yasliz: no te preocupes, que ya haré sufrir mucho a Valentina, no me gusta, pero pues así debe ser :( lo bueno es que pia no sufrira tanto ya =) gracias por todos tus comentarios, te los aprecio mucho :D

paxhunter13: muchas graciaaas por tus comentarios :D espero te guste la conti, que me desvelé escribiendola hahah, en fin, gracias! me hace muy feliz que sea de tus favoritas :D

JackieVodka: mucho odio hacia sofía hahah, pero esta llena de sorpresas :D le hice honor a una parte de tu nombre en una linea de la historia :D muchas gracias por tus comentarios, me encanta saber lo que piensas ya que escribes increible!

ladylibra10: Muchas gracias por tu review =) me hace en verdad muy feliz ver que a ti y a los demás los guste, es lo que me da las ganas de escribir =)

Kdl94: A lo mejor si se aclaró con Pía ;) gracias por tus reviews, ahorita mismo me pondré a leer la conti de tu historia, me encanta que actualizes tan rápido! Cuando estoy en clases es una muy buena forma de entretenerme :D

kellyth: Pía ya dejará de sufrir =) ahora me toca hacer sufrir a Valen, todas queremos verla sufrir no? =)

GinebraRemyHadley: Ooops hahaha, lo siento por lo del nombre hahah :) y perdón por el sufrimiento también, espero se aligeré un poco con la conti :) gracias por todas tus reviews y aún espero ansiosa tu historia! =)

basketcase89: Me da gusto verte por aquí leyendo y comentado :D efectivamente hay más problemas que se vienen, y descubriras qien es la rubia, gracias por tu review :D

silvia1381: si es un angel, la adoro! pero ya no sufrirá tanto, lo prometo :) gracias por tus comentarios y por seguir leyendo, espero te siga gustando :D

Jossy: Yo muero por una vespa! pero están tan caras, lástima :( gracias por tu review, ojalá la conti y los demás capitulos por venir te gusten también =)

Las canciones utilizadas en este capitulo son: Somos lo que fue - Jesse & Joy y Perdón de Pambo (:D)

Capitulo un poco extenso, gracias por seguir leyendo =)


Después de un día tan memorable como hoy, la noche finalmente había caído, recubriendo la ciudad con un agradable sereno. Estábamos en los últimos días de invierno, por lo tanto el frío aumentaba mientras el cielo se iba poco a poco oscureciendo. El concierto de Valentina estaría a unos cuantos minutos de comenzar, y como lo prometí, me alistaba para irme. Una parte de mi me llamaba idiota por ir, mientras que otra parte moría por verla cantar de nuevo. Varias veces en casa de Maca, cuando Valentina creía que estaba sola, yo la miraba a lo lejos cantar, su voz era mi gran placer privado, y tan solo imaginarlo, me hacía sonreír. Claro que todos los días escuchaba alguna canción suya en la radio, pero no me ponía la piel de gallina como el verla cantar personalmente.

Baje los últimos escalones de la entrada de mi apartamento y automáticamente baje mi mirada al suelo al sentir el aire frío golpeando mi cara, hundí mis manos en las bolsas de mi chaqueta tratando de mantenerlas cálidas. Hace aproximadamente seis meses que había comprado este departamento, y una de las bellezas de esté, es que se encontraba justo en frente de un parque inmenso, el cual siempre estaba repleto de gente, y aunque hoy era una noche fría, aún se encontraban grupos de personas jugando, haciendo deportes, había familias comiendo de los puestos de vendedores y las parejas daban sus típicos paseos alrededor de la pequeña plaza que se encontraba en el centro del parque.

A lo lejos alcancé a ver a una pareja compartir un helado y reí con la contradicción, siempre se me hacía muy extraño ver a las personas comer algo frío en invierno, una sonrisa se dibujo en mis labios al ver sus muestras de cariño, y en mi mente deseaba que algún día pudiera ser yo dando vueltas alrededor de esa plaza, con alguien a mi lado. Era obvia la respuesta de con quién. Con esas imágenes rondando mis pensamientos emprendí mi camino hacia el bar donde se llevaría a cabo el concierto de Valentina, no estaba muy lejos de mi apartamento, unos 15 minutos a pie y llegaría ahí, además de que necesitaba del aíre fresco para aclarar mi cabeza de una vez.

Había caminado por estas calles más de 100 veces y cada vez el camino parecía hacerse más corto, pero esta vez era la excepción, parecía que las calles no tenían fin, mi cabeza daba vueltas con confusión y mi corazón se contraía con sentimientos encontrados. El día de hoy había sido memorable, reencontrarme con las chicas fue como un respiro de aire fresco, obtuve esa sensación de que de alguna forma estaba regresando a mi hogar, y eso era, la casa de Maca siempre fue mi hogar, y las chicas, siempre fueron mi familia, estaba impaciente por descubrir que pasaría ahora, días atrás sentía la nostalgia ahogarme, estaba hundida en la soledad, y al verlas hoy en el restaurante fue como encontrar una de las piezas restantes del rompecabezas, el cuál aún así seguiría incompleto, la pieza más importante estaba cada vez más lejos de mi alcancé.

