Noticia

Un reflejo o un mal sueño, después de tantas cosas, se sentía extraña y sabía que Judal era el causante de eso, ella jamás habría tenido la valentía para confesarse a un chico y menos besarlo, pero con el cambiaba completamente, ahora estaba presenciando una escena que jamás creyó llegar a ver, ha pasado más de un mes desde que Judal se fue a vivir a su casa, como su madre le conto, el en efecto se encerraba en su habitación y salía muy pocas veces, casi ni se daban cuenta de si estaba o no.

Había entrado a la habitación de Judal mientras este se encontraba dándose un baño, su curiosidad fue más grande, y fuera de sorprenderse por lo ordenado que este podría llegar a ser, lo que más llamo su atención fue una nota sobre la cama, era una carta abierta… no era reciente, había una foto, tomo la carta y la leyó, no decía mucho solo unas cuantas palabras

"Siempre y cuando sigas mirándome… esa mirada estará bien"

La carta no tenía firma y la letra era de una impecable caligrafía, también sabía que no pertenecía a Judal, la foto que estaba bajo el sobre dejaba ver a Judal abrazando a alguien; no pudo con la curiosidad así que levanto el sobre y tomo la foto, en efecto era Judal …con alguien, era una chica de cabello negro largo, ambos sonreían, de hecho ella no pudo apartar la vista de aquel Judal, diría que la foto tendría apenas un par de años de haber sido tomada… ella jamás lo ha visto sonreír de esa manera, se ve feliz, verdaderamente feliz.

Si algo caracteriza a Judal es su sonrisa fingida, es decir no sonreía porque quisiera hacerlo, y en la mayoría de veces siempre era con sarcasmo, entonces su ojos saltaron asía la chica ¿quién era ella?... ¿Quién era…?¿y cómo era capaz de hacerlo sonreír así?

Dejando la carta y la foto sobre la cama como los había encontrado no pudo evitar quedarse allí observándolos… ¿Quién era? ¿Qué tipo de relación tenían? Pero su mayor pregunta era si aún seguían en contacto… lleva sin darse cuenta la mano al pecho, sintió un fuerte apretón, no llevaba mucho de haberse dado cuenta que Judal le gustaba y ahora se encuentra eso… la carta no la acababa de recibir de eso se daba cuenta por lo desgastada, pero… ¿Por qué Judal la tenía ahí? Era obvio que la estaba viendo antes de irse a bañar… se sentía triste, recordaba el rostro de aquella chica, era bonita, muy bonita, se abrazó a sí misma y quiso salir corriendo pero a la vez no podía apartar la mirada de ese sobre.

Se arrepintió de haber entrado, nadie la había obligado a hacerlo, si ahora se sentía así de mal era su propia culpa, no pudo evitar comparase con ella y darse cuenta que no se parecían en nada, es decir ella no estaba entre los estándares de Judal, era común como las demás y el muy popular aun así quería mantener la pequeña esperanza de llegar a gustarle, no era popular ni la más bella pero… sentía que ella podía ganarse su corazón, que era especial...

Aunque claro esta quizás solo eran imaginaciones suyas, Judal solo jugaba con ella, a veces se le acercaba más de la cuenta pero solo para verla intimidarse y hacerla tartamudear, parecía ser su pasatiempo favorito suspiro pesadamente… lo quería, lo quería mucho, en tan poco tiempo y ya lo quería de semejante manera, pero como acercársele, como hacer para que el sienta lo mismo, y sonriendo tristemente se preguntó cómo lo había logrado aquella chica, asumiendo que la relación ente ellos era más que de amigos, la carta y la foto daban a entender eso… y volvió a preguntarse si ella aun asía parte del presente de Judal

-¿te importaría…- kougyoku sintió un fuerte escalofrió pasar por todo su cuerpo, quedando prácticamente paralizada, esa voz… esa bendita vos era la de Judal- explicar que haces aquí?- giro la cabeza muy lentamente para verlo recostado en el marco de la puerta con el ceño fruncido, su baño había terminado, aún tenía el cabello húmedo y la toalla colgando de su cuello

-eh…- no se le ocurría que decir, su mente en blanco, estaba atrapada, que podía decir…- es…esto… y… yo

-yo…Yo… ¿tú qué? Habla- entendió rápido que estaba muy molesto, claro ella también se enojaría si entraran sin permiso a su habitación, volvió su mirada de nuevo asía la cama, no podía hablar si lo veía

-lo siento- era en lo único que podía pensar- de verdad lo lamento, yo… yo solo quería…- no solía mentir muy seguido pero a veces se sorprendía de lo fácil que podía llegar a ser- quería pedirte un favor, pensé… de verdad pensé que estabas aquí y por eso entre sin llamar a la puerta- no escucho nada, ese silencio era peor que los posibles insultos de parte de Judal, aunque extrañamente el no solía pasar de decirle tonta

