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CLASIFICACION M

ALERTA WARNING

Una pequeña advertencia. No puedo decir que solo lean una parte del fic, porque esto es basicamente smut/lemon.

Día 4 (Abril 02)

Tema: Spice

Titulo: Asperezas

UA Modern [Basicamente LoK en el mundo actual]


La vida no es fácil cuando eres la dueña de una empresa de clase mundial como es Industrias Futuro. Y eso sin mencionar que también eres la prometida del Avatar. Es una doble responsabilidad que podía ser agotadora, pero al final llenaba de satisfacciones.

Asami Sato había estado muy atareada toda esa semana asegurándose que un proyecto especialmente importante con la familia Real de la Nación de Fuego estuviera listo para la fecha establecida. Pasaban de las nueve cuando por fin pudo regresar al departamento que compartía con su futura esposa. Se despojó de sus zapatos altos apenas cruzó el umbral y el sonido de un mensaje en su celular llamó su atención. De inmediato lo sacó del fondo de su bolso, notando con una sonrisa que procedía de su pareja, Korra.

"Hey, Sato! Que tal tu reunión? Si le dieron el ascenso a Mako! Los chicos y yo iremos por unos tragos para celebrar. Paso por ti en media hora :) "

La ingeniero suspiró. En otro momento habría estado entusiasmada de acompañarlos, sobre todo tratándose de un festejo tan importante como la promoción de Mako. Estuvo trabajando duro para que su actual jefa lo considerara entre otros oficiales. Desgraciadamente estaba molida después de la larga junta de esa tarde. En ese momento solo deseaba un baño, meterse a la cama y no despertar hasta el domingo de ser posible. Rápidamente escribió una respuesta.

"Lo siento, cariño. La junta duro el doble de lo esperado. Me gustaría ir, pero estoy muerta, tuve un día pesado, así que me dormiré temprano. Pero felicita a Mako de mi parte!"

Lo envía y termina de desvestirse. Casi de inmediato recibe respuesta mientras escudriña en su closet por un cambio de ropa.

"Awww... no será divertido sin ti... ): Si vienes te daré masajitos al regresar a casa ;)"

Asami opta por no contestar el mensaje. Se sienta en un banco para marcarle directamente a su novia, sabiendo que estará insistiendo. Korra contesta de inmediato. Al fondo se escucha la voz de Bolin bromeando con su hermano y la risa de Opal, la novia del Maestro Tierra. También el sonido de autos, lo que indica que están en alguna calle.

-¿Entonces no vienes? -Preguntó de inmediato Korra con una voz casi a punto del berrinche.

-Amor, sabes que me encanta pasar el tiempo con todos, pero hoy estoy molida. Me quedaré dormida en la mesa aun antes comenzar a beber. -De hecho se le nota en la voz. Korra suspira profundamente sabiendo que no hay posibilidades de que les acompañe.

-Bueno... no será tan divertido... -Bolin grita preguntándole a Korra si Asami asistirá y ella lo niega antes de regresar su atención a su pareja. -Perdón, ellos esperaban que vinieras también.

-Prometo compensárselos a todos la semana que entra. -Su tono, a pesar del cansancio, se vuelve tierno y seductor a la vez. -Y mañana solo a ti, ¿ok?

-Está bien... -Toma aire notando que sus mejillas se ponen rojas y sus ánimos se levantan, después de todo tendrá a la pelinegra solo para ella el resto del fin de semana. -¡Beberé a tu salud!

-Eso no me tranquiliza mucho, ¿Sabes? ¿Quién es el conductor designado? -Su voz se torna muy seria. La ingeniero en sus años adolescentes tuvo un accidente que casi le cuesta la vida a ella y un par de peatones inocentes sólo porque consideró que se sentía bien para conducir después de una tarde bebiendo con amigos.

-No tenemos. -Asami ya empezaba a soltar un par de maldiciones aprendidas con los mecánicos de sus ensambladoras, pero Korra la interrumpe rápidamente. -¡Calma, calmaaaa! ¡Los chicos vienen en taxi, estamos a dos cuadras del departamento, en el Se Tu Sonriente!* Puedo regresarme tranquilamente caminando... no te preocupes. No es como si alguien fuera a meterse con el Avatar en estas calles.

