A TRAVÉS DE UN PAR DE OJOS CASTAÑOS


Las nevadas han sido más frecuentes, no me molestaría, pero en este estado no es tan fácil salir. La nieve lo dificulta todo, estoy cansado de que mis compañeros me ayuden ¡Harto! ¿Hasta cuándo tendré que estar en esta maldita silla? No niego que estoy mejorando, todos han puesto su mayor esfuerzo para mi recuperación, mi One-san, mis hermanos de tantas batallas, Miho, Saori y la última semana Marin-san, Shaina-san, Ban, Geki, Jabu, Hichi y Nachi incluso Kiki; esa fue una idea de Saori…

Saori, sin duda ella no es la misma que conocí hace poco mas de siete años, al principio la veía como una tonta niña rica; deseosa de que el mundo se arrojara a sus pies y al regresar de Grecia me pareció que era la misma niña tonta rica pero hambrienta de poder a cargo de la fundación Grad del viejo Mitsumasa Kido. Todos aprendimos a odiar ese apellido, cuan lejos estábamos de imaginar que seria ése mismo el que nos uniría fuertemente al descubrir que somos hermanos, nuestra misión era proteger a esa persona que tanto detestábamos, no decidimos hacerlo en un principio, nos sentíamos unas marionetas y nada más, pero fue la misma Saori quien nos reveló un corazón más grande que el de cualquier ser humano, dispuesta a arriesgar su propia vida para mantener la paz en nuestro amado mundo, es nuestro destino protegerla a ella para completar su misión. Me da la impresión que se siente culpable por que siempre he expuesto mi vida por ella ¿Acaso eso no es mi destino? Todos lo hemos hecho y estamos dispuestos a cumplir nuestra misión. Dejar la vida para que ella siga viviendo, su misión es mas grande que la de cualquiera de nosotros, lo he hecho y lo volvería a hacer. Pero, cada vez que pienso en ella y la posibilidad de que podría dejar este mundo un frío recorre mi cuerpo y hiela mi corazón ¿Qué puede significar esto?

- Lo siento ¿Importunamos? –Seiya había observando largo rato como la nieve afuera se acumulaba en el quicio de la ventana antes de que Shiryu irrumpiera en su habitación.

- ¡No que va! Me aburría –dijo sonriendo el castaño.

- Bien, entonces te enterarás de las noticias –expreso alegremente Hyoga seguido por un disgustado Shun –. Al fin descubrimos que es lo que esta tramando Saori –. Quien la ultima semana había mandado llamar a los santos que quedaban en Grecia, Kiki y a June, además parecía que algo les estaba escondiendo a los chicos que vivían en la mansión.

- ¿En serio? Ha negado que ocurra algo cuando se lo hemos preguntado, fue Seika o ¿Quién se los dijo? Lo sabes Shun –le dijo al ver las miradas divertidas que intercambiaban Hyoga y Shiryu hacia Shun.

- Si, digo no…este par –rezongó molesto cruzando los brazos.

- ¡Ya! No es para tanto te pedimos disculpas, además fue por una buena causa.

- ¡Hyoga! Eso no es pretexto, no es correcto lo que hicieron Shiryu y tú –dijo exasperado.

- Y bien…¿me van a decir que pasa? –inquirió Seiya.

- Bueno, estoy de acuerdo no estuvo del todo bien, eras el único que podía averiguarlo –interfirió Shiryu –el fin justifica los medios.

- No lo niego, fue divertido –sonrió Hyoga.

- Claro, no tuvieron que soportar el enfado de June, no estoy aquí por propia voluntad, decidí darle unos minutos para que se calmara –resopló Shun –es terrible soportar sus reclamos y mas si no tuve nada que ver.

- Supusimos que era el momento oportuno para dejarlos a solas –le guiñó un ojo a Shun trató de decir seriamente Shiryu pero su cara delataba la diversión que le había ocasionado cuando la antigua amiga de Shun los encontró espiándolos detrás de la puerta de una habitación.

- Vamos no es tan serio, si hubiéramos escuchado o visto algo que no debiéramos jamás saldría de nuestras bocas –interfirió Hyoga.

- Es decir que si no se hubieran tropezado y entrado violentamente por la puerta entreabierta, no lo sabría ¿No? –gruño Shun.

- Exacto … no quiero decir …

- Seguirán riñendo o me dirán lo que esta ocurriendo –interrumpió Seiya a Hyoga provocando que sus amigos voltearan a verle, inmersos en su discusión se habían olvidado por completo lo que los motivo a ir a su habitación.

