Rege: tardanza maxima lose .

Aito: bien tenias tus razones creo .-.

Rege: si no se me ocurria nada lo juro ;_; en fin tienes sus razones para matarme ,

Aito: Matenla *o*

Rege: calla que si yo muero ¬¬ no continuo con los otros ¬¬

Aito…. *se cruza de brazos* di tus notas

Rege: hai ^^! *levanta la mano con animo*

*katekyou hitman rebor no nos pertenece es mas de uso comercial *lee un papel* y aquí dice qe qejas y referencias favor de dejar un reviews …

aito: esto es un universo alterno creen que en su sano juicio hibari fuera un psicopata amando el respeto ¬¬ , no mas en la mente de este enferma *apunta a reggae*

rege: sigo aquí =3=

aito: me vale ¬¬ sigue con tus notas

rege: nanana.": Pensamientos.

Nanana: palabras claves

-nanana.- : Conversaciones.


Regeryyentha scheiidl estudios: D

Presenta:

Obsesión

Capitulo…4

Mukuro seguía besando a su querido primo. No lo amaba ni lo quería cerca de él pero tampoco quería dejarlo ir, es más, se había vuelto adicto a él… podría decirse que su primo era ¿su obsesión? No, claro que no. Es como dice Kyoya-kun: "Se necesitan mutuamente. Necesitan que alguien les de amor, el propio amor que se les negó." Lo odiaba, en serio lo odiaba, pero eso no significaba que no disfrutara de sus besos, quería sentirlo un poco más, paso su brazo por la cintura y lo atrajo más.

El pelinegro le estiro sus cabellos azules, ese sadismo de él le encantaba. Mukuro mordió el labio inferior de Hibari.

Y para Hibari… sus recuerdos salieron disparados

.

-Kyoya. – El que habló se acercó más a él y la sonrisa con que lo hacía crecía más y más mediante iba acercándose. El pelinegro tuvo miedo pero no lo mostró en sus ojos grises, pero aun así que retrocedió un poco.

-Ven, no tengas miedo. – Se sienta a su lado y pasó su brazo por la pequeña cintura impidiendo, de esa manera, que tuviera alguna posibilidad de escapar.

-Mande ¿otho-san? – Lo ve y responde fríamente. Se estremecía al sentir como la otra mano libre acariciaba su pierna arriba y abajo cerca de su intimidad.

-Quiero jugar a algo... – Se acercaba más y mordía la oreja del pelinegro y este asintió con algo de duda y ¿temor?

-¿A qué? – Preguntó un poco temeroso y el hombre sonrió más.

- Me conoces ¿no es así? – éste asintió –, bien, debes saber qué punto me hace sentir bien... – Agarró la pequeña mano y la puso en medio de sus piernas. – Si haces que me corra bien... – le susurra al oído –, hoy no lo haremos... – Kyoya sintió alivio –, pero si lo haces mal... – por un momento sufrió un escalofrió –, hoy lo haremos más de una vez en donde yo quiera... -

-E-está bien. – Y antes de que respondiera sentía como lo estaba besando y mordían su labio inferior.

.

Terminó su recuerdo y su lado sádico, que solo usaba al momento de matar, salió provocando que diera un rodillazo en la boca del estomago que terminó sacándole el aire a la persona que ahora mismo estaba besando.

El peli azul abrió los ojos… ¡mierda!, se había dejado llevar y se olvidó que también, al morder sus labios, recordaba todo lo que había vivido.

El psicópata se alejo de él sonriendo de manera seductora, el ojibicolor levantó una ceja ¿Qué planeaba ahora? El pelinegro se acerco queriéndolo besar de nuevo pero se separó de él y no dejaba de mirarlo seriamente. El ojigris soltó una sonrisa.

-¿Qué pasa Mukuro-chan? ¿Acaso no querías besarme? – Le sonríe de manera siniestra. - ¿Qué sucede Mukuro-chan? ¿Ya se te olvidó quién eres? – Se le acercó con una sádica sonrisa.

-Kufufu~ Soy tu primo, quién más idiota. -

-… – No dijo nada pero luego sonrió de forma más perversa. – Si, eres mi primo, un primo idiota y el único que tengo... pero ¿por qué estás solo, Mukuro-chan~? -

-No te entiendo. - Veía como éste se acercaba a paso lento. Genial, ahora se sentía la víctima de su primo.

-Estás solo. ¿Por qué?, no lose... dime, ¿tu familia te golpeaba~? – Mukuro no dijo nada. – O... ¿tu padres te maltrataban y deseaban que no hubieras vivido? – Soltó una ligera carcajada. – O, puede que sea porque tu querido hermano ¿te quiso matar? -

Mukuro lo observo sorprendido para después calmarse y sonreír. Bien, si así quería jugar entonces no lo negaría. Sadismo contra sadismo ¿quién ganaría?

-Kufufu~ Sí... ¿qué divertido no? – Le sonrió y al pelinegro se le figuró que su 'presa' se había escapado del juego para jugarle uno a él. – Bien, Kyoya-kun. Si hablamos de pasado tal vez hablemos del tuyo, al fin y al cabo, el tuyo es mucho más interesante~ -

-…. – Le había dado en el 'orgullo', cosa que hizo que se pusiera a la defensiva.