Suspiré profundamente, inhalando el aire frío del ambiente mientras caminaba por las calles de la ciudad, con mi cabeza gritando Valentina por todos los rincones. Jamás habría pensado que me encontraría con ella de nuevo, especialmente ahora que se veía más ocupada que nunca, y al verla aún podía sentir esas estúpidas mariposas aletear en mi estomago, como si fuera la primera vez de conocerla. Su sonrisa aún me derretía el corazón, y su voz me elevaba fuera de toda realidad. Si creía que mantenerme alejada de ella me haría bien para tratar de olvidarla, había ocurrido todo lo contrario, me había enamorado más de ella. Verla de nuevo solamente despertó en mi todos esos sentimientos de vuelta, solo el tenerla tan cerca nublaba mi mente y me hacia volar por los cielos, pero una vez más, Valentina me estrellaba contra el suelo, mientras volaba me encontré con una gran tormenta, con el nombre de Sofía, y era más grande de lo que me imaginaba. Verla con ella solo termino de romper mi corazón y estaba consiente que tenía que recoger las piezas apresuradamente antes de que fuera muy tarde para poder levantarme. Al verlas irse juntas, algo en mi mente hizo "click", de ninguna forma podía sentirme peor de lo que ya me sentía, y si no tenía nada que perder, trataría de seguir adelante. Tiempo atrás había conocido lo que era la miseria y no pensaba caer de vuelta en ella, algo que la propia Valentina me enseño. Por esa razón antes de salir de mi apartamento había mandado un mensaje a una persona que comenzaba a ser especial en mi vida, explicándole que estaría en el bar en unos cuantos minutos.

La noche comenzaba a enfriar aún más y mi cuerpo comenzaba a temblar de frío, aceleré un poco más mi paso ya que mi chaqueta y bufanda no eran suficientes para mantenerme cálida. El bar estaba solamente a unas cuadras más y desde donde me encontraba alcanzaba a ver el grupo de personas formándose en la entrada. Mientras me acercaba sentía una gran ansiedad recorrer mi cuerpo, la incertidumbre creciendo en mi mente, realmente no sabía que esperar, y era una incógnita para mi la forma en que acabaría la noche, además de que ponía nerviosa con tan solo pensar que me encontraría con Valentina de nuevo, mi cabeza se volvía más ligera con cada paso daba hacia el bar.

Finalmente llegue a las afueras de este para encontrarme con un gran grupo de personas haciendo fila en la entrada, temblando de frío y hablando entre ellos con desesperación, parecían tener un buen rato afuera. Enfrente de la puerta había un grandulón que decidía quién entraba y quién no, solté una risa de alivio al ver quién era el encargado, gracias a que había venido a este bar más de unas cuantas veces, ya nos conocíamos.

"Hola Edy!" le dije en voz alta mientras trataba de caminar entre el grupo de gente que estaba circulando la entrada. Edy volteó a verme y levantó su mano saludándome "Pia!" Me exclamó sonriendo, le forcé una sonrisa mientras que con gran determinación empuje algunas personas para poder pasar "Pasa" me dijo mientras abría la puerta "Espero tengas una excelente noche" Yo le sonreí y pase por entre el mar de gente acercándome hacia el. "Tu también Edy y mucha suerte" le agregué riendo al escuchar los gruñidos de los demás al darse cuenta que todavía no entrarían. Edy rió maliciosamente conmigo, sabía que le encantaba hacerle la vida imposible a la pobre gente que quería entrar.

Escuché la puerta cerrarse detrás de mi, y repentinamente los gritos de la personas se opacaron con la música que el DJ tocaba en el bar. El lugar estaba completamente lleno, me impresionaba que la mayoría de las personas aquí vinieran por Valentina, sentía una gran admiración hacia ella. Lo primero que alcancé a ver fue el bar, que se encontraba en el centro del lugar, con una gran multitud de personas alrededor, las dos personas que lo atendían tenían sus manos totalmente ocupadas. Desde lejos alcancé a ver un vislumbro de un cabello rubio y rizado, una pequeña risa salió de mis labios al ver a esta mujer reír con su compañero mientras mezclaban las bebidas. Con la sonrisa creciendo en mis labios me acerque a ellos para saludarlos. De nuevo fue complicado abrir un camino entre el mar de gente, pero cuando estaba lo suficiente cerca para que me escucharan les llamé en voz alta "¿Que tal?" Les pregunté, mi voz resaltando entre la música y el murmullo de las demás personas. Los dos levantaron rápidamente la vista al escuchar mi voz. "Pía!" La rubia exclamó con una sonrisa mientras servía las bebidas en pequeños vasos cockteleros.