-¿favor?- no supo si el aún estaba molesto o no, solo una palabra… solo eso, se fijó una vez más en la carta sobre la cama

-si… recuerdas que te pedí que me ayudaras a estudiar- hablaba tristemente quería ser importante para él, quería poder entrar en su vida y más aún en su corazón- quería saber si… si lo habías reconsiderado, si me ayudarías…

-mmm- ahora ni una palabra, después de ver esa imagen que había quedado grabada en su mente, cada gesto de parte de Judal solo la entristecía

Volvió a suspirar decidida a darse la vuelta y salir de allí, supuso que con aquella escusa el no preguntaría más, pero no pudo… nuevamente se paralizo al sentir que los brazos de Judal rodeaban su cintura, y este apoyaba la cabeza contra la suya sobre su hombro; de hecho parecía la escena de una película romántica

-¿ju…Judal?- estaba completamente confundida

-te dije que no te ayudare a menos que mejores tus notas, algo que dudo mucho pase pronto- le hablaba casi al oído, causando que se estremeciera, aunque ella intento disimular- y te lo advierto- comenzó a susurrar- esa no es excusa para que entres a mi habitación como si fuera tuya

-lo…lo…lo lamento- estaba muy nerviosa, sabía que el solo jugaba con ella como siempre, pero esta vez estaba llegando a extremos, estaban a solas en una habitación y no muy lejos de una cama, su imaginación comenzaba a volar

-escucha y escucha muy bien- volvió a susurrarle cada vez más cerca al oído- podrá ser tu casa, pero estoy pagando por esta habitación, lo cual me da derecho a decidir quién entra y quién no

-yo…

- no interrumpas- kougyoku podía sentir la respiración de Judal en su nuca- la próxima vez que entres aquí sin mi autorización, te lo garantizo no saldrás

-¿d…de que…de que hablas?

- vamos…- ella podía imaginarse su sonrisa malévola muy bien dibujada en la comisura de su labios, unos labios que añoraba poder besar, pero sabía que Judal no le daría oportunidades de nuevo- en verdad tengo que decirlo…- sentía que en cualquier momento perdería la fuerza en sus piernas y se desvanecería, ella yo no era una niña y cada vez que situaciones como esas se presentaban lo recordaba muy bien

-de...deja de jugar- aunque estaba a punto del colapso también estaba triste, la habitación estaba a oscuras, pero sabía muy bien donde estaba aquella carta, aquella foto… con esa chica, la luz del pasillo que antes dejaba verla ahora era interrumpida por la silueta de ambos- tu…-suspiro- tu novia se podría molestar si te escuchara-Judal no se movió aunque escucho una leve risa

-¿novia?- ya no le susurraba aparto levemente la cabeza de la suya- no tengo tiempo para perder con novias

-¿no tienes?- esas palabras en cierta forma alegraron su tristeza, sin una novia entonces no tenía que preocuparse… bueno no al menos por eso, el volvo a apoyar la cabeza sobre su hombro, aun no la soltaba

-no es asunto tuyo

-entonces si tienes

-¿acaso…- volvió a susurrar- besas a alguien sin saber si está o no con otra persona? Que atrevida- la situación comenzaba a ser insostenible y más cuando le decía cosas que eran ciertas, se sentía como una tonta- no tengo novia, ni planeo tener… estoy mejor solo

-b…bien… entonces- respiraba agitadamente- s…suéltame

-¿Por qué, te pongo nerviosa?- lo escucho de nuevo reír, comenzaba a enfadarle pero…- es tu culpa…

-lo se… y ya me disculpe por eso- sacando fuerzas de quien sabe dónde kougyoku intento zafarse, pero no pudo Judal era claramente más alto y más fuerte que ella, y extrañamente no quería soltarla-déjame… ya te divertiste ahora déjame

-¿Qué me divertí? Pero si aún no me divierto nada…- hablo con tranquilidad y apartando la cabeza de la suya, pero empezó a empujarla hacia la cama

-j…Judal…q…que…- intentaba oponerse pero su cuerpo parecía no responderle, Judal de manera muy ágil le dio vuelta dejándola de frente a él y continuaba empujándola muy despacio- que…

-sabes, hace mucho que esto dejo de ser un juego- sonreía de medio lado, ella pudo percibir que sus palabras eran ciertas- tu madre aun no llega… ¿verdad?- sabía que no tenía caso mentir, el ya conocía muy bien la rutina de ese hogar, y su madre solía llegar a casa muy tarde- perfecto- deslizo una de sus manos que estaba en la cintura de kougyoku muy despacio deteniéndola en su espalda y empujándola asía el, dejándola a escasos centímetro de su rostro

