Corazas
Hay acontecimientos a lo largo de la vida, que pueden marcárnosla. Tales son esos hechos que muchas veces nos dejan marcas tan pero tan profundas que es muy difícil borrarlas e incluso hay muchas que jamás se borran. Son muchas las marcas dejadas, que la gran parte de las personas que las poseen no logran vivir con ellas y al final terminan por acabar con lo más preciado que existe en el mundo, la Vida. Pero así como ellas, hay también personas que lograr superarlas y dejar atrás todo, comenzando de nuevo y ya… "dejando el pasado atrás" o también hay personas, que prefieren crear corazas impenetrables, buscando con ello el protegerse para no volver a ser heridas, muchas veces esas corazas no solo alejan lo malo sino también lo bueno, y son numerosas las ocasiones que estas personas dejan pasar lo bueno y lo mejor de su vida, que puede regresar o ya no.
Los Sucesos crueles pueden pasarle a cualquiera, sin importar si la persona tiene la edad para superarlas o no? si es hombre o mujer, no, estos llegan sin avisar y ya, dejando atrás sus crueles resultados.
Eso fue lo que le pasó a ella, Camil Kelk, que a sus cortos 15 años ya había sido golpeada por la cruel realidad. Al cumplir sus 5 años, la edad adecuada para comenzar con sus estudios, su padre la llevo a su escuela, lugar en el que aprendería que no todo lo que ella creía estaba bien.
Fue uno de esos días en el que la maestra encargada del aula, donde ella estudiaba, pregunto a cada una de las alumnas por su familia. Esa fue la pregunta que desato una cadena de interrogantes que la llevarían a tener como conclusión lo cruel que había sido la vida con ella. Hasta ese día ella, solo supo que una familia estaba conformada por su papá, su abuela y la señora de servicio que la quería y mimaba como lo dos primeros. Esa era una familia para ella, una completa.
Donde esta mamá? – Pregunto una tarde después de haber hecho los deberes y de almorzar, y en ese momento se encontraba con su padre en su estudio –
Quieres salir a por un Helado? – Nunca su papá le contesto a la pregunta, no en lugar de ello le cambiaba el tema o simplemente hacia algo para distraerla y no responder.
Fue así hasta que a sus 8 años, conoció a sus actuales amigas con quien viviría la mejor parte de su infancia, niñas que al igual que ella había sido marcadas por la vida pero no por ello dejaron que estas las amargaran o destruyeran su tan preciada niñez.
A los 11 años, fue que al fin obtuvo respuesta a su pregunta: Su madre, la había abandonado con su padre y abuela. Jamás quiso hacerse responsable de Camil, alegando que era muy joven como para tener una hija y que no quería acabar con su juventud por esa bebe… esa verdad le rompió algo muy dentro de ella, algo que la llevo a crear a su alrededor una coraza y evitar que sea dañada de nuevo. A los 11 años de vida, Camil comprendió que no siempre el mundo es Rosa y que por más que trates de ver lo positivo, este lo será.
Odio a la mujer que le dio la vida, y deseo nunca siquiera conocerla por que para ella esa mujer no valía siquiera ser llamada mujer. Desde ese momento para Camil, solo existía su padre y abuela, esa era su familia y así seria por siempre… o eso es lo que pensó, ya que al cumplir 12 años, esa mujer apareció en la puerta de su casa la misma tarde de su cumpleaños. 12 años fuera de su vida y ese día llegaba a ella, buscando disque conocer a su hija. La odio aun más por ello, pues era preferible no conocerla que hacerlo de esa manera. A partir de ese día su vida sufrió un cambio radical, su padre comenzó a viajar más de lo que alguna vez lo hizo y su abuela, paso a ser un recuerdo pues la vida se le extinguió…y lloro de rabia, de dolor. Porque?, que es lo que ella había hecho para que las cosas pasaran así…
La coraza que una vez creo y era delgada, ahora se fortifico a pesar de que sus amigas siempre estuvieron con ella. Y es que hay marcas y dolores que no se pueden reparar con amor de amigos, solo se curan con otro tipo de amor.
