— Señorita Granger, ya es muy tarde, debería irse a su sala común — La voz de la bibliotecaria me sacó de mis pensamientos , llevaba toda la tarde en la biblioteca, pero sin embargo no había podido hacer ni uno solo de mis deberes, estaba muy preocupada por todo lo que estaba pasando.
— Lo siento, recogeré mis cosas y me iré enseguida — Sentí como sus ojos se clavaban en mi, evaluando si se podía ir y dejarme allí sola, al final resopló y se marchó, apagando casi todas las luces a su paso. Estos eran los privilegios de tener un expediente tan limpio de travesuras como el mío, los profesores siempre se fían de mi.
Cuando terminé de recoger, miré el reloj y vi que era muy tarde , me había perdido la cena y ni me había dado cuenta, tendría que correr hasta la sala común si no quería que me pusieran otro castigo.
Cuando salí todo estaba oscuro, decidí no encender mi varita para que no me descubrieran y camine todo lo sigilosamente que pude. Cuando ya llevaba un rato andando sentí como si alguien me siguiera, mire hacia atrás asustada pero allí no había nada.
Seguí andando, pero llego un momento en el que asustada por si era la señora Norris la que me estaba siguiendo decidí meterme por uno de los pasadizos. Sabía que ese en especial me alejaría todavía más de mi destino, ya que llevaba a las mazmorras, pero al menos me libraría de la gata de Filch y luego podría volver a retomar mi camino.
Cuando iba por mitad del pasadizo sentí unos pasos , definitivamente no era la gata, empecé a ir más deprisa pero la persona que iba siguiéndome también empezó a correr, justo cuando salí del pasadizo sentí un empujón por la espalda que me hizo rodar por los suelos del pasillo de las mazmorras. Busqué mi varita, y me levanté empuñándola, intentando ver quien me había atacado, pero no se veía nada. En los pisos superiores aunque no hubiera luces se filtraba la luz de la luna por las ventanas, pero aquí, bajo tierra, no se veía nada.
— Oh Hermy, ¿ te he asustado? , lo siento no era mi intención solo quería que habláramos tranquilamente — Sentí como la sangre se me helaba al escuchar el tono de voz de Ron, había visto muchas películas muggles y sabía que cuando los hombres usaban ese tono de niño inocente no se podían traer nada bueno entre manos.
— Ronald,¿ porque no hablamos en la sala común? aquí hace frío y no se ve nada — Intente suavizar el ambiente.
— Mmm... creo que no, aquí estoy seguro de que no nos molestara nadie — Sentí como se acercaba y me rozaba la mejilla con su varita- Hermione te has portado muy mal conmigo últimamente, yo siempre te defendí , porque al fin y al cabo, tú no tienes la culpa de que tus padres sean muggles, pero ahora vas y me atacas, como si fueras de mi misma condición.
— Yo también soy bruja Ron, y tengo el mismo derecho que tu a serlo — Levanté mi varita para atacarle pero en ese momento se abalanzó contra mi.
Mi varita cayó al suelo y sentí que todo el peso del pelirrojo caía sobre mi, no podía moverme e intente tantear el suelo con mis manos para encontrar mi varita, pero no la sentía por ningún lado.
— Mmm..., siempre he querido tenerte así, aunque este momento no lo imagine exactamente así, pero bueno, no se puede tener todo en la vida.
— ¡Ron suéltame! — Comencé a gritar con todas mis fuerzas, sabía que Ron me ganaba en fuerza y que si no encontraba mi varita no tendría ninguna oportunidad contra él.
— Shh, tranquilízate te prometo que no te haré daño — Hablaba con voz melosa y empezaba a besarme el cuello. Mis lágrimas empezaron a caer por mi rostro, no de pena ni de miedo sino de rabia por no poder defenderme.
Justo cuando me iba a dar por vencida, toque algo con mi mano, no sabía que era pero era irregular y parecía pesado. Lo Cogí y le di a Ron con todas mis fuerzas en la cabeza, me soltó solo durante una fracción de segundo, más por la sorpresa que por el leve dolor que le hubiera podido hacer con esa improvisada arma. Me escabullí como puede y comencé a correr , pude sentir como Ron se levantaba y sacaba de su bolsillo la varita, sabía que me daría, quedaba más de medio pasillo hasta el final y no había un solo sitio para esconderme.
Escuche las palabras de Ron y cerré lo ojos esperándome lo peor, pero no llegue a sentir nada, al darme la vuelta pude distinguir perfectamente a pesar de la oscuridad como alguien había conjurado un escudo mágico entre Ron y yo.
— Señorita Granger creo que de ahora en adelante deberá elegir mejor a sus amistades, creo que ya tiene suficiente con tener como enemigo al Señor Tenebroso y sus mortífagos , como para hacer amistad con delincuentes — Tras esto el profesor encendió su varita y alumbró todo el pasillo.
Ron observaba desde el otro lado del pasillo con la boca abierta y empezó a decir — Profesor esto no es lo que parece Hermione y yo solo estábamos hablando... — .Pero Snape le cortó y mirándole con cara de asco le dijo:
— Se perfectamente lo que parece y lo que es Weasley, pero a mí no es a quien tiene que darme explicaciones sino al Director, acompáñeme ahora mismo a su despacho.
Antes de irse Snape me observo y me susurró — Usted espéreme en mi despacho, tenemos que hablar.
Uff! Que tensión ehh, me duelen hasta los hombros de escribir con tanta tensión, os advertí que vendría acción y esto no ha hecho nada más que empezar jeejeje.
Hasta pronto y no os preocupéis que actualizare pronto ;D
