Golpes y lágrimas
By:Yuki Elric
Por primera vez en semanas no había tenido pesadillas, he inusualmente había dormido muy cómoda a decir verdad. Me desperté un poco más relajada que lo usual. Aún sentía el dolor pero me estaba acostumbrando, me miré al espejo, las marcas no habían desaparecido pero se veían mejo que ayer. Mi cara estaba menos hinchada, el moretón estaba pasando a un color más verdoso.
Deje de preocuparme de mi salud psicológica, solo para atender un poco la física. Ignorar el dolor era una cosa, pero ver mi cuerpo en esas condiciones era doloroso y humillante. Marcas y moretones de todos tamaños se extendían por todos lados. Quizás debería comenzar una dieta que ayude a mis músculos a sanarse más rápido. Por lo que averigüe hasta ahora tendría que consumir más proteínas y antioxidantes. Ya encontraría una forma de sumarlo a mi dieta.
Luego de bañarme comencé a maquillarme, esta vez utilicé sombra marrón fuerte. No quería volver a llevar un color tan estrambótico como ayer, no quería llamar la atención. Cubrí el resto de mi rostro con base y volví a dejar mi pelo suelto. Me puse el uniforme y me preparé para ir a desayunar. Como de costumbre revisé la casa, otra vez solo estábamos Kotaro y yo. Dejé todo listo y luego desperté a mi hermano. Su bus vino más temprano que de costumbre, así que me quedé sola. Salí a la calle y me apoye contra la pared mientras esperaba. Empezando así mi primera divagación mental del día de hoy.
Ese chico, Sasuke, probablemente fuera real, pero eso no quiere decir que sea mi Sasuke. Caer en cuenta de eso fue como recibir un balde con agua helada. Él solo era visiblemente muy parecido, hasta exacto. Pero él no me había consolado, ni ayudado ¡Demonios él ni siquiera me conocía! Para él solo era la chica que se desmayo en el pasillo, es más seguro que solo me sonrió por lastima. Rememore mi apariencia de ayer. Que otra cosa podría pensar de mi "la pobre chica estrambótica que se desmaya". Trate de alejar ese pensamiento de mi, ya estaba acostumbrada a que la gente me rechazara pero si el llegaba a decirme algo como los demás esa imagen nunca desaparecería, y mi Sasuke ya no aparecería por que de alguna forma extraña hasta mi propia imaginación me marginaría. Sentía tanta lastima de mi misma y de lo extremadamente sensible que me estaba poniendo.
Abrí los ojos y pestañee un par de veces para disipar las lágrimas, desde ahora haría eso para que no ocurrieran incidentes como ayer. El autobús llegó, esta vez entre rápido y me senté en el fondo con tal de no escuchar a todos hablando de mí. Me repetí una y otra vez que alguien más ya haría algo tonto y la gente dejaría de hablar de mí. Cuando llegamos fui directamente a biología. Mi sorpresa fue que cuando llegué al salón me encontré con Ino parada justo delante de la puerta.
-Hola, Ino -dije mirándola- ¿Qué haces en la puerta?
-Faltó el profesor, parece que pidió que nos repartieran en demás clases, yo tengo que ir a economía -me causo mucha gracia ver su expresión de asco- solo vine a saludarte y por cierto en la puerta esta la planilla ve a donde tienes que ir, ¡te veo en el almuerzo!
-¡Nos vemos!- dije sin mucho entusiasmo, no es que no quisiera verla es solo que hoy mi mente estaba en otra cosa.
-Mire la lista y busque mi nombre con la vista.
Haruno Sakura, Psicología, salón 14.
Dude un segundo en si reírme o no por la evidente ironía de las cosas. Al final decidí que se vería demasiado lunático reír solo por eso. Fui a psicología, la verdad tenía mucho miedo. Se darían cuenta fácilmente que estaba loca. El profesor comenzaría psicoanalizarme o tal vez con solo mirarme notaría que hay algo mal en mi. ¡Lo estaba haciendo de nuevo ponerme a la defensiva por cosas insignificantes! Claro que no se darían cuenta, yo no soy tan rara, es más casi aparento ser normal, y ni el mismo Sigismund Freud podía diagnosticar a un loco con solo verlo mucho menos un profesor.
