Todos los personajes pertenecen a J.K.Rowling.

Respuestas a los reviews:

-hope777: ¡Gracias por leerme! Creo que si se va a poner el fic interesante según evoluciona esta pareja.

-Tom O´neill Riddle: Me alegro que te guste. Yo me pasé por tu fic "Oscuro" y me ha encantado, actualiza pronto porfa.

-DollyChang: Pues a mí este pareja no me gustaba mucho al principio, pero si hay que encontrar pareja a Voldemort que sea Ginny o Bellatrix. Gracias por leerme.

Capítulo 4: Hermione

Ginny apenas notó la sensación que provoca desaparecerse, en esos momentos su mente estaba en otro sitio, intentando asimilar lo que había ocurrido, cómo había ocurrido, como se sintió en ese momento, … y había cosas que no encajaban en su cabeza.

Volvía a estar cerca de su casa, sentía los brazos de Riddle sujetándola suave pero firmemente la cintura, ella esperó y él la soltó. Ginny no quería girarse para verle, tampoco se la ocurría nada coherente que decir, fue él quien empezó a hablar:

-Buenas noches, Ginevra.

-Buenas noches -dijo Ginny deseando de que acabara todo aquello

-Nos vemos mañana -dijo Voldemort

-Pero… -dijo Ginny dándose la vuelta- yo creía…No mencionaste esto en nuestro trato… No puedo escaparme todos los días ¡Y menos mañana!

-Clara que podrás escaparte todos los días, y vendrás mañana -dijo Voldemort

-Ya, claro… como si fuera tan fácil salir con una escoba de la ventana de tu habitación sin ser vista por tu compañera de cuarto -dijo Ginny

-¿Compañera de cuarto? -quiso saber Voldemort

-Hermione vendrá mañana, y duerme en mi habitación -explicó Ginny

-¿La sangre sucia amiga de Potter? -preguntó Voldemort

-También es mi amiga, y también es la mejor bruja estudiante de Howarts –aclaró Ginny

- Pues espera a que se duerma y lánzala un desmaius -dijo Voldemort tranquilamente.

-Puede que para ti echar maldiciones a la gente sea tan sencillo como hablar del tiempo, pero me estás pidiendo que aturda a mi mejor amiga mientras duerme ¿Qué pasará cuando me vaya a Howats? ¿Tendré que ir al despacho de Dumbledore y aturdirle mientras duerme para que tú y yo nos veamos tranquilamente en el bosque prohibido? ¿O tendré que volver a abrir la cámara de los secretos?- Ginny estaba sacando sin saberlo parte de la rabia y la impotencia que llevaba dentro desde el comienzo de las vacaciones

-¿A sí que tienes inconvenientes para lanzar un desmaius a la sangre sucia y no tienes inconvenientes para lanzarme un cruciatus? -se burló Voldemort

-No fue a propósito… es decir, si fue apropósito pero fue en caliente, no podría lanzar un cruciatus con premeditación como Bellatrix Lestrange, ni siquiera a ti. Y me estás pidiendo que aturda a una amiga todas las noches, solamente porque quieres… -Ginny no quiso terminar la frase.

-¿Qué es según tú lo que quiero? –dijo Voldemort serio.

Ginny meditó la respuesta, no quería decirle lo que pensaba realmente: que él quería pasar un buen rato con una sangre limpia guapa y desgraciadamente la había tocado a ella.

-No sé de qué va esto -dijo Ginny finalmente y con voz cansada- pero no quiero salir de mi casa a escondidas todas las noches para que puedas besarme.

-Lo dices como si tu no me hubieses besado a mí también -contestó Voldemort.

