Hola a todos, aquí tenéis el cuarto capítulo! Espero que os guste.

Voight llamó a Kim a primera hora de la mañana. Anoche terminó muy tarde de su cena con Emily y por eso no se pasó por su casa. Vio su mensaje al llegar a casa y para no despertarla optó por no contestar. La estaba llamando sin cesar desde que se levantó pero esta no contestaba.

Extrañado enfiló hacia el trabajo. No quería parecer un neurótico pero si al llegar a la comisaría no sabía nada de ella, mandaría patrullas a buscarla a casa.

…...

Cuando llegó la vio tranquilamente hablando con la Sargento Platt, por tanto no entendía nada. ¿Por qué no cogía sus llamadas?

-Buenos días Hank- Saludó la Sargento Platt

-Buenos días Trudy-contestó él

-Señor

-Burgess

Contestaron ambos a la vez. Hank miró a Kim, parecía serena, pacifica, pero había aprendido a conocerla mejor que eso, debajo de su mirada intensa y de sus intentos de parecer indiferente, vio algo, vio dolor y tristeza en su mirada. No sabía a que se debía pero algo le decía que era culpa suya. Y aquello estaba matando.

Para colmo, ahora no podían hablar, no con un caso tan importante a medio, no con tanta gente alrededor de todos modos.

-Necesitamos que Burgess y Wilson sigan con nosotros en Inteligencia, hasta que resolvamos el caso- le ordenó Voight a la sargento Platt

-Ok. Eso está hecho. –contestó la sargento Platt.

…...

Inteligencia junto con Burgess y Wilson, se dedicaron a patrullar las calles, habían establecido un perímetro de búsqueda basándose en los lugares de preferencia de ocio del sospechoso. Según sus registros bancarios.

Era desesperante no tener nada, y dedicarse simplemente a buscar como pollos sin cabeza.

Cuando Kim volvió a casa por la noche, estaba muy cansada, seguía triste por Voight, pensaba que tenía algo con la detective de Boston y para colmo sus constantes vueltas con Wilson por la ciudad buscando al asesino de niñas no había servido para nada.

Cuando se encaminaba hacia los escalones se encontró al objeto de sus pensamientos esperándola.

-¿Hank?

-Ey cariño…

A Kim aún le daba un vuelco el corazón cuando él la llamaba así.

-¿Puedo pasar?

-Si, claro.

Ambos estaban tensos, los dos tenían dudas por el comportamiento del otro, y ninguno sabía por donde empezar.

-¿Por qué no me has cogido el teléfono esta mañana? ¿Por qué estabas tan distante hoy? – Pregunto Voight sin poder contenerse más.

A Kim le sentó como un tiro que él fuese de victima.

-¿Qué? Encima, no sé pensé que tal vez tenías planes con doña perfecta.- contestó Kim con tono de burla.

-¿Doña perfecta? ¿De que hablas?

-De la detective Rush, de quién si no, ayer os vi cenando el restaurante. Parece que teníais mucho en común.

Hank empezaba a comprender.

-Espera… ¿Estás celosa? ¿Es eso?- contestó Hank divertido.

...

Llegaron los celos...jeje espero que os haya gustado este capítulo. ¡Hasta el próximo! ;)