¿Adivinen quien se animó a escribir de nuevo? Así es, me.

Bueno, por fin está listo el cuarto capítulo. Espero que les agrade n.n y perdonen (como siempre) que me haya ausentado de aquí por mucho, pero mucho tiempo, pero tuve unos problemitas (abajo se los explico). Incluso estaba perdiendo la idea de como terminar esto, pero papú Dross y sus videos perdurbadoramente perturbadores me devolvieron la inspiración (?) Y no se preocupen por el hecho de que parece un capítulo eterno. :S

Advertencias: Sigue el lenguaje grosero. -.-


El siguiente Lunes:

—¡Dejen de burlase! —gritó Martín desde el otro lado de salón. Sus mejillas estaban rojas por el enojo y la pena que sentía cada vez que sus amigos contaban lo ocurrido el viernes pasado al salir de clases.

—No es nuestra culpa que seas tan estúpido para no haber visto por donde corrías —le respondió Gilbert sin poder contenerla risa —Kesesese! Desearía haber tenido la cámara para grabarlo ¡Te viste realmente estúpido al estrellarte contra el poste!—.

Nahahahaha!

Honhonhon!

Martín les hizo una seña con el dedo y se volteo hacía Manuel y Sebastian solo para darse cuenta de que ellos también se burlaban de él. Rodó los ojos fastidiado y se concentró en su celular.

Aquella mañana la lluvia era tal que muchos compañeros e incluso el profesor no llegaron a tiempo. La época de calor estaba llegando a su fin dando paso a lo que se esperaba fuera un invierno bastante crudo. Al menos los chicos nórdicos del salón podrían sentirse como en casa.

Mientras esperaba a que el profesor llegara al salón, Alfred aprovechó para desayunar y platicar con su Gilbert y Francis sobre lo que hicieron el fin de semana. A ellos se les unieron Mathias y Berwald.

—Te digo que no te perdiste de mucho el viernes. No fuimos a comer porque Antonio tenía que arreglar un asunto sobre su credencial de acceso, y pues a ti te arrastraron a la biblioteca. En cuanto a las chicas no fueron —continuo el albino, quién estaba poniendo al día a su amigo estadounidense —Nos quedamos entonces jugando fútbol —y entonces de nuevo comenzó a reír —¡Solo te perdiste a Martín golpeándose con el poste cuando nos presumía como se baja el balón con el pecho! Keseses!

Las carcajadas de los chicos fueron calladas de nuevo, solo que ahora no fue por el pobre chico argentino.

—¿Quieren guardar silencio? Es muy temprano para que estén fastidiando.

Las miradas de todos se centraron entonces en el presidente de la clase que borraba frenéticamente varios rayones que alguien había realizado sobre el pizarrón.

—¿Que haces tan temprano dude?-

—¿No estás viendo? —soltó irritado Arthur —Alguien del turno de la tarde cree que es muy gracioso pintar el pizarrón—.

—Tal vez fue el profe de mate del otro grupo olvidó borrar lo visto en clase —sugirió Tino, quien acaba de llegar. Se había detenido en la puerta para recargar su paraguas y así evitar que escurriera dentro del salón —No son solo trazos sin sentido. La persona que lo escribió debe saber bastante de informática, pues eso esta escrito en código binario—.

—¿Y sabes lo que dice? —nadie se dio cuenta del momento en el que Vash apareció.

Tino negó con la cabeza, tratando de recordar lo poco que sabía sobre informática que había aprendido el verano pasado con su amigo de Estonia. Estaba en eso cuando Arthur, cansado de esperar, borró todo lo escrito en el pizarrón y cada quien regresó a su respectivo lugar.

Poco después el profesor llegó, haciendo que los estudiantes ocuparan sus respectivos lugares.

—Buenos días jóvenes —saludó sonriente el profesor —Lamentó la tardanza. La ciudad y la lluvia en las mañanas no son buena combinación. En fin, antes de comenzar la clase quiero presentarles a su nuevo compañero—.

El profesor hizo pasar a un joven al salón. Era mucho más alto que todos los del grupo (bueno, tal vez no tan alto como Berwald) y llevaba una bufanda rosada. Se notaba bastante nervioso, sin embragó el el profesor lo animó a entrar.

—Adelante, pasa y preséntate con el grupo.

—Buenos días, mi nombre es Iván Braginski y... vengo de Rusia —sin saber que más decir, el chico le dedicó una sonrisa al resto de sus compañeros. Todos saludaron con un perezoso "Hola Iván".

—Muy bien Iván, pasa y toma asiento —le indicó el profesor —Y abran sus libros en la página 49—.

El chico caminó hasta el fondo del salón y se sentó en la una de las muchas bancas vacías que habían, sacando de inmediato su cuaderno para tomar apuntes y agachando la cabeza, ocultándose de las posibles miradas de sus nuevo compañeros.

...

—Te ves cansado ¿Te dormiste tarde anoche? —preguntó Arthur antes de darle un mordisco a su scone.

—No, me dormí a las 10:30 —respondió Alfred con pereza y se talló los ojos —Pero durante la noche estuve despertando varias veces—.

Se encontraban almorzando en la hora libre. Debido a la fuerte lluvia de la mañana las canchas estaban llenas de lodo, por lo que ni Alfred ni Arthur quisieron jugar con el resto de sus amigos, limitándose a observarlos y cuidar sus mochilas.

—Podrías dormir un rato, aun falta para que comience la siguiente clase —sugirió el rubio de ojos verdes,que miraba como Gilbert trataba de robarle el balón a Manuel.

