Capítulo IV
Recordar.
Malfoy recordaba aquel beso como si cada milímetro de su cuerpo se encontrara aún en ese momento hace ya casi tres semanas. No podía entender el por qué de sus pensamientos, por qué siempre se centraban en el instante en que sus labios se encontraron… El recuerdo de su suavidad, en el primer segundo del beso, cómo una corriente eléctrica recorrió su cuerpo, cómo sintió el cuerpo de Ginevra estremecerse…
Luego estaba lo sucedido el lunes… La había seguido hasta el aula de Geografía para mirarla una vez más, para poder ver en sus ojos si estaba tan atormentada como él, y así era… Malfoy se encontraba perdido, intentaba evitarla todo lo posible, y pudo notar que Ginny también lo evitaba a él, porque en dos días no la había visto ni una sola vez…
Se preguntaba una y otra vez que había pasado entre ellos, por qué luego de pelear un poco en la fiesta se habían besado. Tenía que admitir que Ginevra estaba hermosa, "en comparación con Pansy, principalmente…" Aún no hablaba con Pansy por el vestido azul metálico que había usado para la fiesta, y la verdad que tampoco le interesaba hablar con ella, menos después de enterarse que la habían visto a los besos con Fred Weasley.
En realidad, no le importaba… Quería que llegase el fin de semana para alejarse de todos, para olvidarla completamente, ese era su objetivo… Sentado en su cama pensaba por horas en cómo hacer para dejar de soñar e imaginar ese beso, debía controlar las ganas inmensas que tenía de admitir que algo le pasaba, de admitir que se había sentido mal cuando vio dolor en los ojos de Ginevra…
Llevó las manos hacia su rostro en un gesto de desesperación, deseando encontrar una salida al lío que habían hecho con sus vidas. "¿Por qué esas ganas repentinas de besarla? ¿Por qué?" "¿Qué estaba pasando por mi cabeza que tuve que buscarla y seducirla?" "¿Qué estaba pasando por la cabeza de la Weasley que no me alejó?" Draco se hacía esas preguntas mil veces todos los días, especialmente se preguntaba por qué Ginny respondió al beso sin oponer resistencia, sin mirarlo con odio o sin pedirle que no lo haga…
Estaba tan perdido en sus horas. Los primeros días después de besarla, se había sentido confundido, pero pensó que la razón era que el beso les había gustado, y mucho… Aunque no había sido tan largo, los pocos minutos que se besaron fueron suficientes para demostrarles a ambos que entre ellos había más que simple odio. Luego tuvo deseos de buscarla, para hacerla explotar en bronca contra él, principalmente para que las ganas que tenía de besarla nuevamente, se le fueran. Y empezó a notar que Ginevra hacía lo mismo, lo buscaba para pelarlo, para odiarlo, e intentar alejarlo de su mente de esa forma, Draco lo había visto en sus ojos…
Luego de la primera semana de estar atormentado entre tantas peleas y con tanto deseo y dolor, decidió buscarla a solas, necesitaba aclarar sus sentimientos… Creía saber lo que sentía Ginevra, porque cada vez que peleaban no hacían más que mirarse a los ojos, y eso era más que por simple odio… Ambos estaban buscando una respuesta en el otro, una respuesta que ninguno de los dos tenía…
El segundo lunes luego del fin de semana de la fiesta, decidió enfrentarla cuando estuviese sola por la biblioteca. Sabía que Ginevra visitaba varias veces ese sitio, ya que se aproximaban las olimpiadas. Así que, sin pensarlo mucho, espero a que se hiciera la tarde, cerca de las cinco, para que la Weasley visitara la biblioteca sola. Necesitaba hablar con ella, para poner las cosas en claro…
Draco se levantó de su cama un tanto nervioso, recordando lo que había sucedido ese día, y jurándose que jamás volvería a buscarla en un lugar oscuro, porque era nocivo para sus sentidos, que últimamente se encontraban dados vuelta. Recordaba la sorpresa de la Weasley, y como todos sus propósitos se echaron a perder cuando sintió el olor a flores que desprendía su cabello, su cercanía lo había confundido… Draco se dio cuenta que al estar a solas con ella no podría enfrentarla, y Ginny tampoco podía alejarlo a él, ni siquiera intentaba hacerlo, sólo se decían unas cuantas cosas sin sentido, y caían en ese pozo sin fondo que habían abierto desde ese primer beso…
Ese día en la biblioteca no se besaron, "casi por unos segundos…" Draco se acercó al ventanal de su cuarto para observar los autos pasar, y se preguntó que estaría haciendo ahora Ginevra. "Que me importa lo que esté haciendo, ¿mi maldito cerebro no puede entender que no tiene que pensar en ella?"
