una fantasma, la miró a los ojos, otro segundo pasó y luego volvió a una mascara de fingida serenidad. Ella sabía que lo había visto antes, en algo relacionado con su hermana. Isabella Swan quedó atontada por los recuerdos que vislumbró al intentar recordar de dónde lo conocía, recordar a su hermana feliz con su hijo en brazos provocó una fuerte ansiedad en ella, lo único que la hizo reaccionar fue la sensación de sus hermanos pegado a sus piernas impidiéndole moverse y haciéndole perder el equilibrio. Los tomo en brazos a los dos a la vez haciendo gala de una fuerza poco común en una mujer. Pero ella no era cualquiera, era experta en artes marciales. Se escucho un carraspeo, provenía del adonis que tenia al frente.

Buenos días- dijo el guapo joven mirándola directamente. Sus ojos la paralizaron por un segundo. Ese hombre desprendía autoridad. Bella no se amedrentó por eso, ya conocía a un montón de hombres así, pero había algo que la descolocaba de ese hombre y ella creía estaba relacionado con su pasado, con aquel pasado que la torturaba.

Buenos días – saludó educadamente- ¿es esta la clase de kínder?- preguntó

Así es- dijo le hombre con una sonrisa tensa. Detrás de él asomó una mujer de unos 25 pequeña de pelo negro azabache en puntas, parecía un duende por su nariz respingada.

Hola- dijo la mujer- soy Alice, la profesora- dijo Alice con una voz aguda. Bella le sonrió y a Edward le tocó escuchar los suspiros de varios varones presentes.

Isabella Swan, mucho gusto- dijo Bella acomodándose a los niños que aun seguían en sus brazos con el rostro escondido en su cuello. Bella se sentía muy incomoda, pero como le habían enseñado años en la aristocracia no lo demostraba. Nunca demostraba lo que sentía.

Oh, por favor tomo asiento- dijo una preocupada Alice- me disculpo, que desconsiderada- dijo como si fuera el fin del mundo. Estaba claramente más que nerviosa.

No ha sido nada- dijo bella y se dirigió a la fila final de asientos con paso tranquilo y elegante. Muchos la miraban con recelo, otros con lívido y otros con ira se percató bella. No le gustaba como la miraban esos hombres, se aseguraría de mantenerlos lejos de si misma. No quería problemas y no estaba interesada en buscar pareja.

Bueno- dijo el joven poniéndose firme. Estaba tenso como una cuerda de arco y lanzaba miradas incomprensibles de vez en cuando a Bella. "nos conocemos de alguna parte, estoy segura" se dijo Bella

- yo soy Edward cullen, el director como ya sabrán- sonrió forzadamente y se escucharon varios suspiros. El cerebro de bella voló intentando recordar, no tenia más de treinta- sé que se sorprenden por mi edad pero debo decir que no hay nada de que preocuparse tengo un título en derecho, en educación básica, media y otro en especial, además un mainor en sicología infantil, post títulos y doctorados. Solo deseo hacerles saber esto- dijo mirando seriamente a los presentes como desafiándolos- ya que dado que mi hermana no tiene los años de experiencia requerido- dijo indicando a la nerviosa joven a su lado "así que la profesora era su hermana" se dijo bella- yo la supervisaré- dijo Edward claramente incomodo- solo deseo que sepan que yo si tengo la cualificación requerida y que dada la situación yo supervisaré su trabajo este año hasta que tenga la cantidad de experiencia requerida por el colegio- Isabella sonrió, se estaba arriesgando por su hermana, algo muy dulce- bueno, no deseo interrumpir- dijo Edward juntando las manos dijo un buen día y se marchó sorprendiendo a todos, incluso bella quedó sorprendida, ese hombre no demostraba la mejor educación pero sabía como evitar conflictos, había encapado en el momento justo "sería un buen empresario o diplomático" pensó bella.

La reunión de padres resultó bastante aburrida en comparación a lo que vendría. Alice fue amable con todo el mundo aunque algunos groseros padre no lo merecían "¿como pueden hace comentarios tan maleducados sobre la razón por la que la contrataron?" pensaba disgustada Bella. Los niños pronto se despegaron de ella y empezaron a jugar con sus compañeros y todo fue bien hasta que los padres tuvieron que despedirse. Mucho llanto, pero ninguno como el de los mellizos, simplemente se quedaron pálidos, mudos, cuando Bella dijo que se iba. Para calmar las cosas y haciendo una clara preferencia Alise, una vez que los demás padres se habían ido, dejo a bella quedarse en la sala un rato más, que al final fue todo el día gracias a que a un niño le pico una abeja en la segunda hora y era alérgico. Bella fue requerida todo el día para asegurarse que el pequeño no tenía ninguna complicación después de inyectarle un antialérgico por la picadura. Al final de la jornada lo niños tenían menos miedo y Isabella había hecho una amiga, Alice, pero no todo era color de rosas. La habían citado a dirección por mala conducta de sus hermanos el primer día de clases aun cuando ella estaba presente y sus hermanos estaban condicionales por ser nuevos alumnos sin referencias de alguna escuela reconocida. Todo por la pequeña ocurrencia de Emmanuel de mostrarle una lagartija muy de cerca a la recepcionista. Bella estaba nerviosa porque al día siguiente tenía que ir a ver al guapo director- menos mal que estoy de vacaciones- pensaba Bella mientras subía al carro a los pequeños para volver a casa luego de un largo día "se que te he visto antes Edward Cullen" pensaba mientras ponía en marcha el motor "y si no lo recuerdo ya terminaras diciéndomelo tu mismo…mañana" se dijo.

Bueno aquí está. Espero sus comentarios. Está editada…

Bendiciones

Rosella Black.