Por fin actualizando y esperando que les guste se aceptan cualquier tipo de comentario nos leemos Matane

Capítulo IV

-Déjame ir- fue lo único que dijo mientras intentaba liberarse del agarre

-Serek, hace mucho que no nos vemos-

-Decimo cuarto, parece que no resistió la tentación de venir a decir hola-

-Ya me conoces-

-Bueno yo digo adiós y usted debería de decir lo mismo sabe que si lo encuentran en este lugar mataran a Walker-

-Más bien el lo debería de saber- esto provoco que la joven arlequín volteara

-¿A qué se refiere?-

-Veras él y yo nos entendemos bastante bien y simplemente la transmití mi preocupación y este me permitió ocupar su cuerpo-

-Bueno ya vio que estoy bien ahora regrese-

-A ti no te queda mucho tiempo y lo sabes-

-Por lo mismo es importante que regrese a ser Yuun-

-Ten mucho cuidado, conocemos los planes del gordo ese, aparte de que la orden nos toma como traidores a ambos será mejor mantener discreción ante este suceso y no mencionar nada de nuestro pequeño encuentro-

-Será lo más lógico- la soltó y se dispuso a regresar por donde había venido

-Solo espero que nuestro encuentro tarde más de lo que espero- este desapareció y se supuso que había regresado a ser el Moyashi

-Yo espero lo mismo- sus ojos regresaron a ser del mismo tono gris que la mayoría había visto en ella –Ya tenía tiempo que esto no ocurría ¿No es así Serek?- su voz sonaba triste y apagada –Regresemos- dio vuelta sobre sus pasos cuando sintió una punzada en ambas manos –Maldición- dijo entre dientes, entre más pronto regresara al interior de la orden más pronto podrían curas sus heridas, las cuales no dejaban de sangrar –Son profundas- suspiro, siguió caminado durante un rato sin llegar al final del bosque –No me pude haber perdido- siguió caminado durante más tiempo sin llegar a ningún lado –Maldición, ya había pasado por aquí- bajo su mirada y vio sus pisadas –Solo tendré que seguir el sonido de la música- trato de concentrarse en el oído pero aun así no obtuvo rastro algún de música proveniente de algún lado –Increíble- observo al gran pino que tenía a lado suyo –Si llego a la punta podré ver mejor- empezó a treparlo con algunas dificultades pero cuando llego a la punta de este pudo divisar que se encontraba bastante lejos de la orden y que por mucho que caminara en línea recta tardaría un rato en llegar a este tomando en cuenta que había una gran posibilidad de que quedara perdida –Veamos tengo la posibilidad de caminara y sabiendo que me voy a perder o también puedo usar a Serek- sabía que no tenía mucho tiempo y que este se agotaría cada vez que ella usara a Serek –Será mejor que valla por mi tercera opción- empezó a brincar de pino en pino sin perder de vista a la Orden, sus manos sangraban, el frio aumentaba, se había hecho más de un rasguño por no caer bien en los pinos, sin mencionar que tenía frio, sueño, hambre y que su vista empezaba a fallar –Solo un poco más- se dijo, ¿quién en su sano juicio salía a la intemperie con ese clima y más sabiendo que tu estado físico no estaba del todo bien?, la respuesta era facial a Yuun.

Estaba a pocos metros de la Orden, pero su cuerpo le decía que estaba llegando a su límite –Resiste un poco más, solo un poco- dio un último salto y llego justamente en donde había estado con Kanda, sus ojos intentaban cerrarse, sus piernas fallaron y cayó sobre la nieve, su respiración era agitada al igual que su pulso aunque este poco a poco se fue volviendo más lento –Maldición- fue lo último que murmuro antes de que sus ojos se cerrar con la idea de que estos no se volverían a abrir.

