Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews Green, yenisita1296 y kayriu. Sí, en este capitulo se sabrá todo y se verá que hará Dean al ser descubierto. Saludos! :D
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Capitulo 4
Castiel escuchaba atentamente lo que decía Sam. Hace unos segundos había visto a su protegido y no le gustó para nada con lo que se encontró. Fue por eso que le pidió al castaño que hablaran a solas en una de las habitaciones y no perdió tiempo en pedirle explicaciones.
-Entonces Metraton lo apuñaló antes de que pudiera llegar… después de eso desapareció.
-Y entonces apareció de nuevo en el cielo, luego de que yo rompiera la tablilla para quitarle sus poderes, él me dijo que Dean estaba muerto, ¿Cómo es que está en la cocina ahora?
-No lo sé muy bien, Cas, invoqué a Crowley para que hiciera algo, no sé que fue exactamente lo que hizo pero ahora está aquí de nuevo…
Ya se imaginaba que ese demonio estaba involucrado en todo ese asunto. Lo supuso en cuanto vio los ojos negros del rubio. Comenzó a sentir una ira asesina que se apoderaba de su ser mientras poco a poco iba planeando como mataría a ese bastardo por haber convertido a Dean en una de esas aberraciones.
-¿Hay algo más que no me has dicho, Sam?- preguntó manteniéndose sereno.
-Te pedí que vinieras rápido porque estoy preocupado, Dean está actuando raro.
-¿Raro? ¿De qué hablas?
-Su comportamiento no es el usual… desde que regresó está muy extraño, no lo he visto comer ni una sola vez pero lo que más preocupa, es que ni siquiera quiere sus dichosas tartas y tú sabes perfectamente que se vuelve idiota cuando tiene una cerca.
-¿No ha comido?- preguntó con cautela.
-Sí, de vez en cuando bebe una cerveza o algo de whisky, también están sus salidas misteriosas, se va por horas a quien-sabe-donde.
-¿Solo?
-No lo creo… no sale en el impala y varias veces he intentado seguirlo pero es como si… se desvaneciera, así que es probable que esté saliendo con Crowley.
-¿Algo más?
-Sí… creo que es la peor parte… a donde sea que vaya cuando se marche… lleva consigo la primera espada.
Esas últimas palabras alertaron al ángel. Ahora no le cabía la menor duda de que sus ojos no lo engañaron y efectivamente, el rubio se había convertido (o fue convertido) en un demonio. Los comportamientos raros que le describió Sam, terminaron confirmando todo.
-¿Qué crees que ocurre, Cas?
Dudó varios segundos sobre decirlo o no lo que ocurría con Dean. Ya se imaginaba un poco como se pondría Sam cuando se enterara del demonio que tenía por hermano. Así que optó por guardar el secreto un poco más, hasta averiguar que ocurrió.
-No lo sé, Sam pero lo averiguaré.
-Gracias Cas… no sé a quién más recurrir para esto… ¿Cómo van las cosas arriba?
-Metraton sigue sin hablar y algunos de mis hermanos comienzan a impacientarse con esto. Hay muchas almas humanas vagando por la tierra y también ángeles.
-Ya veo… así que ese bastardo sigue dando problemas, tienes que regresar con ellos, Cas, yo me encargaré de tener vigilado a Dean aquí y si veo algo raro te avisaré.
-No Sam, me encargaré de esto primero, lo demás puede esperar.
-Cas.
-Quédate con Dean y no dejes que salga, me ocuparé de algo y regreso pronto.
El menor asintió y Castiel se dirigió a la salida del bunker para llamar a Crowley. Cuando el demonio apareció frente a él con una arrogante sonrisa, no le quedó ninguna duda de que se encontraba detrás de todo el asunto de Dean!demonio y lo tomó por la chaqueta.
-Que carita traes, Cas y yo que venía a felicitarte por haber derrotado al ángel loco.
-¿Qué le hiciste a Dean? Y no te hagas el idiota conmigo, Crowley, ya sé todo.
-¿Y que es todo?
-¡Lo convertiste en un sucio demonio como tú!
-Me ofendes con tus palabras, Cas.
-¡¿Qué le hiciste?!
-Nada.
-Dime la verdad, Crowley.
-¿O qué?- preguntó con superioridad- ¿Vas a matarme? Dudo mucho que puedas hacer algo sin tus poderes, ahora, si quieres iniciar una pelea, entonces hagámoslo pero acabará muy mal para ti.
-Maldito- siseó enfadado.
-No me mires así y no sigas arrugando mi traje- el ángel lo soltó de la mala gana- Buen chico.
-¿Que le hiciste a Dean? Sé que estás detrás de esto, tú y la marca de Caín.
-Yo no hice nada, Cas y si no me crees, ve y pregúntaselo a la ardilla- ambos se retaron con la mirada- Está conversación ya se volvió aburrida así que me voy, tengo mucho por hacer, nos vemos Cas.