-Me preocupa que tú seas la que se meta en problemas... -Se masajea con los dedos el puente de la nariz abrigando un mal presentimiento. Pero Korra no era una chiquilla ni Asami su niñera, ya lo habían discutido hace meses apenas iniciada la relación. Decidió darle un voto de confianza. -Ok, confío en ti. Sólo no bebas demasiado y no termines metiéndote en el departamento equivocado, ¿ok?

-¡Es una promesa! Trataré de no despertarte al regresar. -Le da algunos besitos a la bocinad de su celular, bajando la voz para que Bolin no vaya a burlarse lo melosa que se pone con su chica. -¡Te amo, preciosa, hermosa, luna de mis días, sol de mis noches, estrella de mi océano!

-Hahaha, yo también te amo, mi hermoso koala de mar. Diviértanse mucho. -Se sonroja y ríe como adolescente ante las ocurrencias de su pareja, correspondiéndole con varios besos hasta que comenzó a escuchar a Bolin hacerles burla. Simplemente adora como Korra puede pasar de ser una ternura melosa a una verdadera salvaje en la cama. Cuelga y deja el aparato recargando en la mesita de noche al lado de su cabecera, aguantándose las ganas de llamarle de nuevo y para pedirle que regresara a casa de inmediato.

El agua caliente recorrió su cuerpo como una bendición y solo salió del baño cuando esta pareció a punto de terminarse. Secó su cabello lo más rápido que pudo, puesto que ahora su cuerpo comenzaba a rogar por un merecido descanso. Se vistió desganadamente con las prendas que había dejado sobre su cama: esa noche dejó los conjuntos sexys de lencería en el closet y se metió a la cama solo con unos bóxers femeninos color rojo muy cómodos y una playera negra con el logo de su empresa. Apenas tocó la almohada con su cabeza y cayó en un letargo muy profundo, plagado sueños agradables.


El sonido de algo golpear contra la mesa de centro de la sala le hizo despertarse de un salto. El reloj marcaba las 02:43 de la madrugada y el lado de la cama donde su prometida acostumbraba dormir estaba vacío. Se levantó con cuidado y totalmente alerta, abriendo ligeramente la puerta de su recamara para no llevarse alguna sorpresa desagradable. Vio la silueta de su novia intentando ponerse de pie sin mucho éxito.

-...stupida... messa... -Murmuró la chica morena tratando de recobrar el equilibrio. Asami encendió la luz y se adelantó a ayudarle, sujetándole de la cintura y pasándose un brazo por los hombros. -...Ssssami... Sami... Saaaami... que gussto vertee... tengo hambreee...

-Yo también me alegro de verte. -La condujo a tropezones hasta el amplio sofá cercano a las ventanas. La obliga a sentarse examinandola para asegurarse que no se haya lastimado al caer. Aliviada se da cuenta que no paso del susto, pero se cruza de brazos ante su prometida. -Al menos esta vez no te metiste al departamento de la vecina.

-¡Jurooo que essssa... ancianita... quería abussssar de mi inosssscencia! -Trataba de enfocar la mirada, pero era complicado por mucho que se frotara los ojos.

-Amor, le congelaste a su búho gato... Puf, olvídalo... sólo quédate aquí. -La acomodó entre un montón de cojines para evitar que fuera a caerse mientras se dirigía a la cocina, para calentar restos de asado en el microondas. Se apoyó en la barra para no perder de vista a su pareja mientras el aparato zumbaba a su espalda. Rara vez bebía tanto al grado de no poder caminar correctamente. -¿Le dieron duro al vino de cobra? ¿Cómo está tu estómago?

-Vino que cobraaa, si, tomamoss sholo un pocoo... y ya lo vacié eeeen la calle... el estogamo... esgamato... la panza... la vacié... en la calle... -Korra lucía taciturna y no sonreía mucho, cuando usualmente era un mar de risas cuando tenía copas de más. Asami regresó a su lado para colocar en la mesa de centro el alimento y bastante agua. No deseando un accidente en la recámara, optó por traer un par de almohadas y una manta para pasar el resto de la madrugada en la sala. Korra ya estaba tratando de sacarse la ropa, pero su coordinación se lo impedía. La ingeniero suspiró profundamente para tratar de ayudarle, recibiendo una lluvia de protestas por parte del Avatar. -¡Basssta, extaña mujeer! Soy una... dama comprometidaaaa... y amo a mi noviaa...

