Primero que nada. LO SIENTO, me he tardado un monton!, La situación de mi país me mantiene algo preocupada, perdón, de verdad, no es fácil, espero que les guste este cap, para mi fue largo el completarlo. Además que…debido a que las universidades se habían parado bueno, el semestre lo completamos via intenet, ne imaguinaran. En fin.
Disfruten .
Tercera Bala.
Salió de la habitación luego que se incorporó, sus ojos ardían ligeramente, y un leve malestar abrazaba todo su cuerpo, no había dormido lo suficiente y aquel sueño tampoco ayudaba a su condición. Y ni el mismo había creído que podía tener un pensamiento acerca de eso, es decir, su necesidad primitiva de aquel deseo no era tan desesperada, por lo que ve, se equivocaba.
Incorporado totalmente detuvo su caminar en el inicio de la sala, donde estaba cara a cara con los demás, Argentina, sentado en uno de los muebles individuales, su cabello un poco despeinado, con una expresión indescifrable, con sus ojos verdes clavados en cualquier punto de la sala, esperando, no muy lejos de él y de pie, estaba Chile que tenía el rostro con un deje de molestia, parecía impaciente, y observo al colombiano con atención, este le devolvió la mirada, luego miro a Argentina y México apareció más tarde detrás de él, dispuesto a sentarse en uno de los muebles de la sala, cerca de donde el invitado estaba, en silencio, sin una expresión en si, Solo estaba allí sentado con la expresión cansada, y herido en el labio inferior, entre otras cosas que no se podían ver bajo de la ropa, bajo sus jean gastados de color azul, y su camisa de verde pasto, cuello " V" .
Era Brasil de piel morena, ojos y cabello oscuro, rizado, brillantes. Colombia observo todo y sintió la tensión del ambiente, y su malestar paso a segundo plano. Su mirada se nublo de un sentimiento aberrante.
Abrió la boca, saludo a todos en general con unos Buenos días bastante seco, bastante neutral, muchos solo se limitaron a mirar y a hacer un movimiento de cabeza que murió para retomar su posición habitual. En espera.
Sus ojos caramelo se desviaron de ellos y miraron a la cocina donde dos personas estaban, una de ellas en el fregadero otra en las orillas de la cocina.
Norkris, su estimada Norkris, esa doña le causa un sentimiento de bienestar, e ignorando a los demás reunidos, fue a la cocina con pasos automáticos.
Se asomó por la mesa de mármol y busco a los ojos de la mujer con los propios.
-Norkris…-
-Ah…Buenos días- Siempre los modales- Colombia... ¿Quiere Tinto? –
-Sí. Gracias-
Fue una cara tan humana y llena de amabilidad que Julián que estaba no muy lejos de ellos dos parpadeo y se quedó en silencio como si hubiese visto algo sorprendente.
- ¿Me hace un favor? –Pregunto el colombiano-
-A ver...¿qué es?-
- ¿Puedes darle un paseo a Julián?, esta pálido…como un tequeño crudo
Julián arqueo las ceja con sospecha, gesto que ambos no pudieron ver pues se encontraba de espalda, La mujer dejo salir un leve "hummm", Pensativa, miro a Colombia con sospecha, y arqueo una ceja, pero termino accedió, pues no encontró nada malo en esto.
Colombia sonrió, y allí estaba esa sonrisa llena de travesura, miro al azabache, observo su figura.
-Ay…Colombia, cuidadito con lo que hace. Cuidadito.-
El moreno solo sonrió y se hizo el ofendido, descargo su actuación en una sonrisa bastante grande y le apresuro a la mujer para que salieran rápido antes de que el sol intensificara su temperatura, el sol de la mañana es bueno para la piel.
Norkris casi se lleva al muchacho del brazo que confundido no tenía tiempo para replicar. Los vio salir por la puerta más adelante del baño que da con el patio trasero, un amplio terreno.
-Patrón…-
México hablo detrás de él, Colombia parpadeo, entrecerró los ojos ahora serio. Volvió a ver al mexicano. Asintió, dando la señal que ya había terminado.
-Sabes…No quiero que este aquí. – México asintió también, ambos fueron a la sala donde estaba el invitado.- No es algo que me gustaría que viera... .¿Verdad, Luciano?
El nombrado alzo la cabeza con lentitud, sus ojos oscuros chocaron con los caramelos del colombiano, un choque hubo en ellos, Luciano parecía entre triste e inseguro, Colombia entre gélido y serio, lleno de dureza.
Algo sin duda había pasado.
