Hola que tal, estoy de vuelta en esta historia es algo bueno que haya regresado verdad bueno eso de igual vamos con el capítulo.

Descargo de responsabilidad no poseo ni Bleach ni Zero no Tsukaima.

Capítulo 4

Ichigo se fue caminando. Podía escuchar una gran aclamación de parte de la audiencia, como

-"Waa, ¡ese familiar es genial!" u "Oh cielos, ¡Guiche perdió!"- aclamaban hacia Ichigo.

-Pensé que iba a ser más fuerte, lo aclamaban tato que pensé que me iba a dar una buena pelea-Los pensamientos de Ichigo eran de desesperación.

¡"Estoy muy decepcionado de esta pelea aunque todavía no se como recuperar mis poderes el supuesto contrato los abra de vuelto no lo se y no me importa con tal de poder proteger a mis amigos, y a demás tengo que volver a mi mundo para salvarlo"!.

Louise parecía aliviada mientras dejó salir un suspiro. Guiche se levantó y movió su cabeza asombrado.

-"Louise, ¿quién es ese tipo? Todas mis Valkyries fueron derrotadas tan fácilmente…."- exclamava guichê.

-"Sólo es un plebeyo."- decía guiche.

-"No hay forma de que mis golems hayan podido perder contra 'sólo un plebeyo'."- guiche estaba exclamando.

-será porque eres devil tus muñecos no eran muy débiles no tienes la fuerza y no soy un plebeyo recuerda esto soy Ichigo kurosaki shinigami sustituto- le dijo Ichigo a guiche.

Todos no podían creer lo que Ichigo había dicho un shinigami solo lo había oído de un libro extraño de hace muchos años.

Mientras Ichigo se había ido louise lo estaba siguiendo callada y pensativa pero aliviada porque su familiar había ganado.

En otra lado El Sr. Osmond y Colbert terminaron de ver todo el suceso vía el Espejo de la Vista Remota. Intercambiaron otra mirada.

-"Viejo Osmond."-dijo el colbert

-"Hrm."- asintió el señor osmond.

"Ese chico terminó ganando…"

"Hrm."volvió a asentir el señor osmond

-"Guiche es solamente un mago de primer nivel, pero aún así, no ha debido ser vencido por un plebeyo cualquiera. ¡Qué velocidad tan increíble! ¡Nunca había visto a un plebeyo como él! ¡No hay duda de que es shinigami !"- decía colbert.

-"Hrmm…"-El señor Colbert presionó a Osmond.

-"Viejo Osmond. Debemos reportar esto al palacio inmediatamente y pedir instrucciones…"- decía el señor colbert

-"No habrá necesidad de eso."-dijo el Sr. Osmond asintió severamente, despeinando su blanca barba.

-"¡Pero señor! ¡Este es el mayor descubrimiento del siglo! ¡Un shinigami renacido en el mundo moderno!"-decía el señor colbert.

-"Sr. Colbert. Shinigami no era un familiar ordinario."- decía osmond seriamente.

-"¡Exactamente! ¡El familiar usado por el Fundador Brimir, shinigami ! Nunca hubo una descripción de su apariencia, pero se dice que fue creado específicamente con el propósito de proteger al Fundador Brimir mientras realizaba sus conjuros."-decía colbert con desesperación.

-"Correcto Los conjuros del Fundador Brimir eran especialmente largos… Pero eso hacía a sus hechizos muy poderosos. Y como sabes, los magos son más vulnerables mientras están conjurando. Shinigami era el familiar que él usaba para que lo protegiera en esos momentos de vulnerabilidad. Su fuerza."-decía osmond con claridad.

Colbert interrumpió en este punto, luciendo bastante emocionado.

-"¡Podría eliminar a un ejército de mil soldados él solo! ¡Los magos ordinarios no son nada para él!"- decía colbert

-"Así que, Señor Colbert." "¿Sí?"-osmond exclamó.

-«Ese chico, solo es un plebeyo normal, ¿no?"-dijo osmond

-"Sí. No importa cómo se vea, es un plebeyo normal. Hasta lo confirmé con un hechizo de detección cuando la Srta. Vallière lo invocó, pero aún así, era un plebeyo normal y corriente"- exclamó colbert.