-Korra, yo soy tu novia. -Le causó un poco de ternura verla protestar hasta que escuchó la voz de su pareja. Eso pareció relajar un poco a la otra chica, quien sonrió reconociéndola, dejándose desvestir hasta quedar en ropa interior. Asami le cubrió los hombros con la manta y termino sentándose a su lado a esperar que terminara sus alimentos. Una vez que la vio satisfecha y cabeceando, con extremo cuidado la jaló en su regazo, permitiéndole descansar la cabeza en su vientre al tiempo que se recostaba a lo largo del mullido sillón.

Su pareja comenzó a balbucear cosas incomprensibles durante un rato hasta que por fin comenzó a roncar suavemente. Los dedos pálidos de la ingeniero le acariciaban el cabello corto, pensando en que había hecho que su chica bebiera más de lo acostumbrado. Cerró los ojos retomando el sueño interrumpido, olvidándose por un momento de las preguntas que tenía pensadas para Korra en cuanto despertase.


El amanecer iluminó de tonos dorados y rojizos a Ciudad Republica, pero las persianas gruesas de la sala del departamento de Asami evitaban que se filtraran grandes cantidades de luz. Korra en penumbras se puso de pie aun sintiéndose ligeramente ebria. Arrastrando los pies se metió a la recamara con dirección al baño. La ingeniera de inmediato extrañó el calor de su pareja y al notar que no regresaba, minutos después la siguió a la habitación. El Avatar no estaba en la cama, continuaba en el baño y se escuchaba el agua del grifo correr. Seguramente estaría refrescándose el rostro, así que Asami después de abrir un poco las persianas para dejar entrar algunos rayos de luz, se sentó en la orilla de la cama esperando pacientemente que su pareja saliera y poderla interrogar.

Korra abrió la puerta y sus pies descalzos avanzaron sobre la fina alfombra con un ligero tambaleo, atrayendo la mirada de Asami. Sus orbes de jade se abrieron cada vez más cuando comenzaron a subir por las sólidas piernas y los bien trabajados muslos hasta detenerse justo encima de ellos, notando la total desnudez de su prometida. Se mordió el labio inferior al tiempo que su respiración se aceleró. La sangre se agolpó en sus mejillas cuando su mirada continuó acariciando las marcadas abdominales del vientre de su amada. Los generosos senos del Avatar se sacudieron ligeramente cuando retiró una toalla que yacía sobre sus hombros para secarse el rostro y después arrojarla a un lado.

Como Asami había sospechado, Korra se había despejado lavándose el rostro con agua fría, lo que usualmente la relajaba. Ahora, en cambio, se acercaba caminando hacía ella con una mirada que asemejaba la de un depredador a punto de saltar sobre la presa. La luz que se filtraba por las cortinas se reflejaba en las gotas de agua que escurrían por su dorso color caramelo. La lustrosa piel se marcaba con cada musculo y curva en el cuerpo de la chica. El corazón de Asami se aceleró de inmediato, sabiendo lo que esa mirada, esa pequeña sonrisa maliciosa representaba.

-Korra... ¿Ahora? Creo... que necesitas dormir un poco más... -Retrocedió subiendo las piernas en la cama, un tanto intimidada ante la decisión marcada en las facciones dulces de su pareja. Mientras más cerca la tenía, más se olvidaba de las preguntas que planeaba hacerle, de hecho se olvidó hasta de su propio nombre. En su mente sólo había lugar para Korra en esos momentos.

-Ya dormí bastante, cariño. -La morena se pasó la lengua por los labios, como saboreándose ante la presencia del manjar que tenía a su completa disposición. Se arrodilló sobre la cama, imponiendo su presencia a la pelinegra, quien a pesar de ser mas alta, se sentía diminuta antes los ímpetus de su prometida. Un jadeo intenso salió de los rosados labios de Asami cuando manos morenas recorrieron sus elegantes muslos hasta llegar a sus caderas. De un jalón intenso con ambas manos, arrancó la ropa interior de la pelinegra, quien de inmediato procedió a rodearle la cintura con una pierna del color del marfil, como temiendo que se fuera a escapar.