-¿quieres hablar? – Dijo con dureza el colombiano que se acercó unos pasos-
-¿Qué quieres que diga? – Pregunto el moreno-
Argentina tomo la palabra.
-Puedes comenzó por el comienzo,…como…¿desde cuándo comenzaste a tener contacto con la Nica? –
Luciano congelo la expresión en el rubio, que lo miro con una sonrisa, contento por haber aclarado la mente el moreno, los ojos oscuros miraron al colombiano.
-Y…¿bien? – incito este-
Fue como un interruptor que bajo en la mente del castaño, Colombia oscureció su mirada hacia el moreno, que mordió los labios.
-Por eso te molesto que…lo matara ¿verdad? – Hablo el mexicano- Porque Nica era tu socia….
-Esa perra….- Colombia escupió las palabras con un deje de rencor- me pregunto desde cuando…aaay Luciano… ¿es tu socia? ¿En serio? –
Colombia parecía sorprendido, como indignado, el hecho de que su amigo, socio, sea también socio de su peor enemigo no era para menos, Era traición, aun sabiendo que eran enemigos a muerte y que el mismo, había dado muerte a Guatemala.
La mirada del colombiano fue adquiriendo con el paso de los segundo una expresión tensa, impaciente, sus labios se unieron y casi se fruncieron, su entrecejo se arrugo levemente mientras que sus cejas se curvearon en un gesto de molestia que sin duda no era nada comparado con lo que sentía en ese momento: Un fuerte enojo.
El silencio del Brasilero, empeoraba más porque el que calla otorga, y así Colombia solo gruño, como gruñe todo hombre que se siente traicionado por un amigo, era un malestar terrible, y fulmino con la mirada al moreno de rizada cabellera, México que no estaba lejos del colombiano solo se limitó a observar las reacciones o más bien, el rostro casi cabizbajo del brasilero, Argentina solo tenía una expresión dura en su rostro.
El silencio se arruina con el sonido del metal, Chile se mueve Colombia se acerca a brasil, Argentina sonríe, y México con sus ojos café observa por la ventana había escuchado algo. Ha de ser su imaginación
Había de ser no más de las 8, y el cielo no parecía tener ni una nube, el cielo estaba azul, como sus ojos, Julián permaneció cerca de Norkris, en su andar recibió los rayos del sol que le causaron cierto alivio, descubrió que el lugar era mucho más grande de lo pensaba, que era mucho más hermoso de lo había visto, había un camión cerca de la puerta de donde habían salido, Norkris le informo que este mismo era el que se había usado para transportar las rosas al pueblo, no sabe por qué, pero Julian tenía un extraña teoría que también fue usado para traerlo aquí.
En el caminar, sintió la vegetación más arriba de sus tobillos, la brisa fresca, cálida, su cabello estorbaba, había crecido, y la brisa lo movía atravesándose en su visión y molestando su oídos.
-Norkris…hacia donde queda el pueblo. ¿Allá? - y apunto con el dedo –
La mujer asintió y explico que el pueblo quedaba a media hora, que era un pueblo humilde, pequeño y limitaba con un rio, también se pescaba y se vendía y por supuesto era mucho más barato que en un mercado normal.
Julián pregunto por sana curiosidad, aunque sana, dudo de preguntar, pero una vez hecha no se pudo retractar, más la mujer accedió a responder. –Gracias a Dios era comprensiva- pregunto acerca de Brasil, acerca de aquella reunión que parecía totalmente pintada de tensión. Y no era para menos, cuando la noche anterior escucho los suspiros bastantes pesados del colombiano a su lado, acalorado, y se preguntó si tenía alguna especie de pesadilla.
Norkris negó con la cabeza, y miro a Julián a los ojos.
Negó saber que era aquella reunión, mas Julián presentía que le ocultaba algo, no se habló más del tema y el paseo continuo, Norkris comento que muchos más allá, al subir aquella colina, había un cultivo, hermoso de flores, Calas, Rosas y alguna otras flores más pequeñas, ella pinta todo de maravilla.
Julián no podía evitar sentir un leve malestar en su estómago cada vez que volvía la vista hacia la casa solo para asegurarse de no haber alejarse mucho.
La mandíbula tensa, el cuerpo adolorido, las cienes palpitaban igual que sus brazos, el moreno tenía la mirada de caramelo del su verdugo, sobre él, le penetra el alma, congela sus palabras, jamás había tenido la oportunidad de ver aquella faceta decepcionada del Jefe….