- Si a eso, iba en un par de días será navidad –exclamó Shiryu.

- Si y …–inquirió Seiya en tono neutral.

- Saori desea hacer una fiesta de navidad, casi es un día normal aquí en Japón pero es una gran celebración alrededor del mundo; es por eso que vinieron Marin, Shaina, Ban, Geki, Jabu, Hichi, Nachi, Kiki y June –explico Hyoga.

- Suena divertido ¿Cómo consiguieron saberlo? –preguntó intrigado Seiya. Aunque tenia una ligera idea.

- Gracias a nuestro querido Shun –indicó Hyoga mirándolo inocentemente, él a su vez le lanzo una mirada de reproche –.Nos preguntábamos –dijo señalando a Shiryu y así mismo –que podría estar planeando Saori, por mas que intentamos no lográbamos obtener información, hasta la misma Seika se dio por vencida de preguntarle a Tatsumi, a Ikki realmente no le importa lo que suceda aquí así que sabíamos que no podíamos contar con él, cada vez que nos encontrábamos a Shun insistíamos en que planeaba ella y él nos miraba diciéndonos que lo sabríamos cuando Saori quisiera decirnos además parecía que no se quisiera darse cuenta que aquí pasaba algo raro.

- Así logramos lo que queríamos; intrigar a Shun, hoy lo vimos platicar con June, sin duda ella lo sabría y se lo diría a Shun sin siquiera preguntárselo. Es obvio que no puede negarse a ninguno de sus deseos pero además sabíamos que él jamás revelaría un secreto; no lo puedes evitar eres demasiado fiel –se refirió el dragón al peliverde –así que decidimos obtener un poco de información privilegiada.

- Se le dice espiar Shiryu –murmuró Shun molesto.

- Vaya, no lo hubiera imaginado –exclamó –sin duda lo hacen para levantarme el animo, son buenos amigos, más que eso son mis hermanos –pensó mientras Hyoga y Shiryu le seguían pidiendo disculpas a Shun lo cual pareció funcionar solo un poco –tienen razón Shun lo hicieron por una noble causa, seguro los podrás perdonar.

- Creo –dijo vacilante –será mejor que regrese con June, tal vez logre que no tenga tan mala impresión de ustedes dos, debo decirles que es muy impulsiva y cosas menos importantes suele vengarlas de formas no muy agradables.

- Bromeas ¿No? –repitieron al unísono el Dragón y el Cisne no muy seguros.

- No estaba nada contenta al verlos, les recuerdo que ella intento detenerme la vez que fuimos al santuario y soy su amigo –les dijo maliciosamente al mismo tiempo que les enseñaba una cicatriz en la piel de su muñeca dirigiéndose hacia la puerta.

- ¿Crees que lo decía en serio? –le preguntó Hyoga a Shiryu.

- No lo sé, ahora creo que no fue tan buena idea –comento preocupado.

- ¡Bah! No se inquieten lo dijo porque aun esta molesto con ustedes, además todos sabemos que Shun no suele ser de esos que pueden permanecer enojados –señaló Seiya tratando de calmar a sus amigos –aunque me pareció ver por un momento una mirada sombría en él. Debe ser mi imaginación –dijo para si mismo.

- No lo sé Seiya últimamente ha estado muy extraño, a veces pienso que se parece cada día más a Ikki –replicó Shiryu.

- Estas bromeando ¿No? conmigo es el de siempre –Seiya enmudeció repentinamente, de todos era el que menos tiempo pasaba en su habitación.

- Vamos chicos les aseguró que no es nada de que preocuparse; son hermanos de sangre pero sus personalidades son opuestas como el día y la noche –finalizó Hyoga tranquilizando al castaño.

