Flechas Azules
Por
Corazón de Diamante
–No puedo esperarte una semana más...
–Sé que mi trabajo está en riesgo, pero mi ética profesional, me impide entregar la traducción de Flechas Azules, si no encuentro la referencia...
Al recargar su codo sobre el restirador, los libros fueron cayendo uno a uno. Situación más que predecible ante semejante amontonadero.
–Ni tú, ni yo... Cinco días.
Ver la pila de libros sobre el mármol avejentado, le produjo un escalofrió que recorría su espalda baja.
–Entonces, la fecha de entrega es para el 20 de marzo.
–Sí.
El Editor no dijo más y corto la ¨vídeo llamada¨.
–Te importa muy poco si a tu alrededor ocurre un ¨maremoto¨, tú sigues durmiendo tan bella durmiente...
–No te creas...
Se sentó sobre la cama, con sus dedos peino su cabello rubio y recolecto parte de su ropa. La joven no se sintió incomoda ante la mirada que recorría su torso desnudo. Se incorporo y lo que parecía una piedra, se le incrusto en la planta del pie derecho.
–Carajo...
Se quito el molesto objeto y sin más lo lanzo, esperando que se hiciera el mismo daño que le provocó. Se fue saltando en un sólo pie hacia el cuarto de baño. No paso mucho tiempo para que el sonido del agua se hiciera escuchar en cada recoveco del ¨departamentucho¨.
La piedra había rebotado contra la pared y su paradero no paso desapercibido. Estiro la mano y tras varios minutos de observación; a contraluz la cristalina piedra adquiría una tonalidad plateada.
–Mamoru Chiba, eres un mal parido... bueno, eras un mal parido.
–Creí que te gustaban los retos...
–Los retos me encantan, pero, Mamoru Chiba, me está sacando canas verdes... –dejo la piedra sobre el alfeizar interior de la ventana.
El cabello corto; su ventaja, sólo necesitaba unos minutos con la secadora y listo.
–Para que veas que me compadezco de mi amante favorito, te invito a desayunar.
–Sólo quiero dormir... Mi cuerpo me lo exige.
–Ayer tú cuerpo exigía otra cosa –la rubia le arrebato la chamarra que cubría los fornidos hombros –Ahora, yo voy a satisfacer a mi estomago... –le lanzo un beso y se marcho.
La actividad sexual de anoche le había servido de ¨bebida energizante¨ para así continuar con la traducción. Pero los efectos colaterales de incontables noches en vela en pos de su trabajo, le están pasando la factura.
–Sólo una hora de sueño y después de eso... dejo que Mamoru Chiba, me siga jodiendo la existencia.
...
Fin
Protagonistas: Prince Diamond - Haruka Tenou