- Bien ¿por dónde empezamos~? – Ahora ya no era la 'víctima' sino el 'depredador'. – Ah sí~! Una madre drogadicta que te odiaba tanto como yo, ah no, espera... te odiaba más que yo, ya que te vendía al mejor postor. - Sonrió más al ver el gesto que ponía el pelinegro. - Espera, se pone más interesante aún~... fuiste comprado por unas semanas a una persona que te vendía a los demás ¿Qué irónico, no?~ – Sonrió aún más al ver al enojado pelinegro. – O, sin olvidar lo más importante. Pobrecito~ - Lo mira fingiendo gran y dolida tristeza. – Eras la 'puta' de tu padre ¿y para qué? Ya que cuando se canso de ti te vendió – Eso ya no le gustó al pelinegro.

-¡CÁLLATE!- Se lanzó hacia él, cual feroz fiera, con un cuchillo en mano.

Mukuro esquivó fácilmente el cuchillo que iba para su cuello. Divertida, la situación era simplemente 'divertida', aunque temía un poco por su vida, un 'poco' cabe su primo se ponía en esos 'planes' era más tenebroso que el bastardo que lo violaba.

Siguió tratando de asestarle algún golpe o algún daño y, cuando se hubo cansado de él, vio cómo éste se relajaba y aprovechando la oportunidad se lanzó hacia él y, cuando por fin lo agarró, lo tiró al suelo poniendo ambas manos en el cuello de su, ahora, "primo".

-¿Kyoya-kun~? – Ahora sí que temía por su vida... ¿Y quién no? Ahora estaba con un psicópata a punto de matarle, pero no quitó su sonrisa, hacerlo sería...

-Quiero que te mueras. -Y dicho ello clavó el cuchillo en la palma y vio cómo el líquido carmín salía, era la sangre del peli azul, de su "primo", y no pudo evitar que una sonrisa sádica se asomase por sus rosados labios.

-Vaya~ – Sonrió. – Sí que eres un psicópata. Mira que con sólo mirar la sangre y te calmas. – El azabache lo ignoró completamente. Disfrutaba del líquido que salía de su primo, clavó de nuevo el cuchillo, permitiendo de esa manera que saliera más sangre y de ese modo alargar el 'disfrute'.

El ojibicolor se extrañó un poco de la actitud de su primo, ese gesto le molestó. Ahora sí que quería matarlo... Pero se fue por lo razonable, tenía ganas de matarlo, sí, pero también había la otra opción y lo mejor en éstos momentos era tratar de distraer la mente psicópata de su 'querido' primo.

Con su otra mano el peli azul se quitó el cuchillo de su adolorida palma con fuerza, mientras observaba el liquido carmín que emanaba de la herida lentamente. Ver la sangre de los demás era una cosa tan normal... pero ver su propia sangre era algo perturbador, se rió divertido ante el rojo 'líquido'. Seria genial que esa sangre fuera de Kyouya e impulsado por su enfermo deseo y, sin pensarlo 2 veces, arremetió el cuchillo al cuerpo del azabache.

El, ahora 'presa', detuvo, sin mucho esfuerzo, el cuchillo con su mano, haciendo que esta sangrara por el contacto del objeto punzo cortante con su suave y pálida piel.

-Sangra un poco más, Kyoya-kun~. – Mostró una sonrisa llena de burla y sadismo. - Hazlo por tu querido primito~ -

-Sí, claro, - Ríe mientras la sangre sigue fluyendo hacia la superfície y, sin quitársela de encima, puso las manos en el cuello del pelinegro manchando así, con el líquido carmín, el cuello blanco del peli azul.

-No me matarás, me necesitas. – Le sonrió a su primo y éste solo apretó con más fuerzas el cuello de su primo.

-¿Por qué te necesitaría? No eres más que un maldito y desdichado herbívoro. – Apretó aún más y para el peli azul se dificultó un poco el respirar.

- ¿Y quién te dará 'amor'? ¿El perro? – Y con burla y socarronería suelta una carcajada aunque en esa acción se le fue el restante aire que contenían sus pulmones. – Yo... creo... que no... -

No cambio su expresión de molestia y enojo pero sí aflojó 'un poco' su agarre, volviendo un poco más en 'si'.

-No te necesito. – Le advirtió y quitó sus manos del cuello de éste dándole oportunidad al peli azul de tomar el aire de su alrededor con total alboroto.

-Me... necesitas, tanto como yo a ti... – Le sonrió más calmado. – Estamos enfermos los dos. Nos 'amamos' Kyoya-kun~ y lo sabes... -

-¡CÁLLATE DE UNA PUÑETERA VEZ!- Trató de acestarle un golpe al ojibicolor pero su mano fue detenida por la mano libre del asesino. – Nunca me enamoraría de un enfermo como tú. -

"Ya volvió a la normalidad... tch, qué lástima."

Sus pensamientos fueron de 'alivio', al ver que el pelinegro trataba de darle un golpe con todas sus fuerzas... su primo era tan...

-Qué bueno porque mi único deseo es matarte, Kyouya-kun~ -

-El mío es igual, idiota. – Lo mira de una forma mezclada entre sádica y retadora.

-Kyoya-kun , mejor sal. Necesitas 'distraerte'~ - Le sonrió con sadismo pero, para el pelinegro, esa sonrisa era de cariño y sinceridad.