"¿Qué tal la noche?" le pregunté de nuevo mientras la veía darle a los clientes sus tragos. "Algo ocupada" ella rió mientras ponía el dinero de los clientes en la caja registradora. La vi decirle algo a su compañero antes de alejarse de la barra, sus ojos se arrugaron en una sonrisa tierna mientras caminaba hacia mí. "Eso veo" le dije riendo mientras circulaba sus hombros con mis brazos, abrazándola fuertemente.

Sentí sus brazos circular mi cintura regresando el abrazo, pero en tan solo segundos se alejó urgentemente de mí "Aw Pía" me dijo soltando una risa mientras descansaba sus manos en mi cadera "Dame algo mejor que eso" y sin tener tiempo de reaccionar sentí sus labios chocar con los míos. Mis ojos se agrandaron con sorpresa al sentir su boca moviéndose contra la mía, sentí su legua tratar de separar mis labios y cerré mis ojos, besándola de regreso. Podía diferenciar un sabor de menta mezclado con vodka provenir de su aliento, era un aroma adictivo, pero sus labios se sentían ásperos contra los míos y no desprendían la electricidad que deberían ni soltaban las mariposas que deberían de existir, simplemente era un beso.

"Eliza!" Escuchamos un grito provenir del bar y sentí sus labios rápidamente dejar los míos, con sus manos aún en mi cintura giró un poco su cuello para observar quién la llamaba, era su compañero quién con su mano la apuraba a que volviera a trabajar "Deja a la chica Eli" le gritó dejando escapar una risa "Te necesito aquí" agregó mientras volteaba a atender a otro cliente.

Eli sacudió su cabeza y rió mientras giraba su cabeza para mirarme "El tipo es incapaz de preparar una bebida solo" las dos reímos y la vi inclinarse hacia mi, dándome un beso rápido en los labios. "Tengo un descanso en 20 minutos, ¿te veo entonces?" Me preguntó expectante, una sonrisa se formo en mis labios al escuchar su tono deseoso de verme, le asentí sonriendo y sentí sus labios tocar los míos nuevamente. Bajo las manos de mi cintura y con su cabeza índico hacia atrás de mi "Creo que alguien te busca" me dijo antes de darme una última sonrisa y volver al bar.

Sentí la sangre de mi cuerpo drenarse mientras mi corazón se aceleraba, la música bajo de volumen y podía escuchar mi respiración agitarse mientras lentamente daba la vuelta, solo había una persona que vendría a buscarme. Inhalé profundamente al encontrarme con una Adela muy sorprendida pero con una sonrisa juguetona colgando de sus labios, y la persona a su lado hizo que mi corazón se detuviera con temor, Valentina estaba parada incómodamente con ella con sus ojos tristemente mirando hacia otra parte que no fuera hacia mí.

La sonrisa de Adela creció mientras está se acercaba hacía mi, con sus ojos brillando traviesamente "Coqueta mi Pía" Adela dijo riendo mientras abría sus brazos para abrazarme, reí incómodamente mientras la abrazaba, mis ojos dirigiéndose a Valentina, quién parecía tener sus ojos pegados en el suelo.

Lentamente me fui alejando de Adela, mis ojos aún pegados hacia Valentina "Hola Valen" la saludé con un tono de voz mientras rompía el abrazo con Adela. "Hola" Valentina dijo de regreso mostrando una sonrisa por un segundo, sentía mi corazón quebrarse al ver la tristeza en su cara, Valentina siempre fue incapaz de esconder sus emociones, y al verla tan decaída hacía que mi corazón se retorciera con culpa.

"Hmm, solo vine a saludar" Valentina dijo mientras dirigía su mirada a otra parte, incómodamente tratando de evadir mis ojos. "Pero ya tengo que irme" dijo indicando al escenario "Entonces nos vemos al rato" agregó sin importarle voltear a verme, simplemente emprendió el camino hacia el escenario. Me mataba la forma en que mi corazón se contraía al ver a Valentina tan cortante e indiferente, por minutos sentía una gran nostalgia al querer de vuelta todos los increíbles momentos que pasábamos ella y yo en casa de Maca, solamente, moría por abrazarla y reír con ella nuevamente.