-Amor... era mi par preferido... -La reprendió a lo que Korra solo respondió con un gruñido mientras jalaba por encima de la cabeza de Asami la playera de Industrias Futuro, descartándola a un lado. Al menos esa prenda se había salvado, pero no podía decirse lo mismo de la tersa piel de la ingeniero. Los labios de su prometida la atacaron de forma inmediata.

Intensos besos le dejaban marcas por todo el cuello y los hombros, mientras una mano encallecida por el entrenamiento, se depositó en su intimidad frotando ligeramente, arrancándole con el solo contacto un gemido profundo. Un calor agradable emanaba de sus dedos y con la voz entrecortada le rogó por más. Korra complacida con lo que escuchaba buscó los labios rosados de Asami, besándola como si no hubiera mañana. Su aliento aun tenía tintes de alcohol, lo que le dio un toque lascivo al contacto, pero que la pelinegra disfrutó y correspondió con la misma intensidad.

-Te deseo tanto, amor... - Murmuró Korra contra sus labios, regresando de nuevo al cuello y de ahí a sus pechos que se sacudían con cada respiración. El avatar se apodero de uno con ansiedad, arrancando nuevos sollozos mientras su boca disfrutaba del dulce sabor de su pareja. Las manos de marfil se enredaron en sus cortos cabellos castaños, impidiéndole alejarse, aspirando con satisfacción el aroma acanelado que despedían.

Pero un gemido de placer pasó a uno de dolor cuando dos dedos del Avatar se abrieron paso de golpe en la intimidad de la ingeniero. Una mano pálida dejó el cabello que sostenía para pasarla a la espalda musculosa donde enterró las uñas tratando de resistir la súbita penetración. Asami había lubricado en abundancia desde que la vio salir del baño, pero era Korra la que estaba siendo demasiado ruda. Apenas empezaban la sesión y ella ya realizaba movimientos demasiado intensos. Asami podría resistirla, estaba segura de ello, no era la primera vez que tenían sexo así de agresivo, pero un mordisco demasiado fuerte sobre el pezón que Korra atendía le indicó que algo no estaba bien.

-Ko.. Korra... bas... basta... -La suplica parecía caer en oídos sordos, puesto que la morena no se detuvo, al contrario, la empujó sobre el colchón para tener aun mas acceso. Asami rogó unos segundos más hasta que comprendió que el Avatar no parecía entender. Movió su cuerpo a un lado, alejando la cadera del alcance de la morena para luego colocar su espinilla derecha contra su estómago. Ayudándose con su pie la empujó a un lado con un fuerte impulso que la hizo quedar de espaldas sobre la cama. Asami agitada no podía creer que acababa de usar una técnica aprendida desde muy joven contra asaltos sexuales sobre su prometida. -¡Te... te dije que pares, Avatar! Me hacías daño...

-Oh, por Raava... -Korra se cubrió con ambas manos la cara incapaz de creer lo que estaba haciendo. Al parecer la sacudida le había sacado de su trance. Había escuchado a Asami pedirle detenerse y ella simplemente la había ignorado. Su pareja se acercó a ella para intentar tranquilizarla. -¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Perdona!

-Korra, cariño... ¿Qué te pasa? -La morena trató de levantarse de la cama, pero Asami la detuvo de la muñeca, obligándola a sentarse. Sus manos suaves le acariciaron los brazos y se sentó tras ella, abrazándola tiernamente por la espalda. Korra cerraba los ojos temblando, sintiendo el cálido cuerpo tras ella.

-Lo.. lo siento. -Tardó un minuto en recobrar la calma y se gira despacio, quedando frente a frente pero con sus ojos azules enfocados en las sabanas. Entrelaza sus dedos con los de la ingeniero, claramente consternada. -¿Te lastime mucho?

-Eso no importa. -La expresión de Korra era de dolor, de ira y decepción al mismo tiempo. Repega su mejilla con la de su pareja. -Amor, dime que te paso. ¿Peleaste con los chicos?

-Con Mako. Habló de más. -Murmuro con voz muy baja, no deseosa de dar muchos detalles.

-¿Mako? ¿Qué te dijo? -Era raro escuchar eso, porque últimamente ellos dos se llevaban de maravilla. Pero el alcohol a veces saca lo peor de las personas. Korra se negó a hablar al principio, parecía apenada, pero Asami no iba a dejar pasar por alto el detalle. No lo hacía por ella misma, sino por el bien de su novia, que parecía devastada. -Si no me lo dices tú, se lo preguntare a él, o a Bolin o a Opal o al dueño del bar y sabes que lo digo en serio.

