Disclaimer: Los personajes no nos pertenecen, son de Stephenie Meyer. La historia es original de esta cuenta y sus autoras.
"Un golpe del destino"
Capítulo 4: Mi Mala Suerte.
Era la estupida rubia sin cerebro nuevamente. No comprendía ni el motivo ni la razón por el cual existiera semejante ser humano, es que no se cansa de gritar ¿Cómo es posible que todavía tenga cuerdas vocales cuando se la pasa gritando la mayor parte del día?
Sólo estuvieron escasos minutos en la estancia revoloteando, caminando de aquí para allá y de allá para acá, cuando me volteé para ver que se disponían hacer vi que el dios griego traía en las manos un montón de bolsas, su rostro era inescrutable, la rubia hueca parloteaba y el solo se limitaba a asentir el sin fin de tonterías que ella le decía, estaba molesto… Mmm... ¿Arto? pues si lo comprendía pero eso no quiere decir que sea santo de mi devoción.
Fingí seguir viendo la película cuando la rubia nos hecho un vistazo, la verdad no sabia ni en que había quedado la película, es que el simple hecho de que él esté a escasos metros de mi, hacía que perdiera la cabeza. Y ahí está nuevamente… Estoy pensando idioteces. Miré a Jacob que hasta los momentos se me había hecho invisible y seguía absorto en la película, al menos el no le prestó la mínima atención a la parejita.
Luego sólo escuche el sonido de la puerta al cerrarse, mire al reloj de la sala, faltaban 5 para las 12. Comencé a sentirme cansada, quizá un buen baño me caería perfecto y luego me sumergiría en los brazos de Morfeo, lo único que quiero es olvidarme de este patético día. Me levanté y me dirigí hacia Jake.
Jacob me siento un poco cansada–Le dije bostezando –Lo mejor será es que me vaya a la cama, hoy fue un día muy, muy largo.
Sí Bells, ve descansa, mañana será otro día –Se paró del mueble, se acercó a mí y me dio un caluroso abrazo –Yo voy a esperar que termine la peli.
Ok, buenas noches Jake –Me puse de puntillas y le di un besito en la frente –Que descanses.
Fui hasta mi habitación, al entrar cerré con pestillo y empecé a desvestirme, me puse una toalla la amarré alrededor de mi cuerpo y me dirigí hasta el baño, la verdad no me voy a cansar de admirar este cuarto de baño, es gigantesco. Es muy bonito su color, de un tono crema decorado con cortinas blancas y destellos dorados, la ducha bueno… Es enorme y tiene tina. Pero desde que llegue aquí no he dejado de preguntarme porque conecta con la otra habitación.
Me deshice de la toalla y entré a la ducha, el agua estaba tibia tal y como me gusta, así que relajé todos mis músculos. Quería cantar pero me contuve, ya no estaba en mi casa, ahora vivía con desconocidos, al pensar en esto reviví lo que había pasado el día de hoy y todo giraba en torno al desconocido; su sonrisa, sus ojos color esmeralda, sus labios, cerré mis ojos al recordarlo, sintiendo diversas emociones.
Al salir de la ducha comencé a secarme y entonces fue cuando de repente se abrió la puerta y lo vi, emití un sonoro gemido y él se quedó mirándome pasmado, con los ojos como platos. Yo me tapé instintivamente con la toalla, estaba roja como un tomate, no sabía qué hacer… si gritar, salir corriendo o pegarle, sin embargo él se quedó parado ahí sin pestañear, no tuvo la decencia de taparse los ojos, voltearse o simplemente irse. No, él se quedó ahí paralizado como una estatua. Los segundos transcurrieron hasta que se le ocurrió hablar:
Yo… Yo, bueno… –Tartamudeó –Quiero decir… Yo lo siento –Bajó la cabeza. Movía las manos con impaciencia. –Eh bueno… Creo que lo mejor será que salga.