-No sé que me pasó, me dejé llevar, pero no volverá a ocurrirme -afirmó rotundamente Ginny

El se acercó a ella y la cogió con brusquedad de la cintura, Ginny sentía como el brazo de Voldemort la rodeaba la espalda y también notó que una mano de él estaba sobre su nuca sujetándola fuertemente la cabeza. Se asustó. El al miró a los ojos, después Ginny notó que los brazos de él se relajaban, Riddle acercaba lentamente sus labios a los de Ginny, ella no se podía apartar, ese "chico" era como un imán, apenas estaba a un centímetro de distancia y ella en el fondo deseaba que volviera a besarla y su respiración se agitó, quería juntar sus labios con los de Riddle de nuevo, en ese momento Voldemort dijo:

-Pues creo que volvería a ocurrirte.

Acto seguido se separó de Ginny, ella se sentía como una idiota, se había dejado hipnotizar por él una segunda vez, bueno para ser exactos por tercera ya que todavía se acordaba del dichoso diario de Tom Marvolo Riddle. No se atrevía a decir nada, sólo miró hacia el suelo, estaba avergonzada de sí misma.

-Mañana te espero aquí - dijo él solamente antes de desaparecerse.

Ginny fue hacia donde estaba su escoba, montó en ella y fue volando hacia la ventana de su habitación. Al llegar procuró hacer el menor ruido posible, se desvistió a prisa y se metió rápidamente en la cama.

Se alegraba de estar en su casa, descansando en su cuarto, en esos momentos podía pensar mucho mejor lo que había ocurrido:

-Lo que ha pasado es que me he besado con Voldemort, pero lo peor de todo es que por lo visto repetiría la experiencia. Me tiene que haber hechizado, aunque es poco probable porque no recuerdo haber perdido mis facultades mentales en ningún momento y me he sentido culpable por haberle besado y si estuviera hechizada no podría sentirme culpable por besarle ¿no? Creo que simplemente me he dejado llevar por su aspecto de chico guapo, atractivo e interesante porque siempre me han gustado los chicos atractivos e interesantes . Lo mejor será que mañana se aparezca con su aspecto real: hombre-serpiente y así no me atraerá en absoluto. Tengo que decirle que pierde el tiempo si espera que yo vaya a tener algo con él. ¡Joder! Yo sólo quiero que me deje en paz, ¡no puedo seguirle el juego!

Cuando Ginny se calmó un poco, se quedó dormida. Durmió pocas horas porque al día siguiente los rayos de sol que se colaban por su ventana, la despertaron enseguida. Ella no había descansado muy bien, así que cerró los ojos y se quedó dormida de nuevo, además no la apetecía pensar mucho y sabía que si levantaba estaría dando vueltas a sus problemas que no eran pocos ni pequeños.

A medio día más o menos se despertó definitivamente, se levantó de la cama e hizo lo de siempre: arreglar su cuarto, ducharse, arreglarse… Tardó solamente media hora en estar preparada para bajar a desayunar, y cuando lo hizo, se encontró a su hermano Ron sentado en la mesa de la cocina, Ginny pensó que también a su hermano se le habían pegado las sábanas.

-Buenos días, Ron -dijo Ginny

-Vale, sí, buenos días Ginny, pero ¿y el desayuno? -preguntó Ron impaciente

Ginny movió negativamente la cabeza y le contestó:

-¿Es que sólo piensas en comer? Pues para que te enteres: el desayuno te lo tienes que preparar tú, por levantarte tarde, no esperarás que mamá deje de hacer la limpieza para darte de comer como si fueras un niño pequeño.

Ron bufó y se levantó para ayudar a Ginny que ya estaba haciendo el té. Cuando estuvo todo preparado se sentaron a desayunar.

-¿Y a qué hora llega Hermione? -preguntó Ginny.

-Pues no lo sé, por la tarde, supongo -dijo Ron.

-Vaya, que bien informado estás -dijo Ginny sarcásticamente.

-Oye Ginny -dijo Ron haciendo oídos sordos al comentario de su hermana - tenemos que convencer a mamá para que nos lleve al callejón Diagón, ¡Quiero y a ver la tienda de Fred y George!