Tsubasa POVS

Me encontraba corriendo en medio de una profunda oscuridad, mis piernas seguía corriendo pero no llegaba a ningún lado simplemente seguía corriendo, tenía miedo, sentía como si mi presencia estuviera a punto de desaparecer

-Tranquila veras que todo va a estar- caí sobre mis rodillas, mis lagrimas corrían por mis mejillas –No te preocupes yo lo cuidare- su voz lograba tranquilizarme, me daba paz –Puedes descansar has hecho mucho, todo esto ha sido mi culpa, nunca debía haberte forzado a sentir algo por alguien a quien tu no querías- sentía que alguien estaba cerca de mí acariciando mi cabeza –Por mi culpa tu familia de abandono, no fui lo suficientemente fuerte como para seguir por mi cuenta, te tuve que crear para poder encontrar esa fuerza y aun así me utilizaron para fines que yo no quería, tú no te merecías eso, perdóname- sentía que un gran peso que traía en sima, desaparecía- Pero aun así no te preocupes tu no fallaste en nada, fui yo quien fallo, el tiempo fue mínimo, solo pensé en mí y te deje a ti a un lado, desde un principio sabía que yo era la que lo quería pero aun así te aferraste a proteger mi sueño y mira cómo has acabado por ello aun así te lo agradezco, sé que no vas a desaparecer de mi lado pero aun así me vas a hacer falta- sentí que algo caía sobre mi mejilla aquella persona estaba llorando –Descansa, de ahora en adelante yo me hare cargo, tu duerme plácidamente, no te preocupes por nada- me abrazo con ternura mientras su llanto seguía, trate de moverme para consolarla pero no me fue posible, mi cuerpo había perdido toda fuerza lo único que quería hacer era dormir, me recargo otra vez sobre sus piernas y volvió a acariciar mi cabeza como lo hace una madre cariñosa con su hijo cuando este no puede dormir –Muchas gracias por todo- sentí una última lagrima caer sobre mi mejilla y el resto se volvió negro como si me hubiera sumido en aquella oscuridad de la cual estaba huyendo.

-¿Cómo se encuentra?- una vos que se escuchaba a lo lejos pregunto

-No ha reaccionado, durante un tiempo su corazón dejo de latir pero ya se encuentra estable-

-Ya veo- se podía escuchar en su voz que aun no estaba tranquilo

-Esperemos a ver como esta por la mañana, no debió de haber salido con este clima- era seguro dentro de esa habitación se encontraban dos personas, una que regañaba a la que se encontraba preocupada

-Che- fue lo único que dijo, el silencio se volvió a hacer presente, inquebrantable, perturbador, frio y constante ni una sola alma pasaba por aquella habitación, el sonido del aire retumbaba por toda la habitación, algunos llegaron a pensar que talvez se quedaría así, que de su letargo sueño no regresaría, más ellos no sabían que desde hace unas horas ya se encontraba despierta, tranquila, pensativa y mas que nada destruida, su rostro se encontraba inexpresivo, talvez se encontraba en otro lugar o simplemente esa era su forma de actuar, cualquiera que fuera la razón su corazón se encontraba perdido, había perdido algo que era valioso para ella en muchas formas, simplemente no sabría como actuar con los demás y menos cuando estos se enterasen de que aquella persona que respondía al nombre de Tsubasa había dejado de existir de la misma manera en la que había empezado.

-Tsubasa- pronuncio mientras que unas lágrimas comenzaban a desbordarse por sus ojos y descendían por sus mejillas con prisa, su llanto fue silencioso al igual que el ambiente que la rodeaba, no había deseado que esto terminara así de pronto pero el tiempo fue cruel y no dio tregua ante ella, parecía que este le cobraba la creación y la mala vida que por su culpa había llevado su creación. Llevó sus manos a su pecho como si con eso dejará de doler o al menos intentara que su dolor disminuyera –Perdóname- murmuro mientras que se recostaba en espera de la visita diaria de la enfermera Liza, no quería salir de aquel lugar que por el momento consideraba seguro; su llanto no cesaba y cada vez era más difícil poder mantenerlo en silencio