La observé irse al escenario, con su cabeza abajo y sus manos metidas en las bolsas de sus jeans, parecía no importarle que la gente a su alrededor le gritará y quisiera saludarla, simplemente los ignoró, hasta que llego a donde Sofía la esperaba. Suspiré tristemente al ver la cara de Valentina iluminarse con la otra mujer, como quisiera que lo hiciera conmigo. Una voz detrás de mi cabeza me decía que tenía que ser fuerte y tratar seguir adelante. La voz de Adela llamándome a mi lado fue la que me sacó de mis pensamientos. "¿Y quién es ella?" me preguntó dándome un codazo suave en las costillas. Gire mi cabeza para verla y me sorprendió lo tan inconsciente que estaba de todo lo que pasaba entre Valentina y yo.

"Se llama Eli" le respondí, observando su sonrisa juguetona crecer "La conocí hace unas semanas en el restaurante" agregue mientras mis ojos volteaban a escanear el escenario, el staff se encontraba poniendo todo lo necesario para que Valentina subiera a cantar. Adela asintió y continuo con el interrogatorio "¿Y están juntas?" preguntó tratando de verse indiferente. Yo sacudí mi cabeza y volteé a verla "Solo hemos salido un par de veces, pero nada más" le dije encogiéndome de hombros.

"Que bueno" Adela dijo haciéndome voltear a verla en confusión "¿Bueno porqué?" le pregunté resoplando. Adela se encogió de hombros y ambos miramos al escenario al escuchar a la gente gritar con emoción, mientras Valentina salía hacia el escenario. "Pues porque son Pía y Valentina" Adela dijo riendo haciendo que mi corazón se hinchara de ternura. Una sonrisa se extendió en mis labios mientras por mi cabeza pasaban todos los recuerdos que nos habían hecho "Pía y Valentina", todas esas noches en vela riendo por las ocurrencias de las chicas, sentía ese familiar nerviosismo resurgir en mi estomago al recordar nuestro primer beso, ese día me enamoré más que nunca de ella, pero luego sentí un gran presión en mi pecho, Adela olvidaba un detalle, Pía y Valentina eran solo amigas. Suspiré ligeramente mientras mis ojos se nublaron con lágrimas al saber que Valentina más que nunca, estaba lejos de mi alcancé.

Pero tuve que evitar que corrieran por mis mejillas cuando sentí unos brazos por detrás circular mi cintura. "¿Me extrañaste?" Murmuró Eli detrás de mí dejando un pequeño beso en mi oreja. Tragué un sollozo y fingí una pequeña risa "Si" le contesté mientras sentía sus brazos acercarme más a ella "Tuvimos un descanso adelantado" Me dijo al oído mientras besaba mi mejilla. Por lo poco que nos conocíamos sabía que Eli era demasiado dulce y muy cariñosa, algo que me encantaba en cualquier persona, pero aún no me sentía cómoda con ella, sentía mi cuerpo poniéndose tieso entre sus brazos. Pero mientras sentía sus labios besar tiernamente mi cuello, me fui poco a poco relajando. Alcancé a ver a Adela mirarnos de reojo, soltando pequeñas risillas de repente.

Las luces del bar de pronto se apagaron y grandes gritos de emoción se escuchaban de la multitud que rodeaba el escenario, el cuál se encontraba iluminado con una suave luz azul, lo suficiente clara para observar a Valentina sujetando su guitarra. Sonreí al ver su cara brillar con la luz, logrando que mi aliento se mantuviera en mi garganta, a pesar de toda la fama que ahora obtenía, seguía siendo la Valentina que conocí, usando jeans ajustados, camisas de cuadros y su guitarra era la misma de siempre, solo con unos stickers más. La multitud guardó silencio cuando Valentina comenzó a tocar los primeros acordes de su canción, como me encantaba escucharla tocar la guitarra, por primera vez en mucho tiempo podía revivir esos tiempos en casa de Maca.

Sentí los brazos de Eli sujetarme aún mas fuerte, su aliento hormigueando mi oreja, y de nuevo me puse tensa mientras veía los ojos de Valentina moverse entre toda la multitud, buscando algo, buscando alguien. Mi corazón estuvo a punto de detenerse cuando seguí su mirada hacia un costado del escenario donde se encontraba Sofía con Greta. Observé una sonrisa pequeña dibujarse en sus labios mientras las otras dos le gritaban palabras que estaba muy lejos para escuchar.