Yo lo miré indignada, hasta ahora viene a decir que se va a ir. ¿Es que acaso no se da cuenta que debió hacerlo desde el momento en que me vio completamente desnuda? Qué descaro. Era incapaz de responderle, no podía hablar, lo único que quería en ese momento era que me tragara la tierra. Salió del baño mientras yo seguía sin coordinar que iba hacer. ¿Ahora como lo iba a mirar a la cara?
¡Dios! Esto es lo peor que me pudo haber pasado en la vida. ¡Qué vergüenza! Empecé a caminar de un lado a otro, traté de calmarme un poco, respiré hondo, me lavé la cara y los dientes. El puso lo tenia a mil, mis cachetes tenían un rojo vivo y no dejaba de revivir la escena una y otra vez.
Me era imposible dormir, podía sentir que estaba muerta de sueño, pero el pensar el estrés, la frustración, la vergüenza que me daba esa situación, me impedían que lo hiciera. Tomé una de las almohadas y me hundí en ellas para ahogar un grito, esto estaba por volverme loca y sacarme canas verdes, nunca había pasado por una situación similar a esta, ni siquiera con Jake, bueno tampoco es que tenga en mi frente un letrero con neones que diga "mírame desnuda" Oh demasiados pensamientos incoherentes para mi gusto.
Tome mi ipod de la mesita de noche, lo encendí y deje que la música me hiciera efecto como si de una pastilla se tratara. La música solía relajarme, tarareaba las canciones pero estas me jugaron una mala pasada, peor aún me hacían recordar una y otra vez. ¿Es que acaso no voy a poder olvidar lo ocurrido? una vocecilla en mi mente dijo No, definitivamente no. Ok, estoy de manicomio.
Miré al reloj y daba las 2 y media de la madrugada. ¡Qué bien! Mañana seré la mujer zombie. Genial, voy por el buen camino. ¡Estúpida! Otra vez me inundaron esas ganas de gritar. Quizá debería salir, no sé si sea realmente una buena idea pero al menos no estaría encerrada en estas cuatro paredes, necesito aire, necesito caminar, despejar mi mente, me debatía entre dos opciones salir o no salir, una más buena que la otra. ¡Al diablo me voy!
Y yo que pensaba que vivir aquí sería pan comido, pues no… todo lo contrario, esto era de lo peorcito. Tal vez estaba siendo exagerada, bueno un poco exagerada, pero era la cruda realidad. Ok no… me estoy volviendo loca.
Fui al closet, busqué algo de ropa que me abrigara y me cambie la pijama, tomé mi bolso y salí de la habitación tratando de no hacer mucho ruido, lo que menos quería era que alguien se diera cuenta de mi escapada nocturna. Tampoco quiero sermones de Jake ya que es fastidiosísimo cuando se toma el papel de hermano mayor. Caminé por el pasillo hasta llegar a la entrada principal abrí la puerta y salí de esas cuatro paredes que estaban a punto de volverme desquiciada.
Ahora que estaba afuera del departamento tome el ascensor para bajar, al llegar a la recepción todo estaba solitario no había nadie en el hall, ok debo admitir ahora tenia miedo, ni yo misma me entendía, hace 10 minutos estaba totalmente dispuesta a bajar y caminar por las afueras rondar los edificios, ahora estaba totalmente cagada, pero que mas da, me arriesgare.
Salí del edificio y comencé a caminar habían algunas tiendas abiertas, pasaban carros a una velocidad excesiva. Metí las manos en los bolsillos del abrigo porque estaba haciendo mucho frio, mientras caminaba, seguía pensando… ¿Y si hablo con Jake y le digo que nos mudemos a otro departamento? Digo… no creo que sea muy difícil conseguir otro ¿o sí? ¿O le hago la vida imposible al estúpido arrogante dios griego para que se valla? Ok no, estoy pensando como idiota, estaba tan absorta en mis pensamientos que no me di cuenta a donde iba. ¡Joder! Ahora estoy perdida, últimamente estoy salada.
