Hola a todos gracias por sus comentarios :D me hacen muy feliz, sé que me he demorado pero no he tenido mucho tiempo pero bueno a que va el cuarto capi :D. Disfrútenlo

Los personajes no me pertenecen, son obra de Hiro Mashima

IV

Natsu Dragneel

Levy y su novio Gajeel estaban parados al frente de la muerta con mirada de asombro por el ruido que se escuchaba del otro lado, pareciera que un terremoto estuviera sucediendo en la pieza de Lucy.

-¿L…Lu-chan? –Preguntó su amiga tocando levemente la puerta- ¿Te encuentras bien? –La puerta se abrió levemente y se asomó una Lucy muy acelerada-

-Si… estoy bien…-Observó que su amiga llevaba puesta la camisa de Gajeel y éste sólo andaba con pantalones cortos, Lucy ruborizó- Lo siento… interrumpí algo ¿Cierto? –Levy sonrojo y Gajeel estuvo a punto de protestar diciendo que sí pero Levy lo interrumpió-

-…Lu-chan ¿Qué sucede?

-Pareciera que hubiera un terremoto del otro lado de tu cuarto…-señaló Gajeel molesto-… uno no se puede concentrar…

-Lo siento…-musitó apenada- saldré en un momento…-Lucy cerró la puerta tras de sí-

En su cama había tres piezas de un alfabeto para niños con la letra A, B y C. después de mucho pensar encontró tres posibles soluciones, unas mejores que otras.

A.- Llamar a Gray y decirle que no podría asistir, para poder salir con Natsu, arriesgando a que éste muestre la foto e incumplir del contrato.

B.- Llamar a Natsu y señalarle que le surgió un inconveniente, que no podrá juntarse y que realmente se siente apenada, en definitiva dejarlo plantado como él lo hizo con ella esta semana, dos veces.

C.- Llamar a los dos, a Natsu para juntarse antes y a Gray para juntarse más tarde, esa era la mejor opción de todas, todos salían ganando.

Mandó el mensaje de texto a Gray, cruzando los dedos para que fuera una respuesta positiva.

Necesito atrasar nuestro encuentro… ¿Podría ser a las ocho?

Espero y espero ansiosa mientras caminaba por la habitación sin rumbo alguno, rogándole a Dios que Gray aceptará sin mayor problema, entonces su celular sonó. Reconoció el tono de inmediato, era Natsu ¡Mierda! Que le iba a decir, no le podía contestar todavía ya que no ha tenido respuesta de Gray, pero si no le respondía éste sospecharía algo, estaba entre la espada y la pared.

-Natsu…

-Lucy… quiero preguntarte que vino…

-¡Natsu! –Interrumpió- necesito…

-… Vas a cancelar nuestra cita ¿cierto?... sigues molesta… -musitó con nostalgia-

-¡No! No es eso…-entonces su otro celular sonó, un mensaje había llegado- Espérame un momento…-Coloco el teléfono en espera-

Creo que estás tratando de zafarte, pero no te lo voy a poner fácil…

-¡NO! Gray ¿Por qué haces esto? – Dijo- Mierda…-Continuó leyendo-

Pero de acuerdo, te espero en la cabaña a las ocho…

-¡Bien! – Dejo el celular en la sobre la cómoda y siguió su conversación con Natsu- Gracias por esperar…

-Lucy… si quieres…

-Lo siento Natsu, esa era mi prima Michelle… debo estar con ella a las ocho para ayudarla con algo personal… ¡Ah! Que mentira más grande y poco creíble… ¿Podríamos juntarnos a las seis?

-Pero Lucy salgo a esa hora…

-¡Entonces voy a tu trabajo…!

-¡NO! – Interrumpió- Quiero decir…

-…-Lucy estaba en shock nunca antes Natsu le había gritado de esa manera, enfureció- ¡Crees que tienes el derecho! ¡Eres tú el que me quiere recompensar por las dos malditas veces que me dejaste pagando! ¡¿Y ahora te haces el ofendido y que no puedes ponerte a mí maldita disposición por un error que cometiste tú?! – gritó enfurecida-

-L-Lo siento Lucy…- señaló desconcertado- Tienes razón… estaré esperando aquí e iremos donde tú quieres…

-Me parece…- musitó con indiferencia-

-…Te amo…

-Si… adiós –cortó la llamada enojada-

Ella tiene paciencia y casi nunca se enoja con Natsu y sabía que estaba exagerando la situación, puede que se desquitará con él por todo lo que le ha sucedido esta semana ¡Que en sí tiene un poco de culpa! Pero no es cien por ciento culpa suya, pero desquitarse permitió descargar un poco la presión que sentía en su pecho.