Las primeras palabras comenzaron a salir de los labios de Valentina, su voz tan suave y melodiosa hacia mi corazón latir agarrando velocidad. No puedo seguir, no quiero fingir, aun me haces sentir. La mire detenidamente observando el movimiento de sus ojos, mientras se movían entre la multitud. Pero no puedo evitar tanto llorar, ven siéntate hay que hablar…

Los labios de Valentina se movían mientras cantaba el siguiente verso, sus ojos aún buscando entre la multitud, y mis ojos temían encontrarse con los suyos. No se que paso entre tu y yo. Pero lentamente sus ojos se fueron encontrando con los míos. El fuego se apago. Sentía mi corazón palpitar al ver sus ojos en mi. Donde quedo esa pasión que abrazó al corazón. Finalmente nuestras miradas se congelaron, leyendo sobre ellas. Extraño el sabor, de ese dulce amor, que alimentaba nuestra vida. Suspiré profundamente mientras nuestros ojos se quedaban permanentemente conectados. Somos lo que fue. Sus ojos de repente se achicaron brillando aún más con la luz. Fuimos lo que ya no es. Si no estuviera tan lejos podía estar segura que de sus ojos rodaban lágrimas. Vivimos del ayer. Mi aliento se atoró en mi garganta mientras mis propios ojos se nublaban de lágrimas. Todavía un milagro tal vez pueda haber…

Los brazos a mí alrededor se sentían más extraños que nunca, mi corazón latía por alguien más que no era ella. Estas junto a mí, estoy junto a ti, pero hay un millón de millas que. Valentina me miraba como si fuera la única observándola. Que nos separan hoy,si piensas que no,hay mas remedio, dímelo. Como si la canción fuera escrita solo para mí. Extraño el sabor de ese dulce amor, que alimentaba nuestra vida. Me erizaba todos los vellos de mi cuerpo al escuchar su voz poco a poco quebrarse. Somos lo que fue. Con cada frase y con cada palabra. Fuimos lo que ya no es. Sentí las lágrimas que se formaron en mis ojos finalmente rodar por mi mejilla. Vivimos del ayer. Un ligero beso tocó mi cuello y mis ojos rompieron la conexión, no pudiendo soportar la mirada de Valentina. Todavía un milagro tal vez pueda haber.

Mientras los besos seguían recorriendo mi cuello, las lágrimas continuaban rodando de mis ojos. Mírame, recuérdate. Temerosamente mire a Valentina de nuevo y observé sus ojos nublarse con decepción. Todo va a estar bien. Tragué un gran sollozo con la culpa carcomiéndome el corazón. Mírame, recuéstate. El dolor en sus ojos me hizo moverme incómodamente en los brazos de Eli. Y todo va a estar bien. Pero en un segundo deje de hacerlo, mientras la veía fijamente. No puedo evitar tanto llorar. Esa canción no podía ser para mí, pensé tristemente. Ven siéntate hay que hablar. Tan solo éramos amigas.

La multitud rugió con aplausos y antes de que la luz se encendiera de nuevo, pase rápidamente las mangas de mi playera por mis mejillas, limpiando mis lágrimas. Miré de nuevo al escenario pero Valentina ya no se encontraba ahí, y ni Sofía ni Greta estaban al lado del escenario. Estaba decidida a ir a buscarla, no lo pensé, simplemente tenía que verla, trate de caminar fuera de los brazos de Eli, pero solo la sentí amarrarme fuertemente hacía ella. "¿A donde vas tan rápido?" me pregunto mientras dejaba otro beso en mi mejilla. Suspiré y recargué mi cabeza en su cuello, mirándola "A buscar a Valen" le dije sencillamente mientras trataba de alejarme nuevamente de sus brazos.

"Espera!" Eli me exclamó agarrando mi mano. "Te quiero preguntar algo antes" Levanté mi ceja en confusión y le asentí alentándola a que me preguntará. "Hm, quería saber si tu, hm" sonreí al verla tambaleándose incómodamente mientras trataba de sacar las palabras de su boca "Siquieressalirconmigo" finalmente dijo en un solo respiro. Mis ojos se suavizaron con su pregunta, y por tan solo un segundo, mi mente no gritaba Valentina. Esto era un inicio.

Con una sonrisa me acerqué a ella y le di un beso en la mejilla "Me encantaría" le dije murmurando en su oído. Me aleje de ella y la observé sonriéndome bobamente, una pequeña risa escapó de mis labios y puse mi mano en su mejilla, acariciándola suavemente "Ahora vuelvo" Ella asintió aún con esa sonrisa en sus labios y yo me volteé para ir en busca de Valentina, con una risa aún escapando de mis labios.

Había estado en los camerinos antes, entonces sabía exactamente en donde estaban, esa era una de las ventajas de conocer a Eli, sabía más de este bar que muchas de las personas aquí. Después de darle mi respuesta, ya no sabía que le diría a Valentina, ni siquiera sabía porque me dirigía a buscarla, había algo incomodo entre las dos, y yo no podía descifrar que era, algo característico en nuestra relación, era la gran comodidad que teníamos, pero ahorita, todo parecía estar rodeado de tensión.