-"¿Y cómo es que se convirtió en el shinigami moderno?" - dijo osmond.

-"Sería por la Srta. Vallière, pero…"- se cortó colbert.

-"Supongo que debe ser una maga muy talentosa, ¿no?"-decía colbert

-"Para nada. Más bien, se podría decir que no tiene talento…"- decía osmond

-"No hay dudas de que son un dúo misterioso."-dijo colbert

-"Sí."-exclamó osmond

-"¿Cómo es que un chico normal contratado por un mago sin talento se convirtió en shinigami ? Qué paradoja. No entiendo cómo pudo suceder."- dijo colbert

-"Exactamente…"- dijo osmond.

-"En cualquier caso, no hay necesidad de que le demos a esos tontos de palacio a shinigami y a su ama. Dales juguetes como estos y solo causarán otra guerra innecesaria. Los consejeros de la corte tienen mucho tiempo libre y les gusta combatir." "Ooh, ya veo. Pido disculpas por haber pasado por alto asuntos tan importantes."- dijo colbert

-"Yo tomaré la responsabilidad de este caso. No le hablará a nadie más de esto, Sr. Colbert."- dijo osmond.

-"¡S-sí! ¡Entiendo!"- exclamó colbert

El Sr. Osmond tomó su bastón y se giró mirando hacia afuera por la ventana. Se vio inmerso en sus pensamientos sobre la lejana historia."

"El familiar legendario shinigami … Me pregunto qué otras formas ha tomado en el pasado."

Colbert murmuró como si estuviera soñando.

"Se decía que shinigami era capaz de utilizar una espada especial de su alma para derrotar a sus enemigos…" dijo colbert.

-"Hrm."- exclamó osmond

-"Así que por lo menos tenía un brazo y una mano, creo."-dijo colbert.

La luz de la mañana iluminó el cuarto louise despertando a Ichigo que estaba dormido en una silla mientras este estaba despertando.

-creo que no es lo más cómodo dormir en una silla es doloroso- pensó Ichigo.

Mientras miraba a su mano izquierda curiosamente, golpearon la puerta y un momento después se abrió.

Era Siesta. La plebeya que le dio estofado en la cocina. Vestía su uniforme de sirvienta, con la cinta adornándole el cabello.

Miró a Ichigo y sonrió. En la bandeja plateada que llevaba, había un poco de pan y agua.

-"¿Siesta?"- Ichigo dijo su nombre.

-"¿Ya estás despierto, Ichigo san?"- dijo siesta.

-siesta solo dime Ichigo no me gustan los acrónimos esos - dijo Ichigo con irritación.

Había pasado una semana desde que Saito inició su vida como familiar de Louise en la Academia Mágica de uno quisiese explicar el día a día de Saito, acabaría diciendo algo parecido a esto:

Para empezar, al igual que la mayoría de humanos y animales de Tristain, despertaba por la mañana. Su cama era, como siempre, una silla.

-Un estúpido familiar que tiene que ser levantado por su amo necesita ser castigado- siempre le recordaba Louise.

Si Ichigo se quedaba dormido, se quedaba sin desayuno aunque esto no le molestaba a Ichigo ya que al ser un shinigami puede pasar mucho tiempo sin comer ni beber nada y algo que le irritaba a Ichigo era que le dieran órdenes por lo tanto no le hacia caso a louise cuando le intentaba pegar con el látigo raro ese solo se lo quitaba y se lo escondía.

Una vez despierta, Louise era vestida. Se ponía su ropa interior ella sola y su uniforme mientras Ichigo la esperaba afuera del dormitorio.

Después, tras desayunar, acompañaba a Louise a clase mientras esta se concentraba en sus estudios Ichigo se concentra en formas de volver a su mundo para salvar a sus amigos.

Mientras siempre Ichigo se ponían en modo jinzen, para hablar con su zanpakuto porque nunca le interesaban las clas de este mundo.