-Me has decepcionado, me pregunto si te hice algún mal – Esas palabras se clavaron en los oídos del Brasilero, que lo vio moverse, Colombia se sienta en el sofá.- ¿Qué le dijiste? ¿Cuánto tuvieron que persuadirte para que soltaras la lengua? –
Cuchillos en los ojos, y su mirada oscurecida, un arma en mano, orgullo herido y confianza rota.
Colombia se rasca la cabeza con un gesto pensativo.
-Hable- Ordena sin mucho apuro-
Se pone cómodo en su puesto, Argentina se levanta Chile se mueve de su lugar.
-Hable… -Vuelve a decir y luego de 3 segundos exactos cargo el arma- Hable por la buenas…Bueno, si quiere, no me diga que cosas le ofrecieron. …Dejalo asi..
Colombia cambio su semblante tan rígido y serio que casi era irreconocible, el de cabello más claro se mordió un poco los labios, esperando algo impaciente que el más moreno hablara, como le había pedido.
-Les dije dónde estaban… -Hablo el brasilero- No puedes contra ellos es suicida…solo lo hice por su bien patrón, es una idea exagerada, ¿Cómo piensa hacerlo? Ellos tienen muchas personas a su mando…
Argentina se movió se su lugar hacia el colombiano que con aparente paciencia escuchaba todo lo que necesitaba para comprender.
Brasil argumento, con voz tensa y algo de nervios que desde el comienzo aquella idea le era descabellada, y que el hecho que el Colombiano hubiese matado a uno de "ellos" , pero no solo a cualquiera, era la mano derecha de jefe, empeoraba la situación, buscarían a Colombia por tierra y mar, y le darían muerte. Brasil solo quería seguir con el negocio, y tener una vida sin necesidad de estar en guerra con nadie.
Y Ellos se la ofrecieron. Solo tenía que decirle donde se escondía el colombiano, momentos después del asesinato.
La muerte buscaba a Colombia y este no le tiene miedo
-¿y tú les creíste? . .-Colombia sin una pisca de compasión en su rostro, solo frialdad miro a su antiguo compañero- ¿de verdad….sentía miedo de que muriera por ellos? O ¿Qué te mataran a ti? Pensé que estábamos juntos en esto..
Colombia se levantó de su asiento, Brasil sentía un malestar en su estómago, como un ardor desagradable, un dolor en sus entrañas, un puño apretaba su corazón, Colombia por otro lado se sentía tan furioso, el enojo le hacía encender sus ojos, acusadores.
La traición era algo que no toleraba, ni a él, ni a ninguno, pues siendo el leal, ¿Por qué los otros no podían? , incluso en algo tan importante como esto, esto era importante y el error era falta. Colombia era necio, cierto, lo era, pero, sensato en sus decisiones, y si a veces se dejaba llevar por el impulso o el oportunismo, con prontitud se aseguraría de arreglar cualquier daño segundario.
Colombia movió los ojos de derecha a izquierda como buscando algo en el aire…
-¿Qué más le dijiste?- hablo quedante.
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La entrada al pueblo podía dejarte exhausto, Norkris aseguro, y que, gracias al trabajo pudieron comprarse un transporte, Norkis también comenta que es conocida en el pueblo por sus flores y por los muchachos. –La mayoría en el pueblo aseguran que son niños de bien-
Julián le parecía sorprendente lo engañados que podían estar aquella gente, ¿Qué pasaría si lo vieran allí? ¿Sabían que él estaba desaparecido?, en un pueblo donde no llega ni el chisme a Julián le pareció imposible ser descubierto allí. Además nadie creería que la Sr Norkris tan buena y amable pudiera ser cómplice de un secuestro ¡menos que sea cómplice de narcotraficantes!
Ella se veía tan humana y servicial, y lo era, incluso se podía decir que todos los de aquella casa lo era, carente de maldad, esa fue la impresión que el rubio le había dado días atrás. Carente de maldad.
Se preguntaba qué era lo que había vivido para poder terminar o cómo terminaron, ¿Qué decisiones tomaron?¿era su verdadera decisión? , Julián suspiro sintiendo la maleza acariciar sus tobillos, Norkris tarareaba una canción.
-Sr Norkris. …¿usted desde cuando conoce a Colombia?..¿Cuál es su nombre real? – La mujer volvió a verlo, con una suave sonrisa, la mujer se quedó en silencio y con un simple suspiro bajo la mirada a sus pies, como si hubiese pisado algo.
--Bueno, desde que era un niño de… ¿Cuánto? – Hizo un pausa mental llevando la mano a su rostro- 7 …¿6?. ..Estoy seguro que comenzaba la primaria cuando se mudó al barrio .