-Dijo que... agh... -Frunció el entrecejo recordando y su labio inferior se levantó en una de sus conocidas expresiones de furia contenida. -Mako me pregunto quien llevaba los pantalones en la relación... Bueno, el control en la cama... Primero pensé que solo jugaba y hasta Bolin bromeó. Después de vaciar la segunda botella empezó a hablar de mas... y recordó cuando él y yo nos acostábamos... y... también cuando lo hacía contigo. Todo eso lo dijo en frente de... Opal y Bolin... me dio mucha pena... y coraje.

-¡Sabía que no debí dejarlos beber solos! -Se agarró la frente imaginando el espectáculo. Ya antes había pasado algo parecido y Asami siempre se llevaba a Korra antes de que las cosas se pusieran agresivas. Korra continuaba titubeando, lo que significaba que no había terminado de contar. Con un par de besos le limpió las lagrimas del rostro. -¿Qué mas dijo?

-Di... dijo que sabía lo voraces que éramos en la cama y... que cuando quisiéramos el podía venir a darnos a las dos y... ¡Maldición! -Su temperatura se elevó de golpe y empuñó las manos a punto de levantarse. Asami la detuvo de los antebrazos.- ¡No tardo! ¡Sólo voy a ir a darle una paliza ahora mismo!

-Si lo haces tendrás que explicarle a Beifong porque su hijo postizo terminó en la sala de urgencias. "¡Lin, fue su culpa por proponer un trío con mi prometida para festejarle su ascenso!" -Asami logra arrancar una pequeña risa a su prometida al imaginarse la escena. La abraza besando su frente y Korra cierra los ojos disfrutando el abrazo.

-Pensé que te estaba gustando... primero no me di cuenta que pedías que me detuviera. En ese momento estaba muy enojada... -Levanta la mirada poniendo ojos de cachorro- Después creí que lo decías porque no te estaba complaciendo como debería...

-Korra... ¿Alguna vez me eh quejado de tu desempeño? -La mira a los ojos con ternura jugueteando con las hebras de su flequillo. La morena lo niega moviendo la cabeza tímidamente. -¿Y tu... tienes algo de qué quejarte en cuanto a mi forma de hacerte el amor?

-¡En nada! ¡Eres perfecta! -Responde con mas ahínco, puesto que cuando Asami toma el control, Korra simplemente se derrite en sus manos. La pelinegra sonríe dulcemente besándola en los labios. -Entonces, ¿De que te preocupas, amor?

-Tienes razón... Perdona... el vino de cobra me hizo ponerme toda sensible por no tenerte ahí. ¡Al menos no fue jugo de cactus! -Ambas rieron y Asami lentamente le cubrió el rostro de besos que cada vez aumentaban en intensidad. Korra correspondió de la misma manera, despertando el deseo que no había desaparecido, sólo se encontraba esperando el momento para apoderarse de ambas. La boca de Asami dibujo con besos el cuello de la morena hasta llegar a su oreja con ansiedad.

-Ahora, amor, tienes algo que dejaste a medias. -Le muerde el lóbulo de la oreja y de ahí su cuello, dejando una marca que será difícil de cubrir al día siguiente. -Anda... solo tú sabes hacerlo como me gusta.

Korra sonríe de lado, las pocas inseguridades que aun flotaban en su cerebro se habían esfumado con el tono sensual con el que Asami le hablaba. Y ni que decir de esos ojos verde jade que le suplicaban humedecidos por más atención. El Avatar la colocó espaldas al colchón y reanudo sus besos desde el cuello a sus pechos, poniendo atención a esa marca que había dejado y ahora ya se marcaba roja contra la piel de marfil. La lengua jugó con sus pezones antes de descender por su vientre dejando un rastro de humedad hasta su pubis. Las piernas de la pelinegra se separaron para darle acceso total a su prometida, quien de inmediato cubrió sus partes intimas con tiernos besos y suaves lametones.

Los labios morenos envolvieron el clítoris que parecía palpitar expectante y Asami colocó una pierna sobre los hombros de Korra, animándole a continuar. La morena no la dejó esperando, por el contrario, separó con los pulgares los pliegues ocultos, usando su lengua para recorrer el interior.