-Aun no has decidido unírtenos- dijo la enfermera con tristeza -¿Cuándo piensas despertar? Hay personas muy preocupadas por ti, aunque la que creímos que estaría peor no ha dado muestra alguna de interés por ti- camino durante un rato tratando de tranquilizarse hasta que decidió sentarse para hacerle compañía, no paso mucho cuando entre tanto silencio se pudo escuchar un leve quejido o mas bien hipido proveniente de la cama, la enfermera se levanto al instante de su asiento y camino con paso lento hacia la cama

-Maldición, estúpido llanto- puso sus dos manos sobre su boca para tratar de reprimirlos pero aun así estos seguían –Para, por favor para, me van a descubrir- apretó los ojos con fuerza esperando que en cualquier momento fuera a ser descubierta por la enfermera Liza, cosa que nunca llego a suceder por parte de ella si no más bien por parte de cierto samurai que desde hace rato se encontraba observando la habitación; cuando sintió el tirón de las cobijas por instinto abrió los ojos encontrándose con los ojos del japonés que la miraban de la misma manera que ella a el

-Kanda- pronuncio con un tono de voz diferente al que ya estaba acostumbrado pero al mismo tiempo tan familiar para el –No pareces sorprendido- el samurai solo se dedicaba a observarla, cualquiera que lo viera podría decir que la veía como a todos, indiferente, fría y desafiantemente pero este no era el caso, sus ojos mostraban algo más que incluso para el era desconocido

-¿Desde hace cuánto?- fue su pregunta tan directa pero esperada

-Desde que me encontraron fuera- dijo sin ninguna emoción presente –Desperté desde hace varias horas pero…- su voz se entre corto y las lagrimas comenzaron a salir sin restricción alguna –Maldita sea, no pude hacer nada- seguía llorando por la perdida de su ser mas preciado –Maldición- cerro los puños con fuerza y abrió las heridas que ya poseía, estas por reacción comenzaron a sangrar –Simplemente se desvaneció- su llanto parecía no querer detenerse y en un acto que ninguna de las dos se esperaba el joven samurai la abrazo

-Tonta- dijo mientras la acercaba un poco –Tsubasa y yo ya habíamos hablado- dijo sin apartarse de ella –Incluso me explico toda la relación que ustedes mantenían-

-Tsu- dijo mientras hundía su rostro en el hombro del japonés y trataba de tranquilizar su llanto –Entonces me imagino que te acuerdas a quien le hiciste la promesa- este solo asintió -¿Te lo supusiste desde el principio?- otra vez solo asintió.

La enfermera, la cual, aun no se había ido de ahí entendió que era mejor dejarlos solos, se movió, muy a su juicio, de tal manera que no la notaran cuando desapareciera pero estaba claro que cada acto que ocurría en aquella habitación ambos lo detectaban.

-Ya veo, se va con cuidado Liza-sama- dijo sin despegarse del japonés

-Gracias- dijo está un poco sorprendida

-Entonces aun te acuerdas de nuestra promesa- tomo aire y se despego un poco de él -¿Aun la piensas cumplir?-

Flash back Yuun POVS

Hoy era mi cumpleaños, cumplía por fin 6 años un gran logro para mí, había pasado ya 6 años con mi querido hermano Yuu y por suerte no era mi hermano de sangre sino que gran pérdida sería

-Yuu-kun- dije lanzándome a él cuando lo vi entrar a la pequeña sala que teníamos-¿cómo te fue en tu entrenamiento?-

-Tsk- dijo quitándome de en sima suyo

-Desde que te dijeron que eres compatible con eso que se llama…- puse un dedo sobre mi labio en forma pensativa –A si Inocencia te has vuelto más arrogante- dije haciendo un pequeño puchero, sabía que no se resistiría a aquello

-Bien- dijo con brusquedad

-Me alegro- puse una sonrisa en mi rostro y Yuu-kun simplemente se volteo y regreso a su camino

Los días seguían su transcurso al igual que nuestros caminos, desde el día en que él había sido compatible con la Inocencia no dejaba de entrenar como si su vida dependiera de aquello hasta que un día llegó con un pequeño dije y me lo dio diciendo que regresaría a por él, pero en ese momento sentía que algo dentro de mi ardía, y sin darme cuenta por fin pude salir, su rostro no cambio inclusive parecía que ya se lo esperaba

-Salí- dije más para mí que para él

-De eso cualquiera se daría cuenta- su tono de voz me molesto y por acto reflejo le conteste

-Ni quien te estuviera hablando-

-Tsk- ese fue nuestro primer encuentro más no el último, cada vez se volvieron más frecuentes e inesperados.