Entre a la clase todavía con un poco de pánico, el profesor me miró y luego me dijo que me esperaba y que me sentara junto a una chica pelirroja, creo que se llamaba Karin o algo así. Él se paró y delante de la clase preguntó: "¿Quién quiere decirle a Sakura que estamos dando?"
Una chica rubia con cuatro coletas dijo- Ayer estábamos haciendo una introducción al tema de los amigos imaginarios.
-Muy bien Temari, bueno Sakura déjame explicarte, probablemente alguna vez hayas escuchado de los amigos imaginarios -asentí quedamente tratando de prestarle atención.-Veras...En general, se supone que los amigos imaginarios tienen una función positiva para los niños en momentos en que ellos no son capaces de expresar bien sus sentimientos. Incluso hay ocasiones en que sus propios sentimientos negativos se los atribuyen a ellos. Por ejemplo, para evitar un reto o castigo cuando el niño hace algo malo culpa a su amigo imaginarios.- Volví a sentir pero esta vez claramente interesada- Los amigos imaginarios también surgen como respuesta a las idealizaciones e ideas positivas. Junto a estos personajes tienen espacio para satisfacer sus anhelos y deseos, en general, en esas instancias pueden satisfacer algunas necesidades que no tienen en su entorno habitual.
La imagen de Sasuke vino a mi mente. ¿Podría ser que mi Sasuke solo fuera un amigo imaginario? ¿Y que Sasuke solo fuera un chico similar?
-Principalmente este fenómeno se da en niños que son hijos únicos que conviven solos con el mundo adulto y que no han ingresado todavía a un jardín infantil, a un espacio de sociabilización. Por lo tanto, sus amigos imaginarios surgen para satisfacer algunas necesidades que no se les brinda en su medio. Hay autores que también plantean que surgen debido a que el niño presenta carencias afectivas-
¿Eso era todo, carencias afectivas? Bueno mi padre me golpea, la gente me odia, me escondo de mis amigas. ¡Claro que tengo carencias afectivas! Pero Sasuke, Mi Sasuke por más que no sea real el más que eso. Yo no ando jugando ni nada. Él solo me apoya y aunque no sea real es más que eso. O quiero creer. Si tenía que ser diferente, por que al fin y al cabo yo siempre supe que no era real y los niños creen que son reales ¿verdad? Lo mío era solo una pequeña ilusión.
El profesor explico otras cosas más acerca de los "amigos imaginarios", hicimos un trabajo práctico en parejas y la verdad la clase se me pasó muy rápido. Aunque hable con mi compañera fue tan extrañamente relajante hablar con una persona que no sabe nada de ti y que solo quiere tener conversaciones casuales. Era una chica simpática, yo solo la conocía de vista es más nunca en todos los años de instituto había tenido una clase con ella. Fue lindo casi olvidarse de las cosas por un segundo.
Yo ya me había auto convencido de que Sasuke no era un amigo imaginario, pero me hubiera gustado que me lo confirmara. Aun que no encontraría una forma de preguntarlo sin ponerme en evidencia. ¿Qué le diría?: Disculpe profesor, en el caso hipotético de que una persona sea rechazada por casi todo su entorno, pero tiene que simular estar bien para no lastimar a nadie y la única forma de tener un poco de paz es pensando en una persona que le diga que todo estará bien pero que no existe. ¿La persona en la que piensa no es un amigo imaginario verdad?... Sería muy estupido decir todo eso, además conociéndome a mi lo diría todo rápido y se me trabarían las palabras, y cuando me pidiera que lo repita me pondría a llorar, quedaría en evidencia, luego me declararían como "inestable mental" y terminaría en uno de esos hospitales de las películas con las paredes blancas y el chaleco de fuerza. Ya estaba poniéndome paranoica de nuevo. Es más creo que últimamente estoy más bipolar de lo normal en una persona.