Un amor que ella creyó encontrar en aquel chico lindo de ojos turquesas. Ella creyó que al fin podría dejar esa coraza y las marcas atrás y seguir adelante, pues Milo había sido quien con su forma de ser había logrado hacerla dejar un poco esa armadura.
Pero cruel era la vida con ella y otra vez se pregunto: que hizo? Como para que esta la golpeara de esa manera.
Apenas y había tenía un año una relación con el peli azul, cuando llego quien se convertiría en su peor pesadilla; cabello verde y ojos del mismo color, Shaina Slang. Esa chica había llegado cuando ella tenía 14 años, había hecho su traslado de una escuela de mujeres para su escuela. Jamás fue de tomar mucha importancia a la nuevas, no era amigable y tampoco arisca, simplemente dejaba que todo surgiera sin intervenir, pero Shaina era cuento aparte o no… esa jovencita desde su entrada al Saint, había tratado de molestarla, incluso había tratado de hacerse amiga de sus amigas, pero para su mala suerte sus amigas era verdaderas pues a la primera que trato de soltar su veneno en su contra, ellas se alejaron.
Jamás le dio importancia al hecho, incluso encontraba infantil siquiera ponerse a pelear con esa muchacha, pues para Camil era solo perder el tiempo con alguien que no lo valía. Pero Camil no espero que esa muchachita, tuviera una última mordida la más venenosa, y por la cual Shaina la odiaba…
Que Milo, no te lo dijo? – eso hizo que detuviera sus pasos y girara a ver a la peli verde –
…- espero que siguiera, no se rebajaría a si quiera contestarle –
Veo que no – sonrió con burla – se nota que te tiene tanta confianza – dijo irónica, tratando de molestar a la peli aguamarina – o es que acaso no te lo dijo, para que no te preocuparas…- siguió para exasperación de la francesa –
Si quieres decir algo, dilo – sin siquiera cambiar el timbre de su voz hablo–
Pues MILO y YO, fuimos NOVIOS –soltó con veneno –
Qué bien – fue su respuesta indiferente, aunque por dentro eso le había afectado –
Después de ese hecho fue ella quien trato de evitar a toda costa ese tema y tratar de ignorar la molestia que le invadía, cada vez que veía al peli azul hablar con la peli verde. A pesar de ser de grados diferentes, Shaina primero y Milo y Camil segundo, la peli verde se daba el tiempo de ir a visitar al griego. Todo el enfado se lo guardo y de la misma manera guardo su tristeza familiar y el caos en su hogar, todo lo guardo. Pero así como una bolsa de papel se llena y le seguimos metiendo papel sin importarnos su esta soportará, así Camil se exigió a si misma guarda todo…
Camil, no es…- esa tarde, Dita había pedido reunirse en el colegio y planear hacer algo para la ceremonia de despedida de los alumnos de último año, por eso es que ella se encontraba en la escuela a esa hora –
…- no dijo nada, simplemente se giro y regreso por donde había venido. No presto atención a la voz de Milo, ni siquiera escucho el vibrar de su celular. Le había dolido y mucho ver a SU Milo y Shaina en medio de un beso. Ese día exploto la bolsa en la que guardaba sus emociones y dolores. Ese día lloro como nunca y ese día fue donde decidió ponerse nuevamente y de manera permanente la coraza. Sus amigas siempre estuvieron allí, pero eso no pudo evitar que lo hiciera.
***M***
PV: Hola!, si lo se me salió dramático el cap. Pero es que así debe ser no?, no todo es un lecho de flores en esta vida. –
Ikki: …- T.T-
PV: ya Ikki, deja de moquear y anda a ayudar a mi madre a hacer la cena –
Ikki:…- T.T-
PV: que llorón!, además yo no sé qué haces aquí - ¬.¬ - no se supone que me abandonaste! –
Ikki:…-T.T señala la pantalla -
PV: ah!, solo viniste por el fanfic…-.- te odio! – sale dando un portazo –
Ikki: …-T.T-