Pasaron 4 años y fue justamente cuando él me dijo adiós no muy convencido de hacerlo pero el general Tiedoll, como se había presentado, tenía la idea de llevárselo

-¿A dónde se lo llevan?- pregunté empezando a derramar pequeñas lagrimas

-El no se puede quedar más tiempo aquí pequeña, pero estoy seguro que se volverán a ver- una pequeña esperanza cruzó mi mente –Solo tienes que dejar de bloquearte y liberarte como lo estás haciendo en estos momentos- sonrió y luego coloco una mano sobre el hombro de Yuu –Vamos- lo animo y después se dio vuelta empezando a caminar

-Serek- dijo mientras se acercaba un poco a mí

-Te he dicho que me llames Yuun así te evitas de problemas- simplemente alzo una ceja y prosiguió

-Te voy a esperar- un pequeño sonrojo coloreo mis mejillas –Pero ten por seguro que no vamos a ser los mismo, el tiempo lo cambia todo incluso a nosotros-

-Lo sé y por ello no te debes de preocupar, no tengo ni la menor idea de a que se refiera tu maestro con que no vamos a volver a ver pero tratare de hacer lo posible para que eso suceda-

-Entonces hacemos una promesa- yo asentí –Te voy a esperar solo a ti, tu vendrás a buscarme, mi maestro ya te ha dicho a donde me lleva búscame en ese lugar-

-Y por mucho que pasé el tiempo yo te voy a seguir queriendo igual eso tenlo por seguro Yuu, tú eres la personas más preciada para mí-

-Y…- tomo aire y continuo –Tu también lo eres para mí, por nada del mundo dejes de existir, al igual que yo lo hare, ninguno de los dos podrá dejar de existir hasta que no encontremos- me acerque a él y lo abracé, mis lagrimas seguía saliendo pero aun tenía la esperanza de que lo podría volver a ver ese iba a ser mi razón de vivir

Fin Flash back

-Entonces supongo que ya la hemos cumplido-

-Tonta, tú no la cumpliste- dijo separándose de ella –Te pedí que no dejaras de existir y creaste a alguien para que te mantuviera de pie-

-Tú no lo entiendes, justo después de que te fuiste me active llamando la atención de los Noah al igual que de Leverrier y paso aquello, mis recuerdos fueron bloqueados al igual que yo y no me quedo de otra más que crear a Tsubasa-

-Aparte de eso lamentas su pérdida-

-Más no sería lo mismo si tu hubieras sido el que murió-

-Tsk- se levanto y camino en dirección a la salida –Tonta- dijo abriendo la puerta de la enfermería dejando ver a Komui

-¿Supervisor?- preguntó incrédula

-Es un gusto conocerte Serek Yuun-

-Igualmente- dijo haciendo una pequeña reverencia

-Parece que te encuentras bien- yo asentí –Bueno entonces Kanda ayúdame a llevarla con Hevlaska, necesitamos saber con precisión como es que funcionas-

-Eso sonó a que soy una maquina o algo por el estilo-

-No es así solo que tú eres Inocencia y es increíble ver que se haya materializado-

­ Allen POVS

Caminaba por los pasillos en espera de saber algo de Yuun ya que desde hace varias horas se encontraba en la enfermería y nadie tenía noticias de ella

-Allen-kun- la voz de Lenalee logro sacarme de mis pensamientos –Va a estar bien-