-Tch...- Patea objetos en su proceso de irse y antes de marcharse se detiene, completando así, una leve pausa para mirar al peli azul desde la puerta y dirgirle unas cuantas palabras. - Consigue un maldito trabajo y lárgate. - Termina con ello y azota la puerta tras sí.

Realmente necesitaba 'distraerse'.

El asesino lo ve irse y divertidamente dice:

-Kujuju~ se libre... mi querido Kyouya-kun... - Ignoró por completo las últimas palabras del azabache y en su rostro nació una leve sonrisa, pero cuando dió un vistazo a la sangre que estaba desparramada en su cuello esa sonrisa se llenó de sadismo.

-(-)-

-Tras haber analizado las heridas del cuerpo se descubrió que las mordidas fueron antes de morir pero infectadas por otras que fueron dadas post-mortem. También se encontraron múltiples heridas infringidas por un objeto punzo cortante que se estima fue un cuchillo de cocina o una navaja grande. En éste momento la autopsia sigue y es lo que hemos constatado hasta ahora. – El rubio a cargo sacaba los informes forenses y se los daba al pelinegro del sombrero fedora.

Tsuna miraba aburrido mientras veían las radiografías acomodadas por orden en la pared.

¿Qué tenia de interesante? Siendo sinceros la medicina forense no le gustaba para nada... ¿como decirlo sin que Alaude-san lo matara?

Era aburrido, la verdad... ¡¿Qué sentido tenía al examinar a un muerto? Díganlo con voz fuerte y clara, porque él no entendía nada de la medicina. Era cierto que había estudiado y que recibió título de médico y todo eso, pero sólo lo hizo para obtener su título, no lo hizo para observar muertos como lo hacia Alaude-san. Y mientras se quejaba mentalmente miraba de manera aburria a Alaude. Éste hablaba y hablaba sentado, cruzado de brazos y piernas. Reborn y Lambo ponían tal atención en el cuerpo... muerto, arriba de la mesa. Tsuna se preguntaba cómo Alaude podía comer con los cuerpos entrados en putrefacción, ahí, a plena vista, despidiendo ese horrible olor tan característico en los cadáveres. Dios, qué asco.

-Lo que me tratas de decir es que de la mordida no se puede sacar ADN. - Reborn se encontraba furioso y su mirada sólo se ocupaba en tratar de matar al rubio.

-En otras palabras... sí. Por culpa de las mordidas dadas después por animales salvajes o por lo que sea, se contaminaron las heridas y nos imposibilitó la sustracción de ADN. –

Alaude se cruzaba de brazos. No era su culpa que el idiota de enfrente no supiera buscar bien o que -miró a Tsuna-, su maldito psicólogo -que se encontraba bostezando-, no pudiera "entender bien" la mente de ese maldito psicópata.

Reborn miraba fulminante. Ese maldito médico de cuarta no sabía hacer su trabajo ¿o qué? Había encontrado por fin una pista muy buena y sale con sus estupideces. Bien, lo mataría.

Tsuna bostezaba. No entendía nada de nada de lo que ahí ocurría.

Lambo, miro para todos lados, lo mejor sería hablar, decir algo ya que el ambiente ahí se puso demasiado tenso para su gusto.

-P-pero Alaude-samá... – Calló al mirar la mirada ojiazul encima suyo. – ¿A-ah encontrado algo que... nos... puedas ayudar...? - Lo último terminó en un susurro pero no tan extinto como para que no le escucharan los demás.

-Es otro asesino. – Se acercó a su escritorio y lo abrió lentamente. Los tres restantes de la sala abrieron los ojos pero...

-¿Qué? – Sólo Tsuna se armo de valor y preguntó lo que los otros dos querían saber.

-¿No escucharon? - Resopló un tanto frustrado y masajeándose el puente de la nariz mientras sacaba unos papeles y se los daba a Tsuna. - Su modus operandi no es como el asesino del 18. A simple vista pareciera que es él, pero si inspeccionas meticulosamente te das cuenta de que fue obra de otro asesino. -

Tsuna levantó una ceja ¿otro asesino? El 69 ¿tal vez ? No, ese no era su modo de operar, siempre quitaba un ojo y marcaba el 69 en los pechos de su víctima, pero no mató el día 18... ¿Otro asesino? se volvió a preguntar.

Esta vez sí que llamaba su atención.

-¿Otro asesino? ¿Qué quieres decir con eso Alaude-san? – Llamó la atención de todos y agarró los informes al momento que también les daba unas veloces, pero no desatendidas, hojeadas.

-Que hay otro asesino. - Se sentó algo desganado por la sola idea de que aparte de lidiar con esos dos tenían que lidiar ahora con otro diferente. Genial, ahora que, ¿que toda la ciudad se revelara?

El psiquiatra levantó la ceja sorprendido.

-¿Pero qué rayos? ¿No se suponía que solo había dos? – Siguió leyendo el informe. Eso si, el modo si era diferente, pero... - Nunca escuché de un tercero... - Mira a su "jefe" que estaba sorprendido al igual que Lambo.

- Explícame - Reborn recobró su postura y dijo: - ¿Cómo está tan seguro? - Miro al ojiazul de manera analizante y éste resopló. ¿Lo tenía que explicar todo? Por eso había hecho el informe muy detallado, para que hasta el niño de ojos verdes entendiera.