El ángel apretó los puños y entró muy enojado al bunker. Estaba claro que ese demonio no le diría algo al respecto, así que tendría que obtener la información directo de la fuente. Fue por su protegido encontrándolo en la cocina y se lo llevó hasta una de las habitaciones para hablar a solas.
-¿Qué ocurre, Cas?- el moreno lo tomó por los hombros para dejarlo contra la pared.
-¿Qué mierda hiciste, Dean? ¿Por qué te has convertido en… un demonio?- preguntó lo último bajito- ¿Qué te hizo Crowley?
-Suéltame- ordenó el rubio frunciendo el ceño.
-Esto no puede ser posible… no puedes ser una de esas cosas… esto está mal, muy mal, debemos buscar la forma de revertirlo y- soltó un pequeño gruñido cuando su protegido lo tomó por la chaqueta y lo dejó contra la pared.
-¿Y quien dice que quiero revertir esto?
-Dean…
-Esto es lo mejor que ha podido ocurrirme y ahora que tengo todo este poder, ni tú, ni nadie podrá detenerme.
-¿Y qué planeas hacer? ¿Piensas aliarte con Crowley y gobernaran juntos el infierno? ¿Eso es lo que quieres, Dean?
-Cállate.
-¿Quieres convertirte en una de esas cosas que tanto aborreces?
-Cierra la maldita boca, Cas.
-¡¿Quieres ser una de las mismas aberraciones que antes destruías?!
El rubio le dio un fuerte golpe en la mejilla que lo tiró al suelo. Se limpió la sangre de su labio inferior para luego levantarse despacio y frunciendo el ceño.
-No dejaré que eso pase, Dean… no dejaré que te conviertas en una de esas cosas- se quedó de pie en la puerta para impedirle salir- No puedes escoger ser una de esas aberraciones- contuvo el aliento cuando el menor apareció frente a él y se inclinó para susurrarle al oído.
-No te metas en mi camino, Castiel.
Un fuerte golpe en el abdomen le quitó el aliento por unos segundos y cayó al suelo adolorido, incapaz de poder moverse o decir algo.
Sam escuchó unos pasos rápidos por el pasillo y se apresuró en asomarse, viendo a su hermano que se dirigía a la sala común. Logró alcanzarlo antes de que subiera las escaleras y lo tomó por el brazo, en ese momento notó la sangre en los nudillos de su mano derecha.
-Dean…
-Suéltame- lo apartó de un empujón que lo tiró al suelo.
-¿Qué está ocurriendo?- preguntó al mismo tiempo que se levantaba.
-Sam… aléjate… de él…- se giró al oír la voz del moreno y vio que caminaba hacia a él con sangre escurriendo por su boca y sosteniéndose de la pared.
-¡Cas!- corrió a su lado para ayudarlo a caminar- ¿Qué está ocurriendo?
-Pensé… que podía razonar con él… pero ya es tarde…
-¿De qué hablas, Cas?
-Ese no es Dean… al menos no él que conocemos.
-No entiendo.
-Sus ojos, Sam… es un demonio… se ha convertido en un demonio…
El Winchester menor observó a su hermano fijamente y en ese momento entendió las palabras del ángel al comprobar cómo los orbes esmeraldas del rubio, se volvían negros. Iba a decir algo pero entonces el rey del infierno apareció en escena.
-Pensé que el secretito duraría más pero me equivoqué.
-¡¿Qué le hiciste a Dean?!- gritó Sam muy enojado.
-Nada, alce, aunque te cueste creerlo, yo no tengo que ver en el nuevo cambio de la ardilla.
-¡Mientes!
-Piensa lo que quieras- el castaño frunció el ceño y se acercó a su hermano para tomarlo del brazo pero éste lo apartó de un empujón- ¿Dean?
-Creo que ya es hora de irnos, ardillita 2.0
-¡No te lo llevarás a ningún lado!
-Eso depende de Dean, ¿Quieres quedarte aquí, en donde seguramente van a encerrarte en esa sucia mazmorra o ir conmigo? Sabes perfectamente que solo yo puedo ayudarte a explotar todo tu potencial- el rubio entrecerró los ojos- Lo que has descubierto hasta ahora, Dean, no es más que la superficie, apenas es la punta del iceberg y con mi ayuda, podrás llegar hasta lo más alto. Solo yo puedo ayudarte a explotar tu máximo potencial.
-¡¿Estás loco?! ¡Tenemos que revertir esto, Dean!- gritó Sam casi histérico- ¡No puedes ser un demonio! ¡No puedes convertirte en una de esas cosas! No tú…
El rubio lo miró unos segundos antes de darse la media vuelta e ir junto a Crowley. El demonio sonrió satisfecho y ambos desaparecieron del lugar.
-¡Dean! ¡Maldición!- soltó el cazador frustrado- Dean…
-Sam… tenemos que… detenerlo… antes…- se giró al notar los murmullos del ángel y lo sostuvo justo antes de que cayera al suelo.
-¡Cas! ¡Cas!
-Creo… que…- el moreno se desmayó en sus brazos.
-¡Cas despierta! ¡Cas!