-Lo sé- mi semblante decía lo contrario –Pero aun así me preocupa-

-Ya veo, la debes de apreciar bastante-

-Es una de mis mejores amigas-

-Si ya lo sabía ella me contó una vez que estuvieron durante un año juntos-

-Nos apoyábamos para sobrevivir al trato del maestro-

-Debió ser divertido-

-Hasta eso no, después su trato era peor- dibujo una sonrisa en su rostro y continué –Pero hasta eso eran buenos tiempos muy a nuestro pesar-

-Lo bueno es que aun los recuerdas-

-Oye Lenalee-

-Dime-

-Espero que no sea descortés pero…- tome aire antes de continuar -¿Qué pasó entre tú y Lavi?- sentí como mi corazón latía con fuerza, al igual que una gran presión en mi pecho

-Se termino todo- su mirada se torno triste y apagada, el sentimiento del arrepentimiento se hiso presente

-Lo siento, no debí preguntar-

-No te preocupes todo pasa por alguna razón- me volteo a ver y sonrió –Es así como quiero pensar, aparte de que no me dolió tanto como yo creía-

-Ya veo- dije agachando mi mirada con la esperanza de que Lenalee no se diera cuenta de lo que yo sentía en esos momentos

-También me ayudo a darme cuenta de que él no era la persona más preciada para mí, que le quería pero no de la manera en la que se debe de querer a alguien para algo más sino con el cariño que el siempre me ha brindado, el de una familia- su mirada cambio, ahora se le veía feliz, decidida y más que nada muy tierna –Desde que el llegó a la orden yo tuve el propósito de mostrarle lo que era una familia y formar parte de la misma, pero hay veces en las que ese sentimiento se puede confundir y sin darnos cuenta crees querer a esa persona-

-Así que ya sabes a quien quieres en realidad-

-Así es, después de una plática que tuve con Kanda me hizo darme cuenta que lo que sentíamos tanto Lavi como yo no era amor sino un cariño de familia, más aun sabiendo eso aun duele y por lo mismo pienso esperar estar mejor para decirle lo que siento a esa persona-

-Ojala seas feliz con él- seguí caminado aun sabiendo que ella me seguiría, quería huir de ahí pero simplemente no podía salir corriendo sin motivo alguno

-Allen, Lenalee al fin los encuentro- dijo Miranda acercándose a donde estábamos –Tsubasa ha despertado, la han llevado con Hevlaska y quieren que todos vallamos a la sala de juntas, hay algo importante que deben decirnos-

Tanto Lenalee, Mirando y yo salimos corriendo a la sala de juntas pero en el trascurso vimos a varios que iban en dirección al cuarto de entrenamientos

-¿Lavi?- pregunte cuando el paso a lado mío -¿A dónde van todos?-

-A ver una pelea, al parecer Tsu ya despertó y cuando Hevlaska la reviso se encontró que su sincronización era de más del 100% y la quieren probar peleando contra uno de los generales-dijo Lavi mientras lo seguíamos

-¿Contra quién va a pelear?- pregunte tratando de alcanzar el paso de Lavi

-Klaud- dijo sin mucha importancia –Más después de ella sigue Sokaro- no concia mucho a los generales pero sabía que al menos el último si era algo agresivo por no decir que bastante

-Quería que esto se quedara en secreto pero parece que no duro mucho, Bak logro escuchar la conversación que tenían Komui, Tsu y Yuu-kun, pero algo de lo que hasta el momento nadie ha podido saber es porque ahora se refieren a Tsu como Yuun Serek-

¿Serek?- pregunte con extrañeza –Así se llama su inocencia- ahora que lo mencionaba ella solía contarme algo sobre que era dos personas pero cualquiera puede tener una doble personalidad

-Allen, regresa- dijo Lenalee mientras me detenía –Ya llegamos- nos abrimos paso entre tantas personas buscando una buena visión de lo que estaba a punto de suceder.