Empezaba a asustarme porque en los pocos días que he estado en esta ciudad Jacob era mi guía turística, yo simplemente disfrutaba de los paseos. No sabía el nombre de las avenidas, o si estaba en el sur o en el norte, nada. No sabía absolutamente nada ¿Ahora qué coño hago? ¿Llamar a Jake? No, la verdad no quiero eso. Bueno es mejor llamarlo para que venga a buscarme a estar en medio de la nada. Busqué en mi bolso mi celular, mientras rebuscaba dentro del bolso me di cuenta que no había metido el teléfono celular. ¡¡COÑO DE LA MADRE!! ¿Es que acaso hoy era martes 13 o simplemente estoy jodida? Porque no hay una explicación coherente que me diga que coño es lo que me paso hoy a mi, definitivamente tendré que ir a una bruja hacerme una limpia.
Bella swan piensa en dios y ponte un pircing. Si sigo derecho por esta calle, debe haber un sitio donde halla una señalización o alguna mierda de esas. Sigue tu instinto… Claro Bella, como él te está funcionando hoy a las mil maravillas de seguro llegas a un bar donde hallan viejos sádicos y borrachos que te quieran violar. ¡Genial! Con un plan en mente seguí caminando, con el corazón acelerado temblando hasta los tuétanos.
EDWARD POV
Estaba jodido, esa era la palabra, jodido. ¿Cómo alguien puede durar 4 horas en una misma tienda y probarse solo un puto pantalón, con la estúpida excusa, de que las nalgas no se le veían completamente redondas, cuando la persona que se la probó se las ha operado por enésima vez?
Harto, estresado, jodido, cansado, se me agotaron las palabras para describir como me siento. Después de salir de esa tienda fuimos a otra y luego a otra, no veía la hora en la que se cansara de probarse tantos pantalones y blusas. Bien… no quiero mencionar la palabra blusas, corset o escotes en mi vida, de solo pensarlo me da jaqueca.
Iba manejando el volvo camino al departamento mientras trataba de no pensar en esta tarde de mierda en compañía de Tanya, mi tarjeta de crédito estaba ardiendo en mi bolsillo. Esto era pasarse de la raya, si no le hubiese dicho que si no terminaba la dejaba sola en el centro comercial se hubiese quedado la vida entera en la cagada de ZARA. He de admitir que se estaba excitando en el probador con solo ponerse un corset que le apachurraba las gemelas. Para ella eso era lo mas hot. La verdad si me calentaba un poco, pero con la arrechera que tenía era incapaz de pensar en lo sensual y en lo no sensual. Y no quería ni imaginarme lo que pasaría cuando llegara al departamento, seguro Tanya le sacaría la piedra a gatubela y vendrá perroman a gruñirme en la cara. Le tengo unas ganitas a ese tipo, un movimiento erróneo y lo coñaceo. Cuanto daría por que se fuera del apartamento. Gatubela, la que con solo verme babea, no me cae tan mal, la mujer es bonita eso no se puede negar, pero el carácter que se gasta, es mejor no acercársele porque te aruña.
Estacioné el volvo en el estacionamiento subterráneo del edificio. Busqué en la maleta las bolsas de la compradora compulsiva, le abrí la puerta de copiloto como buen caballero que soy –modales que me enseño esme, mi madre una mujer encantadora, hermosa, amorosa, en fin la mejor mujer sobre la faz de la tierra–.
Entramos al edificio. Al llegar al departamento Tanya abrió la puerta y empezó a decirme un sinfín de tonterías a las que yo no le prestaba la menor atención y simplemente me limitaba a asentir, me di cuenta que perroman y gatubela veían una película. Estaba demasiado cansado para importarme cualquier estupidez que ese par hicieran, lo único que quiero es tomarme una pastilla y dormir, descansar, olvidar este agotador día de mierda.
