Capítulo 4
El parque y tú
"Seiya es demasiado lindo, los únicos que han sido tan lindos conmigo, han sido mis padres y mis amigos en la secundaria" pensé " que difícil, seguramente no ve más que como una amiga, aun así están lindo. Tengo dos amigos guapísimos y ninguno me ve como yo los veo" para mi Seiya también se había vuelto inalcanzable.
Llegamos a parque, y seguía con los audífonos puestos, de verdad me había decepcionado muy pronto de mis amigos, ya no podía verlos como candidatos, pero vaya, no quería decir que debía separarme de ellos, y es que los quería tanto. De hecho los extraño demasiado, tres meses sin verlos ni hablarles hasta esta mañana, me costó mucho más sacarlos de mi cabeza que cuando estábamos juntos, y es que no puede ser que este tan perdidamente enamorada de los dos… y ellos… maldigo el parque, jamás volví, fue mi terrible perdición, no puedo ni parar de llorar en este momento, maldigo el día que entre en esa preparatoria, el día que di con ese par, al que pertenece mi corazón… ahora no puedo vivir sin ellos… pero ninguno… me maldigo a mí misma por no ser … valiente y esperar tanto. Quiero correr a ellos pero… qué caso tiene… yo no… no puedo … no debo…
El parque, era tan bonito, y yo con el rock en los oídos, mi corazón sangraba lentamente, por los dos al mismo tiempo, por Darién y la desilusión de saber que no era el caballero andante que pensé sepia, y por Seiya, que en su inmensa ternura que no me veía más que eso, como una niña tierna, que los coqueteos de ambos eran solo eso, coqueteos, un juego infantil, pero ya era demasiado tarde para mi estaba plenamente enganchada.
Yo caminaba frente a ellos dos tratando de no pensar, ni siquiera quería ver las flores, los árboles, nada, me conocía y sabía que si le prestaba atención a la belleza del parque, creería que podría conseguirme un novio, y teniendo a ese dúo dinámico, seria seguro que me llenaría de ilusiones. Y no, con ellos ya no, los quería demasiado para caer en ilusiones falsas otra vez, de lo contrario no debía seguir siendo su amiga, pero realmente sentía que teníamos algo tan especial, que me parecía una tontería tirarlo por la borda por mis cursilerías.
Como pude seguí caminando, sin dejar la música, si me desconectaba, seguro que lloraría, y no… no debían saber que me habían dañado, al fin y al cabo, no sería la primera vez que se me rompía el corazón.
Entonces, choque con alguien, o con algo no recuerdo, lo que si recuerdo eran los magníficos ojos violetas.
Pero que hermosa visión- dijo una voz muy linda dulce, casi hipnótica
¿Qué? ¿Dónde?- pregunte medio desorientada
Tú, yo soy Steven- dijo- sácame de este sufrimiento y dime por favor tu nombre
Soy… Serena… yo vine…
Estas bien?- se oyó la voz de Seiya
Si- respondí
¿ él es tu novio?- pregunto Steven
No- dije toda roja
¿lo conoces serena?- escuche la voz de Darién
No… yo… choque y luego… entonces Seiya… luego Steven… y tu… yo no- pobre de mí no podía ni armar una oración completa
No te preocupes hermosa- dijo Steven- yo me presentaré
Los otros dos miraban de forma horrible a Steven, pero no me importaba, los amigos se protegen entre sí, por eso ni me emocione.
Soy Steven Alfa, el pretendiente oficial de esta bellísima Señorita, pero dime hermosa Serena ¿cuál es su apellido? Y más importante ¿Quiénes son estos dos intrusos?
Bombón, no respondas a este galán de balneario- dijo Seiya muy molesto
Si Serena, este tipo es un engreído, vámonos mejor- agrego Darién
Pues yo… no me va a pasar nada…
Claro que no, caballeros, la linda dama está en buenas manos, no es necesario el berrinche
Pero Serena, veníamos a pasear los tres
Vuelvo en 20 minutos- había encontrado el pretexto necesario para alegarme de mis torturadores unos minutos, después de todo yo andaba buscando novio, y mis lindos amigos, no podían espantarme a los interesados
Que sean 30- dijo el dueño de los magníficos ojos violetas
Como quieras Bombón- dijo Seiya, guiñándome un ojo, pero vi como apretaba su puño, no le di ninguna importancia
Me llamas si necesitas algo- dijo Darién
Comencé a caminar con Steven alejándome de mi lindo par de amigos
Ellos dos se quedaron hablando. Yo no supe que dijeron hasta un año después
¿crees que este bien Darién?- Seiya pregunto
Espero que sí, no me da confianza, para nada ese tal Steven
A mí tampoco, pero Bombón es tan confiada
Lo sé- contesto Darién- es parte de su encanto
Se ve tan linda caminando con el sol en su cabello, con sus pantalones de cuero
¿Qué paso en el tren?
