CAPITULO 3

"EL OTRO LADO DE LA MONEDA"

NARRADO POR: KENTIN


Ya habían pasado 5 horas desde la nombración de nuestra nueva mentora, sin mencionar que entre ese tiempo 4 horas con 55 minutos bastaron para que el rumor de nuestra Nueva mentora una Beira se divagara por todo el mundo.

Desde hace un par de años atrás me habia enterado de esto y de hecho me habían estado preparando, por lo que a diferencia de mis compañeros este día no me tomo por sorpresa. Sin embargo nadie estaba preparado para que la elegida para este trabajo, sin contar su particular raza, iba hacer una simple joven sin la experiencia necesaria para sobrevivir a los problemas que existen fuera de las murallas de este colegio. Donde esta la vida real, donde los fallos rutinarios en el simulador pueden ser letales, donde cada pestañeo es un regalo.

Más te vale no echarlo a perder— pronuncio la anciana más admirada en esta ciudad.

—Si directora— fueron las primeras palabras que le escuche decir a la joven Beira. Quien para nada era como me la imaginaba, no tenia ningún parecido con lo que me habían leído de niño, para mi fuera de sus ojos era una persona normal.

Bueno mis queridos Rebels sera mejor que me acompañen, la joven Bishop nos alcanzara luego— dijo la anciana aquí nombrada como directora, empezando a encaminarnos a la sala de conferencias, donde creo yo esperaremos a nuestra Mentora. —Primero que nada quiero que tengan en claro que esto no es un juego, sin contar lo que les hayan dicho siguen siendo unos soldados así que tomen esto como una misión de alta importancia— finalizo antes de abandonar la habitación.

Esto no puede ser cierto— replico uno de nosotros a los pocos segundos de que nos dejaran solos.

—Es la verdad "Hermano" y tienes que admitirla— le dijo otro logrando molestarlo aun más.

—¡Yo no soy tu hermano!— exclamo el pelirrojo furioso.

—Es preferible a que te llame "Bastardo" ¿No?— contraataco el rubio.

No empieces Principe Castiel, este no es el lugar para peleas familiares— le susurro Lysandro al oído del pelirrojo con la esperanza de detener lo inevitable.

—¡No somos familia!— grito Castiel empujando a su mejor amigo.

—Pero ambos comparten la misma madre— dijo uno de los gemelos con inocencia.

—No te metas Armin— le sugirió su hermano alejándolo de los demás.

—Pero el es un "Bastardo" y ante cualquier corte o persona no es uno de nosotros. Por lo que no me sorprende que rechace una tarea como esta, no son dignos de confianza.

—Wow Nathaniel eso fue duro de tu parte— comento el único de piel bronceada.

—Suficiente— susurro Castiel con desdén, apretando sus puños listo para dar el primer golpe.

Como la pela no era de mi total incumbencia deje que ambos descargaran su furia, tampoco es que ellos estuvieran dando una pelea seria, ninguno se atrevió a usar sus habilidades por lo que no abría muchos problemas. O eso pensé yo.

—¿Apostaron?— escuche al otro extremo de la habitación.

¡Si!— le contesto el joven Armin con emoción.

—Bueno lamento arruinar la diversión pero no podemos empezar así— dijo la joven en tono serio, acercándose decidida hacia los dos peleadores, quienes de alguna manera dejaron su pelea pacifica por una aun más letal.

—¡No espera!— exclame tratando de detenerla. Sabia de lo que ellos dos eran capaces por lo que una inexperta en el tema no seria de ayuda. Por desgracia fui lento y al verla entre ellos no cabía duda que era su final.

El golpe callo justo en el medio de su estomago y con el puño ardiendo en fuego fue lo suficiente para que ella saliera disparada, al igual que Nathaniel, contra la pared. Nathaniel sin mucho daño abrió sus ojos furioso dispuesto a dar el siguiente golpe serio, pero al tener encima a la joven le recordó lo sucedido.

—Creo que se acabo la diversión— susurro el joven Dakota, con una rara sonrisa macabra en su rostro.

Me encamine hacia Nathaniel y la joven, pero fue el peliazul quien llego primero y mostró preocupación por la joven.

—¡No respira! ¿Que hacemos?— exclamo el joven Alexy revisando con detalle a la joven, cuya blusa se habia quemado por el golpe y cuyo abdomen mostraba un significativo moretón.

—Nada...— susurro Nathaniel un tanto desconcertado.

—¿Nada?— repitió Alexy cuya confusión era más grande que la mía al desconocer la razón por la cual se habia teñido el cabello.

Fue Castiel el causante, el es que debería hacer algo— añadió aun desconcertado.

Todos miramos al nombrado, quien resignado se acerco a la joven, a ayudar espero yo.

Más te vale no morir— amenazo Castiel a la joven, antes de tratar de resucitarla. —Respira vamos— repetía Castiel entre cada intento.

Deja de besarme si— susurro la joven tras un par de intentos más.

Estúpida solo trato de salvarte— comento molesto.

Ya estoy bien, gracias. Ahora denme espacio— dijo tratando de sentarse, pero tuvo dificultades al hacerlo.

Supongo que ya comenzaremos ¿No?— pregunte ayudandole a levantarse.

—Si.

—Muy bien. ¿Y con qué?

—No lose, solo me dijeron que debía hacer pero no mencionaron como tenía que hacerlo. Por lo que necesito improvisar e improvisare una vez que respire con normalidad.

Esta bien— susurre con una sonrisa. No era facil encontrar a personas que al ser golpeados se lo tomen con tanta tranquilidad y seriedad, tal vez ella si sea la indicada para esto.

CONTINUARA