-e…espera…- su voz era apenas audible no podría creer lo que estaba pasando, Judal estaba llegando muy lejos con aquella broma, quería detenerlo pero ya no se sentía dueña de su propio cuerpo, entonces el comenzó a acercársele, ella cerro lo ojos esperando a que su labios hicieran contacto, su marcha se detuvo cuando sintió chocar contra la cama, y entonces…

-¡Kougyoku!- era la voz de su madre, abrió los ojos rápidamente para encontrarse con que Judal observaba asía la puerta, que aún estaba abierta

- mi madre- dijo saliendo del ensimismamiento que aquella situación le había causado, volvió a ser dueña de sus actos, su corazón palpitaba fuertemente, sentía como si se le fuera a salir del pecho

-llego temprano- dijo Judal, pero aun la tenía por la cintura

-kougyoku - volvió a gritar su madre, esta vez ella se movió y el la libero, ambos observaban la puerta esperando a que apareciera por ahí

-aun no sube- dijo ella con la mano en el pecho

-si no contestas subirá a buscarte

- ya se- ambos hablaban en vos baja- esto es tu culpa, tú y tus tontos juegos

-¿tontos juegos?... te dije que…

-Kougyoku- esta vez escucharon pasos acercándose, ella subía las escaleras, se observaron y luego muy coordinados ambos se asomaron a la puerta- porque no contestas, no sueles dormite tan temprano…- la escucharon detenerse

-debe estar viendo el reloj… ¿Qué hora es?

-cerca de las siete

-llego muy temprano… ¿habrá pasado algo?

-no - kougyoku sintió un empujón casi perdiendo el equilibrio- pero pasara si te encuentra aquí- dijo cerrando la puerta- ella se descubrió fuera de la habitación de judal desorientada, hasta que ordeno sus ideas y no pudo evitar enojarse, ese personaje y sus juegos algún día le contarían caro, iba a golpear con todas sus fuerzas la puerta cuando su madre apareció por el pasillo

-aquí estas, ¿Por qué no contestas?

-por…por nada, perdona estaba – observo la puerta de judal- estaba distraída

-te llame tres veces ¿Qué te tenía tan entretenida?

-ah…. Bueno… yo… es que estaba, bueno estaba intentando terminar unos ejercicio un poco complicados y te escuche, pero quería acabar primero- no era capaz de verla a los ojos, su madre la conocía muy bien y sabía que se delataría sola si lo hacía, aunque todo había sido culpa de Judal

-aja… entonces ¿Qué haces aquí en el pasillo y enfrente de la habitación de nuestro inquilino?

-esto…

- kougyoku tenías la intención de llamar a su puerta – la interrumpió- ¿en verdad estabas estudiando?

-si estaba- se apresuró a decir- y como te dije, quería terminar rápido y ya que él es bueno en esto, pensé en pedirle ayuda- termino bajando la voz, casi susurrando estaba muy nerviosa, sentía la mirada acusadora de su madre sobre si aunque no la veía

-mmm… ¿Segura?

-por…por supuesto…. Me…me conoces yo…-suspiro- yo solo me dedico a estudiar

-si- sintió la mano de su madre sobre su hombro entonces levanto la mirada asía ella, le sonreía-lo sé y sabes, me gustaría que no solo te la pasaras estudiando, eres muy joven para vivir encerada en tu habitación tras unos libros, no me quejo al contrario estoy muy orgullosa de ti, pero a veces siento que estas dejando pasar años muy importantes en tu vida que no recuperas esforzándote y esforzándote…sé que tienes sueños y metas que quieres lograr, pero hija… la vidas es más que solo estudiar- la abrazo- quisiera que salieras divertirte con tus amigas algunos fines de semana o no se… con tu novio

-mama- ella también la abrazo- no tengo… no tengo tiempo para tener novio- se extrañó repitiendo las mismas palabras que judal y a la vez se preguntó si él tendría algún motivo para decir eso, en su momento no lo pensó pero ahora sí, quizás Judal ocultaba más de lo que ella pudiera imaginarse

Habiendo pasado el peligro kougyoku bajo a la sala y se quedó hablando un rato más con su madre, hacía mucho que no hablaban, estaba feliz

-…mama- dijo, viendo el reloj, ya eran más de las ocho y media- ¿Por qué llegaste tan temprano?