Los alrededores de la sala de entrenamientos estaban llenos, más bien, atiborrados de personas, cualquier lugar era bueno para poder observar aquello, todos teníamos curiosidad de ver a qué se debía que ella estuviera a prueba. Nuestro escándalo llego pronto a oídos de Komui el cual automáticamente saco un altavoz para dar inicio a otra de sus explicaciones

-Muy bien por favor guarden silencio, esta pela va a comenzar- aquello que yo creí que iba a ser serió tomo un sentido completamente diferente –Ya escuchamos que todos ustedes quieren saber el motivo de esto, teníamos planeado hacérselos saber después de estas peleas- su voz tomo un sentido serió, raro en el-Pero aprovechando que ya todos están aquí- tomo aire y prosiguió –Su compañera a la cual todos conocía como Tsubasa Yuun ha dejado de existir- se pudo escuchar en todo el lugar una expresión de sorpresa –Como podrán observar la persona que se encuentra a mi lado es muy semejante a Tsubasa, ambas eran la misma persona, aunque Yuun creó a Tsubasa para poder existir- los murmullos cambiaron de sorpresa a unos de incredulidad –Es algo muy complejo pero aquella persona conocida como Tsubasa fue solo una creación- los murmullos no descendían era todo lo contrarió iban en aumento y sin control alguno, Komui trato de meter orden pero no lo obtuvo, simplemente recibía mas y mas –Chicos por favor cálmense, no queremos que esto se vuelva un caos- detrás de él se encontraba Kanda con una mirada muy poco agradable, la cual logro calmar el alboroto del lugar –Muy bien, ahora si que ya están todos más tranquilos proseguiré-

-¡NO LA QUEREMOS EN NUESTRO HOGAR!- grito uno de los buscadores -¡ELLA NO ES PARTE DE ESTA FAMILIA, SOLO ES UNA ASCECINA!- las miradas de todos se dirigieron al buscador -¡ELLA ES UN MOUSTRO!- mi mirada se dirigió a Kanda.

El lugar quedo en completo silencio, la única voz que era audible era la del buscador

-ELLA ES UNA AMENAZA, QUIEN NO NOS DICE QUE PUEDE SER UN AKUMA QUE LA MATO Y A INVENTADO TODO ESO-

-Si quieres te lo puedo probar- el buscador volteo de forma agresiva al sentir el aliento de alguien detrás el-¿Qué opinas?- su voz zona juguetona y un tanto seductora, en menos de dos segundos ella se había movido del patio de entrenamientos a espaladas de aquel buscador

-¿Co… cómo?- pregunto con un hilo de voz

-Fácil se llama Inocencia- dijo de forma burlona –Si tanto me acusas de la muerta de Tsubasa y de que yo soy solo una máquina de matar humanos, mátame- dijo mientras se sentaba en el balcón que tenía frente suyo

-Matarla- trago con pesadez –Con… gusto- las palabras salían a tirabuzones de su boca, sus piernas por no mencionar que todo su cuerpo temblaba como una maraca

-Vamos no debes de temer- parecía que para ella todo era un simple juego –Tranquiliza un poco ese corazón tuyo- con paso lento el buscador se acerco a ella colocando sus manos alrededor del cuello de esta –Ahora solo presiona- dijo como si ni tuviera importancia lo que estaba a punto de suceder –Sigo esperando- las manos se encontraba sobre el cuello de ella mas estos no ejercían fuerza alguna –Me lo suponía, eres igual que todos los aquí presentes aunque ellos tuvieron la sutileza y la inteligencia de mantenerse callados- quito con delicadeza las manos del buscador –Pero al menos tú no te quedaste callado y eso lo respeto –bajo del balcón y se puso frente del buscador el cual le sacaba cabeza y media de alto –Entiendo cómo te debes de sentir, ella era alguien importante para ustedes pero, su objetivo no fue cumplido no pudo desarrollar aquel sentimiento que le pedí para que pudiera seguir existiendo- el buscador simplemente calló sobre sus rodillas y comenzó a llorar –Llora lo que quieras, si quieres ódiame no te voy a decir nada- dio media vuelta y regreso a lado de Komui y de Kanda –Prosiga- de manera instantánea el superviso siguió en donde se quedo

-Bueno, General Klaud por favor empiece-

D e entre las sombras salió una figura femenina, esbelta, con un porte elegante, de cabellera rubia y una marca en su rostro reconocible para todos

-Veamos que tienes pequeña- dijo sin más ni más –Inocens hatsudo- como ya era conocido por los presentes su fiel mascota aumento su tamaño.

