NO TENGO MIEDO

Autor:Idunnox

Traducción: Vivi GC

Chicxs, de verdad muchísimas gracias por los reviews y visitas. Son muy apreciadas por mi. A los visitantes (guest) no les puedo agradecer personalmente pero aprovecho este espacio para hacerlo. Gracias. Sólo les pido que recuerden que yo sólo traduzco este fic, no poseo la idea original ni nada de lo que leen. Solamente lo paso al español para que puedan leerlo.

Besos

Vivi GC

N/A: Wow, no esperaba que les gustara tanto a todos ustedes, pero gracias de cualquier manera.

No se preocupen, esto no se acaba aún, todavía hay más cosas que estas dos necesitan resolver. No puedo responder a los reviews de visitante así que pueden enviar mensaje privado o preguntar en mi Tumblr, Thouartfucked. Pd: perdón a toda mi gente de R&I que siguen esperando actualización para 'Yo Te Elijo'. No me odien. Estoy tratando de sacarlos todos mientras estudio para mis SAT en sábado... ¡deseenme suerte!

Renuncia: No me pertenece una mierda.

Capítulo 4

Había estado despierta por poco más de una hora. El sol no había salido aún y aunque le dolía no sentir los primeros rayos de sol no se movería; ante la posibilidad de ser ella quien despertara a la bella durmiente que tenía junto a ella. Era el cumpleaños número dieciocho de Aurora. Sabía que tendrían que anunciar su noviazgo al consejo. También sabía que habría un gran baile de celebración para la princesa, bueno, reina ahora, toda la realeza de otros reinos acudiría, incluyendo a los príncipes que tenían puesto un ojo en ella.

Maléfica gruño y se acurrucó en el cuello de Aurora besándola suavemente.

-Mmmmm, buenos días- Aurora sonrió y rodó sobre sí, parpadeando para alejar la somnolencia de sus ojos.

-Hola Bestia mía- Maléfica se inclinó y besó la sien de Aurora.

-Feliz cumpleaños- Maléfica sonrió.

Aurora rió -Gracias - ella se sentó y estiró.

-¿Estás emocionada?

Aurora asintió. -Extremadamente, no puedo esperar por el Baile que habrá más tarde...- se detuvo, mordiéndose el labio.

-¿Qué sucede? - Maléfica también se sentó.

-Yo, sólo... bueno me preguntaba si tú vendrás- dijo Aurora nerviosamente.

-Bestia, tu sabes que la humanos y yo no nos llevamos muy bien...

-Pero te llevas bien conmigo, demasiado bien debería decir- Aurora guiño un ojo.

-Sí, pero tú no eres sólo cualquier humano, tú eres... tú eres la más amable, humilde y justa de ellos. Y eres mía.- Maléfica se inclinó hacia adelante y la besó tiernamente, pasando su mano por los rizos dorados. La mano de Aurora subió a la cara de Maléfica acariciándola suavemente. Algo cálido crecía lentamente dentro de su estómago, acostó a Aurora delicadamente sobre su espalda, diluyendo el beso. Aurora gimió, mientras la otra mano encontraba la cintura de Maléfica, jalándola de la parte superior. Gruñendo, Maléfica retrocedió.

-Hay algo que quiero mostrarte- respiró.

-¿Qué es? - Aurora sonrió.

Maléfica lentamente se levantó, llevando a Aurora consigo. Caminaron fuera del sauce respirando el aire fresco. Maléfica se dio vuelta y encaró a Aurora.

-¿Confías en mí?- Preguntó.

-Con todo mi ser- Aurora contestó confiadamente. Maléfica la miró sorprendida por la respuesta que obtuvo. Jaló a Aurora más cerca.

-Bien. Sujetate- con el batir de sus alas se elevaron en el aire, Aurora se sujetaba con fuerza, su cabeza escondida en el hombro de Maléfica.

Arriba. Parecía ser el único sentido de dirección que tenía. Cuando llegó a su altura preferida, se detuvo y las mantuvo en el aire. Con sus alas batiéndose ligeramente, habló.

-Aurora querida, ya puedes ver.

Y así lo hizo, el jadeo que se le escapó, sólo hizo sonreír a Maléfica, feliz por haber tomado la decisión correcta.

-Es hermoso - Aurora gritó mientras la luz poco a poco empezaba a llenar el cielo.

-Disfruto ver el cielo iluminado, me recuerda...

-¿Qué?- Aurora suspiró.

-A ti, la forma en que toda tu cara se ilumina cuando sonríes- Maléfica suspiró, besando la parte superior de su cabeza.

-Desearía poder estar aquí arriba por siempre.

-¿Y perderte el gran Baile? ¡Nunca! Creo que es hora de que te lleve de vuelta al Castillo.

Aurora suspiró. -Supongo que tienes razón.

Maléfica empezó a dirigirse hacia el Páramo, tomando su tiempo y dándole a Aurora más tiempo para mirar el cielo.