¿Que será lo que planea Saori al tener una fiesta? No es algo que haría normalmente, pero si se lo preguntó sin duda meteré en problemas a Shiryu y Hyoga, aunque según me contaron tuvieron suficiente con las muy variadas cosas que les dijo June cuando los encontró muy convenientemente sin Shun. Quien lo diría, no la he tratado una vez acompaño a Shun a mi habitación creo que todos dimos por hecho que al ser su amiga tendría al menos ese carácter amable y comprensivo, ahora entiendo que Shun estuviera molesto no era por él, si no por lo que les podría pasar mejor dicho, por lo que consiguieron. Creo que se ven bien juntos ella parece hacerlo reír; ese chico es una persona tan fuera de lo común su carácter amable y dulce inspira a cualquiera a tenerle mucho cariñó, alguna vez envidie que tuviera a Ikki siempre defendiéndolo de niño, incluso en varias batallas ha arriesgado la vida por su hermano menor, antes me parecía que no tenia madera de ser un santo al no desear lastimar a sus oponentes y no entendía porque Ikki lo defendía. Pensaba que el Fénix sabía que Shun no podía derrotar a sus oponente con sus propios medios, pero ahora estoy convencido que Ikki prefiere mancharse las manos de sangre a que lo haga su hermano. Desea que ese noble corazón no se ensucie con odio, sin duda en varias ocasiones eso es lo que nos ha impulsado a derrotar al enemigo, a pesar de lo que opinen Hyoga y Shiryu son mas parecidos de lo que ellos creen puesto que no existe nadie mas importante para Ikki que su ototo mejor dicho nuestro ototo, incluso Seika le ha tomado un cariñó muy especial, constantemente bromea con él y le demuestra su cariñó físicamente. Mi One-san…curioso fue entérame que siempre estuvo cerca de mi, aunque ella no pudiera recordarlo. Ese es un gran aliciente para dejar esta silla, esta casa, marcharnos y vivir esa relación tan especial de hermanos, me preguntó si esto será en comienzo de la verdadera felicidad, espero que así sea.

Me preguntó si al marcharnos de aquí ¿Volveré a ver a mis compañeros tan a menudo y a Saori? Que es esta extraña sensación de opresión que siento en mi pecho al pensar en ella, será posible que…

- ¿Puedo pasar Seiya? –dijo Shun abriendo la puerta de la habitación de Seiya, interrumpiendo sus pensamientos.

- Pasa, sigue nevando.

- Siento mucho que no puedas salir Seiya.

- No es tu culpa –señaló con una sonrisa y no se percato de la mirada de tristeza de su amigo.

- ¿Quieres comenzar?

- Si ¡Claro! no sabes las ganas que tengo de dejar esta silla.

- Entonces, démonos prisa –dijo abatido –Shun creía que no había nada peor que tener que luchar y herir a alguien aunque no lo deseara; al menos eso creía hasta que le tocaba estar a solas con Seiya, tenia que hacer el doble de esfuerzo para que esos pensamientos, ahora más frecuentes no obscurecieran su mente, forzar su corazón para no manifestar ese sentimiento que temía un día saliera de control.

Habían llegado a un cuarto que se había adecuado para que Seiya siguiera rehabilitándose, la habitación estaba repleta de bandas, ligas, colchones, pelotas, un área de marcha con barras paralelas, incluso tenia una alberca que era muy útil para su recuperación también habían algunos aparatos para hacer ejercicio con la esperanza de que en un futuro cercano Seiya pudiera hacer uso de ellos.

- Creo que puedo resistir un poco mas –dijo Seiya alegre de permanecer mucho mas tiempo sin cansarse en las barras paralelas que le ayudaban a caminar; acaba de girarse y dar otra vuelta cuando misteriosamente la barra en que se apoyaba se rompió; partiéndose hacia afuera haciendo que Seiya se precipitara al suelo –Shun que estaba muy cerca de él corrió en su auxilio para que no se lastimara.

- ¿Qué ocurrió aquí?

- Un accidente ¿Te lastimaste? –preguntó Shun mientras le ayudaba a levantarse.

- No, no creo.

- ¿Qué paso? –preguntó alarmada Saori entrando intempestivamente seguida de Kiki.

- Kiki acércame la silla de Seiya –apresuró Shun; al momento de ayudar a Seiya la silla había salido disparada hacia la puerta ocasionando un fuerte ruido.

- Si –dijo el niño, Shun colocaba delicadamente a Seiya en la silla cuando Kiki gritó –¡Seiya! estas herido es sangre.

- ¿Qué, donde? No sentí que me hubiera hecho daño, espera –dijo al mismo tiempo que se limpiaba la mano en el pantalón –entonces…Shun tu brazo –el peliverde tenia un profundo corte echo por la barra astillada del cual no se había percatado, Seiya se acercó e intento tomar su brazo para ver la gravedad de la herida al hacerlo Shun le proveyó un revés con gran violencia a la mano que había puesto sobre él, ante la mirada atónita de todos –lo siento no deseaba herirte más –dijo contrariado Seiya.

- Seiya lo siento tanto, yo…–titubeó confundido –tratando de reprimir una sensación en su cuerpo que había experimentado justo antes de que Seiya cayera.