No… Por lo visto el cerebro de Malfoy tenía un imán propio para llamar a los Weasley, especialmente a ella, ya que la vio pasar caminando por la acera frente a su casa, con su amiga Luna, sin siquiera mirar una vez…
"Ginevra…" pensó Malfoy.
Inmediatamente sintió ganas de ir en busca de ella, quería provocarla, no sabía si quería besarla o pelear con ella, pero quería saber que pasaría si la provocaba de alguna forma. Tal vez, al fin y al cabo, pudiera existir un fin a todo esto, o tal vez ya no habría vuelta atrás…
"¿Qué hace Ginevra caminando frente a mi casa? Jamás había visto a un Weasley por acá…" Draco se dio cuenta de que nunca antes Ginevra había pasado ni cerca de allí. En realidad, le resultaba extraño que después de haberlo evitado durante dos días enteros, caminara en la zona residencial donde vivía Draco, a siete cuadras de la casa de los Weasley. Salvo que… "¿Me estará buscando?" Volvió a mirar por la ventana, y no vio ninguna señal de la pelirroja o de la rubia de su amiga… Hasta que las campanas de la entrada resonaron el toda la mansión…
Malfoy se quedó estático mirando hacia ningún lado en su cuarto, no creía posible que fuera la Weasley la que estuviese llamando a su puerta. Esperó unos momentos, a que la encargada le avisara en caso que los buscaran a él. Al pasar unos minutos no escuchó nada, así que se relajó unos instantes, pero sólo fueron segundos, porque alguien llamó a la puerta de su habitación.
-¿Señor Malfoy? Lo buscan dos señoritas que quieren hablar con usted-. Marie, la encargada, esperó su respuesta, que nunca llegó, ya que este se encontraba demasiado sorprendido como para articular palabra. -Dicen las señoritas que si puede bajar con prisa, porque están apuradas.
"¿Qué quiere la Weasley conmigo…? No entiendo…" Draco estaba muy confundido ante la actitud de Ginevra… "¿Buscarme en mi casa? ¿Pero a esa qué le pasó?" No entendía lo que sucedía en la cabeza de la pelirroja. Y, por supuesto, enfrentarla sin comprenderla sería una gran desventaja, por lo que decidió actuar como si su mente no estuviera a punto de colapsar.
-¿Señor Malfoy?- insistió nuevamente Marie. -¿Aviso a las señoritas que bajará?
-Si, Marie, en seguida las atiendo, estaba durmiendo- respondió manteniendo la compostura en la voz.
-Disculpe, señor Malfoy, yo les avisaré.
Escuchó a Marie bajar las escaleras, y se dirigió a su cuarto de baño para ordenar sus ideas. Trataría a la Weasley con indiferencia, hasta saber que se era lo que buscaba con aparecerse en su casa. "¿Intentará tener algo conmigo?" Malfoy ante esta idea sintió el deseo recorrer todo su cuerpo… "No, no… Seguro vendrá con la loca de Lovegood"
Humedeció con un poco de agua su cara y su cabello, y luego levantó la mirada para observarse en el espejo… "Es sólo una típica Weasley, en todo caso ella debería ser la confundida, no yo". Pensó decididamente Malfoy. Pero cuando dirigió una última mirada al espejo, sus ojos le devolvieron toda la confusión y la duda que intentaba rechazar en ese momento…
-Luna, te dije que era una mala idea esto de venir a establecer un acuerdo…- dijo Ginny exasperante. -No puedo estar a dos metros de Malfoy que ya sabés lo que siento…
Después de haberle contado a Luna todo lo ocurrido desde el día de la fiesta, luego de haberla tratado muy mal, ella le confesó que sospechaba un poco lo que pasaba entre ella y Malfoy, ya que el día da la fiesta había visto como este salía del patio trasero unos segundos antes que Ginny, y en la cara de ambos Luna había notado más que confusión… había notado deseo. "-Sólo me callé esperando a que me confirmaras lo que pasaba con Malfoy- había dicho su amiga. -Además, después de todas esas miradas, y de todas esas peleas extrañas y acercamientos, cualquiera se daría cuenta que la cosa estaba cambiando, Ginny". Luna también le había confesado que Colin descubrió a Malfoy observándola mientras se alejaba del patio trasero del colegio, el día en el que estaba ocupado nuevamente por los estudiantes, y le dijo que Colin comentó sorprendido que "se fue detrás de ella, con cara de algo, que no era odio… Estoy segurísimo que la siguió". Así que, además de Luna, Colin estaba notando como todo cambiaba entre ellos, aunque no quisieran que eso sucediera, y lo buscaran evitar de todas las formas…
-¿Por qué creés que manden hacer retratos pintados de ellos, Gin?- preguntó Luna sin prestar atención a lo que su amiga decía, mientras observaban las paredes repletas de retratos de todos los integrantes da la familia Malfoy, a lo largo de las generaciones. -¿No se ve como un poco…- Luna pensó la palabra -de la realeza?