Julián parpadeo, en sus ojos claro se dibujó la sorpresa, se acercó más a ella, para caminar a su lado y quizás, compartir esta conversación.
-Yo conocía a su madre…bueno, la conozco-
-Tienes a su familia viva.-
La señora asintió.
-Él tiene a su madre y un hermano menor… una hermana...-sus palabras bajaron el tono como arrepentida, como si algo en sus pensamiento la hubiese distraído un recuerdo doloroso- Ella murió…
-O-oh..- Julián se confinó a preguntar por qué –
-Era muy joven cuando eso paso, Él la quería mucho…como todo hermano quiere a su hermanita.- ella dijo-
Hubo un silencio, Norkris le dio la espalda por un momento en el vasto paisaje observo alguien venir hacia ellos, caminaba rápido, casi trotando.
-Mira, es Él- Julián se estremeció levemente, al escuchar aquella noticia, levanto y giro la cabeza en un acto rápido, se quedó estático con la vista en dirección a la de la mujer- Colombia… ¿querrá acompañarnos? …hummm…
En el lapsus de tiempo, Julián lo vio caminar con paso pesado, con una mirada oscurecida y naturalmente se asustó, sentía la mirada sobre él una mirada que lo hacía estremecer de temor porque aun después de tanto tiempo no sabía cuáles eran las verdaderas intenciones del hombre con él.
La maleza y el césped crujían bajo sus pies, su calzado y sus pasos firmes.
Detuvo su avance justo a los dos pasos de Norkris y del azabache.
- ¿Qué hacen? – Pregunto con una voz…
-¿Qué qué hacemos? ¿….no me dijiste que diera un paseo para que Julián estirara las piernas. Colombia...? - Norkris respondió con una leve sonrisa en su rostro, y negó con la cabeza algo decepcionada de la poca memoria del colombiano-
Lo vio sonreír.
-Ah…ya – Y sus ojos caramelo se centraron el otro, que en silencio no se atrevía a verlo directamente a los ojos-
Norkris camino por la maleza, se quedó en silencio por un tiempo, con cuidado al caminar, la mujer reanudo la caminata, Julián no tuvo otra opción que seguirla, se sentía un poco más seguro y menos incómodo con ella presente, ha de ser por su carácter.
Colombia por otro lado, también la siguió.
-¿Qué ha pasado con los demás? –
-Llevaran las rosas al mercado y…compraran la comida para el almuerzo- Norkris asintió. –
-Julián preguntaba por ti-dijo la mujer….Y Julián se rompió por dentro, pensaba que era más…prudente, pero, parecía que su lealtad estaba ya marcada.
El moreno arrugo un poco el entrecejo en una sonrisa de confusión, más una mueca que otra una sonrisa.
-¿Ah si? – Y sus ojos fueron con los del piel más clara, con picardía, o algún sentimiento de socarronería… - ¿y que preguntabas?
Se refirió exclusivamente a él, y su mirada decía que no se escaparía sin responder. Julián bajo la mirada en la hierba que acariciaba y ahora rasguñaba sutilmente su piel, Colombia se alejó de Norkris y fue con él.
-….
- ¿y bien?
Norkris se adelantó, como si su intensión fuera dejarlo solo, como un polluelo en el nido…con un Cóndor…
Julián miro hacia adelante…y la mayor de los dos estaba ya bien lejos, ¡coño de la madre!, Julián frunció el entrecejo con algo de molestia por su directa y movió la boca.
-Solo quería saber ¿Cuál era tu nombre? – dijo
Colombia arqueo una ceja y soltó un suspiro.
-David-
El silencio reinó, Julián parpadeo, se quedó por segundos viendo el vacío con su mirada en la nada, y luego volvió a verlo, por mucho temor que esto le causaba, ¿le había dicho su nombre?, ¿Cómo sabía que no mentía? …¿Cómo confiar en él?.
- ¿Qué? –
-Me llamo David… - Volvió a decir, divertido por aquella reacción de confusión, Julián, parpadeo de nuevo.
-David…
-A veces…dudo que sea egresado de la universidad…. ¿entiendes lo que digo? –
Julián apretó los dientes un poco indignado pero, no dijo nada solo gruño, con leve molestia, sin mostrar los dientes, Colombia…David sonrió con leve malevolencia por aquella reacción, la caminata continuo Ahora en un silencio embarazoso.
El azabache miro el caminar de Norkris que cada vez se alejaba más de ellos dos, definitivamente no quería quedar solo con él, no, aun no se sentía seguro ni de preguntar, ni quedar en su compañía, era la hora de acelerar el paso. Huir de él.