No habían pasado ni dos minutos de haber reanudado su encuentro cuando se escucha desde la sala el celular de Korra timbrar varias veces. Ambas lo ignoran incapaces de separarse. Korra gruñe unas cuantas maldiciones cuando es el celular de Asami el que comienza a timbrar. La ingeniero se estira para alcanzarlo con la intención de apagarlo, pero levanta una ceja notando el número.

-Amor.. ahh pase lo que pase... no quiero que te detengas... -Korra se lamio los labios afirmando con la cabeza ante la extraña orden. No estaba muy segura de porque su novia, quien usualmente apaga el aparato cuando tienen intimidad, esta vez contesta de inmediato. Su respuesta parece llegar en cuando el pulgar de Asami se desliza por la pantalla.

-¿Asami? ¿Esta Korra ahí? -La voz de Mako al otro lado se escucha con un tono muy preocupado y con un claro dolor de cabeza encima. El joven inspector al despertar recordó parte de lo que había ocurrido y Bolin, ni tardo ni perezoso, se encargo de rellenar los vacíos en su memoria, poniéndolo al tanto de como había hecho enojar y hasta llorar a Korra. -¡Necesito disculparme urgentemente! ¡Cometí una estupidez anoche por culpa del alcohol!

-Si, aquí esta... -Korra mira frunciendo el ceño a punto de dejar el oral, pero Asami le pone la mano en la cabeza con suavidad. Se pasa la lengua por los labios mirándola seductoramente. -No, no, Korra... Sigue comiendo, cariño... Lo siento Mako, mi chica no puede hablar... le tengo algo ocupada... pero si gustas esperar. Ya casi termino.

-Las interrumpo... creo que hablare después. -Pero la única respuesta que recibe es una secuencia cada vez más intensa de sollozos y súplicas por parte de Asami hacia Korra, rogándole por no detenerse, acompañados de sonidos que realmente no desea imaginar de donde provienen. Un último gemido hace que el inspector se sujete el puente de la nariz para controlar una jaqueca. Alguien toma el teléfono y una voz muy emocionada saluda.

-Hey, Mako. Pensé que habías colgado. -Korra entusiasmada se recuesta al lado de Asami quien aun está tratando de normalizar su respiración. Se repega a ella, permitiéndole escuchar también sin tener que poner el altavoz.

-Soy masoquista. -Suspiró el inspector sintiendo un martilleo multiplicarse dentro de su cerebro. Asami y sus gemidos le habían amplificado el dolor de cabeza impidiéndole experimentar el más mínimo pensamiento erótico de ese momento tan intimo compartido por sus ex novias. -¿Esto fue un castigo por lo de ayer, verdad?

-Dice Asami que sí. -La pelinegra le murmura algo en voz muy baja, gracias a la falta de aliento. -Uh.. Asami pregunta que como esta tu resaca ahora.

-Dile que horrible gracias a ella. Pero me lo merezco. -Trata de reír y solo logra quejarse profundamente, preguntándose como rayos le hace Korra para amanecer siempre sin malestar alguno. -Me disculpo por lo de ayer. No volverá a ocurrir.

-Dis... disculpa aceptada... no vol... - La morena apenas y logra murmurar palabras entrecortadas al momento que su prometida decidía compensarle por llevarla a la gloria hace unos instantes. Mako ya no espera nada, apaga su celular y se arroja de nuevo a la cama, dispuesto a soportar en silencio su tortura por el resto del día.


*1. Headcanon: Asami conoce un vocabulario capaz de hacer sonrojar a un albañil, pero siendo una dama normalmente se guarda las palabras para cuando está sola en su taller. ¡Vamos, imagino que tuvo tutorías privadas toda su vida, pero también se crió entre ingenieros y mecánicos! Algo se le tuvo que pegar.

*2. Se Tu Sonriente. Como no se me ocurrió un buen nombre para bar, recicle el de mi otro fic y lo seguiré haciendo xD

¿Porqué un AU actual? "Celulares" es la palabra clave.

En el fondo Mako lo disfrutó. ¡Ahh, adoro a este niño!

Nobodyknows05 No pude evitar alterar a Asami en el pasado fic [Fue muy tentador el momento]. Creo que en ese momento ya tenía demasiada presión encima, pero te aseguro que se lo compensó a Korra.