-Si, yo también tengo muchas ganas de verla -admitió Ginny- pero no va a querer ir sin papá, y además tenemos que esperar a que llegue Harry , aunque no sé si los del ministerio de dejarán salir por ahí sin escolta.

-No sean tonta, no creo que vaya a tener que ir a hacer las compras con un auror detrás.

Ginny no dijo nada pero puso una cara que significaba "Ya veremos quién tiene razón".

Cuando terminaron de desayunar, Ron Y Ginny estuvieron toda la mañana jugando al quiddich, hasta la hora de comer. La comida pasó sin contratiempos y al terminar todos se desperdigaron para atender a sus respectivos quehaceres. Ginny se fue a su cuarto y como no tenía ganas de hacer trabajos, cogió una baraja de naipes explosivos y se puso a hacer castillos con las cartas; eso no era muy divertido y cuando se cansó de las explosiones salió de su habitación para ir al jardín con un libro de la mano, había pensado que sería buena idea leer algo. Se sentó debajo de un árbol y sacó el libro, estaba a gusto, relajada, la lectura no era uno de sus pasatiempos favoritos pero era bueno como forma de evasión. Estuvo así largo rato, hasta que las voces de su hermano Ron la sacaron de la historia que estaba leyendo. Se levanto preguntándose que qué bicho le habría picado a Ron esta vez, cogió el libro y se fue para adentro. Cuando llegó a la cocina, vio lo que había motivado el griterío de Ron: Hermione había llegado. Ginny también se alegraba de ver a Hermione, al fin y al cabo se podía decir que era su mejor consejera y también una de sus mejores amigas.

-¿Qué tal Hermione? ¿Qué tal el verano? -preguntó alegremente Ginny.

-Muy bien Ginny, gracias -dijo Hermione con una sonrisa- se te ve muy bien.

-A ti también –dijo Ginny

-Pero, cuéntame, ¿qué tal con Dean? -quiso saber Hermione, que siempre estaba al corriente de la vida amorosa de Ginny.

A Ginny se le ensombreció la cara, Hermione lo notó y dijo rápidamente:

-Oye, Ginny, ¿por qué no me enseñas tu cuarto? A sí aprovecho para dejar el equipaje.

-OK -dijo ella y al ver que su hermano se apresuraba a seguirlas añadió -Tú no Ron, además tenemos que habla cosas de chicas.

Ron iba a protestar pero Hermione dijo:

-Vamos Ronald, no pongas esa cara, bajaré en un rato y hablaré contigo después, ya sabes, tenemos que pensar que va a pasar con Harry.

-¿Porqué? ¿Le ha pasado algo? -dijo Ron alarmado.

-No, no creo –dijo Hermione- pero ahora con Voldemort suelto todo va a cambiar para él ¿no? Bueno para todos, pero para él más que para nadie.

Si Ginny hubiera podido hablar habría dicho: No creo que para él más que para nadie.

-¿Y cómo vendrá Harry? -preguntó Ginny

-Creo que le trairá Dumbledore, se lo escuché decir a mamá –dijo Ron- le recogerá en casa de sus tíos y después creo que tiene que ir con él a no sé dónde.

-¿¡Con Dumbledore?! -dijeron a la vez Hermione y Ginny.

-Si, pero no tengo ni idea de lo que van a hacer –dio Ron

Subieron las chicas al cuarto de Ginny con el baúl de Hemione, notó que su madre ya había preparado la cama para la nueva huésped, ella la indicó a Hermione donde dormiría, dejaron el baúl en un rincón y se sentaron cada una en su cama preparadas para una charla de las suyas.

-Oye, con tanta prisa no me has enseñado tu casa -dijo Hermione

-Bueno, luego se lo diré a Ron que te la mostrará encantado, es evidente que se muere de ganas de pasar tiempo contigo.

-¡Bah! -dijo Hermione poniéndose roja- Sólo hasta que llegue Harry. ¿Pero a ti que te ha pasado con Dean?