-A primera vista intuimos que era por desangramiento que, en realidad, no es tan lejos de la verdadera causa pero, a diferencia del asesino del 18 que siempre quema o destruye cualquier prueba, este la dejo ahí, esa es la primera diferencia. - Tomó un poco de café mientras suspiraba. - La segunda diferencia es que su verdadera causa de muerte fue debido a un fuerte golpe que recibió en las costillas haciendo que una se clavara en una arteria provocando una hemorragia interna.

-Pero, la manera en que mato, la víctima era castaña, además de que estaba en pose de afecto. – Miraba los informes, tenía sentido, pero esos factores... Leía con mas atención el informe mientras trataba inútilmente de defender su teoría - Pudo haber sido... por que perdió el control, un recuerdo o algo así, pudo haber un factor que desequilibrara su mente para que tuviera la necesidad de matar y no exactamente ese día... que no se pudiera controlar. - Lo miraba con sus ojos cafés, defendiendo su teoría.

-La ciencia explica que es otro asesino. -

-La psicología explica que es el asesino del 18. -

-Vete a la realidad, estúpido. – Se cruza de brazos. – ¿Por qué tanto interés con él? -

-Pero ¿Por qué quieres negar que es el asesino del 18? -

-¿Por qué estas tan empeñado en defender tu teoría?- Lo cuestiona mientras cruza sus brazos.

-Y ¿por qué estas tan empeñado en que hay otro asesino? – Lambo miró impresionado. Nadie, en su sano juicio, es capaz de llevarle la contraria a Alaude, él era perfecto en sus teoría así que si decía que había otro asesino, había otro asesino, iba a hablar... pero el golpe sordo de la mesa lo hizo callar.

-Escuchen, si hay otro asesino o no, no me importa. – Levantó la mano con la que anteriormente había golpeado la mesa y se acomodaba su sombrero. - Si es de otro asesino a mi no me importa. Dime, ¿tienes pistas del asesino del 18 Alaude?

-No. - Dijo un tanto irritado por el golpe de impaciencia que había dado Reborn.

El azabache de rizadas patillas se levantó y agarro al ojiverde y con fuerza y brusquedad lo tiraba hacia la puerta. - Nos vamos. Cuando tengas pistas del asesino del 18 me dices, sabes donde llamarme. - Observa molesto al castaño. - En marcha dame-Tsuna, que no tengo todo el día. – Salió por la puerta y Alaude resopló.

Ese tipo era tan frustrante.

Tsuna recogió los informes de Alaude - De todos modos, gracias por la ayuda. – Hizo una reverencia y salió de ahí.

-Mmh...- Asintió con desgano mientras veía como todo el mundo se fue. Suspiró resignado. Todo eso solo por querer hacer un buen informe... qué estupidez.

-(-)-

Miraba las fotos y reportes forenses de las víctimas del asesino del 18. Se encontraba en su oficina frente a su escritorio donde estaban todos los archivos no guardados del asesino del 18.

Miró a su alrededor y las personas salían como entraban, otras tomaban café y otras contestaban las llamadas, era un caos pero era normal en los trabajos policíacos .

-Mmm... muchos dicen que es rubio. - Miraba las entrevistas a personas. -, y otras que es castaño.

Suspiró, era tan aburrido. No se le daba investigar más bien se le daba el inspeccionar, pero ésto era lo que tenía que hacer si quería atraparlo.

Observó los detalles más a fondo. - Mmm... la última víctima, fue vista que subía... al metro... -Tsuna leyó un poco y se sorprendió, era... era... - Dios... era el metro en donde yo estaba junto con... - El sonrojo dominó su cuerpo. -Hi-Hibari-san... - Murmuró.

-¿Tsuna-san?- Una peli violeta lo llamó al ver que su expresión había cambiado. -¿Hibari-san? ¿Quién es él?-

- ¡Hiii! ¿Chrome, qué haces aquí? - Le preguntó nerviosamente y dejaba que el sonrojo se pintara de nuevo en su cuerpo pero esta vez más marcado y con más intensidad.

-Estaba dejando mi reporte que hice sobre el asesino del 69... aunque no es muy informativo que digamos...- Lo dice con desánimo.

-¿Por qué dices eso? - Le sonrió. - Eres la que más empeño pone en ese caso. Seguro lo atraparás. -

-P-pero no hemos hecho ningún progreso... - Agacha la cabeza - No soy tan buena como usted...- Lo último lo dice en un susurro pero no tanto como para que el castaño no lo escuche.

-Jajaja! Pero pronto lo tendrás y yo no soy tan bueno. Mira, otra vez estamos desde cero, no tengo ninguna pista y todavía no se ¿quién es él ? - Susurra emocionado.

-¿Eh? ¿Cero? ¿Por qué? ¿Qué paso? - Lo mira sorprendida y un tanto preocupada.

-Por que el asesino que teníamos no era ese... - Susurra triste. - Perdimos la pista estamos y otra vez en cero. -

-¿No... era ese? ¿A qué te refieres Tsuna-san?-

- Que... – Suspira resignado. A lo mejor, contándole a Chrome se relajaría de todo este embrollo del asesino. - Que me equivoqué, hay otro asesino que sigue la pista o bueno por lo mínimo es parecido, al parecer... – Lee los informes que le dio Alaude. -Ataca irregularmente... –Lee más. – Quiere decir que sólo mata cuando se le dé la gana, aunque... su modo operandis sea igual que el asesino del 18 hay muchas diferencias... -

-Por ejemplo... – Trató de entender Chrome la situación y qué mejor que le diera un ejemplo.

