Título: Yo te protegeré

Personaje: Shippou

Autora: Chiru-Loid

Él ya no estaba, ahora, le correspondía tomar su lugar.

Shippou… solamente Shippou

Espero y la disfruten, Chiru-Loid los espera abajo.

Disclaimer: Aunque tengo ganas de publicar InuYasha como mío, la flojera me dice siempre que mañana…

OoOoO

"Yo te protegeré".

One-shot

Inuyasha estaba muerto, esa era la nueva realidad nueva, y Kagome la cual viajó en el tiempo por estar a su lado, que se la pasaba apoyándolo, que lo amaba con devoción, estaba destrozada; eso no estaba pasando, no, eso sólo era una cruel broma del destino, su amado regresaría a la vida y la consolaría.

Pero el destino no juega bromas, si te toca sufrir sufres y si no, sólo te hace dudar. Y a juzgar por su ausencia de vitalidad, pues estaba tan muerto como un cadáver sólo puede estarlo. Lo peor era que la antes humana había sido marcada, por lo que su existencia se prolongaba tanto como la de él debió serlo, aunque no comprendía por qué no había muerto para acompañarlo en la otra vida o en una nueva reencarnación.

Así la sacerdotisa estaba sola, pues ni siquiera habían podido procrear con libertad, tomando en cuenta que su naturaleza purificaba cada intento de bebé que creciera en ella, no había nadie que la acompañara en la vida larga y desoladora que le esperaba. Nadie excepto, ese niño que crio con antelación y ahora era un muchacho muy fuerte y decidido.

Shippou había visto conocer a esos raros humanos, pelearse a esos dos tontos, derrotar a un fuerte enemigo, enamorarse y ver crecer a los hijos de Miroku y Sango, a quienes también le toco ver morir. Sabía que su vida era muy larga y no debía sufrir por ello, pues se había acostumbrado a dejar ir a aquellos que son menos longevos que uno.

Inuyasha, Kagome y Kirara eran los únicos que quedaban del grupo que había derrotado a Naraku… bueno, el orejudo hasta ese día…

Ese demonio era ahora un adulto, que miraba la escena con sus propios pensamientos, y aparentaba una cara algo estoica, aunque debía admitir que le estaba carcomiendo el sentimiento de haber perdido a su intento de padre. Su familia se desintegraba de a poco.

Así mismo, había algo escondido en el fondo de los sentimientos del zorro. Sonaría precipitado pero tras unos siglos conviviendo con ella, sabía que había un cariño más allá de lo fraternal con la chica. Era un amor que podía sonar enfermizo viendo que ella había prácticamente sido su madre cuando asesinaron a la verdadera. Así que estaba en un dilema: por un lado el dolor de la en teoría viuda, y por otro una oportunidad que por muy aprovechada de la situación quedara, también significaba cumplir con una promesa de la cual necesitaba cumplir para no pensar en nada más.

Inuyasha le había solicitado cuidar de ella ese día en que perdió la vida.

Así que el joven de aparentes veinte años se acercó a Kagome con mucho cuidado y mirando el cuerpo cuyo estado parecía no estar muerto sino, sólo durmiendo, pronunció…

― Prometo que te protegeré con mi vida si es necesario…

Y así lo cumpliría tanto por promesa, como por amor.

OoOoO

Una de mis parejas crack es esta, Shippou y Kagome, me gusta pero más bien, viendo a Shippou como un mini rival para Inuyasha en la trama original y uno que cuidaría de la susodicha cuando pasara algo así.

La verdad me agradó mi resultado, y espero que a ustedes igual.

Nos leemos en el siguiente capítulo…

Chiru.