- No tengo nada que disculparte fue solo un reflejo –señaló confuso Seiya.

- Kiki, por favor conduce a Seiya a su habitación después dile a Tatsumi que vaya a mi despacho en 10 minutos; tendremos que comprar una barra mas resistente, no te preocupes Seiya, no me perdonaría si volvieras a hacerte daño –dijo dirigiéndose nerviosamente hacia él Saori.

- Si, pero el brazo de Shun…

- Kiki no te preocupes seguro no es tan serio, has lo que te dije –ordenó Saori.

- ¿Shun que sucede? –retó Saori una vez que Kiki había salido con Seiya.

- Yo…–resopló conteniendo su enojo ¿Cómo era posible que sintiera eso por su amigo? Podía sentir el escozor en el brazo pero no por la herida, al ser tocado por Seiya sintió una extraña descarga, no entendía porque al ver su propia sangre sintió surgir en él una sensación que pocas veces había experimentado –Saori, no sé que decir.

- Desde que Seiya regresó buscas cualquier pretexto para no estar en la misma habitación donde este yo o él, además te has hecho acompañar por alguien todo el tiempo –dijo molesta recordando cierta a cierta chica rubia –evitando que me acerque a ti. Esta empeorando no intentes negarlo basta con mirarte cada mañana para saberlo y esto...

- Terminara muy pronto, un par de semanas y todo terminara –previno seriamente encaminándose hacia la puerta con las manos en los bolsillos –no tienes que verlo.

- ¿De que hablas? deja de actuar como Ikki ¡Shun! –gimió Saori

- Somos hermanos, no lo olvides –dijo secamente sin detenerse, ahora parecía entender tan bien a su hermano, se preguntaba si también había pasado por este torbellino de emociones, sin duda le había sido mucho mas fácil de lo que le estaba siendo a él, si tan solo pudiera ser sincero ¿Para que? solo tendría que soportar un par de semanas mas.

¡Rayos! creo que esta vez tendré que pasar el resto de la tarde en mi habitación ¿Me preguntó si Shun estará bien? Fue muy extraño lo que paso, de verdad no lo entiendo, ¿Por qué Saori actuó así, porque se molesto tanto? No fue serio y nadie es culpable.

- ¡Hola! Seiya ¿como va la terapia? –saludo alegre una chica de coletas que entraba en la habitación.

- ¡Miho! No esperaba verte hoy, ha nevado desde el amanecer.

- Por eso decidí venir sola, si sacaba los niños podrían enfermar.

- Seguro –afirmó irónicamente –si los conozco bien en este momento estarán haciendo muñecos y angelitos de nieve ¿no?

- Es probable, mientras crean que no los he visto no pasa nada –dijo traviesamente.

- ¿Sabes? Tengo la sensación de que tus amigos y tú parecen tan normales, encontraste a tu hermana, ha habido muchos meses de calma y parece que todos son felices –suspiró con tristeza.

- ¿Qué quieres decir? Miho que por haber encontrado a mi hermana ¿Ya no seremos más amigos?

- No dije eso –menciono nerviosa, desvió la mirada el castaño había acertado a su principal temor –con el paso del tiempo Shiryu, Hyoga y Shun no se han separado de ti como creí, eso me hace pensar que sus lazos de amistad se han hecho mas fuertes, me hace sentir un poco de envidia ustedes son una familia y yo, sigo sola.

- Miho, sabes que siempre contaras conmigo, este o no con mis amigos y hermana, eres una persona importante para mi.

- ¿De verdad?

- Nunca te mentiría en algo así, te lo aseguró –dijo tiernamente.

- ¡Ototo! como te atreves a tener a una mujer a solas en tu habitación eso esta muy mal visto podrían mal interpretarlo –gritó cómicamente Seika que había irrumpido violentamente, mientras hacia ademanes de estar muy decepcionada de él.

- Seika, algún día sabrás para que sirven las puertas –exclamó hastiado Seiya.

- Para entrar ototo, para entrar.

- ¡Hola Miho! ¿Acaso viniste sola? Es extraño verte sin los niños.

- Hola Seika-san.

- Una vez, más repite conmigo ¿Que tienen lo chicos aquí que no captan? S-E-I-K-A solamente; esta semana hay tanta gente en esta mansión, que no se puede tener un rato a solas con nadie, vas a una habitación y alguien esta con alguien, no se diga para cenar es todo un caos casi como en el orfanato ¿No?