-Julián- ¡Mierda!
- ¿hum? –
-Me tienes miedo ¿no? –
Julián, volvió a él lentamente, conteniendo el aliento, pero, Colombia parecía más distraído en los pasos que daba Norkris en el césped, que del rostro que antes le había causado tanta gracia, Julián volvió a la misma dirección que el otro y soltó lentamente el aire. Era sin duda alguna, una pregunta algo peligrosa, no sabía que quería ganar con saber…pero, él le había respondido su pregunta, quizás era un trueque.
El azabache dudo en responder, y quiso desviar la pregunta.
-Eso es un Sí –
Se ahorró la molestia de ser sincero, escucho un suspiro del Colombiano, un suspiro pesado, lleno de pesar, mas con una sonrisa triste.
-Ah~ si, es un Sí.-Se llevó una de las manos a la cadera y la dejo reposar allí- Puedo creer de ti que me tengas miedo…luego de todo lo que te hice.
Silencio
Julian jugo un poco con sus dedos en el bolsillo del pantalón, era como si el colombiano intentara decir algo, pero sus palabras o podían salir más allá de su boca,escucho a Colombia carraspear, y ver bajar la cabeza.
-Solo- dijo el moreno- me quería disculpar…
Silencio. Julián sintió un estreñimiento en su estómago. ¿Se estaba disculpando? ¿De verdad?
-Hey, pero no se quede callado,…-
Julián parpadeo, lo miro y luego miro al frente, Norkris estaba ya bastante lejos, ambos se encontraban prácticamente solos, Julián se sintió indefenso, vulnerable, no sabía si confiar o no.
Colombia lo observo por largo tiempo y detuvo su andar Julián se detuvo a dos pasos más delante que el mayor, se quedó en silencio, con la mirada clara en la nada, el venezolano un no sabía cómo responder.
-No te lo crees ¿verdad? , piensas que estoy jugando contigo. –Hablo el moreno con clara seguridad, Julián no le respondió- Bueno, al menos diga algo…´¿Qué más le pregunto a Norkris?
-Hummm…su nombre, y ¿desde cuándo la conocía? –En ese momento el colombiano arqueo las cejas. –
-No la nombres, cuando salgas de aquí..¿sí? …-
-Hmm.
-No será pronto, pero, te podrás irte…-Colombia metió las manos en los bolsillo, como preparándose para decir alguna noticia- No te iras aun… -Anuncio, con una voz firme.
Colombia lo miro a los ojos como si intenta incrustarle algún pensamiento, sentía una presentimiento aproximarse, una preocupación, algo en su interior estaba inquieto. Julián por otro lado, no sabía que sentir, esta aliviado, pero confundido.
Esto…¿era una broma?¿por qué no lo dejaba ir en ese preciso momento?.
-Somos narcotraficantes… .-Dijo luego de un silencio – y estamos en guerra…la traición es un opción…y la compasión una debilidad…
-ah.
-Si te atrapan, te sacaran todo…literalmente. –Colombia se acercó un poco como si le contara un secreto – si te encuentra la policía no es problema…si te encuentran ellos…No puedo asegurarte que salgas en una pieza.. Aunque no les digas nada…lo cual dudo. Sera doloroso.
- ¿De que estas hablando? – Quiso saber el azabache con algo de angustia.-
-De nada. Por ahora…quédate con Norkris...quizás cinco o siete meses.
- ¿Qué? – Casi grita- No,…quiero irme..
Colombia suspiro
-No puedes, saben que estas con nosotros…y no dudaran en buscarte, matarte y luego hacer preguntas.
- ¿Por qué?
-Por qué me quieren a mí..
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Al momento de regresar, no había rastros de los demás en la casa, Norkris silenciosa se marchó a su habitación. Julián encontró todo normal, el silencio de aquella casa lo llenaba de un extraño sentimiento de pesadez, la mirada del colombiano parecía que estaba pegada a él, receloso. Seguro pensaba que se escaparía en cualquier momento.
Fue pasada la tres de la tarde que los demás volvieron, Julián estaba en su habitación, no tan suya, cuando vio a Argentina pasar por la puerta, con un semblante un poco molesto, Argentina volvió a él y sonrió.
- ¿Por qué esa cara? – Quiso saber el rubio, deteniéndose –
-….-
-¿estas bien?.-
-Si…
-Tranquilo, solo estábamos…
-¡Argentina! ¡ven un momento!