La clase termino junté mis cosas antes de irme a historia, y Karin me intercepto he intercambiamos teléfonos. Simpática quizás hablara con ella cuando quisiera distraerme.
Me fui a historia, cuando llegué me senté con Hinata, la salude casi instantáneamente. Estaba tanto tiempo vagando en mi mente que casi hacía las cosas por inercia. Tal vez tendría que poner un poco más de empeño por permanecer en tierra cuando estaba con las chicas, ya que les estaba mintiendo todo el tiempo por lo menos trataría de no preocuparlas. El profesor todavía no llegaba, así que decidí tomar la iniciativa.
-Y ¿Cómo están tus clases? Hace mucho que no me cuentas nada -traté de sonar lo más casual posible.
Hinata pareció sorprenderse por mi pregunta. Me molestó en un principio, pero debía esperarlo, estos meses he estado tanto tiempo en mi mundo de complicaciones que no sorprendía que fuera una intrusa en su mundo.
-Bien, el taller de música va a hacer una muestra para traer nuevos estudiantes y quieren que toque -mientras lo decía su voz se iba llenando de orgullo.
-¡Enserio! Eso es excelente. Tu padre de seguro está muy orgulloso -dije casi sin pensar, pero luego esa frase me causó un leve pinchazo en el pecho.
Nadie estaría orgulloso de mi nunca. Mucho menos mi padre.
-Si, se puso muy contento... Fue raro sabes que es muy reservado -su voz sonó muy tierna cuando lo dijo, como feliz pero a la vez riéndose de un chiste privado-¿Y tú Sakura?
Me trabé por un segundo, no pensé que cambiaría de tema tan rápidamente.
-Bien, estoy aprendiendo a hacer las compras y tratando de mantener la casa en orden -me miró dubitativa un segundo.
-Se que no es cortés de mi parte preguntar pero... estás distante y me preocupa...¿me dirías por qué?-
Su pregunta me causo un escalofrió, y me puso nerviosa. Cuando me di cuenta de que esa pregunta podía tener una respuesta muy fácil y creíble.
-Desde que mamá murió, es raro acostumbrase a su ausencia. Los primeros días fueron horribles, pero a la vez muy agotadores. Y cuando uno se calma unos meses después es cuando se da cuenta de que se fue y que no va a volver -no era una mentira de hecho era real, sentí un nudo en la garganta, el que se siente cuando tienes que contar tus pesares en voz alta- y no sabes lo horrible que es despertarse ir a la cocina y no ver a mamá preparando el desayuno, o volver de la escuela y no verla esperándote en el recibidor, o irse a dormir... sin que ella vaya a decirte buenas noches -mi voz se quebró al final estaba a punto de las lágrimas.
Centre mi vista en el techo, para que las lágrimas no cayeron y comencé a pestañear. Pude sentir como Hinata me abrazaba. Había funcionado no iba a llorar, mi amiga me creía. Pero la sensación de humedad de cuando uno termina o está apunto de llorar, y el sabor amargo de una mentira a medias era lo que más estaba presente en mi por lo menos.
El profesor llegó y la clase comenzó, Hinata me pidió perdón por lo bajo, dijo algo de desahogarse y de que siempre estaría conmigo. Yo solo asentí. La clase pasó rápido después de eso. Salí y me dispuse a pasar las dos horas que me quedaban hasta el almuerzo. En ellas me sentaba sola ya que mis compañeros eran tan descarados de hablar mal de mi en mi cara.
Cuando terminaron salí de allí lo más rápido que pude y fui a la cafetería, era tan odioso que mi clase antes del almuerzo quedara tan lejos casi tenía que caminar hasta la otra punta del Instituto.