-No mata los días 18 como el asesino del 18 y sus víctimas no tienen pose de afectos, más bien... – Ve las imágenes expuestas. – Son como de admiración, algo así como "mírame estoy aquí", parece que quiere llamar la atención... - Después agregó. -No, es el asesino del 18. – Mencionó seguro de sí, mientras iba por una taza de café.

-¿Por qué? – Preguntó interesada.

-Aunque Alaude-san diga todo lo contrario, de que no encaja y todo eso, siento que es 'él' Chrome-chan. -

-¿Por qué estás tan seguro?- Se sentó al lado de él para poder conversar mejor.

-Ni yo lo sé Chrome-chan... ni yo lo sé. - La mira. - ¿Por qué te gusta tanto el asesino del 69? -Preguntó esperando que la respuesta de Chrome le ayude a saber por qué tanto su interés con el asesino del 18.

-Ah... sobre eso...- Se pone un tanto nerviosa.- Pues no sabría explicarlo muy bien. Se podría decir que me intriga... pero también me interesa. Todos los asesinos tienen una historia oculta y creo que el de éste asesino es un tanto oscuro y me interesa saber... o algo por el estilo... - Dice un tanto avergonzada.

Tsuna le sonríe tiernamente para después alegremente agregar unas cuantas palabras al tema.

-Muchas gracias Chrome-chan. - Se para y se estira todos los músculos que tiene. - Me tengo que ir. Tengo que ir a dar clases. Adiós. - Se despide agitando lamano.

-Hai!- Se despide - Buena suerte Tsuna-san y gracias también. - Tsuna se detiene y después sonríe.

-Si... -Murmura para sí más que para Chrome.

-(-)-

Miraba la escena, toda rodeada de cintas color de amarillo y dibujos en grises que marcaban las cosas más importantes o cruciales para ellos. También arriba de estos dibujos se encontraban unos mini cartelones marcados con los numero 1, 2, etc... dándole los pasos a seguir de cómo fue la escena del crimen. Regresó a ver si podía hallar otras cosas para dar con el asesino del 18, que le pudieran dar una pista de ¡¿quién rayos es?¡ Le frustraba estar jugando al gato y el ratón con él, ello no era diversión para nadie ni para ese asesino idiota, ni para la vaca estúpida... Y, ahora que recordaba. Desde que casi lo besó no lo podía sacar de su mente. Está bien, llegaría y lo primero que haría sería darle unos tiros a Lambo ¿Por qué? Fácil. porque se le da la maldita gana, ¿algún problema? Ni uno, era Reborn y él hacía lo que le venía en gana.

-Qué ridículo. – Se recordó en un susurro. - No encontraré nada. Si los que recogieron datos en la escena del crimen no encontraron nada ¿Por qué yo tendría algo de suerte? -

Estaba caminando para relajarse. Desde el ataque de furia que le había dado anteriormente se le habían bajado un poco los ánimos pero, después de caminar un poco, pudo reflexionar un poco más... o eso quería creer.

¿Una escena del crimen?

Volteó a ver las tantas cintas amarillas que rodeaban el lugar y se acercó para poder observar mejor.

El pelinegro vio a alguien acercándose y con aire impotente, decidió detenerlo.

-No puedes entrar, es una escena del crimen. – Le paró antes de que pusiera un pie para cruzar la línea amarilla.

-¿Mm? ¿Por qué no? De cualquier forma se ve como si ya hubieran acabado. -

-Porque no. - Lo miró mal. Nadie le mandaba, él era el asesino del 18!, podía hacer lo que se le viniera en gana. -Éste crimen todavía no se ha acabado y quiero encontrar nuevas pistas así que vete. – Le retó, pero éste no se intimido.

"Interesante aura de poder." Pensó divertido el psicópata.

-Lárgate de una vez, niño. –

-Jm~..-Lo mira un tanto interesado en su forma de hablar. - De acuerdo. - Se pone atrás de las cintas pero no retrocede ni un paso más. -Así está bien ¿no?- lo mira con suficiencia.

Ya no dijo nada y se puso inspeccionar el lugar buscando "pistas". Pasó media hora y nada... ¿30 minutos? Y ese maldito niño no se iba. Qué tenía de divertido estar viendo ésto y, para acabar, el maldito asesino del 18 o el nuevo número que le pongan al nuevo ¡No ayudaba en nada! ¡No encontraba ninguna pista!

-Maldito asesino... – Murmura fastidiado. Ahora si, aventando las cosas y pateándolas en el proceso.

-¿Qué asesino están investigando?- Se recarga en las cintas hablándole como si lo conociera de toda la vida. En ese momento no estaba para fingir amistad, simplemente quería fastidiar a alguien, todavía se sentía frustrado por lo de su primo idiota.

El detective miro al psicópata interesado ¿Quién era él? Que de un derepente tuviera interés en algo que a muchos les aburría.

"Eso yo no me lo trago. Aquí hay gato encerrado." Lo miró mal. No confiaba en esa persona, tenía un aura que lo hacía dudar, pero...

-El asesino del 18. - ¿Por qué tiene algo que te hace confiar ciegamente en él?