El rubio miro por el pasillo, alguien lo llamaba, dejo a Julián. El azabache observa desde el pasillo, Colombia y argentina están hablando, Chile no duda en meterse en su habitación, no sin antes dedicarle una mirada al venezolano, Julián siente que ha pasado algo y él es el único que no se ha dado cuenta.
Norkris no ha salido de su habitación desde que llego, algo pasa, Julián vuelve por inercia a la habitación, cierra la puerta y se sienta en la cama.
Colombia y argentina se instalan en la sala, México parece algo molesto, Argentina por otra parte tiene un rostro cansino, algo hinchado, sin ganas de hablar, sin ganas de nada en realidad, tiene su cuerpo algo encorvado.
La conversación duro más de media hora, y cuando Colombia dejo los puntos sobres la "i´s" México se marchó a su habitación y Argentina al pasillo, se extrañó al asomarse que Julián estuviera tan tranquilo haciendo absolutamente nada.
-¿estas bien?...tienes una cara…-negó con la cabeza, Julián subió la vista- ¿Julián…está oyendo?
-Si…
-¿Qué tienes?
El rubio se sentó en la cama , a su lado. Lo miro a los ojos, la esmeralda con el profundo mar.
-¿Qué pasa aquí? …David me dijo..
-¿Quién?
-David..Colombia…-
El rubio abrió la boca pero no dijo nada, estaba entre sorprendido e incrédulo, mudo, mirando al azabache con…detenimiento.
-¿Quién te dijo su nombre?
-El…El me lo dijo
-¿Colombia..?
Julian asiente.
-¿Cuándo?
-¿Me vas a seguir preguntando eso? …¡el me lo dijo y ya, coño , no jodas!-Julian exclama, Argentina, lo mira fijamente aun sin cambiar su expresión de sorpresa- ¿Qué coño esta pasando aquí? ¿Quién quiere matarlos?
Le cubrió la boca, sutilmente
-Calmate un momento. Esto es una sorpresa incluso para mi…- Argentina permaneció mirándolo por poco tiempo, sus ojos claros le eran hermosos- Tienes una linda mirada….
-tu muele a truraa.. –(Tu hueles a tierra), Quiso decir al tener la mano ajena sobre su rostro, aparto la mano-
-¿si? …ah, no me diga eso, me tendré que bañar.. – El argentino se rasco la cabeza – Mira, Julian…nosotros no tenemos intención de matarte o hacerte daño…
-déjenme ir, entonces.
-Creo que el ya te lo dijo, puedes irte, pero, ellos te encontrara y todo terminara para ti- Fue tan crudo como Colombia.
-¿Cómo?
-Te van a matar… pasara a lista de los difuntos…su cuerpo frio y sin vida…¿entiende?-
Julián cayó. Guardo silencio, Argentina lo miro todo aquel tiempo, se quedó fijo en la expresión del azabache que parecía aun no procesar las palabras, ¿era tan difícil de asimilar que si regresaba iba a terminar peor de cómo comenzó? , medio mundo andaba tras del rastro de azabache, seria noticia de primera plana su regreso.
-ellos saben que estas con nosotros.
Argentina poso una de sus manos en el hombro del otro, intentando confortarlo.
-Es mejor que te quedes…aquí. ¿Entiende? …
Luego de eso, Argentina lo dejo solo, solo con sus pensamiento, Julián pensó más de una vez ir a la pieza de Norkris, a preguntarle muchas cosas, pero, lo único que lo detenía eran los ojos curiosos de David, que parecía que desde ese momento vigilaría más sus movimientos.
Argentina comió con él en el cuarto, eran unos pasteles al horno rellenos de pollo mechado, Julián recordó en ese momento que no había comido nada en todo el dia y comió cuatro seguidos, El rubio felicito su apetito voraz. La casa seguía en completa calma.
-¿Dónde esta….el…el otro? – pregunto Julián, a el de ojos esmeralda-
-¿Quién? –
-El…el moreno, de cabello oscuro. Hummm….Brasil-
El argentino movió las cejas mínimamente, como evitando demostrar alguna emoción de alteramiento.
-Se fue…
-¿se fue? –Julian detuvo el pastel en sus labios - ¿A dónde? –
-Ah…no tome mucha confianza…¿voz que se cree? – Dijo, con su tono de voz algo alta. – Se fue…Colombia lo mando por allí…
Julián no muy convencido asiente. Sentado uno al lado del otro, argentina carraspea.
- ¿tienes más hambre? –pregunto. Julián niega - okey.
El mayor suspira, siente que el azabache no le cree del todo, pues, Julián no muy bueno ocultando sus pensamientos con sus expresiones, Argentina se queda en silencio por más tiempo y al fin separa los labios.