Nada- dijo Seiya
¿no hablaste con ella?- dijo sorprendido Darién
Seiya negó con la cabeza.
Eso lo explica- continuo Darién
¿Qué?
Que se haya ido con este mequetrefe
No te entiendo Darién ¿qué quieres decir?
Debes hablar con ella, debe saber.
No puedo, no debo, ella es tan… y yo soy tan torpe.
¡Seiya!- dijo Darién muy sorprendido
No puedo, si supiera, y si ella no… entiendes lo que quiero decir… y ella y tu… no debo interferir
Yo te dije que no voy a mover un dedo, si bien me siento igual que tú, tú ya sabes bien que no puede ir mas allá de lo de ayer, porque tu… así son las cosas
Me asusta Darién, están fuerte lo que siento por ella, solo quiero que sea feliz…
No, no supe de esto hasta un año después, entonces todo cobro sentido. Ese día estuve hablando con Steven la media hora que me aparte de mis chicos, solo se dedicó a alagarme, y si, sentí unas cosquillas muy curiosas, pero no podía sacármelos de la mente. Son lo que más quiero en el mundo.
Steven me pidió mi número celular y se lo di, no sé ni porque, después me llevo de regreso con mis compañeros de viaje.
Adiós, hermosa Serena.- dijo y se despidió de mi- te veré pronto
Adiós- le respondí mientras me acercaba a mis amigos que estaban sentados a la sombra de una árbol hablando.
Me sentía mucho, mejor, no por Steven, si no porque había podido aclarar mi mente y no pensar si no en el hecho de que quería que las cosas fueran como en un principio.
¡Seiya, Darién!- corrí hacia ellos con una enorme sonrisa, y los abrace al mismo tiempo
Bombón, no me digas que ese abrazo es porque ese tipo te puso de buenas- dijo Seiya
¿ que quería tu nuevo amigo Serena?- dijo Darién
Nada, solo hablar conmigo… y mi teléfono, por no importa, estamos aquí los tres- sonreí
Bombón… que bueno que estés feliz.
Pero cuéntanos Serena ¿ qué te dijo?- inquirió Darién
Nada, de verdad, ya les dije que es irrelevante- sonreí de nuevo
Quedamos que nada de secretos- dijeron los dos
Bien… pero antes debo decirte algo Seiya- si quería que todo estuviera bien, Seiya debía saber lo que pasó un día antes entre Darién y yo.
¿te refieres a lo de ayer en el parque?- me miro Seiya fijamente
¿tú sabes… que Darién?
Si – dijo Seiya sin quitar su vista de mis ojos.
Yo le dije en la mañana, cuando veníamos en camino, hicimos un pacto los tres y debemos respetarlo, me pareció poco caballeroso que tuvieras que decirle tu serena, así que mejor lo hice yo.
Eso tampoco es de caballeros- le respondí a Darién
Pero si de amigos- dijo Seiya
Bueno, entonces no queda más que les cuente que paso con Steven…
Después me dices a mi Serena tengo algo que hacer, no tardo- se levantó y apretó el hombro de Seiya como si le quisiera decir algo importante.
Así fue que me quede a solas con Seiya, de nuevo, entonces comencé a decirle todos los halagos que Steven me expresó. Él estaba en completo silencio y de pronto pareció que algo estaba por estallarle y dijo:
Bombón- dijo de forma muy seria- quiero preguntarte algo
¿Qué?-respondí, empecé a sentirme muy nerviosa
¿Qué sentiste ayer cuando Darién te beso?- dijo con el ceño todo fruncido como si algo le doliera
Pues… no sé cómo explicarte…- le dije, y de la nada comencé a llorar
Bombón… no llores… no quise que… por favor no llores por… no llores ¿sí?- me dijo casi suplicaba
¡Seiya!- dije y lo abrace muy fuerte y llore desconsolada
No llores… yo te… estoy aquí para cuidarte, Bombón. Si por mi fuera no quería ni que el aire te tocara… sé que no es mucho… - dijo Seiya, mientras yo seguía llorando, fue la única forma que encontré para expresarle lo que realmente sentía
Bombón… yo desde que te encontré… y es que no sé cómo… pero de repente estabas ahí… y ya no pudiste salir… y si tú… yo… pero no sé qué sientes – decía muchas cosas como estas, si yo no hubiera estado llorando tal vez habría entendido mejor lo que quería decirme.