-No lo sé, Luna- respondió Ginny de manera cortante. Estaba sentada en uno de los cómodos sofás negros de cuero, que se encontraban en esa sala.
-Creo que será la sala de los retratos, ¿no?- preguntó entre risas Luna. -Como sea, me parece muy bonita…
-Nadie pidió tu opinión, Lovegood.
Malfoy había entrado a la sala silenciosamente, por lo que ni Luna ni Ginny se habían dado cuenta de su presencia. Al instante en que sintió su voz, la pelirroja se puso de pie, observándolo. Notaba su cuerpo tan relajado y, al mismo tiempo, su postura fría, como siempre. Siguió la curvatura de su cuello, hasta llegar a sus labios, en los cuales pensó que era mejor no detenerse. Cuándo sus miradas se encontraron, los ojos azules de Malfoy estaban oscurecidos, por lo que Ginny supuso que estaría bastante atormentado, o enojado con la situación. Malfoy observó unos segundos a Luna, quien le sonreía como si pudiera leer sus pensamientos, y luego dirigió su mirada a Ginny. No esperó un segundo para comenzar a tratarla despectivamente.
-Debo entender que le contaste ya lo sucedido a tu amiga, ¿verdad, Ginevra?- pregunto con su voz fría y carente de sentimientos. La observó un rato expectante, esperando que Ginny dijera algo, o que por lo menos moviera la cabeza, pero se había quedado estática, observando sus ojos, reprimiendo las ganas de besarlo y, a la vez, de tirarle con el primer objeto filoso que encontrara.
-Si- respondió simplemente.
-¿Si?- cuestionó Malfoy, acercándose un poco más a ella. Ante esto, Luna también se acercó a Ginny, mirando a los ojos a Malfoy, quien no le prestó atención. -¿Y se puede saber cuándo acordamos contárselo a los demás?- preguntó con su voz cada vez más afilada y fría.
Ginny sabía que ambos habían aclarado que nadie debía saber lo sucedido, porque un secreto así, si lo saben más de dos, con el tiempo se descubriría. Así que, admitió todo frente a él:
-Estaba desesperada, Malfoy, necesitaba una idea para que todo esto dejara de pasar, porque ni vos ni yo lo queremos, ¿verdad?- lo miró directamente a los ojos, como ese día en el salón de Geografía, y se dio cuenta que todo ese tormento que había visto antes, desaparecía lentamente. Eso quería decir que lo de Luna lo había enojado bastante, pero mucho a Ginny no le importó.
-Te escucho-. Malfoy desvió su mirada, y se sentó en el sillón que antes ocupaba Ginny. -Pero tu amiga queda afuera mientras arreglamos esto-, dijo señalando a Luna.
-No, Malfoy- Ginny se le paró en frente, sabiendo que si Luna se encontraba lejos de ellos, él controlaría la situación. -Ese no es el trato. Además, Luna tuvo la idea.
-No-. Draco sabía que sería mucho más fácil atormentar a Ginevra con su amiguita loca lejos de ella, y de verdad tenía ganas de hacerlo. Por lo que dijo terminantemente: -O se va, o no acepto el trato que tengas para proponerme.
Ginny miró a Luna como suplicando que la ayudara a convencerlo. Pero, su amiga, se limitó a responder amablemente:
-Quince minutos, Draco- y se acercó a la puerta de la sala. -Hayan terminado o no, en quince minutos regreso-. Y, sin decir más, ni inmutarse por la cara que puso Malfoy al escuchar su nombre pronunciado por alguien a quien detestaba, salió de la sala con una sonrisa.
-¿Qué pasa, Ginevra? ¿Acaso me tenés miedo?-. Malfoy la miró directamente a los ojos, sabiendo que se encontraba en ventaja. Podría acercarse a Ginevra sin dificultades, y estaba seguro de que ella caería otra vez en el mismo deseo que lo atormentaba a él.