-Jeee~ - Así que además de Tsunayoshi-kun también tenía este siguiéndole los pasos. ¿Cuánta fama podría llegar a tener?

-Y ¿qué han averiguado?- Lo sigue viendo con interés y con una sonrisa sádica marcada perfectamente en su rostro. Amaba que le dijeran lo que descubrían de él. Era interesante de ver cómo se equivocaban cuando sacaban teorías de él... y sólo una persona había casi-acertado a todo lo que pensaba y esa era... Tsunayoshi-kun.

¿Qué estarás haciendo? ¿Estarás pensando en mi? Porque yo sí. Quiero matarte y ver tu sangre correr ¿Estarás pensando en mi? O ¿En el asesino del 18?

Su querida victima favorita: Tsunayoshi-kun

No pudo evitar una sonrisa totalmente sádica, que no paso desapercibida por el pelinegro quién se encojió de hombros. Tenía que sacarle toda la información posible ¿no?

Valor por valor. La ley del espejo. No iba a dar información gratis si él no se lo daba también.

-Estamos en 'cero'. - Lo mira y ve como su sonrisa sádica se borra y le presta atención. - Teníamos pistas, pero hay otro asesino y además de dos teorías, la del dame-Tsuna y la de Alaude. -

-¿Dame-Tsuna?- Preguntó un tanto interesado al ver parecido con el nombre de su castaño.

Reborn le lanza una mirada llena de malicia y burla. - Sí, un perdedor total pero, en lo único que es bueno es en la psiquiatría. – No iba a admitírselo a él, pero sí necesitaba de sus conocimientos en muchos casos.

-Jee~ ¿En qué es malo ese herbívoro?- Sonríe un tanto divertido ante el apodo.

- Es malo en todo. - Lo dice sin que la sonrisa se borrara de su rostro. Ese pelinegro, a su modo, sí que llegaba a llamar su atención. Lo que en 10 años de policía nadie pudo a excepción de esa estúpida vaca, ese pelinegro si podía. - No puede cocinar ya que incendia todo al rededor; no puede vivir solo ya que le teme a muchas cosas; no sabe lavar ropa, de por sí la lavadora se friega; es malo en los deportes, el viento hace acto de presencia y no puede conseguir una cita. – Sonrió con sadismo, no tiene que ver a nadie más que a él. - Además, es tan divertido espantarlo ya que se asusta fácilmente. - Lo mira con sadismo. - Deberías intentarlo. -

-Jee~, ¿lo asusta a menudo? -

-Claro que sí, es tan divertido que es inevitable no hacerlo, junto con una vaca estúpida. - Sus ojos brillan. - Eso sí, es de lo mejor asustar a la vaca estúpida. -

-¿Vaca estúpida?- Vuelve a poner cara de interés ante la plática que estaba teniendo.

-Si - Lo mira con más sadismo y exitación. - Una estúpida vaca de cabello negro y ojos verdes y el dame-Tsuna. - Al ver que el niño azabache tiene interés sonrió, tal vez ese podía ser un punto a mi favor... su interés por el dame-Tsuna. - Es castaño y de grandes ojos cafés. -

-Castaño... mm... creo que lo conozco. - Finge poner cara pensativa como si recordara algo realmente difícil pero, cómo no olvidar a su victima.

-¿Conoces a dame-Tsuna? - Lo mira sorprendido pero su rostro lo oculta bien.- ¿Cómo? si que yo sepa, ese perdedor no interactúa con nadie que no sea de la policía o sus estúpidos estudiantes. - Murmura. - mmm interesante... -

-¿A no?- Preguntó fingiendo desconcierto pero, en realidad, estaba contento de que no interactuara con mucha gente.

-Si... - murmura - Bueno... la única con la que sale, y muy a menudo, es una tímida detective llamada Chrome - Finge desconcierte al ver las reacciones del pelinegro y más cuando éste empezó a decir que dame-Tsuna estaba saliendo con alguien más. Mentía, pero su instinto dice que ocultaba más de lo que dice. Una mentira blanca no haría daño en personas como él.

-Detective... - Puso, por unos leves segundos, una cara de enojo y con sed de sangre pero la corrigió rápidamente. - Jee, entonces, ¿tiene novia? - Sonrió tratando de parecer alegre.

Reborn sonríe con malicia.

"Cayó en mi juego..."

-Pues, son los rumores que salen por ahí. Yo he escuchado que interactúan mucho y no sólo como amigos. - Se relame los labios para dar más insinuación.

-Jee~ No hemos hablado de eso así que no sabía eso. - Sigue sonriendo pero no puede evitar sentir enojo y ganas de "conocer" a esa detective y de organizar una serie de preguntas para SU castaño.

Reborn sonríe como un gato que atrapó a su presa en una esquina. - Deberías preguntarle, seguro y te contesta. - Lo dice felizmente. – Ve la hora en su reloj de brazo y prosigue marcharse.

-Ohh disculpa, me tengo que ir, ya es tarde y tengo que ir por una estúpida vaca. - Le sonríe divertidamente a la vez que finge lástima. - Adiós~ -

Pone su brazo en un árbol impidiendo su paso, sin modular su fuerza y crispando un poco la corteza del árbol. - La verdad es que no creo que lo encuentre hoy porque tiene clases, y me da mucha curiosidad, podrías decírmelo tu?-

Sonríe divertidamente. - Lo siento, ya es tarde, mejor pregúntale tú. - Quita el brazo delicadamente y camina lejos del pelinegro. - Será divertido volverte a ver~... -

Hace un ligero chasquido con la lengua pensando que ya no era audible. - De acuerdo, pienso lo mismo Reborn-kun. - Le sonríe y agita su mano en señal de despedida.