Caminé entre la multitud de gente hacia la pequeña puerta que se encontraba a un lado del escenario, se me hacía extraño que no hubiera ningún guardia cuidándola. Giré la perilla de la puerta y entre a un pequeño pasillo, con algunas puertas cerradas en cada lado. Cerré la puerta por donde entre y me dirigí hacia la última puerta del pasillo, que era donde seguramente estaría Valentina. Puse mi mano sobre la perilla y dude en girarla, mi corazón latía con incertidumbre al saber con lo que me encontraría dentro. Después de lo que observé en el restaurante con Sofía, me daba temor ver algo que no quisiera, no podría soportar mi corazón estrellarse de nuevo. Pero antes de que pudiera cambiar de opinión, la puerta de pronto se abrió del otro lado.

"Pia!" Escuché la voz de Greta exclamar con felicidad "Entra!" Me dijo sonriendo, le di una sonrisa pequeña y silenciosamente entre al cuarto y me sorprendí al ver las personas reunidas ahí, parecía ser como la reunión de niñas mal de la casa de Maca. Dentro del cuarto había dos grandes sofás, separados con una pequeña mesa, de frente alcancé a ver a Adela, sentada con Marisa y Nina. Las dos levantaron sus miradas y me vieron con igual sorpresa que yo, sin saber que decir, me acerqué hacia ellas, con una gran sonrisa creciendo en mis labios.

Marisa emitió un grito chillón mientras saltaba del sillón hacia mí, reí fuertemente al verla prácticamente lanzarse hacia mí "No lo puedo creer!" Marisa exclamó apretando fuertemente mi cuerpo y mi risa paró al sentir una ligera dificultad para respirar. "Ni yo" alcancé a decir. "La vas a matar!" Escuché la voz de Nina reír al lado de Marisa. Finalmente sentí sus brazos soltarme y tomé un respiro profundo. "Perdón, es la emoción" Marisa rió con Nina siguiéndola.

Reí junto con ellas hasta que escuché un eco de risas a mis espaldas, una de las cuáles se me hacia muy familiar, giré mi cuerpo para mirar al otro lado del sillón y esa desagradable presión golpeó mi pecho de nuevo, en el se encontraban Valentina y Sofía sentadas, cada una con una copa de vino en su mano, pero la posición en la que se encontraban hacia mi cabeza gritar con desesperación, observé el brazo de Valen circular los hombros de Sofía, mientras suavemente acariciaba su brillante cabello lacio. Valentina me sonrió al verme y se inclinó hacia la mesa sujetando una copa llena de vino blanco en su mano. "Para celebrar" me dijo con una media sonrisa mientras sujetaba la copa hacia mi. Sin pensarlo dos veces mis dedos rodearon la copa, tocando por unos instantes la mano de Valentina. Sentí en mi mano una descarga eléctrica recorrer por todo mi brazo y bruscamente alejé la copa de su mano. "Gracias" murmuré mientras veía a Valentina poner su atención a Sofía nuevamente.

Escuché la voz de Marisa arrancarse con preguntas a mi lado, pero parecían ser simples ecos, mi cabeza no podía registrar las palabras que salían de su boca, mis dedos apretaban tanto la copa, que si tuviera más fuerza, seguramente se rompería. Los segundos parecían horas, mis ojos miraban la escena frente a mí, mirando los largos dedos de Valentina pasar por esos mechones negros y sus labios rosados rizarse en sonrisas mientras las risas salían constantemente de su boca. Y no se si fue el alcohol, el egoísmo, o el descaro de Valentina, pero en menos de segundos su cara se acercaba a la de Sofía, primero tocando sus labios con un ligero beso, para después acercarse a besarla de nuevo y después simplemente la besó profundamente.

Escuché un gran estruendo resonar en el ambiente y mis botas se empaparon con un extraño líquido, baje mi mirada hacia mi mano, la cuál temblaba sin detenerse, para darme cuenta que la copa ya no estaba ahí. De pronto todas las miradas se encontraban en mí, incluso la de Valentina. Sin saber que hacer, mis pies automáticamente caminaron hacia la puerta, buscando huir del lugar, empujé la puerta para abrirla y rápidamente recorrí el pasillo, detrás de mí alcancé a escuchar unos murmullos y unas pisadas que venían siguiéndome. Miré la puerta que daba hacia el bar y opté por la puerta que estaba a un lado del pasillo, al abrirla me di cuenta que había entrado a un baño.

Por un segundo miré mi reflejo en el espejo frente a mí, mi maquillaje estaba corrido mientras las lágrimas corrían por mis mejillas sin ningún control por parte mío, estaba a punto de acercarme al lavabo cuando de repente la puerta se abrió urgentemente. Volteé para mirar al intruso pero solamente sentí unos labios suaves encontrarse con los míos. Nuestros labios se movían con urgencia y suavidad, la electricidad y pasión corriendo por nuestras bocas, por tanto tiempo había deseado esto, tener los labios de Valentina sobre los míos. Sus dedos se enredaron en mi cabello presionando mi cabeza hacía ella, intensificando nuestro beso. Mi lengua peleaba contra la suya, tratando de dominar, podía escuchar mi corazón latir con su intenso ritmo, las lágrimas corrían por mis mejillas con los labios de Valentina moviéndose contra los míos.