Al escuchar esa pregunta, Ginny sonrió irónicamente. -La última vez que me hiciste una pregunta como esa, no terminó muy bien todo entre nosotros, ¿no?- dijo llenando de odio sus palabras. -Es más, si recuerdo bien, sos el culpable absoluto de esto.
-¿Absoluto?- Draco se levantó de su asiento y caminó hacia uno de los ventanales de la sala, girando para observarla al llegar a ellos. -No recuerdo que te hayas resistido mucho, Weasley.
Ginny lo observó. Su postura era fría y tranquila, como siempre. Las manos metidas en los bolsillos del costado de su vaquero, le daban un aire casual… Admitió que si no lo conociera, se sentiría atraída por un hombre así, pero desgraciadamente para ella, lo conocía, y muy bien. Intentó descifrar la mirada de Malfoy, pero le era imposible observarlo, ya que la claridad que entraba por el enorme ventanal, hacía contraste con su figura. Así que, para no encontrarse con desventaja, se acercó a el.
-No creo que me dieras oportunidad de escapar, Malfoy…- observó sus ojos, y vio como su cercanía comenzaba a afectarlo, por lo que se acercó un poco más, -¿o me equivoco?-. Estaba tan cerca de él que, con un paso más, se encontrarían respirando el mismo aire…
-Te di la oportunidad…- respondió sonriendo maliciosamente. Pero Ginny notó que esa sonrisa no afectaba a su mirada. -Yo creo que no podías resistir el deseo de que te besara, Ginevra…
Ante esas palabras, y sabiendo que ambos deseaban besarse nuevamente, desde el segundo en el que dejaron de hacerlo esa noche, Ginny acortó la distancia, pegando su nariz a la barbilla de Malfoy, recorriéndola suavemente…
-Y yo creo que el que no pudo resistirse, fuiste vos…- dijo casi en un susurro. Sintió como las manos de Malfoy tomaban su cintura, y la hacían girar contra una pared, lo que provocó que Ginny tuviera que apoyar las manos en sus hombros, para mantenerse de pie. Al estar bien asegurada contra la pared, retomó el recorrido de su nariz sobre la piel de Malfoy, jugando ahora con su cuello. La cercanía de ese cuerpo la estaba volviendo loca, pero tenía que controlarse, para demostrarle a Malfoy quién fue el que perdió el control esa noche, quién fue el culpable de las cosas cambiaran entre ellos. El calor que desprendía Malfoy la envolvía de a poco, y hacía que Ginny se comportaba de una manera más provocativa… Depositó suavemente un beso sobre el pulso de Malfoy en su cuello, y levantando la mirada, recorrió con las manos sus hombros uniéndolas en su nuca. Observó los ojos de Draco, por primera vez desde que se había acercado de esa forma, y vio todo el deseo y la pasión que intentaron ocultar desde el momento que entró a la sala… Acercó el cuerpo de Malfoy al de ella, de forma que cada centímetro de ambos estuviese unido, rozándose y provocando sensaciones infinitas…
-¿Podés resistirte a mí, Malfoy?- preguntó Ginny en un susurro, rozando los labios de este con su aliento…
No tuvo que esperar ninguna respuesta… Cuando la lengua de Malfoy recorrió sus labios, Ginny supo que estaba haciendo exactamente lo que quería hace dos semanas: besarlo…
Dejó que él jugara con su lengua… humedeció sus labios muy despacio, para después rozarlos con los suyos, y morderlos una y otra vez. Ginny perdió el control, y dejó escapar un suspiro antes de que fuera su lengua la que recorriese los labios de Malfoy, haciendo el mismo movimiento que antes había hecho él… Pasaron unos cuantos segundos besándose apenas, de esa forma, hasta que sintió que Malfoy se alejaba sólo unos centímetros para decir en su oído:
-Quiero esto, Ginevra…
La historia va tomando sentido... Quiero que sepan que la idea principal es contar cómo crece el deseo entre ellos, y cómo piensan resistirlo, para lo que se me ocurren muchas ideas =)
Gracias nuevamente The darkness princess por responder! Tuve que juntar a Harry con Cho porque otra no me quedaba por el momento, pero ya habrá mas para contar! Espero que puedas leerlo... =)
Y gracias She'sbrillant y antonella por sus comentarios! Y me hace muy feliz saber que les gustaron los capítulos hasta ahora =) Espero que disfruten este, y que me digan que les parece!
Saludos!