-Pues nada -dijo Ginny- y ese es el problema, no pasa NADA. Es guapo, simpático y me gusta estar con él, pero la verdad es que…

-Que todavía quieres a Harry -terminó Hermione

-No, no es eso, es decir, que aunque no estuviera Harry tampoco querría a Dean -dijo Ginny

-Entiendo -dijo Hermione- Pero tú quieres a Harry ¿no?

-Pues… no losé, la verdad -dijo Ginny- estos días he estado pensando y no sé si me eclipsó con eso de ser el-niño-que-sobrevivió o le quiero.

-Pues cuando venga intenta alejarte de él y si ves que le necesitas es que le quieres -propuso Hermione .

-No sé si funcionará -dijo Ginny preocupada.

Estuvieron hablando de sus asuntos un buen rato, hasta que por fin se la cedió a su impaciente hermano que las estaba esperando en las escaleras. Ginny no la había querido contar a Hermione nada de lo ocurrido con Voldemort y deseaba hacerlo porque Hermione siempre daba buenos consejos, y en su situación actual los necesitaba así que optó porque más adelante hablaría con ella de un nuevo chico pero sin dar nombres.

Cuando Ron y Hermione terminaron de hablar de sus cosas fueron al cuarto de Ginny, y estuvieron bromeando, hablando sobre Howarts, sobe Harry, sobre trabajos y poniendo verde a Snape (Hermione no) hasta la hora de cenar.

Ginny y Hermione ayudaron a la Sra. Weasly a hacer la cena y a poner la mesa, Ron no, el estaba cómodamente sentado y sin pegar un palo al agua, como bien recordó Ginny a su madre.

-Mamá, ¿no va a venir papá hoy tampoco? -preguntó Ginny intuyendo la respuesta

-No sé Ginny, dio que hoy a lo mejor llegaba a cenar con nosotros, pero si no ha venido a estas horas…

Se sentaron a la mesa, la Sra. Weasly estuvo preguntando a Hermione por su verano, y también la pidió que no dejase a Ron hacer el tonto en Howarts, ante este comentario son se puso rojo, pero no se atrevió a protestar a su madre porque últimamente estaba muy susceptible. Al terminar de cenar la señora Weasly los mandó a la cama, y también dijo que cada uno a su habitación y sin hablar.

Al subir las escaleras, fuera de los oídos de Molly, Ron propuso quedarse a charlar con Hermione y Ginny, pero su hermana le dijo que estaba cansada y que necesitaba descansar, Ron se extrañó de que Ginny quisiera perderse un jolgorio, pero no insistió ya que su hermana estaba tan susceptible como su madre o incluso más.

Las chicas entraron en el cuarto, se pusieron el pijama, se dieron las buenas noches y a dormir. Bueno Ginny en realidad estaba esperando a que Hermione se durmiera, luego saldría volando y… de repente tuvo un pensamiento alarmista: su madre había recogido el cuarto mientras ella estaba en el jardín ¿ Y si se había llevado la escoba? Rápidamene miró debajo de la cama y respiró muy aliviada, no la había movido de su sitio, posiblemente había pensado que Ginny querría reparala, abrillantarla o algo así.

La muchacha estuvo durante un rato pensando cómo le iba a decir a Voldemort que ella no tenía ningún interés en él, mientras tanto la respiración de Hermione se izo más pausada y estable, parecía profundamente dormida ; ella se levantó de la cama, cogió su ropa y se volvió a vestir sigilosamente. No quería despertar a Hermione bajo ningún concepto y tampoco pensaba aturdirla. Sacó con cuidado la escoba, abrió su ventana, pegó una pequeñísima patada al suelo y salió volando.

Fin del capítulo.

N/A: Ya sé que en este capítulo ha habido muy poco GinTonic (Voldemort/Ginny), pero el próximo será para ellos casi entero.