Sujeté su cara entre mis manos mientras la realidad me hacía caer de nuevo y gentilmente separé sus labios de los míos, los cuáles rogaban por el contacto de los suyos. "Valentina" le dije firmemente mientras mantenía su cara entre mis dedos. La sentí inclinarse de nuevo, pero la detuve, mi corazón por igual rogaba por estar encubierta con la ternura y amor de Valentina. "¿Y Sofía?" Fue el primer pensamiento que se me vino a la cabeza y con gran urgencia se lo hice saber.

Valentina tomo un paso hacia atrás y mis manos soltaron su cara "¿Qué pasa con Sofía?" Me preguntó en un suspiro, podía sentir la frustración en su voz. "¿Están juntas no?" le pregunté con gran confusión, sus muestras de afecto claramente afirmaban mi pregunta, pero Valentina simplemente me miró y sacudió su cabeza "No lo estamos, simplemente la besé" Suspire y giré mi cuerpo dándole la espalda "Me puse celosa" Valentina confesó mientras yo me acercaba al lavabo "Y en el restaurante también te pusiste celosa?" le pregunté con una risa sarcástica mientras abría la llave del agua fría.

Por el espejo observé a Valentina fruncir el ceño y tomó unos pasos hacia mí "¿De que hablas?" me preguntó con una de sus cejas levantadas.

Resople al escuchar el descaro de Valentina. "La besaste fuera del restaurante" le dije amargamente levantando mi mirada hacia ella. Valentina sacudió su cabeza y sus ojos se suavizaron "Pía, yo jamás había besado a Sofía" me dijo tranquilamente.

Abrí mi boca para protestar pero antes de que pudiera decir una palabra, mis ojos se abrieron enormemente con realización, y recordé que jamás había visto a Valentina besarla, había mirado hacia otro lado, evadiéndolas.

Envuelta en mi confusión sentí los dedos de Valentina pasar por mi cabello, peinándolo suavemente, mis ojos cerrándose con el contacto "Pía" Valentina comenzó a decir obligándome a mirarla "Te fuiste" me dijo encogiéndose de hombros y con una sonrisa triste, la mire confundida y esperé a que continuará "Te fuiste sin decir nada" Baje mi mirada al suelo al escuchar su voz quebrarse de nuevo "Pero sabes" Valentina dijo soltando una pequeña risa. "Me di cuenta de lo mucho que te quería".

Mis ojos se elevaron a encontrarse con los suyos, expectantes, con un millón de emociones recorriendo en ellos, tantas veces que deseé que Valentina digiera esas palabras, y no podía mentir, mi corazón parecía detenerse, pero la realidad, es que ya no era nada fácil. "¿Sientes algo por Sofía?" le pregunté, de nueva cuenta empujando el tema de la morena, porque en gran parte ella era parte de esto. Valentina suspiró y me sonrió tristemente, dándome mi respuesta "Ella estuvo ahí cuando tú no lo estuviste" dijo tan sencillamente logrando que mis ojos se llenaran de lágrimas.

Un sollozo escapó mi garganta y cerré mis ojos tratando de detener las lágrimas. "Pero Pía" Valentina me dijo firmemente mientras su mano subía a acariciar mi mejilla "Yo te quiero a ti". Las lágrimas lentamente comenzaron a correr de mis ojos y suspiré al escuchar esas palabras que moría por escuchar, pero mi corazón no podía darse tan fácil. "No puedo" le dije en voz baja, asombrándome a mi misma con la confesión.

Escuché a Valentina inhalar fuertemente mientras su mano dejaba mi mejilla. Mis ojos finalmente se abrieron y se encontraron con los suyos, los cuales se habían cristalizado con lágrimas "No solo somos tu y yo ya" le dije observando la decepción en su cara.

Ella asintió y resopló con las lagrimas cayendo en sus mejillas "Es por ella ¿verdad?" Me preguntó bruscamente "¿La del bar? ¿Estás con ella?" Yo me encogí de hombros y le di una media sonrisa "Creo que sí". En parte era por Eli, a quién no quería lastimar, además de que no podía decirle a Valentina que sí tan fácilmente, no después de todo lo que sucedió entre nosotras.

Valentina pasó su mano por su cabello desenredándolo un poco "¿Esto no es lo que quieres?" me preguntó con una notable desesperación en su voz.