-Inoces hastudo- su cabello se volvió lacio, las uñas le crecieron, en tobillos, muñecas, y cuello aparecieron cascabeles atados a un listón negro, su traje de arlequín apareció y al igual que en sus extremidades el sombrero poseía cascabeles en cada una de las cuatro esquinas de este –Empecemos Klaud-sensei-

La batalla empezó, ambas recibían ataques, pero algo enserio nunca se dejo ver, parecía un juego más que una pelea, los murmullos y las críticas no tardaron en hacerse presentes, la batalla termino en un abrir y cerrar de ojos más a los pocos minutos Sokaro apareció aventando a Yuun a uno de los pilares de la sala.

-Creíste que iba a ser así de fácil, pobre ingenua- libera a su inocencia y sin previo aviso se lanza en dirección de una inconsciente Yuun.

-El ingenuo es otro- de una patada mando a volar a Sokora justo al pilar contrario al cual ella había acabado antes –No conoces mi inocencia pero yo si la tuya- se dirige a donde Sokora pero liberando el cascabel de su muñeca izquierda

-Lenta- le lanza su espada pero esta nunca logra llegar a ella -¿Qué demonios?-

-Mi inocencia tiene muchas aplicaciones es bastante útil y más si la portadora de esta es la misma inocencia. Byakko libérate- toca el cascabel del lado izquierdo de su sombrero provocando un leve rugido del cual sale un tigre blanco –Veras, como ya conoces mi nombre es Yuun Serek, mi inocencia se llama Serek, en pocas palabras yo soy la inocencia y al mismo tiempo la portadora, mi habilidades consisten en cuatro elemento, tierra, aire, fuego y agua, estos también representan cada punto cardinal y por último un animal sagrado, tigre, tortuga, dragón y fénix-

-Así que posees a los cuatro moustros divinos, pero no creo que eso sea suficiente para vencerme-

-Yo creo que si- alza la mano izquierda dejando ver un pequeño hilo –Byakko, busca y destruye- dicho esto el tigre blanco desapareció de la vista de todos, solo se podía sentir una brisa recorriendo todo el lugar

-Eso no va a servir de nada- en un movimiento rápido y preciso corta aquel pequeño hilo –Tonta-

-Bingo- emprende carrera a uno de los pilares –Bermellión- fuego comenzó a salir de cada una de sus uñas –Emprende tu vuelo- con un simple movimiento de manos el fuego comenzó a salir disparado

-Fácil- comenzó a evadir cada uno de los ataques –Eres de muchas palabras-

-¿Esta usted seguro?- dijo colocándose a la espalda del general –Termina con el Byakko- en un abrir y cerrar de ojos el general callo de rodillas empezando a escupir sangre –Se lo dije usted fue el ingenuo- desactiva su inocencia mientras se deja caer de espaldas al suelo –Aunque debo admitir que si es un hueso duro de roer-

-¡BIEN HECHO YUUN!- grito un albino desde la parte de arriba de uno de los balcones, después de este siguieron otros gritos de apoyo y asombro

-Muy bien con esto concluye tu prueba, dentro de unas horas se realizara tu presentación como nueva general de la orden oscura-

-Bien hecho pequeña molestia- dijo el japonés mientras pasaba a lado de Yuun

-Gracias supongo- contestó de la misma forma que el japonés, lo cual provoco que este la mirara de manera represiva –Te lo había dicho, la forma en la que me hables va a ser la forma en la que te voy a hablar

-Che- dijo mientras la nueva general se subía a su espalda-

-Gracias Yuu-kun- cerro los ojos y se dejo vencer por el cansancio que la agobiaba desde hace algunos momentos

-Pequeña molestia- murmuro para si

Se había pedido que la llevaran a la enfermería para realizarle un chequeo y comprobar que todo estaba en orden, pero ella nunca llego, en cambio, era llevada en dirección contraria a la enfermería, los pasos del samurái llevaban un ritmo tranquilo, relajado, lo cual la hacía sentir bastante bien.