- Nos vemos. - Lo último no pudo evitar decirlo con un tono un tanto más serio para después darle la espalda mientras ponía sus manos en sus bolsillos y continuaba su caminata.

-(-)-

Caminaba de un lado a otro mientras terminaba de explicar.

-Trastorno de la personalidad di asociativa. – Empieza a leer unas páginas del libro de la Universidad. – Éste trastorno consiste en... ¿sí, Haru? – Pregunta al ver que la castaña levantaba la mano.

-Naa, sensei. – Preguntó emocionada. – Me puede decir ¿Qué piensa del destino? -

Tsuna rio un poco, - ¿Sabias que ya vamos a presentar un examen intermedio? No le he puesto el tema de los psicópatas completos y de ahí son casi dos semestres. – Les sale una gota. - ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? -

-Mooo... - La que se quejó fue la castaña cobriza. – Ándale sensei, si solo es por esta vez. -

-Pero... siempre hacemos lo mismo y... - Los murmullos lo callaron. – Bien. – Sólo gritos de alegría se pudo oír en la sala. – Nos pondremos a platicar si me responden ésto correctamente. – Todos asintieron. – Estamos viendo éste tema y sólo les daré una oportunidad y será el alumno que yo escoja. – Pasó su vista por el salón hasta que diviso a aquel que siempre estaba dormido. – ¿Yamamoto? – Llamó ligeramente. Éste abrió sus ojos mientras bostezaba. -¿Qué pasa? – Preguntó rascándose la nuca.

Ahí fue cuando todos perdieron sus esperanzas de poder salir.

-Te haré una pregunta, trataras de responder ¿si? – El ojiamarillo asiente con cierta pereza. – Bien ¿qué personalidad te permite tener otra en tu interior? – Todos se golpearon la cabeza internamente. Era por esa razón que Tsunayoshi-sensei lo escogió, el pelinegro se había dormido en todas las clases de ese tema. Gokudera miraba aburrido el cómo Yamamoto se empezaba a rascar la nuca nerviosamente mientras sonreía como un estúpido.

-¡Es fácil, idiota! – Murmura para él. – Es cuando por ejemplo si yo soy de personalidad explosiva tendría un chico tímido en mi interior ¿Qué sería? -

-Un lindo Gokudera... – Sonrió apenado. Varios murmuraban y cuando los dos escucharon lo que sus compañeros murmuraban se sonrojaron los dos. - Jeje... -Yamamoto recordó un poco... había escuchado algo así pero en donde, en donde. Ésto era observado por el peli plata meticulosamente.

-Recuérdalo. – Mencionó y como si fuera por arte de magia.

-Se llama "personalidad múltiple". – Le dijo alegre y Tsuna hizo una mueca, entonces todos entendieron lo que tanto ansiaban que sucediera.

-No tendremos clases. -

-Un trato es un trato sensei. -

-Cúmplalo. -

-Hai-hai... – Levantó las manos en pose de rendimiento total. – Un trato es un trato ¿Qué quieren saber? – Haru levantó la mano. – Ah! Ya me acordé. – Sonrió apenado. – Queles parece si me dicen lo que piensan ustedes, empezando por tú, Haru.

-¡Bien-desu! ¡Haru piensa que el destino es un pergamino que tú escribes como quieres-desú! – Todos en el salón asintieron.

-Bien. –Le sonrió – ¿Alguien más?

-Yo opino que el destino no existe. - Acotó malhumorado el peli plata.

-Yo opino que sí. Es todo lo que se tiene planeado. – Le sonrió al peli plata y éste, sin ganas de pelear, volteó para otro lado.

-¡SENSEI USTED DIGANOS QUE PIENSA DEL DESTINO EXTREMADAMENTE! –Pidió o 'gritó' Ryohei.

Tsuna lo pensó por un momento.

-¿Alguien quiere decir más? – Todos negaron pero la tímida mano de Kyoko se deslumbró.

-Hai, Kyoko-chan. -

-Pienso que el destino ya existe. Las personas que conocerás, como planearas tu vida... todo está planeado. Por ejemplo: Si está predestinado que debes andar con esa persona lo harás. – Le sonrió a Tsuna tratando de darle la indirecta, la cual el castaño no capto, pues su mente se ocupo en un pelinegro que conoció.

-Yo no pienso así... – Les sonríe a todos. – Pienso un poco diferente, que si el destino ya está planeado y con ello todo lo que harás de tu vida y lo que no eso haría que una persona ya no se esfuerze en sus sueños y metas... – Se recargó sobre el escritorio. – Por eso también pienso que tú tienes que tener la suficiente fuerza para torcerle la mano, no es bueno vivir como aves enjauladas y un amo que te ordena a dónde ir y qué hacer.

-No entendí. – Murmuró Yamamoto.

-¿Qué raro? –Ironizó el peli plata. – Que si tú no quieres nada, simplemente digas que no ¿entiendes? – El azabache asiente.