-Julián ¿no tienes novia? ¿Verdad?
-No…-Dijo en un susurro, Lo vio unir los labios rosa y estirarlos un poco.
- ¿Por qué no? …si eres apuesto.
-Por qué…no-
Julián frunció un poco las cejas algo inseguro de lo que debía responder, ¿era necesario responder a una pregunta tan íntima para él.
-Humm…Hombre como aguantas cuando te dan ganas… ¿ah?
-¡Ese no es tu problema!- Exclamo el azabache algo molesto. – Creo que no tema de conversación…
Argentina lo miro por breves segundo antes sonreír con un toque de malicia, se sacude un poco el cabello y luego se levanta, poza su mano en la corona de la cabeza ajena y frota con algo de fuerza desordenando las hebras que son tan suaves.
Alguien ha entrado a la habitación, David se quedó en el umbral de la puerta observando por breves segundos, antes de que el argentino notara su presencia, el rubio alza el rostro y como una especia de saludo en los ojos, se retira.
El silencio adorna la habitación como el sonido de los pasos ajenos que se acercan a la cama, en el otro extremo Colombia recargo su cuerpo. Su rostro un poco fruncido, labios unidos, morenos, algo húmedos por su propia saliva, sus mejillas pecosas, cabello húmedo que mojaba su parte de la almohada.
Julián no se movió, por otro lado, permaneció sentado en el lado contrario, aunque había terminado de comer, no sentía sueño, o simplemente algo rondaba en su memoria, volvió el cuerpo en su momento y se confirmó sus sospechas.
Lo estaba observando.
-Deja. De..
-Tienes una cintura delgada…
- ¿Qué?
-Buenas noches.
El moreno cerró los ojos, y pasaron varios minutos como para que el azabache tomara la decisión de recortarse, ese presentimiento era aún persistente, sentía que algo pasaba, algo oculto. Norkris no hizo la cena aunque él no estaba seguro que ella se encargaba totalmente de la cocina, no estaba bien especular…ni suponer.
Julián durmió una hora después de recostarse, fue una noche tranquila demasiada tranquila, definitivamente algo pasaba.
La noche afuera, calma y serena, oscura y quieta, el cielo nublado no dejaba ni ver a la luna ni a las estrellas, porque esta noche era tan distinta a las demás, la noche estaba de luto y dentro de la casa ni una sola luz estaba encendida, escasamente las lámparas sencillas que alumbraran a la distancia…pero era escaso aun.
El silencio era casi palpable. El mínimo sonido de una mosca un zancudo, una libélula o un incluso el aleteo de la mariposa.
Julián se mueve, un suspiro sale por su nariz cansado, pesado, algo perturba su sueño, la ventana…un sonido proviene de afuera, es…bajo, curiosamente familiar, pesadamente se mueve hasta sentarse, por un momento se llenó de temor.
Agudiza su oído en el silencio, vuelve el rostro, Colombia le da la espalda. La oscuridad del pasillo, es evidente desde la orilla de la puerta. Pies en el piso, el azabache se aventura a descubrir dicho sonido, el sonido de sus pasos sobre el piso duro de piedra lisa.
Julián escucha sus propios pasos.
Abre la puerta y descubre la boca oscura del pasillo, camina cuidadosamente, los sonidos no vienen de la cocina o la sala, ni siquiera de la entrada, o del baño, camino, tocando cada cosa, casi tropieza con el mueble de no ser porque lo percibió a tiempo, toco el mármol de la cocina, y supo que no estaba lejos del baño.
Observo uno rayo de luz chocar con sus ojos, la puerta trasera estaba entreabierta, cerrada falsamente, por un momento se llenó de miedo, recordó las palabras de los otros dos hombres que anteriormente había sido víctima de un sermón. Un sermón bastante atemorizante…se imagino muchas cosas… se asomó cuidadosamente de la fina abertura.
Después de segundos de permanecer en silencio, abrió suavemente la puerta, el frio de la noche golpeo su rostro, y el olor a humedad penetro sus fosas nasales, sintió un frio por la nariz que lo hizo arrugar un poco el entrecejo.
-Norkris… - Llamó acercando a ella, ella que estaba sentada en lo que parecía una piedra cerca de la puerta, tenía el rostro caído y su cabello recogido secamente con una cola algo ligera- Norkris… -
La mujer se limpió el rostro con su bata larga, ancha y de algodón, Julián supo de inmediato que esos sonidos no lo provocaba nadie más si no ella, como sollozos. Estaba llorando.
- ¿Qué te pasa?