-Siempre me llevabas a lugares como este- dijo manteniendo un semblante serio pero tranquilo –Son bastante agradables- se movía de manera constante intentando bajarse de la espalda de Kanda –Parece que sigo siendo mas baja que tu

-Che- dijo mientras ayudaba a la jovencita a bajarse de su espalda

-Que se me hace que ya no sabes decir otra cosa –dando algunos pasos logro colocarse en la dirección de la visón del samurai –No has cambiado Yuu-kun

-Tú si- dijo sin voltearla a ver

-Más hay cosas que nunca cambiaran- se acerco un poco más a japonés haciendo visible que le sacaba de alto un poco más de cabeza y media- Sabes, esto es injusto- dijo acercándose un poco más- Tu traes botas, mientras que yo traigo zapatos de piso, eso explica porque de repente vi a todos mas altos que yo

-Vamonos- dijo casi de forma imperativa

-Tsk- chasqueo la lengua –Ya que- subió otra vez a la espalda del samurai y emprendieron su camino de regreso.

Unas horas después

-Muy bien, por favor todos tomen lugar- dijo el supervisor desde una de las mesas del comedor –Como ya todos sabemos hemos obtenido una nueva compañera y por desgracia perdimos a otra, pero no hay mal plazo que por bien no venga y tengo el gusto de comunicarles que nuestra nueva general es también nuestra nueva compañera y nueva integrante de nuestra familia- todas las miradas permanecían sobre el supervisor aunque más de uno observaba a la joven que se encontraba cerca del samurai –Por favor denle una fuerte felicitación y bienvenida a Yuun- dicho esto todo el comedor estallo en alaridos, aplausos, gritos, silbidos y cualquier otro tipo de acción que produjera sonido alguno.

-Mucho alboroto- dijo Yuun tratando de ignorar todo el ruido

-Y por tu recién ingreso a ser una general, te tengo una noticia- el escándalo ceso, las miradas otra vez estaban sobre el supervisor, incluyendo la de la implicada en el asunto –Vas a tener a una aprendiz-

-¿Qué diablos acaba de decir?- pregunto ella tratando de mantener la calma

-Vas a tener a una aprendiz a tu disposición es nueva e incluso mayor que tu

-¿Qué le hace pensar que me va a hacer caso?- pregunto parándose del lugar donde se encontraba

-El hecho de que seas general y de que llevas ese bonito uniforme, aparte de que es algo torpe con su inocencia y necesita ayuda

-Y usted ve burro y se le antoja viaje

-Vamos Yuun no des una mala impresión a tu aprendiz

-¿Qué?- las puertas del comedor se abrieron dejando ver a una joven alta, de cabello castaño claro, lacio y le llegaba a la mitad de la espalda, caían sobre su rostro una par de mechones que en cierto modo formaban su copete, sus ojos era de un verde esmeralda, su piel blanca mas no le llegaba a dar un aspecto fantasmal, para muchos de los presentes ella era simplemente perfecta, pero había tres personas que no lo consideraban así, uno era Kanda, el cual ni si quiera se había inmutado en voltearla a ver, el segundo era Allen, sus ojos y corazón solo pertenecían a una persona y esta se encontraba justo a su lado con sus dos coletas ya conocidas y por último y el caso más extraño era Lavi el cual desde que la vio simplemente cambio su semblante a serio y la ignoro por completo

-General Yuun le presento a su aprendiz

-Será un gusto ser su aprendiz

-El gusto es mío- dijo sin muestra alguna de emoción en su voz- ¿Tu nombre?-

-Disculpe mi distracción soy…