Se quedaron en silencio, mirándose de reojo, él no tenía muy claro que responder y era mejor no hacerlo, y ella no sabía si quería escuchar una respuesta, no importaba cual fuera, si positiva o negativa.

-Weiss me preguntó por qué ya no trabajaba para ti – él la miró curioso - Le dije que había renunciado, que había aprendido todo lo que podía – le dio un sorbo a la soda

-le contaste que renunciaste dos veces.- le soltó tratando de picarla, mientras daba otro trago a su whisky.

-sabes, me siento bastante ridícula de haber actuado así… la primera vez que renuncié- esbozó una leve sonrisa y levanto la vista al techo

- lo fue- tenía la vista fija en el suelo, la levantó – Pero fue honesto, no creas que no entendí porque lo hacías.

-siempre me he preguntado porque no tomaste mi mano… sé que eres grosero, pero... –se quedó en suspenso esperando que él dijera algo

- no lo sé, quizás… -dijo inflando las mejillas

-pero luego cuando te vi parado frente a mi puerta pidiendo que volviera contigo, no pude evitar reírme cuando te fuiste- fijo la vista al frente como recordando aquel momento

- ¿te reíste de mí?-la miro con curiosidad

-no, claro que no, pero vamos… el imperturbable Gregory House fue a mi casa a rogarme que volviera con él.-se rió

-no fui a rogarte, eras buen médico, ya te lo dije aquella vez…

-y también dijiste que yo te centraba y te ponía en tu lugar… supongo que nadie hace eso ahora ¿verdad?- se cruzó de brazos.

-no te preocupes, me siento bastante bien así. Es liberador en realidad, al menos ahora no tengo tu incesante voz diciéndome que no puedo hacer esto o lo otro porque es poco ético. – dijo tratando de sonar sarcástico.

-aunque… debo admitir que admiré que hicieras lo correcto, siempre lo he hecho- y mientras terminaba aquella frase sin querer se sintió vulnerable y él simplemente sonrió mirándola.

-6-

Jamás se imaginó que terminaría confesándole que le había gustado verlo allí parado frente a su puerta, pidiéndole que volviera.

Y él jamás pensó después de tantos años había cosa que no tenían respuesta, no una respuesta que pudiera verbalizarse, sabía que, cuando años atrás la había visto allí frente a él con la mano estirada, no pudo responder porque quizás de hacerlo simplemente no habría sido capaz de soltarla.

Y eso sería aceptar que ella era importante. Que siempre ha sido importante.

Quizás esa era la razón por la cual aún no tenía respuesta.

Y por la misma razón sus pasos lo habían guiado a esa habitación esa noche, no sólo la curiosidad.

Lo mejor y más conveniente era mantener la conversación lejos de allí, por muy difícil que fuera.

-¿sobre qué casos le contaste a "lloro-mientras-mi-paciente-muere"?- hizo el gesto con los dedos

-¿por qué le llamas así?

-porque alguna vez te dije que él llora con los pacientes mientras mueren- rodo los ojos.

-cierto recuerdo la ocasión que me contaste sobre ello- levantó una ceja.

House le había contado aquello la vez que lo besó, cuando le presentó la carta de renuncia.

- Le conté sobre la paciente que tenía cáncer y un coágulo en el cerebro, aquella a la que se te ocurrió hacerle una autopsia.

-ja la recuerdo, supongo que ya debe estar muerta- Cameron lo fulminó con la mirada, aquella niña había sido bastante especial además ella había escrito un artículo sobre eso- no me mires así, le prometí a Wilson sólo un año más de vida y eso fue… soy malos para las matemáticas, pero estoy seguro que ya pasó.

-también le conté que tuviste problemas con la justicia y que casi caes preso- dijo enojada

-no tenías derecho a contarle…-endureció el tono de su voz

-se lo conté porque le interesó la paciente enana no enana, recuerdas…la del cáncer en la enfermedad autoinmune -puso énfasis en la última frase.

-no tenías derecho – insistió, y notó los intensos ojos azules que le miraban con una mirada gélida.

-le dije que… a pesar de todo habías hecho un diagnóstico brillante- suavizó el tono de su voz, y él como por instinto cambió su mirada.

Se sintió incomoda y apartó la vista de él.

-7-

La mirada de House pareció clavarse en el alma. Ya casi no recordaba los momentos que solía compartir con él. Sintió que de una forma u otra que las sensaciones y sentimientos que ese hombre había despertado en ella seguían allí.

Por eso y como una forma de autodefensa las siguientes palabras que salieron de su boca removieron uno de los momentos más dolorosos a su lado.

Simplemente lo dejo salir.

- y le hablé de cómo le diagnosticaste a Mark la porfiria aguda intermitente.- mientras nombraba a Mark Warner supo que no debía haber dicho ese nombre. - Lo siento no debí sacar a Stacy… digo ese tema a colación- corrigió, lo vio meter la mano al bolsillo y sacar el bote naranja y luego poner en su boca dos pastillas

-está bien, no importa. Todo eso fue necesario.- le dio un sorbo a la botella tragándose las vicodinas.

-¿necesario?- preguntó intrigada.- y no deberías hacer eso

-ahhh, no pasa nada… no podría haber vuelto con ella,- tomó aire recordando las palabras que le había dicho a Stacy en su oficina años atrás- Quizás habría funcionado unos meses, pero había demasiado resentimiento entre nosotros, y finalmente habría terminado odiándome por haberla apartado de Mark.- por primera vez en años se sintió con la confianza y la tranquilidad para hablar de eso.

-la amabas House, lo vi en tus ojos.- él levanto los ojos para mirarla, Cameron tomo aire- Y no te imaginas cuan doloroso fue eso. Ver como la mirabas, la forma como discutían. Verte llegar aquella noche y saber que habías estado con ella.- terminó bajando la voz

-la amabas House, lo vi en tus ojos.- él levanto los ojos para mirarla, Cameron tomo aire- Y no te imaginas cuan doloroso fue eso. Ver como la mirabas, la forma como discutían. Verte llegar aquella noche y saber que habías estado con ella.- terminó bajando la voz.

Cameron se levantó de donde estaba para quedarse de pie cerca del minibar. Definitivamente ahora si necesitaba algo más fuerte

-lo siento- dijo bajando los ojos, preguntándose por qué diablos estaba comenzando a sentirse tan vulnerable

-supongo que ya no tiene importancia.- dijo con un tono de resignación.

-tú también me has dolido- no tenía idea de donde había salido eso y vio la expectación en el rostro de ella, tomo aire y continuó- Cuando me besaste- se mordió el labio y continuo al tiempo que se levantaba del sillón- Nunca esperé que fueras a apuñalarme… la dulce Cameron no haría eso. Entendí que todo ese tiempo junto a mí te había afectado. Me sentí orgulloso, no voy a negar eso, pero nunca espere que terminara así.

- ¿y cómo esperabas que terminara?- dijo casi en un susurro, y vio a House acercarse lentamente hasta donde estaba ella.

Sus ojos azules se clavaron en los de ella, después de tanto tiempo se sintió igual que aquella vez que lo besó, su estomago se apretaba y las piernas le fallaban.

-cuando me dispararon…- noto el cambio en la voz de él, suave, pero profunda- Tuve una alucinación- estaba muy cerca de ella, tan cerca que podía sentir su aliento en el rostro- Estabas allí, siempre estabas allí, cada vez que abría los ojos- la respiración de ella se hizo entrecortada- E imaginé que…, que te acariciaba,… que te deseaba…