Revoloteamos escasos minutos en la estancia y me dirigí a mi cuarto que por cierto estaba decorado con un maricon color verde que no me gustaba para nada, odiaba esta habitación, pero claro mis queridísimos compañeros de departamento, tomaron las mejores para ellos, desgraciados.
Me quité la ropa, quedando solo en bóxers me tire en la cama, cerré los ojos para tranquilizarme un poco, estaba tenso, intenté relajarme pero no pude ya que unas manos que yo reconocía a la perfección, empezaron a tocar a mi amigo el del sótano. Empezó a mover sus expertas manos en movimientos circulares, tocándolo en todos sus ángulos aunque me estaba gustando lo que ella estaba haciendo y estaba intentando hacerme entender, no tenía ganas de tener sexo, cuando dije que estaba cansado estaba cansado, mi amigo el del sótano estaba encantado pero mi mente no.
Debía parar lo que estaba haciendo, no quería que mi amigo se emocionara suficiente y luego no poder pararlo.
Tanya no –Quité sus manos de mi intimidad y las coloqué en su regazo –Estoy cansado no quiero sexo.
Oh Eddie no seas así baby esto simplemente te va a relajar, el sexo siempre te relaja, además necesito compensarte por todos los regalos de hoy –Me dijo con esa voz irritante, pero en algo tenia razón de alguna manera me tenía que compensar por todo lo que me hizo pasar hoy.
Tanya dije no, dejémoslo para después horita quiero dormir –Pensándolo bien el que ahora necesitaba relajación era mi amigo, un baño de agua fría no me caería nada mal –Sin embargo iré a darme una ducha.
Fui hasta el baño de mi habitación, abrí la puerta rápidamente y la cerré. La verdad no quería que Tanya se me pegara atrás y quisiera una ducha conmigo, cuando se proponía a irritarme lo lograba con creces.
Y entonces fue cuando me di cuenta que tenia compañía y que sorpresa me he llevado. Era gatubela desnuda, ella emitió un sonoro gemido y yo me quedé pasmado mirándola con los ojos como platos. Se tapó instintivamente con la toalla, estaba roja como un tomate, no hablaba. Bueno ella no era la excepción, yo tampoco hablaba la verdad estaba comenzando a tener problemas con mi amigo, al que parece haberle gustado muchísimo ese glorioso cuerpo, no podía evitar las comparaciones claro está, Tanya era el cuerpo del deseo, pero esta chica no tenía voluptuosos senos ni un gran trasero, simplemente lo tenía todo en su lugar; buenas caderas, que lo que provocaban eran morderlas y tomarlas, y una cintura acentuada en la que podía posar mis brazos, dios si tan solo pudiera tocarla. ¡Edward, Edward, PARA!
¿Será que se dio cuenta que había estado botando litros de baba con solo verla? Los segundos transcurrían y ninguno de los dos decíamos nada. Bueno… yo principalmente porque estaba concentrándome en la forma de que ella no viera el problemita de mi entrepierna, lo cual se me hacia sumamente difícil ya que me la estaba comiendo con los ojos, pero debía hacer algo, tenía que hablar.
Yo… yo… bueno… –Tartamudeé. ¿Ahora qué coño digo? Al menos debería disculparme con ella por habérmela estado comiendo con los ojos, y por reproducir fantasías sexuales con ella en mi mente –Quiero decir… Yo lo siento –Bajé la cabeza mientras movía las manos con impaciencia para que no se diera cuenta de mi erección, tengo que salir de aquí –Eh bueno… Creo que lo mejor será que salga.