-Exacto. – Mira su reloj. –Ésto termina por ahora. –Se pone de pie. – Bien, nos veremos la próxima semana. -

-(-)-

Las clases se habían acabado y Tsuna seguía pensando en el destino ¿Será verdad lo que Kyoko afirmó sobre el destino? , guardaba sus cosas tranquilamente, sin preocuparse mucho que sus alumnos se iban o no.

-Kyoko-chan... - murmura, pero no como enamorado si no como preguntádose si tenía razón lo que ella pensaba del destino.

-¿Hai? Tsuna-sensei.- Pregunta feliz y malinterpretando el tono con que lo había dicho.

-HIIIIII! - Primero se asustó y luego al ver que era la castaña se calmó. - ¿Eh? No, nada... -Sonríe con un gesto de ternura.- Y ¿que haces aquí o qué? -

-Ah... sobre eso... es que... pues... -Agarra valor mientras se traga sus nervios. -Quería pedirle que tuviéramos una cita... -

-¿Una cita? - Preguntó extrañado y después sonríe. - Claro, como profesor y alumno, ¿te parece la próxima semana?, hay unos helados deliciosos que me gustaría que probaras Kyoko-chan

-¿Eeeeh?... a... eso...-

¡Vamos Kyoko, es un avance!

-Está bien, sensei. - Le devuelve la sonrisa.

-Bien, la próxima semana te veo. -Recoge sus cosas y se va dejando a una Kyoko que también se despedía de la mano.

-(-)-

Caminaba tranquilamente por las calles viendo a la gente pasar. Sus pensamientos se encontraban divididos en 2 personas. Primero el asesino del 18 ¿Cómo rayos lo atraparía? Y el segundo un pelinegro que desde que lo conoció abundaba su cabeza continuamente. Hibari-san, desde que lo conoció ha tenido unas inmensas ganas de volver a verlo, ya sabía que el tenia que tener la suficiente fuerza para retar al destino y decirle yo quiero verlo, pero si el destino que Kyoko-chan proponía existiera, le daría la oportunidad de volver a verlo, suspiro con desgano, levantó sus ojos avellanas y...

-¡HIBARI-SAN! – grito mientras corría a dirección a él y podía decirse que su grito fue de felicidad.

El aludido volteó y cuando lo hizo divisualizó un pequeño castaño corriendo en la dirección en la que iba se formó una sonrisa de lo más sádica.

"Nos volvemos a encontrar, Tsunayoshi-kun..."

Y apretaba sus manos en puño por lo que ese tal Reborn le insinuó... por fin se quitaría las dudas, él estaba acercándose sin que lo tuviera que buscar... el destino no podía ser más voluntarioso.


Notas finales :

Reggae: bien eso es todo ^^ espero los haya disfrutado ^^ antes que nada

Agradecimientos a:

Onee-san: lectora beta , sin ella la ortografia y coherencia de este fic no existiera ^^

Tani-chan : sin ella no se hubiera podido terminar este fic

Y uno muy grande a ustedes ¡! Que lo leen ^^ y comentan ^^

A contestar reviews ¡

Rena keyra: en serio *o* rege-chan esta emocionada honto! Gracias no creo que narre del 10 hay personas que me superan , pero me alegro que pienese asi

Ojala te encuentr otra vez en reviews ^^

Ozu-tsunayoshi: asi lo que pasa es que reborn no le dispero simplemente lo asusto tipo balas perdidas XD si entiendes : 3 si! Que se prepare mukuro owo! , ah y tienes experiencia forense si quieres puedes ayudarme ^^

Ojala te encuentr otra vez en reviews ^^

Akari-cross: jeje ya te extrañaba akari-chan ^^ si si tengo y se llama lizy-oneesa lose ella ayuda mucho en la coherencia y gramatica u.u y si todas tus dudas seran respondidos creo que cuando hibari y mukuro se besaron yo tambien me sorprendi un poco XD , en fin : 3 no estudias psicologia pues pareciera ya que casi hiciste un perfil exacto de hibari y me distes ideas para su mente psicopata *hace reverencia* gracias y no importa si tu reviews es largo me dan mas ganas de platicar entre mas largo mejor ^^u

Ojala te encuentr otra vez en reviews ^^

Piffle princess: jejeje sara-chan ya esta lo subi en la noche pero lo subi ademas no pude por la tarea gomene espero que te haya gustado ^^ seguimos platicando vale y espero me sigas ayudando

Ojala te encuentr otra vez en reviews ^^

D-JK23: mmm mira su link creo que ya se por que el 23 XD por el dia de tu cumpleaños no onee-san ^^ y la k pues es la de kassandra ok no XD , gracias por ayudarme en la ortografia eres genial , espero me puedas seguir ayudando y espero no te hayas golpeado por la caída de la silla

Ojala te encuentr otra vez en reviews ^^

Tani-chan: tan fiel ¡! Por eso te amo bebe :B! sin ti no pude habre creado a obsesion amo nuestros juegos ¡! Espero los podamos seguir jugando :B! en fin cuando quieras aquí estoy ^^ tu amiga rege-chan .

Rege: eso es todo ^^ gracias a los que leen y comentan

Aito: dejen reviews para subirle el autoestima

Rege: hai! Y…..

Rege y aito: nos vemos en el proximo capitulo!

(hay vendra le entrevista no pude en esta XD)