Aterrizaron suavemente en el lozano pasto verde, Maléfica cerró sus alas, tomando a Aurora de la mano mientras la llevaba a la parte baja del Páramo.

-Gracias, Maléfica.

-No necesitas agradecerme. Sabía de tu deseo de ver como es ¿Y qué mejor día para que lo vieras que el de tu cumpleaños?- Maléfica rió.

-Aun así, gracias- Aurora se levantó sobre las puntas de sus pies y jaló a Maléfica en un beso, mostrándole su agradecimiento.

-Si así es como me agradecerás cada vez que te lleve volando, entonces tendré que hacerlo más seguido- Maléfica sonrió. Caminaron en silencio, cada una pérdida en sus propios pensamientos.

-¡Craw, craw!- Diaval voló sobre ellas haciendo que se detuvieran.

-En un hombre- Maléfica chasqueó sus dedos, dejando que el dorado fuera hasta Diaval.

-Buen día, mis señoras- Diaval puso su puño sobre su corazón e hizo una reverencia.

-Buen día, Diaval- Aurora sonrió. Maléfica inclinó su cabeza.

-Feliz cumpleaños dieciocho 'Rora'- Diaval sonrió.

-Gracias, 'Val'- Aurora rió.

Maléfica miraba a uno y a otro, agitando su cabeza.

-Claro, ustedes también tenían que usar nombres entre sí- comenzaron a caminar.

-Oh, no te preocupes, tenemos uno para ti también.-Diaval sonrió satisfecho.

-¿De verdad?- elevando una ceja castaña.

-Es un...

-Oh, miren- Aurora apuntó a la orilla del Páramo, las cascadas de agua, trolls, siffles, las personas árbol, todos alineados, Balthazar y Behemoth estaban también.

-Vinieron a desearle a su Reina un feliz cumpleaños- Maléfica rió.

-Gracias a todos- Aurora reía mientras hacía una reverencia de respeto a las criaturas del Páramo.

Ellos continuaron hasta llegar a la tierra verde que separaba el Páramo de los campos.

-¿Te veré en el baile esta noche?- Aurora giró hacia Maléfica.

-Bestia, ya hemos hablado acerca de eso- Maléfica suspiró. -No estoy segura de que sea una buena idea.

Aurora inclinó la cabeza, no queriendo decir nada más sobre el tema.

Diaval dio un paso adelante- Yo estaré ahí. No puedo recordar la última vez que fui a un baile.

-Nunca haga ido a uno.

-Exacto- Diaval rió.

Agitando su cabeza Maléfica suspiró -En un caballo. Lleva a nuestra Reina de regreso al castillo.

Aurora abrazó a Maléfica y beso su mejilla.

-Te veré pronto.

-¡Desde luego!

Ayudó a Aurora a montar sobre Diaval y permaneció detrás mientras se alejaban galopando.

Dio la vuelta y se elevó hacia el cielo, dirigiéndose con las hadas. Necesitaba ayuda y aunque sabía que jamás escucharían hasta el final, ellas eran las únicas que podían ayudarle.

Había llamado a una junta de consejo en el momento en que había llegado. Que era el motivo por el cual en ese momento se encontraba sentada en la sala de reuniones, en una mesa rodeada por cuatro caballeros y un escribano.

-Su Alteza, sé que se está preparando para el baile así que seré quien pregunte, ¿Para qué nos hemos reunido hoy exactamente?- Lord Alec habló, era un hombre alto y desgarbado, de ojos amables. Ella había tomado cierto cariño por él y su familia por sobre los demás lores. Él siempre la había apoyado y visto la lógica y la razón detrás de cada problema que el Reino había enfrentado.

Hubo un murmullo de asentimiento e inclinaciones de cabeza ante la pregunta de Alec. Aurora sonrió.

-Caballeros, los reuní aquí porque quiero hacerles un anuncio.

Todos se miraron entre sí.

-He decidido que esta noche no me dejaré cortejar por ninguno de los príncipes que asistirán esta noche.

-¿Qué? ¿Entonces quien...?

-... estaría casada a su edad...

-¿Qué quiere decir...?

Aurora giró los ojos, seguramente un hábito que había tomado de cierta hada.

-¡Suficiente! He tomado mi decisión. No necesito gobernar con un príncipe. He escogido a alguien más y si tienen algo que decir sobre el tema, será discutido después del baile. ¿Entendido?

-Pero su Majestad- la mirada feroz que fue dirigida a Lord Rumple era una que hubiera hecho sentir a Maléfica orgullosa

-¿Fui clara?- con la cabeza sostenida en alto y la barbilla hacia afuera, miró a cada uno.

-Si, su Majestad.

-Pueden retirarse- ella agitó su mano. Sería un largo día.

N/A:Gracias de nuevo por los reviews, son altamente apreciados.