Ella no se molestó en responderme, me miró con una cara de pocos amigos. Estaba que le salían rayos ópticos contusivos de energía solar por los ojos. (N/a=habilidad de Cíclope "Scott Summers" de X-Men) Salí del cuarto de baño y me dirigí a la habitación. Por fortuna Tanya se había quedado dormida, lo cual me daba la oportunidad de liberarme del estrés de mi amigo. Odiaba masturbarme, pero hey… ¿qué más voy hacer? Dirigirme a la habitación de gatubela y decirle "oye chica quieres ayudar a mi pene teniendo sexo conmigo, lo cual debería gustarte ya que tu fuiste la que causaste esta gran erección", la verdad no me apetecía morir quemado por sus rayos solares.
Después de liberarme, me acosté un rato y comencé a pensar, miles de preguntas revoloteaban en mi cabeza. ¿Cómo es que esa chica estaba en el baño de mi habitación? ¿Es que acaso lo tenía todo planeado? ¿Es que acaso sabía que yo entraría en ese momento y lo que quería era un buen sexo salvaje conmigo en la tina? La verdad no tenía la menor idea de la razón motivo o circunstancia del porque ella estaba en mi baño, pero si de sexo se trataba ¿Por qué no me dijo nada? ¿Por qué se quedó muda y enrojeció de ese bello color carmesí como si no se esperaba mi llegada? Como si estuviera totalmente avergonzada. Bueno… ella no era Tanya, quizá se confundió de baño y no esperaba encontrarme ahí, ese pensamiento me entristeció, y me molestó.
Seguía pensando en esa chica, en su cara cuando me vio en el baño, en su cuerpo, en su esbelto cuerpo, reviviendo imágenes en mi cabeza, la que mas me gustaba, era la de su cuerpo húmedo, las gotas que caían levente desde su hombro hasta sus senos.
Traté por todos los medios en no pensar en ella, lo intenté muchísimas veces pero se me hacía completamente difícil, yo Edward Cullen había estado con todas las mujeres que se me habían insinuado y con las que me apetecían pero de algo estoy conciente, todas ellas tenian cuerpos perfectos, no es como si el cuerpo de gatubela no fuera del todo perfecto, no es que sencillamente era distinta a las demás. Había algo en ella que me atraía, algo que hacía que mi pulso se acelerara y algo que indiscutiblemente revolucionaba mis hormonas. Su rostro, su sonrisa angelical era simplemente tierna. ¿Pero qué estoy diciendo? Estoy aplicando la palabra ¿tierna? Me estoy volviendo ¿Blando?
No sé cuánto tiempo pasó desde el momento que comencé a pensar en ella, podría haber pasado un dia entero y yo ni cuenta me hubiera dado, pareciera como si estuviera ido, como en otro planeta el cual giraba en torno a ella ¡MIERDA! ¿En qué estoy pensando? ¿Qué me ha hecho esta mujer para que yo este pensando en ella de esta manera?
Miré el reloj y daban las 2:30 am. ¡JODER! ¿Es que acaso voy amanecer pensando en gatubela? Definitivamente este no soy yo, ya no me sentía tan cansado como hace rato, ahora estaba un poco mas tranquilo y "relajado", sin embargo quería salir, ya no quería seguir en esta situación, no quería seguir pensando y menos en esa mujer que apenas conozco. Me levanté de la cama directo al armario, me cambié, tomé mi cartera y las llaves de mi volvo, cerré la puerta de mi habitación con sumo cuidado para que Tanya no se despertara y me formara una escenita.
Al salir del edificio vagué por algunas calles cercanas, me limitaba a dar vueltas en las cuadras, mientras manejaba observé un bar bastante pequeño en comparación con el aviso que tenía, que era sumamente grande. Pensé varias veces en bajarme y beber algunos tragos pero eso no solucionaría nada así que seguí dando vueltas en el automóvil.
Mientras pasaba por la avenida donde se encontraba el edificio, algo atrajo mi atención, era una mujer caminando que se parecía excesivamente a gatubela. ¡Dios mío! No puede ser posible que ahora tenga alucinaciones con esa mujer, esto no puede estar pasando. Aunque la imagen se veía de lo más real, ella caminaba de lo más asustada, parecía tener bastante frío y algo nerviosa.