-como que porque… ¿acaso te molesta que llegue temprano?-se sonrojo recordando la escena que ahora se veía tan distante en su mente

-no… no para nada, es solo que es extraño

-si bueno- se acercó a ella con un tea- tengo que decirte algo importante

-¿Qué paso?-su madre se había puesto seria-mama no me asustes- al ver el rostro de preocupación de su hija ella soltó una carcajada

- no te asuste no es nada malo- kougyoku volvió a respirar aunque se molestó un poco

-¿entonces qué es?

-bueno, en realidad quería hablarlo contigo y con el joven judal

-¿con Judal?... ¿po…porque?

- hija es algo de lo que considero él también debe estar enterado

-pero… ¿porque?

-bueno la semana acaba de empezar, supongo que se lo comunicare mañana o cuando le vea- volvió a sonreír- el hecho y para que no te sigas preocupando- rio- es que tendremos otro inquilino

-¿Qué?- tardo un poco en procesar la idea-otro inquilino

-ves porque quería decirle a él también

-si pero… ¿Por qué otro?... no me digas, otro amigo tuyo y otro favor

- pues no señorita y no me hables así

-perdón

-bueno las cosas con el negocio van bien pero no tan bien como en años anteriores, me preocupa aunque me esforzare porque mejoren, de todas formas si sería buena idea empezar a sacarle provecho a las habitaciones vacías de esta casa

-mama hablas como si hubieran muchas- intento sonreír, no había tenido problemas económicos desde hace mucho, pero entendió que en parte eran su culpa, el lugar donde estudiaba era un sitio muy costoso

-si tienes razón, solo nos queda una habitación

-entonces otro inquilino- su madre que estaba sentada a su lado la abrazo

-sí, otro extraño en nuestra casa

-supongo que ya tienes referencias y todo eso que hiciste con Judal

- si ya lo hice

-y bien… ¿Quién es y cuando llega?

-sabes también estudia en tu colegio

-¿Qué? ¿Enserio?... ¿pero llega solo?

-no, no llega solo, dije un inquilino pero en realidad son dos

-¿y quiénes son?

- estarán aquí hasta que encuentren alguna casa para vivir, planean quedarse en esta zona hasta donde se

-si pero quienes son-ella sonrió-¿mama?

- tranquila, el más joven que estudia en tu colegio apenas va en primaria, y el adulto con quien hable fue transferido de sucursal en su trabajo por eso el cambio de casa

- bien por ellos, supongo

-pues supones bien, lo ascendieron así que tendrá mejor sueldo, es el tío del muchacho

-¿te dijo eso?

-si aunque es un poco no sé, me dio la sensación de ser tímido

-¿tímido?

-si pero bueno, esperemos llevarnos bien con ellos mientras vivan aquí

-sabes que por mí no hay problema

- si lo se, Ugo

-¿Qué?

-el nombre de uno de los inquilinos, es Ugo y el más joven se llama Aladdin

-¿Aladdin?

-si hija, ¿Por qué, lo conoces?

- no, pero creo que he escuchado ese nombre antes… bueno no importa, ya lo recordare en algún momento ¿y cuando llegan?

- aun no me dice, esta arreglando algunos detalles de su contrato o algo así, entonces aún no se sabe, pero ya termine de limpiar la habitación que ocuparan, así que no hay problema en cuanto a que día lleguen

-bien

Terminado la charla con su madre ella decidió concentrase en estudiar y dejar de pensar en las niñerías de Judal, aunque los futuros nuevos inquilinos la inquietaban-Aladdin- dijo deteniéndose en la puerta de su cuarto- ¿Dónde he escuchado yo ese nombre?-abrió pero no entro, intentaba recordar- Aladdin- repitió

-¿Qué pasa con el enano?

-¿eh?- se dio la vuelta rápidamente, Judal estaba asomado en la puerta de la otra habitación-¿po…porque preguntas?

- bueno acabas de mencionar al enano de Aladdin

-¿acaso lo conoces?- le sorprendió la tranquilidad con la que Judal le hablaba mientras ella estaba aún nerviosa, claro pronto entendió que eso no era algo nuevo, Judal siempre hacía lo mismo

-me lo he chocado un par de veces, es muy irritante- tenía una manzana en la mano y planeaba morderla, al escucharlo kougyoku sonrió

-bueno pues te lo chocaras más veces- abrió la puerta de su habitación

-¿Porque?

- bueno mi madre acabe de decirme que…- sonrío entrando y volviendo a ver a Judal, el cual estaba extrañado- que él y un familiar vendrán a vivir a esta casa, se recostó contra la puerta mientras Judal fruncía el entrecejo, sintió un gran alivio al ver esa expresión, era su compensación por la anterior broma- vamos a vivir todos juntos- cerro la puerta y recostándose contra ella escucho a Judal

-¿Qué?

…..

GRACIAS POR LEER, recuerde comentar y perdón por la demora y la ortografía