Estaba por doblar en la intercepción de dos pasillos, cuando vi al verdadero Sasuke que iba con un chico rubio ha la cafetería. Instantáneamente me sonroje, no lo conocía pero que me halla llevado hasta la enfermería y que sea igual a mi amado imaginario, era suficiente para ponerme nerviosa. Traté de hacer de cuenta de que no lo había visto, lo más probable es que para él fuera simplemente una extraña y que no quería saber de mí.
Cuando llegamos a la unión de los pasillos, yo llegué primera, por lo que él estaba detrás de mí. Sabía que era mejor ignorarlo, no me haría bien hacerme falsas esperanzas. Para mí el lucía como mi hombre perfecto, pero eso no quería decir que tuviera algo especial con él. Es más no teníamos nada. Cuando lo ví me costó separarlo de mi Sasuke, pero es algo que tenía que hacer, por que no son la misma persona, es más uno no es una persona. A parte cuantas posibilidades había de que un chico se fijara en mi, no es que sea fea, pero ¿Qué me hacía especial? Salvo mi pelo ¿Qué otra cosas me diferenciaba de los demás?... Ya basta, lo menos que necesitaba ahora era otro problema de autoestima.
-Hola -dijo una voz junto a mí, pude sentir como mi corazón se aceleró en mi pecho.
Voltee para verlo ¡no podía cree que me estuviera hablando!.
-Hola -
-¿Estás bien...? -Hizo una pausa tratando de saber mi nombre.
-Sakura, Haruno Sakura -Me gustó tanto decirle mi nombre, esa extraña sensación parecida a la felicidad se apoderó de mi.
-Uchiha Sasuke -dijo presentándose, y poniendo una sonrisa torcida- ¿Estás bien Sakura?
-Si -hice una pausa- gracias por llevarme a la enfermería.
-Hmp, No hay problema, trata de no desmayarte muy a menudo, no se si la próxima vez podré atraparte -fue extraño pero eso casi sonó galante, pero si sonó fastidioso.
-Gracias, lo tendré en cuenta -mi voz sonó mucho más orgulloso de lo que pensé.
-¡Ya! Es una broma no lo tomes tan a pecho -dijo con un tono divertido ¿la causaba gracia mi enojo?
Suspiré con resignación, sabía que no sería igual que mi Sasuke, él no diría lo que quería escuchar.
-Hablando enserio, pudiste haberte golpeado feo, estabas cerca del vitral de trofeos... si hubieras dado dos pasos más probablemente tendrías que haber ido al hospital -hizo una pausa- solo ten más cuidado ¿Si?
-Si -mi tono fue casi ido y ausente.
Iba a decirme algo más, yo lo se no estaba usando el típico tono para terminar la conversación. Volteó a ver mí rostro, se tildó un segundo y se paró de repente. Miró mi rostro más concentrado cuando yo me detuve también. Me miró con... ¿tristeza? pareció caer en cuenta de algo, luego solo me sonrió y dijo: "nos vemos después" y fue junto con su amigo que caminaba unos metros detrás de nosotros.
¿Él estaba preocupado por mi? ¿Quiere verme? No, ¡Sakura no! No te ilusiones, es normal los chicos atentos se preocupen por las persona. Llegué a la cafetería, pedí mis cosas algo de carne -para obtener proteínas- y un pequeño recipientes con frutillas -para obtener algunos antioxidantes-, era muy bueno que nuestra cafetería tuviera tanta variedad de cosas, sino se me complicaría mucho consumirlos en otro momento del día.