¿Y si era ella y no una alucinación? Bajé un poco la velocidad del auto y ella se percató de esta acción, esto pareció alterarla de una manera significativa ya que paró en seco y dio un paso hacia atrás. ¿Será posible que sea ella? Y si era ella… ¿Qué hacia rondando por estas calles a estas horas? No pude evitar preocuparme, la chica no estaba con su perroman, estaba sola y sin ningún tipo de protección. Acto seguido acerqué el volvo hacia el extremo donde ella se encontraba. La muchacha daba algunos pasos temerosos, queriéndose alejar del auto, bajó la cabeza, y aceleró el paso alejándose unos cuantos metros, abrí la puerta del auto y la seguí, cuando la alcance tome su brazo y dije:
¿Estás bien? –dije con voz ahogada.
BELLA POV
Poniendo en marcha mi plan estúpido seguí caminando, el miedo lo sentía a flor de piel ¡Qué agonía! ¿En qué momento se me ocurrió salir del departamento? Oh si… en el momento en que ya estaba harta de pensar en el tipo ese. Claro, todo esto que me esta pasando es culpa de él, es como una maldición. Qué casualidad que me empiezan a pasar este montón de cosas desde el primer momento en el que ese hombre se cruza conmigo.
Capaz y el tipo hizo un pacto con el diablo, porque tanta belleza no era normal –a menos que se halla hecho cirugías plásticas, pero es más factible la opción del pacto con el diablo– y toda su maldad la descarga con los que están a su alrededor. ¡Ay que tonterías estoy diciendo! Miraba atenta todo el camino hasta que observé en la carretera un volvo plateado reduciendo la velocidad.
Esos volvos que usan las viejas para llevar a sus hijos al colegio. Oh dios mío ¿Y si usan ese tipo de autos feminos para tomar a las mujeres, niños o hasta hombres, para la prostitución o el tráfico de órganos y se los llevan a otros países?
¡Ugh! Yo no me quiero morir tan joven y virgen. No me había dado cuenta de que paré en seco mientras observaba el auto, di un paso hacia atrás, voy a morir, me van a quitar el corazón, oh ya me imagino a gente cochina tocando mi cuerpo. Cerré las manos en puños, no sabia de karate ni nada de eso, si le daba un buen golpe en sus partes íntimas podía darme tiempo para salir corriendo.
El auto se estaba acercando demasiado hasta donde yo estaba. Dios mío ¿Y si vienen un montón de hombres armados? No me puedo quedar aquí parada. Bajé la cabeza y aceleré el paso, caminaba a velocidad vampírica. Se me estaban aguando los ojos, contuve las lágrimas, cerré las manos en puños sintiendo que me perseguían, me preparé para el ataque. Sentí que me tocaron el brazo, pero no pude escuchar lo que me dijo, acto reflejo, le di un buen coñazo en el ojo… Cuando me di cuenta quien era el individuo me arrepentí. Era el hombre que me había hecho llegar hasta aquí y ahora se encontraba aquí delante de mi, con un ojo morado por mi culpa.
Mariannys: disculpenmeeeeeeeeeeeee no tengo perdon de dios... pero este cap valio la pena o qe? apuesto a que el pov edward no se lo esperaban... :D Edward es un poco molesto pero bueh 8-) asi me gusta... dejen sus reviews. P.D.: Michelle deja de presionarme.
Andrea: Bien... debo decir que este capítulo es todo todo todiiiiito heco por la mari jajaja... y le quedó muy bueno!!! Espero que les guste y disculpen por la tardanza... De pana que tuvimos muchos imprevistos pero ya estamos aquí cumpliendo con ustedes! Reviews!!!
Dejen un review si les gustó... Es nuestra paga por escribir!
VampiBesos... Mariis y Ane :)