Y así se acostumbró a ponerse en modo jinzen. El profesor y Louise le dedicaban miradas fulminantes de vez en cuando, pero no había reglas que prohibieran a los familiares dormir durante las clases. Y tomando como ejemplo la clase, todas las criaturas nocturnas estaban roncando, incluso algún búho. De hecho, si despertaban a Ichigo, significa que lo estaban tratando como un humano.

Aunque esto a él no le importaba.

Louise se mordía los labios por el deseo irrefrenable de darle al Ichigo en modo jinzen. una buena reprimenda. Pero no podía, puesto que hacerlo significaba contradecir el hecho de que él no era más que un familiar y que era muy fuerte y enojon.

Ese mismo dia Ichigo estaba en su modo jinzen cuando estaba con zangetsu y shiro

Estaban pensando ideas para regresar a la sociedad de almas.

En ese momento Ichigo empezó a ser atacado por shiro según él era entrenamiento porque se estaba estresando de tanta tontería.

En el Despacho del Director de la Academia, la señorita Longueville, la secretaria, estaba ocupada escribiendo algo.

Se detuvo un momento y miró más allá de la mesa de madera de secuoya sobre la que Sir Osmond estaba ocupado echándose una siesta.

La esquina de los labios rosas de la señorita Longueville se contrajo con una expresión que nunca había enseñado a nadie.

Se levantó de su mesa.

En voz baja, murmuró el encantamiento de un Hechizo de Tranquilidad. Haciendo cuidado para que sus pasos no despertaran a Osmond, salió del despacho.

Su destino era la sala del tesoro, situada justo debajo del Despacho del Director.

Bajando la escalera, se encontró con enormes puertas de hierro. Se mantenían cerradas por un mecanismo de cerrojo muy grueso, que a su vez estaba asegurado con un candado igual de grande.

En aquel sitio se guardaban los artefactos que provenían desde antes del establecimiento de la academia. Después de echar un cuidadoso vistazo alrededor, la señorita Longueville sacó su varita de un bolsillo. Era tan larga como un lápiz, pero con un movimiento de muñeca, se agrandó hasta convertirse en la batuta de un conductor, que manejaba como una experta.

La señorita Longueville lanzó otro hechizo. Una vez la invocación se completó, señaló con la varita al candado.

Pero… nada ocurrió.

-Bueno, tampoco esperaba que un Hechizo de Desunión funcionase de todas maneras- murmuró.

Sonriendo, comenzó a recitar las palabras de un hechizo del que era especialista. Era un hechizo de Transmutación. Entonando de forma clara y concisa, movió su varita hacia el pesado candado. La magia afloró… pero aún después de esperar un rato considerable, no hubo cambio visible.

-Parece que ha sido reforzado mágicamente por un mago de clase Cuadrado- musitó. Un Hechizo de Refuerzo era un hechizo que prevenía la oxidación y descomposición de la materia. Cualquier sustancia con este hechizo estaba protegida de cualquier reacción química, y le permitía ser mantenido en ese estado para siempre. Incluso la magia de transmutación no tendría efecto en algo protegido de esa manera. Sólo si la habilidad mágica era superior a la del mago que estableció el hechizo, podría ser superado- exclamó la señorita.

Al parecer, el mago que había hechizado la puerta era extremadamente poderoso, teniendo en cuenta que ni siquiera la señorita Longueville, una experta en magia terrestre y en particular de transmutación, era incapaz de afectar a la puerta.

Quitándose las gafas, contempló la puerta una vez más. En este punto escuchó pasos provenientes de la escalera.

Bajó su varita y la volvió a meter en su bolsillo. La persona que apareció era Colbert.

-Saludos, señorita Longueville. ¿Qué estás haciendo aquí?-pregunto colbert.

-Señor Colbert, iba a catalogar los contenidos de la sala del tesoro, pero…- fue interrumpida.

-Oh, pues es bastante trabajo. Probablemente te lleve un día entero para ver hasta el último objeto. Además hay mucha basura entremezclada, y no hay mucho espacio que se diga- dijo colbert.

-Desde luego.- dijo la señorita longueville

-¿Por qué no le pides la llave al Viejo Osmond?- preguntó colbert.