Me senté con las chicas, y esta vez traté de estar lo más presente posible, si quería que todo estuviera lo más normal posible, aunque sea en un aspecto de mi vida. Era tan extraño hablar de cosas que quizás hace unos meses me hubieran importado mucho, y que ahora no significaban nada para mi. Es extraño. Cuando te pasa algo muy feo en la vida, te ves obligado a crecer más rápido que los demás y puede que para algunas cosas yo sea una chica de diecisiete años, pero siento que respondo al mundo como si ya fuera adulta. Hace unos meses yo era una chica tan diferente, para empezar yo era una hija de mamá, siempre la andaba llamando para que no se preocupara y siempre la andaba abrazando y cosas así, estudiaba menos que ahora, no era muy adicta a la moda, pero me gustaba saber un poco de moda y de vez en cuando comprarme algo bonito después de haber ahorrado meses, también pasaba mi día mirando series y haciendo tonterías en Internet. Pero cuando mi mundo se vino abajo, me di cuenta de que eso era tan vano, no la parte de mamá sino lo demás. ¿A quién le importa si no tienes algo nuevo y lindo de esta temporada? Las series pueden distraerte pero ¿a quien le importa si el protagonista se queda con la chica cuando tiene problemas de verdad?
No es que fueran cosas malas, es más estaba completamente bien que no me importaran muchas otras cosas, por que yo era una chica solamente, una normal que tenía amigas en las que podía confiar, era algo despistada e histérica, con la familia perfecta, pero me di cuenta de que hay cosas importantes, gente que sufre más de lo que debería estar permitido, y otras tantas situaciones que si uno no está cerca no las siente. Hasta que ocurren.
No pasó mucho más hasta que tuve que volver a casa, mi actuación de hoy parecía haberlas calmado un poco. Era mejor así que la gente no se preocupara mucho por mí, que no me marcara ni me tachara de nada. Así todos nos ahorraríamos una angustia. Cuando llegué a casa Kotaro ya estaba allí, me contó las novedades de su día, con solo trece años era muy divertido ver cuales eran sus mejores preocupaciones, hoy me contaba acerca de una chica que se le había declarado. No estaba acostumbrado a esas cosas y dijo que tenía que pensarlo y ahora me preguntaba que hacer. El aire de inocencia que se respiraba en él no era el mismo que cuando estaba mamá, pero era mejor que antes. Él si se estaba recuperando y aunque yo no, era mejor así.
El resto de la tarde me perdí en mis pensamientos, sobretodo en el rostro de Sasuke cuando me miró de forma extraña hoy. Me habían gustado chicos antes pero eso fue tan diferente, nunca mi corazón había palpitado tan estrepitosamente cuando me hablaba un chico. Quizás ya me estaba volviendo tan ermitaña que me encariñaría con la única persona que me dice algo lindo. Me negaba a pensar que sentiría algo más por ese Sasuke. Por que ¿no dejaría a alguien entrar en mi mundo solo por ser bueno verdad? ¿Sería algo tonto he imprudente dejar que se meta en mi mundo y en mi cabeza? ¿Si lo tenía tan claro por qué no me importaba? Tal vez por que aún esperaba que me rescate en un caballo blanco. Me reí de mi credulidad. Por enésima vez No ha falsas esperanzas.
Y estaba pensando mucho en él sería mejor que me pusiera a hacer la cena. Fui a abrir la alacena cuando noté que no tenía un ingrediente importante. Dudé cinco minutos en ir a comprarlo. Al final me decidí y fui a buscarlo al negoció de la esquina. Regresé y cuando terminé de cocinar llamé a Kotaro. Faltaban cuarenta minutos para las ocho y media. No me preocupé cuando terminamos de comer, ocho y diez mandé a Kotaro a dormir, levanté la mesa y fui a ver que Kotaro se hubiera dormido, con eso se hicieron las ocho y veinte, Pensé que llegaría a guardar los platos y esconderme en mi cuarto en diez minutos. Pero no fue así y quizás si no hubiera dudado cinco minutos en ir a comprar lo que faltaba, o si no hubiera ido, o si no me hubiera quedado hablando mucho con Kotaro, si hubiera hecho las cosas más rápido, o si no fuera tan malditamente pulcra y hubiera guardado los platos después de una simple lavada. Quizá entonces si me hubiera podido esconder, o tal vez hubiera escuchado al auto frenar hubiera sabido que él había llegado, antes de escuchas la puerta del recibidor, que es contiguo a la cocina.
