Mismos protagonistas, diferente escena.
Era curioso cuánto habían cambiado las cosas desde aquella mañana hasta ese momento, desde que él había invadido su intimidad, ella se había puesto borde y le había insultado y se había enterado de su renuncia, sabía que no lo hacía por la carta, que no era por las constantes vueltas de tuerca a las que era sometida, ni los desplantes, burlas o tomaduras de pelo que tenía que soportar un día si y otro también.
Era por él, y concretamente, por su actitud hacia ella.
Le había hecho creer que no quería nada, cuando en realidad lo quería todo.
La deseaba, la anhelaba, quería estar con ella a cada momento y su estupido ego no le dejaba mirar más allá.
Se obligaba a mentir y hacerle daño, hacer sufrir a la persona que más necesitaba en el mundo.
-¿No vas a decir nada? Porque hay...
-Ahora cállate tú, me toca hablar a mi.-dijo, mientras le ponía la mano sobre su boca, impidiéndole hablar.
-Nunca te he querido por pena, sé que lo has pensado siempre, y quería que te quedase claro, ahora que sacas el tema.
House se limitaba a escuchar
-Te quiero tal y como eres, te quiero por lo que significas, por lo que eres para mi y por lo que haces, no eres mi obra de caridad.
Cameron estaba radiante mientras le hablaba.
-Yo nunca podría dejarte, no ahora, no sabiendo que me necesitas y que lo has aceptado y me lo has dicho.
-Nunca podría alejarme de ti...Yo tampoco puedo estar sin ti.
Le quitó la mano de la boca lentamente y fue acercandose a sus labios poco a poco, mientras sus brazos le rodeaban el cuello y los de él su cintura...
Estaban tan cerca el uno del otro...
-Prometeme que no volverás a leer mis cartas sin mi permiso, sean personales o de la compañía de la luz.
Le había pillado por sorpresa esa advertencia, y dada la situación no podía negarse a sus deseos.
-Lo prometo.
-Y ahora prometeme tu algo a mi-los ojos de House brillaban mientras hablaba, no sabía que podía hacerle prometerle-que no te enfadarás si hago bromas acerca del pelito de Chase.
Primero le miro con enfado pero después no pudo evitar una carcajada...
-Te lo prometo...
Se besaron, y ya nada más importaba.
Ni que él fuera un borde, ni que ella fuese demasiado ingenua.
Se querían tal y como eran, y no iban a hacerse excepciones.
FIN
Pd: El Final es un poco pastel,¿no?
Bueno me apetecía mucho colgar este fan-fic, espero que os haya gustado, gracias por leerlo.