-Nada…no es nada…
- ¿Cómo que no es nada? –Julián repuso con un susurro preocupado y poso su mano en el hombro de la mujer- ¿Por qué estas llorando? ¿Qué paso?
Pronto el menor se encontraba casi de rodillas. Busco los ojos oscuros de la mujer para encontrarlos con los suyos.
-Norkris… ¿Qué pasa? ¿Por qué estas así? …
- ¿no lo sabes? –
- ¿Saber qué? – Julián parpadea, con clara confusión-
-Luciano… ¿no…no lo sabes?
Sus ojos oscuros parecían do piedras cristalinas, húmedas y algo hinchadas, Norkris parecía sumergida en una gran tristeza que congelaba el pecho del muchacho de cabello oscuro.
-¿Luciano..? ¿Qué sucede con el? …Entremos. Es frio, no es bueno – Ella negó con la cabeza, algo rápido y negó entrar, como si algo malo le pasara si volviera a la casa, porque aunque el frio de la noche le hiciera temblar los pies, dentro de aquella casa el recuerdo también le enfriaba el alma.
-de aquí no me muevo… entre usted. Déjeme aquí.
- ¡no! ¿Cómo se le ocurre que la voy a dejar aquí, doña? Entre…venga. –
El sonido de la puerta mecerse por el viento frio, los pies de Julián tocando el césped, Norkris se negaba a moverse, Julián permaneció agachado observándola y preguntándose. ¿Qué intentaba decirle?.
Sin apartar la mano del cuerpo ajeno, miro el paisaje nocturno, era una boca enorme de oscuridad, como si pronto ellos dos fueran engullidos por la negrura de la noche.
El chirrido de la puerta. Julián volvió, por un momento sintió su alma saltar, soltó una exclamación silenciosa y abrió los ojos de sobre manera.
-Dios…-Susurro, algo temeroso, incorporándose, David estaba allí.
En el umbral de la puerta. Dos ojos sobre él.
--¿Qué haces aquí? –Pregunto con una voz arrastrada por el cansancio y sus ojos entrecerrados. Colombia se acercó a él, y lo tomo del antebrazo solo para levantarlo, y caí arrastrarlo a dentro de la casa. –
-¿Qué te pasa? ¡suéltame! – Julián batió un poco el antebrazo sujeto. Disgustado.
-¿Qué haces aquí?
-Escuche a Norkris llorar…
La mirada seria del otro hombre lo hizo dudar de que si le creía o no, pero, era evidente y el fácilmente podía comprobarlo.
-Uhmmm…–Colombia movió los ojos , afilándolos, recorrió el rostro del otro, y lo soltó –Debe ser por eso…no creo que m perdone esta vez…
-¿Qué? –
-Luciano, Lo mate.. –Anuncio.
Y esta noticia podía haberla pasado con un poco mejor, no, no había forma de pasar cosa tal, no era noticia que podría dar, y aunque Julián no conocía a el Brasilero,…era una persona.
-Cuando lo comencé a llamar por su nombre. Estaba más que muerto..
-P-pero…Argentina me dijo que lo enviaste…por allí
-a la tumba…-Interrumpió el colombiano, aunque duro, adolorido- Era él o nosotros…nos vendió.
Colombia cerro los ojos por un momento, le ardían por razón desconocida, quería llorar.
-Yo no…soporto la traición. No en el lugar en que estoy. – Volvio a hablar y miro al azabache, que estaba sorprendido, escuchando – Tu también estabas en una mala posición…
-Era… Tú amigo..-
-S..sí..- Susurro, y bajo un poco la mirada.
Julián se quedó en silencio, ¿Cómo sentirse? , David era capaz de matar a sus amigos…Julián se mordió los labios resecos por la fría brisa de la noche, se sobo un poco el antebrazo. Y vio a el colombiano subir la mirada uniéndola con la del Venezolano.
Entristecido.
-No me traiciones Venezuela…
-….? – Julián parpadeo …-¿Qué…ha..
Colombia lo dejo solo, por un momento cruzo la puerta hacia la gran oscuridad. Julián volvió el rostro, y en ese momento, en ese momento que sus miradas se habían cruzado, Colombia parecía estar…
Roto.
Wa…..Aqui esta…
Debo de terminar con la parte final de los oneshot de colovene, hay tantas ideas que tengo, se me hacen difícil sacarlas. Ademas que debo un final de Demente N1,mi pendrive había muerto y …el capi que había escrito murió con el..oh lloro so mucho.
Bueno, la hermana de Colombia…no murió, de muerte natural.
Brasil…si, ya no está. Lo siento.
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