- ¡Ah! Y como deseabas tener calma, viniste a mi habitación no porque quisieras verme one-chan –dijo en tono burlón Seiya.

- Bueno es una razón, la otra es que después de escuchar 20 formas diferentes de insultarse entre Hyoga e Ikki cualquiera decide dejarlos solos, además ya saben que con él es mejor no bromear, Shiryu y Sun-rei están bueno, mejor darles un tiempito a solas, tus otros amigos se están divirtiendo de lo lindo con las chicas además fui al cuarto de terapia y no estabas, vaya ¿Qué ocurrió? Tendré que decirle a Shun que tenga mas cuidado cuando este contigo, si logró encontrarlo.

- ¿No esta aquí? –dijo Seiya preocupado.

- Ikki vino a verle, debe ser importante puesto que lo sigue esperando es eso o le gusta insultar al pato digo a Hyoga, lo siento, lo siento se pega.

- Seika podrías hacerme un favor ve con Saori y …

- ¿Me buscabas? –preguntó Saori que entró en ese momento.

- Seika dice que Shun no esta ¿Eso quiere decir que se lastimo de gravedad? –preguntó Seiya preocupado.

- No –titubeó –no era tan serio, debió salir supongo –Saori desvío su mirada de los par de ojos castaños.

- Pero esta nevando –Inquirió Seika.

- Si, pero igual Miho vino a ver a Seiya, así que no es para tanto –dijo tajante Saori –Seiya mañana reparan la barra para que puedas continuar con tus ejercicios y no tengas que aburrirte aquí, los chicos están abajo ¿Porque no te les unes?

Una vez que Seiya les explicó a Seika y Miho lo que había ocurrido durante su terapia se dirigió al salón acompañado por las tres chicas alli encontró a Ban, Geki, Jabu, Hichi, Nachi, y Shiryu frente a un televisor enfrascados en un juego de video de carreras de autos, al parecer por sus expresiones no se les daba muy bien, Kiki, Marin, Shaina, June y Sun-rei sentados en un par de mullidos sillones se preguntaban cuanto tiempo mas podía seguir nevando además de alardear del clima al que estaban acostumbrados y al fondo del salón a Hyoga e ikki insultándose mutuamente.

- Seika tiene razón parece que es algo que disfrutan –pensó mientras los observaba.

- Vaya, Seiya creímos que estabas descansado después de tomar tu terapia –dijo alegre Shaina.

- A veces siento que he descansado demasiado.

- Quien lo diría, si mal no recuerdo cuando entrenabas buscabas cualquier pretexto para dormir y ahora te quejas Seiya –exclamó Marin haciendo estallar una carcajada en general.

- Parece que pronto podrás dejar esa silla no es cierto ¿Seiya? –le preguntó Ikki.

- Es lo que mas ansió ¿Qué te trae por aquí? –Seiya sabia perfectamente que no lo reconocería, venia a ver como marchaba su recuperación y se excusaba diciendo que venia a ver a su hermano.

- No tengo porque darte explicaciones –dijo ásperamente.

- Chicos tranquilos, amablemente acepto mi invitación a cenar –interrumpió Saori –gracias por venir Ikki –dijo dirigiéndole una sonrisa, él se limito a asentir y caminar hacia afuera del salón.

- Siempre lo he dicho, para ser tan joven tiene muy mal genio, si fuera un gramo de adorable de lo que es Shunni seria un encanto –afirmó Seika.

- Cualquiera diría que preferirías tenerlo de hermano Seika –dijo Seiya mordazmente.

- ¡Ay! Claro que no eso seria ilegal –murmuró –además tu eres también adorable –dicho esto comenzó a hacerle toda clase de ridículos cariñós ante al mirada burlona de todos sus compañeros.

- Creo que con eso Seiya se comportara mejor ¿No crees Shiryu? –le preguntó Jabú que había detenido su juego para ver la ridícula escena y podérsela recordar a Seiya cada que pudiera.

Horas mas tarde Seiya observaba la enorme mesa llena de chicos comiendo alegremente, junto a él estaban Seika y Marin, en frente de el su gran amiga Miho; en la cabecera de la mesa estaba Saori quien alegremente hablaba con Sun-rei quien como siempre tenia a su lado Shiryu y este a su vez a Hyoga que finalmente había dejado de discutir con Ikki sentado a un lado de Shun y June esta parecía muy alegre al lado del peliverde, Kiki y Shaina compartían un rico postre y mas allá estaban Ban, Geki, Jabu, Hichi, Nachi, quienes al parecer se sentían un poco incómodos dado la gran cercanía que mantenían los cinco santos de bronce mas fieles a Atena, finalmente para ellos solo era una cena mas, pero no para los chicos del santuario no estaban tan habituados a estar en un grupo tan grande y convivir tan cerca de su adorada Diosa además estaban los extraños motivos de Saori por llamarlos que los inquietaban.