Cerré mis ojos fuertemente por un segundo, teniendo una batalla en mi interior "Ya no es tan fácil Valentina" La escuché soltar una pequeña risa sarcástica y en voz alta me exclamó "Claro que lo es Pía" Sentí sus manos sujetar mi cara y cerré mis ojos al sentir sus palmas tocando mi piel "Te estoy diciendo que quiero estar contigo!" Valentina me dijo con una voz mas suave "Es más fácil que nada" Agregó con un sollozo dejando su garganta.

Un par de lágrimas rodaron por mis mejillas queriendo entregarme a ella pero sacudí mi cabeza y abrí mis ojos para mirarla fijamente, no podía caer de nuevo, y con gran dolor en mi corazón le dije "No puedo" Valentina dejo caer las manos de mi cara y suspiro tristemente, bajando la mirada, derrotada. La miré por unos segundos y parpadeé las lagrimas que se habían formado en mis ojos "Lo siento Valen" le dije con una pequeña sonrisa y antes de que pudiera arrepentirme salí del cuarto, los papeles ahora intercambiados entre Valentina y yo.


Perdón por lo que te hice ayer. Escuché la voz de Valentina cantarle a la multitud con la luz tenue reflejando su cara. No es fácil despertar si ya no estas, buscar tu beso en otros labios. Pero más que nunca, sus ojos solo me miraban a mí.

Soñé, que te volvía a tener. La mire detenidamente, sus ojos se entrecerraban con cada estrofa que cantaba. Que puedo respirar, porque me das, lo que yo busco en otros brazos. La emoción en su voz me hacia temblar, erizando los vellos de mi cuerpo.

Mírame, y así de frente déjame saber. No era fácil volver a dejarla entrar. Que ya no hay nada, y no vas a volver. Por experiencia sabía que con Valentina no podía elevarme sin caer rotundamente. Que si me tocas ya no te deshaces. Vi sus ojos mirarme con intensidad, rogándome a que me quedará con ella.

Y me ves jugando a no extrañarnos. Pero más que nunca, estaba decidida a seguir con mi camino. Evadiéndote, para caminar. No podía dejar que mi corazón se rompiera de nuevo.

Y te ves, de nuevo así llorando. Las lágrimas parecían formarse de nuevo detrás de mis ojos. Pero hay que pensar, que no hay vuelta atrás. Nublando completamente mi vista. Que no hay vuelta atrás. No había vuelta atrás, tenía que hacer lo que era mejor para mí.

Grite, te intente detener. Una parte de mí estaba saltando con alegría al escuchar a Valentina finalmente confesar lo que sentía por mí. Tu forma de besar hace dudar, tú sabes que esto no es pasado. Pero otra parte de mí me recordaba que lo había confesado antes, y resultó ser una mentira.

Perdón y ahora escúchame! Mis ojos voltearon hacia el bar, Eli me sonreía mientras limpiaba la barra. No dejas de soñar, Ni de desear, que en esta noche sean mis manos. Le sonreí de regreso y vi su cabeza indicarme hacia la salida.

Mírame. Le asentí y de nuevo miré a Valentina. Y así tan cerca, dime lo que ves, Sus ojos caídos me hacían saber que lo había visto todo. Si ya no hay nada, y no vas a volver. Una sonrisa triste se formó en mis labios mientras escuchaba su voz quebrarse ¿Por qué me tocas? ¿Por qué te deshaces? Parecía que en este lugar solo estábamos ella y yo.

Y me ves, jugando a no extrañarnos. Sus ojos buscaban las respuestas en mí. Evadiéndote, para caminar. Pero yo ya no tenía nada, le había dado todo.

Y te ves, de nuevo así llorando. Y ella lo había desaprovechado todo. Pero hay que pensar, que no hay vuelta atrás! Que no hay vuelta atrás. Mi corazón se sentía inseguro con ella, nuestro pasado me acechaba.

Y me ves, jugando a no extrañarnos. Lentamente caminé hacia atrás, sus ojos conectados con los míos. Evadiéndote, para caminar. Mi dulce Valentina, la amaba más que todo en este mundo, pero no podía caer de nuevo.

Y te ves, otra vez así llorando. Si en verdad me quería pelearía por mí. Pero hay que pensar, que no hay vuelta atrás! Que no hay vuelta atrás. La miré una última vez y Valentina pareció rogarme por última vez, con sus lágrimas resplandeciendo con la luz.

Si me quieres tener. Suspiré pesadamente y me di media vuelta. Y no vas a volverme a ver, si no vas a volverme a ver. La escuché cantar la última línea con tanta emoción que mi cuerpo buscaba correr hacia ella, pero en cambio, mi cabeza me guió hacia fuera del bar, donde alguien más me estaría esperando.