Seiya, perdón no sé qué me paso- dije con la respiración entrecortada, porque había llorado en exceso.
Bombón- dijo y al alzar el rostro vi que también había llorado- sé que te digo muchas cosas, que tal vez a ti te parecen juego, Bombón, pero con el tiempo sabrás que la única que me inspira a decir algo así, eres tú. Sé que te parezco arrogante y que soy un coqueto, porque para ser sincero las chicas me siguen- guiño un ojo- pero no hay nadie más, ya verás… sé que no lo entiendes ahora, pero espera. Al menos debes estar segura que estoy aquí para hacer todo lo que esté a mi alcance para que seas feliz siempre Bombón, de una vez te lo advierto de mí no te vas a librar- volvió a giñar un ojo- Aquí en este parque, bajo este árbol te hago esa promesa y voy a cumplirla, no lo dudes. Si no fuera por este parque y tú, no me habría aventurado a hacer esta promesa.
Todo me parecía carente de sentido, pero me sentía muy contenta de que Seiya quisiera cuidarme tanto y con tanta devoción.
¿sabes Seiya?- le dije- sé que así será, creo todo lo que me dijiste, no sé porque pero es lo que siento.
Así será Bombón, ahora ya no me digas de ese tipo y mejor dime si pensaste donde poner los besos que te mande, porque te mande muchos.
No, no lo pensé ¿cuantos me mandaste? – le dije
No recuerdo fueron miles tal vez, ¿quieres que te diga don de pensé yo que te los daría?
No- aparecieron unas docenas de mariposas en mi estomago
Está bien Bombón- dijo- pero ahora que te he visto con tus pantalones de cuero, creo que hay zonas más interesantes donde depositar no solo besos- empezó de coqueto de nuevo y yo sentía cada vez más mariposas en el estómago.
Seiya, te quiero preguntar algo yo- le dije
Dime Bombón- y se recostó en el pasto
¿qué te dijo Darién sobre lo de ayer?
¿Para qué quieres saber? Él te gusta ¿verdad?
Sí, me gusta y mucho, pero también …- no pude decirle que le también me gustaba muchisimo.
Lo que te diga no te va a gustar Bombón
Cero secretos recuerda
Pero no llores de nuevo, no lo soportaría
¿Tan malo fue lo que te dijo?
No, pero, no sé qué puedas sacar tú en conclusión
Si te prometo que no lloro ¿me dices?
Si
Dime entonces
Me dijo que no puede sacarte de su cabeza, que desde ayer solo piensa en ti, qué le parecías muy bonita antes y que sentía una conexión especial contigo, pero que después de besarte, está loco por ti, que no pudo dormir de pensar en lo que le hiciste sentir. Que de poder serías la única para él… pero sabe que no pueden estar juntos, que no que nunca pensaría en ello, que jamás pasara y que espera que tu no hayas sentido nada para que no pienses en el como el piensa en ti.
¿Entonces por qu Rei? Y ¿por qué no puede pensar en mí?
Dime Bombón, ¿te sientes igual que él?
Algo por el estilo- dije- es diferente, si se perdió el mundo cuando estuvimos en el parque, pero luego… -se me subió el color al rostro- llamaste tú y… se me olvido Darién
¿ de verdad?- pregunto
Si- dije
Bombón, abrázame- pidió
Me recosté a su lado y Yo lo abrace fuerte y el respondió mi abrazo también, me sentía muy tranquila, pero seguía muy confundida, por un lado Darién estaba clavado por lo del parque y por otra estaba Seiya y su promesa. De nuevo tenía a los dos metidos en la cabeza y en el corazón.
Mientras permanecíamos abrazados, llego Darién, sonrió y se tiro también en el pasto.
¿Qué paso Seiya?- pregunto Darién
Nada, estamos como en un principio- respondió
No creo- dijo Darién
Y tenía mucha razón, ahora yo sabía que le robaba el sueño a Darién, pero también sentía que Seiya estaba dispuesto a todo ´por mí, ese día fue cuando deje de dormir temprano, todas las noches de esos tres años me dormía hasta que el sueño me vencía, solamente pensaba en los dos, y es que eran tan diferentes entre si, pero los dos me hacían sentir cosas que nunca antes pensé en sentir.