La mujer sonrió.

-Bueno… no me gustaría interrumpir su sueño. En cualquier caso, no hay prisa en completar el catálogo…dijo la señorita.

-Ya veo. Durmiendo, dices. Ese anciano, quiero decir, el Viejo Osmond, es muy dormilón. Parece que tendré que visitarlo de nuevo.- exclamó

El señor Colbert comenzó a irse, pero detuvo sus pasos, y se giró.

-Esto… ¿señorita Longueville?-dijo colbert.

-¿Qué ocurre?- dijo la señorita longueville

Colbert parecía algo avergonzado cuando abrió la boca para hablar.

-¿Si quisieras, estaría bien si, por ejemplo… comiéramos juntos?- preguntó colbert avergonzado.

Ella se lo pensó durante un momento, y sonrió ampliamente mientras aceptaba la oferta.

-Por supuesto, el gusto es mío.- ella respondió.

Ambos bajaron las escaleras.

-Señor Colbert…- con un tono más informal, la señorita Longueville reanudó la conversación.

-¿Sí? ¿Qué sucede? Extrañado por cómo su invitación había sido aceptada tan fácilmente, Colbert le respondió precipitadamente.

-¿Hay algo importante dentro de la sala del tesoro?- preguntó la señorita longueville.

-Lo hay.-respondió colbert

-¿Entonces, conoces el 'Bastón de la Destrucción'? - preguntó colbert.

-Ah, un objeto con forma muy peculiar, sin duda.- respondió colbert.

Los ojos de ella brillaron con la respuesta.

-¿Qué… qué forma tiene?- preguntó rápidamente.

-Es extremadamente difícil de describir, excepto por la palabra extraño, sí. Pero no te preocupes por eso, ¿qué te apetece comer? El menú de hoy es platija batida a las finas hierbas… pero soy bastante amigo de Marteau, el chef, y puedo pedirle que prepare alguno de los más delica…- colbert fue interrumpido.

La señorita Longueville interrumpió la charla de Colbert.

-¿Sí?- quiso saber Colbert.

-La tesorería, debo decir, está construida de forma formidable. No importa el tipo de magia que se intente, es imposible de abrir, ¿me equivoco?- ella preguntó.

-En absoluto. Es imposible para un único mago. Después de todo, fue protegida por un grupo de magos de clase Cuadrado para resistir todo tipo de hechizos.- respondió colbert

-Estoy impresionada por todo el conocimiento que posees, Colbert- lo miró con una expresión confortable.

-¿Eh? Bueno…, sucede que acabo de leer algunos documentos que trataban sobre esta planta, eso es todo... me gusta considerarlo como parte de mi investigación. Gracias a eso, aún estoy soltero a mi edad… sí.- respondió colbert

-Estoy segura de que la mujer que encuentres será muy feliz contigo. Después de todo, puedes enseñarle cosas que nadie más sabe…-La señorita Longueville le clavó una mirada de fascinación.

-¡Oh, no! ¡Por favor, no me elogies así!- Colbert gesticulaba nerviosamente mientras se quitaba el sudor de su ancha frente. Luego, recuperando la compostura, la miró con ojos serios.

-Señorita Longueville, ¿has oído hablar del Baile de Frigg que se celebra el día de Yule?- pregunta colbert

-No.- dijo ella.

-Bueno, supongo que es porque únicamente llevas dos meses aquí en Tristain. Bueno, no es nada espectacular, sólo una especie de fiesta. Aun así, se dice que una pareja que baile en esta fiesta estará destinada a estar junta o algo así. ¡Aunque es tan sólo una leyenda! ¡Sí!- dijo colbert.

-¿Y bien?- sonriendo, le impulsó a continuar.

-Bueno… si te parece bien, me preguntaba si bailarías conmigo, sí.- dijo colbert.

N/D y pues bueno ya estoy aquí de vuelta espero que les guste el cap me esforzarse para que quedara lo mas largo posible y pues bueno espero que también les gusten mis otras historias pero eso es todo no tengo más nada que decir asique me despido.

Nos vamos he sido, Ichigo kurosaki689.