En cierto edificio ubicado al centro de la ciudad un joven pelirosa miraba su reloj que marcaba las cinco y cuarenta y cinco con mirada melancólica y preocupante, escondió su rostro debajo de sus manos que estaban entre cruzadas sobre la mesa del escritorio.

-¡Natsu vamos! –Señaló una albina entrando a la oficina de su jefe- Tenemos que irnos o no alcanzaremos la reserva del Hotel… -Señaló mientras levantaba su rostro, sesentava sobre sus piernas para comenzar a besarlo-

-¡No! –La empujo con brusquedad de su lado para luego levantarse y dirigirse a la ventana-

-¿Qué sucede? – Preguntó desconcertada-

-Lucy… viene en camino…- Dijo con la mirada perdida en el infinito-

-¡¿Qué?! – Señalo furibunda- ¡Dijiste que te encontrarías con ella a las siete! ¡Que le harías esperar un poco para estar conmigo esa hora! –En su semblante podía verse su molestia-

-¡No es culpa mía! Decidió cambiar las horas…

-¡Debiste haberle dicho que NO!

-¡Ella es mi novia Lisanna! –Esto sorprendió a la joven- Ya la he molestado lo suficiente… está furiosa conmigo… ¡No puedo dejarla pagando de nuevo por ti! Ella es mi novia… no tú Lisanna

Sabía que con esto haría que Lisanna terminará con él, por eso lo ha hecho, no tiene el suficiente coraje para decirle que escoge a Lucy en vez de ella y que quiere terminar su "jueguito" prefería que ella lo hiciera por él. Natsu no volteó solo esperaba una pataleta de parte de Lisanna, seguido de un par de golpes y la frase que quería escuchar. Pero no lo hizo, giró y ve como por los ojos de Lisanna comenzaban a asomarse lágrimas.

-Es cierto… ella es la oficial… yo soy sólo la que te da cama…- Río con tristeza-…Te amo, Natsu…-señalo para luego marcharse-

Lisanna no terminó con Natsu como él predijo, es más, le señalo que lo amaba ¿Qué demonios estaba pasando? Ahora se sentía peor de lo que se hubiera sentido en decirle la verdad, aun cuando sus piernas hicieron el amán de salir tras ella se paró en seco en ver la foto de Lucy sobre su escritorio ¡Es cierto! Él la había dejado plantado dos veces a causa de Lisanna esta semana. Cuando Lucy le ofrecía que la acompañara a algún evento o alguna cita, él siempre señalaba que no, porque su trabajo se lo impedía ya que tenía que terminar demandas y notificaciones, a veces era cierto, pero la mayoría de las veces era porque salía con Lisanna a citas que siempre terminaban en el Hotel.

-Lucy…-susurró-

Recordó que su caso de homicidio no le tomo más que la mañana del día siguiente, pero se quedó por más tiempo para pasarlo con Lisanna, ahora se sentía como la persona más horrible de la tierra.

Lisanna bajo corriendo las escaleras, atravesó la recepción de igual manera llamando la atención de todos en especial de su hermana mayor que notó las lágrimas que brotaban de sus ojos. Lisanna comenzó a correr mientras trataban de buscar las llaves de su Volkswagen Gol Sedan azul, cuando chocó con alguien y cayó al suelo desparramando todo el contenido de su bolso, observo y vio que había alguien tumbado en el suelo también, una mujer por los zapatos de tacón.

-… ¡Ouch! –Mencionó mientras se sobaba la cabeza- ¿Estás bien? - Indicó mientras comenzaba a levantarse - ¿Te ayuda a levantarte? – Dijo mientras ofrecía su mano con una amplia y dulce sonrisa-

-Lucy… -Recalcó la albina, realizó caso omiso a la ayuda de Lucy y comenzó a levantarse por sí misma- … ¿Por qué tenías que aparecer ahora? – Musitó con un aura melancólica-

-… ¿Ah? –Preguntó desconcertada la aludida- ¿Estas llorando, Lisanna? ¿Estás bien? –Acercó su mano a su rostro para tocarlo de forma maternal pero Lisanna arrebató su mano con brusquedad dejando a una Lucy muy sorprendida- Lisa…

-¡No voy a perder! –Señaló mientras recogía las cosas desparramadas por el suelo y las introducía de manera rápida y desordenada dentro de su bolso-

-¿Perder? – Preguntó algo confundida-

-¡Nada! – Gritó mientras abría su Gol sedan azul y arrancaba de manera histérica-

-¿Qué demonios le pasa? –Se preguntó Lucy-

Entró a la oficina de manera silenciosa para sorprender a su novio, Natsu contemplaba la ventana con mirada perdida, que no escuchó entrar a su novia que se escabullía para taparle los ojos y decir la típica frase "¿Adivina quién?" si lo hubiera hecho no habría señalado el nombre de cierta chica que le estaba indagando sus pensamientos en ese preciso instante.