- Saori invitó a cenar a Miho me pareció una gran idea, tiene razón y ahora que están aquí el resto de los chicos es muy parecido a estar en el orfanato, no somos personas normales que puedan tener amigos normales, debe ser algo extraño para alguien común entenderlo, es reconfortante sentir la cercanía de todos ellos, pero sigo preguntándome ¿Porque Saori, decidió tener una fiesta en navidad? Incluso es raro que Ikki haya optado por tener algo de compañía –pensaba Seiya.

- Ototo ¿quieres más croquetas de pulpo? Son tus favoritas –dijo Seika la mismo tiempo que se las ofrecía a Seiya.

- Gracias, Seika creo que no podré comer nada mas.

- Vaya, ahora espero que no engordes con todo lo que has comido –dijo divertida.

- Primero deseas que coma, lo hago me recriminas –exclamó defensivamente Seiya.

- Es que una cosa es comer y otra devorar todo lo que este frente a ti –indicó entrecerrando los ojos.

- Estas insinuando que soy un glotón.

- No mas bien, una aspiradora.

- Chicos –dijo Saori levantándose de su asiento finalizando una vez mas pelea de hermanos –estoy segura que la mayoría se pregunta el porque los he mandado llamar, aunque algunos ya lo averiguaron –dijo mirando seriamente a Hyoga y Shiryu quienes fingieron no haber escuchado e inocentemente miraron hacia el techo –. He decidido hacer una fiesta en navidad, y es mi deseo que todos estén vestidos para la ocasión, gastos que por supuesto asumirá la fundación, tal vez les parezca algo banal o incluso ridículo, pero estoy segura que después de tantos momentos amargos será la mejor manera de seguir uniendo los lazos que existen entre nosotros. Miho si estas de acuerdo me agradaría que pudieras acompañarnos con todos los niños que decidan hacerlo, estoy segura que los hará muy felices, haces una increíble labor proporcionándoles a ellos ese hogar lleno de amor que la mayoría aquí presente no pudo gozar por mucho tiempo además de que has estado al pendiente de la recuperación de Seiya lo cual a nombre de todos te agradezco sinceramente, les reitero a todos los presentes que cualquiera que sea amigo y preocupe por el bienestar de los santos será bien recibido en esta casa –finalizó la chica de hermosa cabellera morada.

Esto si que es nuevo, las chicas decoraron la mansión con adornos navideños ayudadas por casi todos mis compañeros que ya estaban bastante molestos de tenerlos que mover un poco mas a la izquierda o un poco mas hacia la derecha, me alegro de estar en esta silla, ja,ja, ahora todos se están preparando para la famosa fiesta. ¿Por qué tenemos que vestirnos tan formales? –se preguntaba a si mismo Seiya pasados unos días después del discurso de Saori, al mismo tiempo que trataba de anudarse la corbata roja que le daba el toque final de su smoking negro.

- ¿Qué pasa ototo, no sabes como hacerlo? Lo haré por ti –lo interrumpió la oportuna Seika que llevaba puesto un vestido verde esmeralda –¡Increíble! Puedes acabar con dioses malvados pero una corbata te vence.

- Seika esto me parece una exageración, ¿No crees? –cuestiono el castaño aflojando un poco el nudo

- Seiya, no es tan difícil ser una persona normal de vez en cuando, si bien no puedes cambiar tu destino al menos pásalo mejor, si no sabes de tristezas jamás sabrás de alegrías ¿Por qué va a ser absurdo que se le dedique a la vida un tiempo para apreciar esas cosa simples que la hacen ser mas bella? Te recuerdo que para ello has peleado no solo la gente común debe disfrutarlo también tú y tus amigos, a quienes les debemos que nuestro mundo haya tenido varias oportunidades, y en todos los casos nadie lo ha sospechado –tiernamente beso la cabeza de su hermano menor.

- No lo había pensado así –susurró algo apenado al no encontrar la verdadera razón de la fiesta.

- Si ya lo note, vámonos abajo hay una gran fiesta –dijo entusiasmada.