Felix era un hombre de unos dos metros de alto, cabello castaño claro. Atractivo, Burlón, sarcástico y con un poder inimaginable... Estaba desayunando waffles. Waffles cósmicos.
Su novia, Stefany, entró en la cocina con su pequeña niña, Ximena. La niña tenía la tez del tono se su madre, muy blanca y ojos claros con el cabello de su padre; al ser domingo la pequeña bajó en pijama, con una gran sonrisa.
— ¿Cómo dormiste, diccionario?
— Mi almohada fue un maravilloso puente onírico, padre.
— Seh. Sacó lo británica de tu padre —Le dijo a su esposa con un tono burlón.
Stephany esbozó una sonrisa, algo preocupada.
— Félix... Tony llamó.
— ¿El mecánico? Dile que la van de mi papá ya está bien.
— No...Bueno, sí. Pero no ese mecánico. Stark.
Felix la miró con asombro, mientras el recuerdo de ese nombre lo llevó treinta años atrás.
Un escuálido niñito de unos escasos doce años paseaba por su pueblo, Ciudad Playa. Estaba con su amigo: Dante Smith, un chico que, en todo lo que recordaba de él, usó el mismo afro todo el tiempo. Recordó la exacta conversación de ese día de 1980.
— Entonces... ¿Una Gema? ¿Es algo así como una ilusión? —Le preguntó el muchacho moreno.
— Algo así, pero es física —respondió Félix—, para tu pequeño cerebro... La puedes
— ¡Oye! Pero hay algo que no entiendo. Los malos vinieron, las... ¿Piedras de Vidrio?
— Gemas de Cristal.
— Okay. ¿Las Gemas de Cristal defendieron el pueblo, pero tu madre se aventuró mucho y la convirtieron en un Diamante Violeta?
— Cuarzo Rosa —lo volvió a corregir.
— Ya veo. ¿Es permanente? ¿Tus tíos no están...? No sé, buscando una cura, quizá.
— Sí, pero es desalentador. —Se encogió entre sus hombros.
— ¿Y tu mamá? ¿Sigue siendo la mujer positiva, optimista y amorosa? Digo, en la batalla se veía muy fiera.
— Sí, sigue siendo así. —El niño sonrió con una mezcla de orgullo y alegría—. Es increíble
— Lo sé.
Sonrió. El recuerdo se difuminó y pasó al año 86. Su hermano, Steven, tenía pocos meses de nacido y su padre, Greg Universe, ya no podía hacerse cargo de ellos. Félix y Steven se irían a vivir a Long Island con su Tío Howard y su Tía Maria. Divorciados, pero él y su hermano estarían con el primo Tony, y cuando pudieran visitar al primo Arno en la Fundación Maria Stark. Dante estaba muy enojado con él, y él con Steven, por haberle quitado a su madre, debido que Rose al ser una gema cedió su forma física para concebir a Steven. Y Félix lo odiaba por eso, extrañaba a su madre a sus dieciocho años.
Por último, recordó el funeral de sus tíos, al que sólo asistieron Tony y Arno, de los cuatro hijos que Howard y Maria tenían.
De ahí, Félix volvió a Ciudad Playa, y lo mejor que le pasó en la vida ocurriría en el 95. Una fuerza cósmica conocida como el Capitán Universo lo tomaría como portador, haciéndolo el héroe más fuerte de todos. Félix había tenido un incidente el año anterior, que lo dotó de fuerza, velocidad y agilidad comparables con las de Superman, en un experimento que trataba de copiar los poderes de éste. El proyecto fue financiado por Lexcorp, y Félix tomó el porte del Vigía, que con los poderes del Capitán Universo fue uno de los héroes más fuertes y valientes, peleando a veces junto con SHIELD o Los Vengadores. Usaba una identidad secreta para proteger a su familia.
— ¿Félix? —La voz de su mujer lo despertó de su trance.
— D-Dile que lo veré en su torre de Nueva York. Mañana a las dos... Creo que tendremos una reunión familiar.
Latveria.
Algunos de los Cabal como Bill Cipher, un demonio interdimensional con daddy issues, Diamante Amarillo, una de las grandes oficiales de la raza extraterrestre que se dedicaba a secuestrar seres de todos lados de la galaxia para hacerlos a su ejército de gemas, y Dante Smith habían llegado al Castillo del Dr. Doom.
— ¿Quien más ha llegado ante Doom, Black Swan?
— Hasta ahora, sólo ellos. Pero los demás ya recibieron la llamada, así que acudirán pronto o se les condenará por traición, mi señor.
— Excelente. Doom los esperará ansioso...
