¿Conoce alguien el amor?
4.- Es un sueño sin fin
Casey sabía bien lo que era ir al colegio. Era para ser responsable, hacer las tareas y para prepararse para el futuro. Claro que eso es si realmente a uno le interesa su futuro. Y esta aclaración la hace justamente por esa persona que no sabe que en el colegio no se viene a hacer el vago, molestar a los que sí quieren estudiar y mirar traseros de chicas. Es por eso mismo que combinar el colegio con Derek Venturi no es una buena idea, son dos cosas incompatibles del todo, como el agua y el aceite. Su hermanastro estaba destinado a trabajar en algún Burger King o a ser algún rockero drogadicto de poca monta, nada parecido a lo que ella aspiraba, como un puesto importante como abogada o una médica reconocida. Ella tenía la firme convicción de que el futuro te lo labras día a día, no estudiando a las apuradas para aprobar a las pocas y pasar.
Derek jamás entendería la complejidad que el futuro representaba y no pretendía sentarse junto a él a explicárselo con diapositivas, su atrofiado cerebro no lo colapsaría por tanta información junta. Ella era una persona piadosa, no le haría sufrir tanto.
Y como no estaba interesada en el futuro de su hermanastro pensaba lo mínimo e indispensable de él durante las clases, porque hacerlo significaba empezar a lanzar un montón de insultos en su cabeza y no sería lo mismo que decírselo al tarado en la cara. Además de que sería desconcentrarse demasiado de sus deberes pensando en los que Derek dejaba de hacer (por idiota, por ser Derek), en la sonrisa descarada y delincuente con ninguna buena intención, la pose de chico malo y el cabello que nunca se peina.
Es que pensar en Derek jamás le permitía poner el 100% de su concentración en el colegio y eso sería ser amable, porque había perdido la cuenta de la cantidad de veces en que había dejado de prestar atención por alguna tontería que hubiese hecho él y Casey se quedaba pensando cuán idiota era.
Justo como en ese momento, se había perdido el momento en que la clase de Francés había terminado, por estar pensando en Derek, (estúpido Derek, ¿Por qué sacaba siempre su peor lado?) y ya estaba en la clase de Literatura Antigua.
El profesor había puesto en la pizarra una serie de palabras que sus compañeros y ellos debían decir su significado en base a su sentido común. Miró la lista por encima, comenzando a pensar en qué poner en la hoja cuando leyó la palabra "sensual". "Derek Venturi" fue su primer pensamiento y se quiso dar cabezazos contra la pared como un elfo doméstico por ser aun más idiota que el susodicho y estar soñando despierta con alguien que no merecía la pena.
Estaba segura de que tenía la cara pintada con todos los colores conocidos por el hombre cuando el profesor le dirigió una mirada disgustada.
—McDonald, deje de soñar en clase— le reprendió el profesor logrando sacarle del ensimismiento y sacarle más color a su rostro, si es que eso era posible a esa altura.