Mi sangre se heló, sabía lo que venía ahora. No me atreví a voltear, estaba en shock. ¿Cómo no me había dado cuenta? Apagué la canilla y dejé los platos en el fregadero. Sentí sus pasos acercarse, su olor y su mano en mi hombro, un aullido desgarrador salió de su garganta lleno de furia, emulando decir: "tú". Me dio vuelta por el hombro me tiró en un rincón en la cocina, y comenzó a pegarme sin piedad. Primero Me golpeó en el brazo que todavía me dolía por su agarre brusco. Luego comenzó a golpearme como era costumbre, sin miramientos, ni piedad, los sollozos quedos morían en mi garganta, junto a los gemidos de dolor. No podía sentir parte de mi cuerpo, estaba seudo apoyada en la pared, tratando de no caer al suelo, por que era horrible que me golpeara en el cuerpo y en el rostro. Pero sería mucho peor si caía al suelo. Hasta ahora me había golpeados dos veces en el rostro, y no me sorprendió por que la gente que golpea, no retrocede ni un paso. El dolor estaba presente en todo momento.
Pude sentir las viejas heridas abrirse, los moretones de estos días, los nuevos y es que nunca podría recuperarme de los golpes si esto seguía así. Mis piernas temblando y pasó lo peor caí al piso. Lo peor de todo no fue sentir todo el peso de mi cuerpo sobre mis herida, ni que esta vez podía sentir el calor de la sangre que estaba en mi brazo, por que sus golpes habían logrado romper parte de mi dañada piel, no, lo peor de todo fue cuando me pateó en el estomago como si fuera un perro. Me dedicó una mirada de odió, y en mi agonía, en el suelo manchado de la cocina, vi a la bestia que me golpeaba salir por la puerta, ese que antes solía llevarme al parque y llamarme: "mi princesita"
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Si lees el Fic por favor deja Reviews. haras que una chica esté un poco más feliz.
Gracias por leer y por lo reviews!!
bueno esté capítulo traté de hacerlo un poco más dramatíco, a lo que viene ¿Qué les pareció el toque fina? I'm so bad? poor Sakura.
Contestando algunos de los temas que me llamaron de los reviews: No, no se preocupen no voy a hacer que se enamoren muy rápido. Por que no es creible eso de que una chica va por la calle y derepente ve a un chico y no lo conoce, pero sabe que es el amor de su vida. Capaz que algunas personas les guste pero no es creible y trato de hacerlo lo más real posible.
hice lo más que pude para hacerlo más largo,pero hasta ahora solo conseguí estó.
polera de fan de mi historia mmm...xD =D
Espero no desepcionarlos con el cap.
ya algo más serios: la gente golpeada es un caso muy serio, y siempre es mejor denunciarlo, aunque sea en un caso como sakura en que parezca mejor no decirlo. Por que hay que alejarse de esas personas, son muy pelirosas, primero se tiene que ir a una comizaría, sería mejor si fuera una comizaría de la mujer ya que están especializadas en esos temas. Luego de la denuncia se les hará un examen medíco y psicológico para chequear la veracidad y daño del demandante, creo que en la mayoría de los paises se arresta a la persona demandada (aunque sea el tutor legal). Y en caso de las parejas, por más arrepenido que diga que está nunca se debe volver con una persona golpeadora, dejar pasar una vez de paso a permitir otra, y por más enamorado que se esté de alguien Primero me tengo que querer a mi misma. por que eso no es amor, es obseción y masoquismo.
gracias por los reviews: yukio; SasteR; setsuna17; layla ; Yume no Kaze; lili; Nanfy-Uchiha; Elvs-pro-sasusaku; Chibi Sakurita; death linkin; kaoruchan; Kunoichis-San; edison; poly; SakUra-UchIHa-UzuMakI .