-Lisanna…- Susurró-

Lucy paró en seco antes sorprenderlo, quedó helada al escuchar el nombre de la chica que se había topado unos segundos antes llorando y que la había retado a una especie de duelo ¿Acaso Natsu le estaba ocultando algo? Retrocedió dos pasos y paró unos centímetros antes de chocar con el escritorio de Natsu mirándolo con duda y temor, algo en su corazón le indicaba que estaba algo mal en ésta ecuación, sentía que por sus ojos empezaría a formarse las lágrimas, pero estas no aparecieron.

-Natsu…- indicó apenas con un suspiro-

-¡¿LUCY?! – Mencionó frenético- Ya llegaste… -suspiro- me has sorprendido…

-¿Por qué mencionaste el nombre de Lisanna?

-¿Qué? ¿De qué estás hablando? – señaló haciéndose el que no entendía, aun cuando sabía perfectamente de lo que hablaba-

-Natsu que… ¿Qué está pasando?

-¿A qué te refieres? – Peguntó ingenuo-

-Lisanna acaba de irse llorando… y tú… ¿Mencionas su nombre? –Una series de teorías comenzó a pasar por la cabeza de Lucy, algunas eran inocentes como que olvido entregarle algunos papeles importantes; otras eran más comprometedoras como que Lisanna era algo más que la secretaría exnovia de Natsu - ¡¿Qué mierda pasa Natsu?!

-Tranquila Lucy… Lisanna olvido darme unos papeles importantes para un caso y lo perdí… -Lucy lo miró desconfiado-… La reprendí como por una hora… creo que ese es el motivo de sus lágrimas…

El corazón de Lucy comenzó a calmarse, Natsu se acercó con cautela, cuando percibió que Lucy no lo rechazaría le estrechó en sus brazos fuertemente y comenzó a besarla de una manera feroz. Al principio la rubia no respondió, pero luego sí empezó a responderle; Natsu sentó a Lucy sobre su escritorio, apoyó una mano en la mesa y con la que tenía libre sujetaba la cintura de Lucy.

-T-Te eché tanto de menos… -le susurró mientras trataba de relajar su agitada respiración, pero fue en vano-

-Yo igual…

Sonrió la rubia mientras comenzaba nuevamente a besarlo, Natsu introducía su lengua de una manera brutal en la boca de Lucy, no quería que se le escapará, la amaba y se sentía culpable por el daño que le había causado hasta el momento, incluyendo la última mentira, no por nada dicen que los abogados son los maestros para mentir. Natsu dejó de besar a Lucy en los labios para comenzar a ocuparse de su cuello, Lucy comenzaba a dar pequeños gemidos pero todo paro cuando Natsu comenzó a levantar su camiseta de pabilo y comenzó a acercarse peligrosamente a sus pechos.

-¡No! –señaló tajante mientras quitaba a su novio de encima-

-Lo siento, Lucy… creo que me deje llevar…

-No hay problema… -Lucy observó el reloj y vio que eran las seis y cuarto- creo que deberíamos apurarnos… recuerda que debo estar con Michelle a las siete…

Natsu llevó a Lucy a un restorán, comieron, hablaron, bebieron; Natsu le regaló un par de aros de oro, lo cual provocó mucha felicidad en Lucy.

Después de una agradable cena, Natsu dejo a su novia en la puerta de su departamento, la beso por última vez y ésta comenzó abrir la puerta con algo complejidad ya que, su novio, Natsu la estaba sujetando de la cintura mientras olfateaba su cabello, lo que provocó una sensación muy incómoda.

-¿Natsu? ¿Qué haces?

-Tu cabello huele bien… huele a fresas…

-…Gracias…-respondió con risa nerviosa-… Ahora debo irme ¿sí? –Lo besó por última vez y entró a su departamento-

Dentro del departamento, Lucy empezó a buscar su cartero con los documentos, las llaves y el mapa de la cabaña; entonces su Grayphone, como lo nombro volvió a sonar.

-Gray…

-Lucy… ¿Ya terminaste tu cita con Natsu?

-¿Cómo lo supo? ¿De qué hablas? No estaba…

-Lucy… soy abogado… se reconocer una mentira…

-Lo siento… pero fue algo corto…

-Tranquila… Él es tu novio así que… pero… me voy a vengar un poco…

-¿A qué te refieres? – Indicó con pánico-

-Estarás conmigo todo el fin de semana; hoy viernes hasta el domingo… así que trae equipaje…

-Pero… no…

-¿Creíste que te saldría gratis?... Tranquila no será tan traumático… -Colgó la llamada-

Lo de Tan traumático preocupo a la rubia, pero ¿Qué más podía hacer? Nada, sólo prepararse psicológicamente para esperar lo que fuera…

To be continue