Haciendo caso a la sugerencia de su amigo, Alfred se recostó, apoyando su cabeza en la mochila y cerró los ojos. Quería comentarle que si no durmió bien fue porque durante la noche se sintió bastante nervioso, y algo lo tenía en constante modo de alerta. Sin embargo prefirió no hacerlo, pues tal vez el cejón se burlaría de él o, peor, comenzaría a contarle sus estúpidas historias de fantasmas. No duró mucho así, ya que Lovino llegó a buscar en su mochila su botella con agua, dejando caer su suéter a la cara de Alfred.

Hey! —Alfred se incorporó de inmediato, fingiendo estar indignado.

Pero Lovino no le hizo caso ya que tenía la mirada perdida en la cancha. Se sentó con ellos tras beber de su botella y permaneció así por unos instantes.

—¿Creen que el profesor de historia lo agregue a nuestro equipo? —rompió el silencio y con su cabeza señaló a Iván, que se encontraba observando a lo lejos el partido.

Los otros dos imitaron al italiano. Iván se había quedado detrás de un arbusto, sacando algo de su mochila que parecía ser su almuerzo. Se sentó entonces, sin despegar la mirada del partido y comenzó a almorzar.

—Lo más probable es que sí. El profesor necesita evaluarlo con algo y somos los únicos que aun seguimos con lo del informe —le respondió Arthur. entonces pareció pensar algo, y añadió —¿Creen que deberíamos hablarle?—.

Lovino a Alfred lo miraron extrañados. Arthur solto un suspiro, y añadió —You Know, cambiarse de escuela nunca es algo fácil, y mucho menos si también te cambias de país—.

—¿En serio te preocupa eso? —preguntó Lovino, y continuó sin esperar respuesta del inglés —Preocúpate por sí hará su parte o solo esperará a que pongamos su nombre en el informe... ¡Maldición François! —gritó tras ver como el francés perdía el balón —Suficiente tenemos con Alfred como para tener a otro bastardo que solo haga que nos retrasemos—.

Enough asshole! —Alfred le arrojó a Lovino su suéter en la cara, provocando que éste le aventara su botella de agua al abdomen para después marcharse corriendo hacía la cancha.

...

Esa misma tarde Alfred fue a buscar los ingredientes para el té que Arthur le había recomendado para conciliar el sueño en la noche y evitar pasar por lo mismo otra vez, por lo que regresó a su departamento mucho más tarde de lo que hubiera querido.

Apenas llegó, fue directo a encender la computadora para continuar con su parte del informe, pues quería evitar darle la razón al estúpido italiano. Entró a Facebook solo para darse cuenta de la enorme cantidad de mensajes sin leer que había en chat grupal. Ni siquiera se molestó en abrirlo, imaginando que más de la mitad de esos mensajes eran de Lovino y Arthur peleando entre ellos.

En ese momento pensó en como serían las cosas cuando el profesor de historia agregara al nuevo chico a su equipo. La sola idea de eso lo agobió y fue a la cocina esperando encontrar alguna bosita de frituras. Para desgracia suya ya no le quedaba ni una. Decepcionado, decidió buscar a Iván en el grupo de su clase pero aun no había sido agregado. Tendría que esperar hasta mañana para hablar con él y pedirle su correo.

Esa noche de nuevo se fue a la cama temprano, pues con las torrenciales lluvias que se habían pronosticado para el siguiente día debía salir mucho antes de lo acostumbrado para no llegar tarde a clases. El té que le recomendó el británico hizo efecto casi de inmediato.

Ojalá hubiera seguido despierto por otro rato, pues de haber entrado esa noche a 4Chan, habría visto que alguien que le puso la siguiente advertencia en su post:

VAANSOLNUKH: ¡Huye de tu casa! Por mucho tiempo creí que solo se trataba de una leyenda urbana de mi ciudad hasta que un día en mi vecindario un chico desapareció. Él había contado una historia similar a la tuya, diciendo que poco después de encontrar un viejo pendrive sucedían cosas extrañas en su casa, que era acosado por algo que no podía ver. Jamás se encontró su cuerpo. Te encuentras en un grave peligro, porque ni siquiera tu hogar es seguro ¡Si quieres segur con vida escapa de ahí!


Ñiiiiiii espero que disfruten el capítulo :D Las cosas ya comenzarán a ponerse más intensas. Con la aparición de Iván ya está completo el elenco principal (?)

El capítulo ya estaba a la mitad desde Abril, pero tuve que dejar por un tiempo fanfiction debido a un problema muy fuerte que surgió después de enfermarme durante clases. Me mandaron a hacerme estudios en un hospital ya que sospechaban que tenía anemia debido a mi pésima rutina (dormir apenas 4 horas y comer 2 veces al día). Pero la sorpresa fue que tenía principios de leucemia... son esas cosas que uno nunca espera, y por lo tanto yo no estaba preparada para afrontar algo así. No me puse triste, pero sí me enojé conmigo misma. Suena estúpido, pero estaba enojada porque solo logré que mamá se angustiara. Y entonces me sentí muy mal, me fue horrible el anterior semestre en cuanto calificaciones, me distancié de mis amigos y dejé de hacer muchas cosas que me gustaban.

Sin embargo, hasta hace poco me recuperé, y aunque en el hospital siguen haciéndome estudios cada mes, me siento mil veces mejor, por lo que decidí volver :) los reviews que tiene este fic me animaron a continuar, porque hay personitas que quieren saber como continua esto, al igual que yo. :)

Gracias a Mokachina por los nicknames :3 son necesarios unos pocos más así que dejen los suyos \o\Si ven que no contesto reviews (aquí y en The Lucky Ones) gomene ;-; no es por ser grosera, es que luego se me va la onda y así :c pero créanme que aprecio mucho todo lo que escriben :3 me gusta mucho leer sus reviews una y otra vez.

Nos leemos en el siguiente capítulo. Ciao~ :)